Mensajero del Rio

Los colaciches de la tía Kate

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La tía era una de las hermanas de mamá, la que le seguía en edad puesto que había nacido el año siguiente en 1908. Viivió buena la mayor ...

Oscar Domingo Gutiérrez, en una biografía de Patricia Liliana Cajal

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Quién es Mingo? Patricia escribió hace algo más de un año esta biografía, destinada tal vez para una enciclopedia. Después pasaron muchas...

ANA LAURA, poema de Oscar Domingo Gutiérrez

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En el sitio y apogeo de mis venas la herencia del agua, el claro ejército de su cuerpo recién afincado al vapor de la tierra; semilla...

AL HIJO, poema de Oscar Domingo Gutiérrez.

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Verás la resistendia del tiempo cabalgando en tu corazón, pero en sus pasos largos                                        solo en el...

Primeros submarinos argentinos

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Se los denominó  Santa Fé, Santiago del Estero y Salta y fueron adquiridos a Italia en 1933. Fabricados en Italia por el Astilero Franco ...

Gente de Letras, poema de Jorge Murúa (*)

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             Después de tantos almanaques superpuestos  a  otros calendarios hoy, inconscientemente tropiezan en mí   aquellos ...

Segundo José Baldomero Barrientos: “Un hombre de empuje”.

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Hoy despedimos a Cacho –Cacho Toro- quien sucumbió a una larga enfermedad que condicionó su vida en los últimos nueve años. El Club S...
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Mingo Gutiérrez
Río Grande, Tierra del Fuego, Argentina
Reflexiones 2024. Mis padres -Oscar y Margarita- vivían en Estancia Laura donde mi padre era el encargado, al tiempo que yo me disponía a nacer. Ellos -cada tanto- cruzaban clandestinamente el límite llegando hasta estancia Vicuña donde tenían amigos. Hasta allí llegaban a caballo llevaban algunos encargos que les habían hecho en el gran esteblecimiento chileno, y a la vez retiraban lo que podían haber conseguido del otro lado. Había que cruzar un río y la cosa era peligrosa. Cuando entraba a escarchar se llevaron más de un susto. Tal vez fue un solo susto pero contado de maneras diferentes. En la estancias les asignaban un cuarto y allí pasaban al menos una noche, lo que representaba "al decir de mi madre" una suerte de luna de miel. Tanto años años después vine a pensar ni en una de esas noches le habrán escrito a la cigueña pidiendo que le trajeran a su hijito.
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