Mensajero del Rio

RASTROS EN EL RÍO.91*“En el recuerdo emerge en sus detalles el origen de una fiesta juvenil y popular que no ha decaído entre nosotros.”

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Desde una iniciativa tan remota como nuestra adolescencia, Río Grande celebró el día de la primavera con desfiles de carrozas. Sólo 199...
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Cincuenta años de democratización municipal.

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En el número ocho del perIódico EL RIO, publicamos hace una década un artículo de idéntico contenido titulado CUARENTA AÑOS DE DEMOCRATIZAC...

Aquellos fueron los días.4

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   El año 1997 se estableció una consigna: TODOS PODEMOS SER OSCAR MARTINEZ. Se estaba por juzgar las circun...

EL PADRE JOSÉ FORGACS, y sus pasos santacruceños.15

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El Padre José, y su agresiva pose característica. En el fondo la alta construcción salesiana, y el sistema de drenado externo. ...
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Hace 30 años....

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jurábamos como concejal del pueblo de Río Grande. Lo hacíamos en el puesto tercero. Primero fue Sergio Barrientos, justicialista como yo. ...

HISTORIAS DEL VIENTO.1 RUIDOS.1

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Tal vez pensó algún día en ser juguetero o inventor. Tal vez quería volar de aquí. Lo cierto es que en un momento de la infancia mi padre c...

RASTROS EN EL RIO.91.*“Y así es que nos proponemos un nuevo momentos con reflexiones nominativas sobre nuestra identidad, producto del diálogo con quien a la postre resultaría el prologista de este libro.”

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Con Miguel, paciente corrector de estos trabajos y del conjunto de lo publicado en El Sureño, conversamos hace algo más de dos semanas ...
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Mingo Gutiérrez
Río Grande, Tierra del Fuego, Argentina
Reflexiones 2024. Mis padres -Oscar y Margarita- vivían en Estancia Laura donde mi padre era el encargado, al tiempo que yo me disponía a nacer. Ellos -cada tanto- cruzaban clandestinamente el límite llegando hasta estancia Vicuña donde tenían amigos. Hasta allí llegaban a caballo llevaban algunos encargos que les habían hecho en el gran esteblecimiento chileno, y a la vez retiraban lo que podían haber conseguido del otro lado. Había que cruzar un río y la cosa era peligrosa. Cuando entraba a escarchar se llevaron más de un susto. Tal vez fue un solo susto pero contado de maneras diferentes. En la estancias les asignaban un cuarto y allí pasaban al menos una noche, lo que representaba "al decir de mi madre" una suerte de luna de miel. Tanto años años después vine a pensar ni en una de esas noches le habrán escrito a la cigueña pidiendo que le trajeran a su hijito.
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