Mensajero del Rio

UROS.3.DOC: ¡Hay que fijarse a quién se le da una mano!

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¿Hay que fijarse a quién se le da una mano? ¿Qué es lo que piensas tú sobre lo que estoy diciendo? Tal vez tengas más argumento para...

¡Todos en un tiempo, uno en la multitud!

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Hay una realidad insoslayable: todo este sistema de comunicación montado en torno a Internet y la era telemática sirven, primariamente, para...

Vidrieras del Bicentenario

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Aunque no se lo promovio mediante concurso, como en otros tiempos, el comercio de Río Grande, respondió expontáneamenrte ornamentando sus vi...
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Cuento de velorio.doc *

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Muere el escritor magallánico Dinko Pavlov y de pronto advierte que en su existencia espiritual se encuentra haciendo cola sobre una nube. T...
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El río, como los pájaros.

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Del pueblo chato y polvoriento estaban las nubes, las únicas que parecían darle verticalidad a tan gran peladero, en el confín de la tierra....
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De Corrales a Tranqueras

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Ha vuelto a sus encuentros invernales Lavando Cebaduras, el programa de Radio Nacional Río Grande para el hombre de campo. Ha vuelto y los ...
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Papel y tabaco

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En el año 1971 inicié en la Escuela Superior de Periodismo, de la Universidad Nacional de la Plata los estudios de una carrera corta qu...
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Mingo Gutiérrez
Río Grande, Tierra del Fuego, Argentina
Reflexiones 2024. Mis padres -Oscar y Margarita- vivían en Estancia Laura donde mi padre era el encargado, al tiempo que yo me disponía a nacer. Ellos -cada tanto- cruzaban clandestinamente el límite llegando hasta estancia Vicuña donde tenían amigos. Hasta allí llegaban a caballo llevaban algunos encargos que les habían hecho en el gran esteblecimiento chileno, y a la vez retiraban lo que podían haber conseguido del otro lado. Había que cruzar un río y la cosa era peligrosa. Cuando entraba a escarchar se llevaron más de un susto. Tal vez fue un solo susto pero contado de maneras diferentes. En la estancias les asignaban un cuarto y allí pasaban al menos una noche, lo que representaba "al decir de mi madre" una suerte de luna de miel. Tanto años años después vine a pensar ni en una de esas noches le habrán escrito a la cigueña pidiendo que le trajeran a su hijito.
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