Ha fallecido MARIA ERIS MANSILLA RUIZ.

 Antigua vecina de Río Grande y de nuestra calle Rivadavia, Marian Eriz Ruz –así se presentaba en el mundo de las letras- era la mamá de los chicos Hernández: Betty,  Leandro, Leticia..

Sus restos están siendo velados en la sala 1 del servicio de sepelios de la Cooperativa – Perito Moreno 67- permaneciendo el mismo durante toda la noche. Sus funerales se anuncian para mañana jueves 17 a la hora 15.

Dejó en sus manos un cuaderno artesanal con algunos de sus sentimientos, tomamos en la despedida uno de ellos, es el que tituló, Cuándo:

Cuándo las aguas son masas

Parecen espejo cristalino,

Cuándo las aguas son bravas

Son fieras sin domador.

Cuándo el viento no ruge

Las olas apenas titilan.

Si los árboles contentos,

Apenas mecen sus ramas.

Si la blancura de nieve

Parece un púrpura azulado,

Digo que el blanco de cielo

Es cobija en el firmamento.

Cuando la noche es helada

Son oscuras las tormentas,

Si las estrellas se esconden

Por temor del sufrir del tiempo.

Cuándo la luna no sale

La oscuridad no la deja.

Si cuando la noche se extiende

No deja salir la sombra.

Si el sol fuera astronauta

También saldría de noche.

Pero solo sale de día

Para darle calor a su gente.



 

 



EL FAMOSO RÍO GRANDE.21

 

 


21.- Para entonces la modernidad estaba representada por bienes de confort que hacían sentirnos como parte del primer mundo, uno de ellos fue el tren del frigorífico.

DEL MANUAL DE ECONOMÍA DOMÉSTICA DE DON PULGAR.

 


Durante un buen tiempo no advertí que las visitas del viejo amigo se producen en un mismo día del mes: el quince.

Luego me di cuenta porque el tema de conversación siempre es el mismo: la economía familiar al estilo de cómo la resuelve en su familia y de la cual hago práctica similar.

Dice Don Pulgar que para el 15 hay que tener pagados todos los compromisos, y los que no se logró de ser posibles deben pasarse para el próximo ejercicio (léase mes).

Después hay que contar el dinero del cual se dispone y también los días que quedan hasta el momento de cobrar nuevamente. Con ese importe fijo hay que tratar de llegar.

Por ejemplo, si te quedan 300 mil pesos y cobrás en quince días podrás gastar cotidianamente hasta 15 mil en todas estas jornadas donde se ve lejos el horizonte.

Si un día llegás a gastar menos algo queda para agrandar el presupuesto de los días subsiguientes, pero en ningún caso hay que desprenderse del efectivo y menos incursionar en ese mundo del plástico para el cual no se encuentra preparado.

Dice que esta estrategia vino del lado de sus suegros, y su finada esposa la impuso estrictamente. Cobraba y le entregaba de inmediato a ella todo su sueldo, restando sus “gastos de representación”, que han sido los puchos, el cafecito que engalana su mesa dominical en la confitería, y el monto fijo de la quiniela. La quiniela que a veces de entrega más de lo que tenía para subsistir, pero ante la cual debía medirse no arriesgando un peso más.

Le dije que desde que no conozco él siempre ha sido asalariado, y le pregunté cómo vería la cosa si no se tiene un ingreso fijo mensual. Entonces Don Pulgar se comprometió a una lección en la materia dentro de treinta días.



USHUAIA de Tomás Niceto de Paulos.

 


¡A Ushuaia le duele el viento

Con el frío a sus espaldas…!

Por eso se asoma al mar

Y parece echarse en el agua.

Vive de cada a la vida

Y en sus contornos se agranda,

Tiene nieve en sus umbrales,

Y teje sueños con algas.

Por los canales se escapa

Camino de Lapataia

Para escribir en las nieves

Su historia y sus esperanzas.

Los ríos, lomos de mula,

Llevan madera aserrada

Los trancos son vida y viven

Aunque han pedido la vida,

Alguien cortó su ramaje

Pero dejoles el alma…!

