Mensajero del Rio

EL INGENIERO MASARO, UNA MEMORIA CONSTRUCTIVA

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Me llamo José Omar Masaro fui Ingeniero durante 22 años de la firma SADE, entre esas cosas del destino aparezco por acá en la Patagonia, pri...
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NO TE FIES DEL INCIERTO MAÑANA

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Foto de mí, caminando hacia “Túnel”, en el año 1988. Un sitio obligado para los buscadores de secretos, del que los artistas y poetas hablab...
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LA CANDELARIA 1910.5

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Esta nueva imagen del Santuario que se construyera en lo alto del Cabo Domigo acompaña la evocación del relato de LA CANDELARIA correspondie...

Don José Rosas Aguilar Chacón 1

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El pasado 28 de enero publicamos un reportaje a El Torero, donde daba cuenta de su vida de trabajo en nuestra Tierra del Fuego. Ahora comple...

UN HAIN DE 1905

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No habían pasado cinco minutos del inicio de la disertación de Anne M. Chapman en Río Grande, donde ella daba cuenta de su trabajo sobre el ...
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EL REGRESO DEL PUNTA DUNGENESS 1

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Mi libro RASTROS EN EL RIO termina dando noticias de naufragios y rescates, en la cual emerge el tema fotográfico que reinsertó en mi vida e...
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GUARDIANES EN LA PALABRA 3

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El DVD titulado GUERREROS DEL VIENTO nos dejó la impronta de los testimonios, entre ellos el que me tocó volcar y que se puede escuchar coti...
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Mingo Gutiérrez
Río Grande, Tierra del Fuego, Argentina
Reflexiones 2024. Mis padres -Oscar y Margarita- vivían en Estancia Laura donde mi padre era el encargado, al tiempo que yo me disponía a nacer. Ellos -cada tanto- cruzaban clandestinamente el límite llegando hasta estancia Vicuña donde tenían amigos. Hasta allí llegaban a caballo llevaban algunos encargos que les habían hecho en el gran esteblecimiento chileno, y a la vez retiraban lo que podían haber conseguido del otro lado. Había que cruzar un río y la cosa era peligrosa. Cuando entraba a escarchar se llevaron más de un susto. Tal vez fue un solo susto pero contado de maneras diferentes. En la estancias les asignaban un cuarto y allí pasaban al menos una noche, lo que representaba "al decir de mi madre" una suerte de luna de miel. Tanto años años después vine a pensar ni en una de esas noches le habrán escrito a la cigueña pidiendo que le trajeran a su hijito.
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