Mensajero del Rio

TRÍPTICA NACIONAL.HISTORIA.24. LA CRISIS DEL 90 AVANZA

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Volvemos a dar detalles sobre la CRISIS del 90, esa que a fines del siglo XIX alertó sobre los riesgos del desarrollo en el cual se encontr...

1990 una mirada no tan lejana.

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    Por la extensión de los acontecimientos que queremos recordar, dividiremos nuestro escrito correspondiente a este año en dos, parte, ...

Lecturas de fin de semana. Un tiempo de ingeniosas picardías...

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MERCEDES BENZ y la IKA de la ESTANCIERA, salieron de paseo con el hijo de PORSCHE, que es un CARABELA, y este le preguntó a MERCEDES: ¿Cuán...
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TRÍPTICA NACIONAL.HISTORIA.22. LAS GUERRAS GUARANITICAS EN LA HISTORIOGRAFIA ARGENTINA

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La rebelión de los pueblos y su proceso bélico generado por la transferencia de las misiones orientales del Río Uruguay al dominio po...

Río Grande 1965: Una mirada cincuentenaria.

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El año 1965 comienza con una visita singular, el etnobotánico Martínez Crovetto (foto) estudia la botánica ona. Se vive la inquietud ...
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Paka y Paikea

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La tercer noche del año encontramos en canal Europa la película Jinete de ballenas que nos reportó una interesante experiencia de una cu...

LECTURAS DE FIN DE SEMANA: La mosca y el maestro.

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Avanzaba la primavera que todo florecía en el pequeño parque que era visible desde el recinto donde el maestro desarrollaba sus enseñanzas,...
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Mingo Gutiérrez
Río Grande, Tierra del Fuego, Argentina
Reflexiones 2024. Mis padres -Oscar y Margarita- vivían en Estancia Laura donde mi padre era el encargado, al tiempo que yo me disponía a nacer. Ellos -cada tanto- cruzaban clandestinamente el límite llegando hasta estancia Vicuña donde tenían amigos. Hasta allí llegaban a caballo llevaban algunos encargos que les habían hecho en el gran esteblecimiento chileno, y a la vez retiraban lo que podían haber conseguido del otro lado. Había que cruzar un río y la cosa era peligrosa. Cuando entraba a escarchar se llevaron más de un susto. Tal vez fue un solo susto pero contado de maneras diferentes. En la estancias les asignaban un cuarto y allí pasaban al menos una noche, lo que representaba "al decir de mi madre" una suerte de luna de miel. Tanto años años después vine a pensar ni en una de esas noches le habrán escrito a la cigueña pidiendo que le trajeran a su hijito.
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