¡Parece que caminaran

Los troncos en las ventanas!

Al sur del viento ha nacido

Esta ciudad de esperanza

Que tiene de veras la piedra

Palpitando en sus entrañas…

Es misteriosa en sus noches

Y subyugante en el alba.

Volveré, si puedo, algún día

A visitarte Ushuaía!



 

 

 

(*) Tomás Niceto De Pablos nace en General Acha, La Pampa.

A los veinte años se traslada a Buenos Aires, donde se gradúa de Doctor en Derecho y Ciencias Sociales.

Se desempeña como profesor en la UNLP, aunque siempre comparte su profesión con las letras. Publica Poesías (1941); Cosas (1942); Celeste (1944); Cosas de casa (1946); Poemario pampeano (1964); Lugar de infancia; Nieve de la infancia (1946); y Clavel y su sombra (1966).

Colabora con el diario Clarín, periódicos pampeanos y la revista Caldén, que publica la Dirección de Cultura de Santa Rosa. Muere el 26 de diciembre de 1994.

Fuente

Asquini, N. Sapegno, M. Biografías pampeanas: arte, política, historia, deportes, ciencia, periodismo. Buenos Aires: el autor, 2002./ Girbal, Teresa. Estudios de literatura pampeana. Buenos Aires: ECA, 1981.

 

MI RÍO GRANDE QUERIDO de Tony Márquez.


 Entrando a mi casa, a la mano derecha, está la mesa más grande entre las que tengo -una pesada mesa de algarrobo donde acumulo mis materiales de trabajo- allí se ha apropiado del espacio esta obra sustanciosa de recuerdos nacido al empuje de este chico de mi barrio, al que por Manuel llamamos Tony.

Los ocasionales visitantes se detienen para verla, las manos disparan hacia ella como lo hacen los ojos, y luego con delicadeza abren sus páginas. Primer y casi siempre abriendo en cualquier página y allí, abandonando el motivo de sus visitas, algo preguntan, algo recuerdan, y luego se buscan en que lugar del escrito tienen que estar. Pero pronto se dan cuenta que lo escrito es menor en su conjunto comparado con todo lo visual que Márquez a acumulado, proyectando su condición artista vocacional, a un abuelo que maneja tecnologías de diseño.

Y entonces salta la pregunta: ¿Qué te pareció?

Y yo suelo repetir como un slogan lo que se fue licuando en mi cerebro al incoporarme a la familiaridad de un pueblo que a lo largo de nuestras vidas se ha convertido en ciudad:

¡Estoy empapado de nostalgias!



Y para eso el curioso buscó una silla, salieron a la luz las primeras sonrisas, y algunos silencios cuando para un antiguo vecino aparecen los recuerdos que no sabía que tenía olvidados.

Y es cuando alguna imágen despierta la urgencia de contar algo, porque el libro tiene una relación escrita suscinta pero no epígrafes en la gran mayoría de las todos. Responde al mandato del autor de seguir detalladamente los universos de cada manzana del casco histórico de Río Grande, y con todo ello dan ganas de sair a caminar para ver donde esta hoy la sustencia de un ayer que ha quedado en las almas de los que lo conocieron tranquilo y humilde al famoso Río Grande.

- ¿Dónde lo consigo?

-Se está distribuyendo.

Hay número que se registra en el celular luego que lo proporciono y un posterior mensaje al autor diciéndole: Te va a llamar fulano- con algunas referencias de quien se trata. Y allí se ve el interés repartido por tenerlo que aparece entre los que vivimos en parte de ese mundo, los que saben que así fue la vida de sus mayores, y los que quieren acrecentar su pertenencia a nuestro lugar.

Me ha tocado participar, en la expontaneidad la consulta, en algún va y viene, donde todos tenemos algo que decir, o algo que preguntar.

Ese ese el lado interactivo de Mi querido Río Grande.

Tony desarrollo en sus 77 años múltiples ocupaciones: fue empleado vial, televisivo, futbolista, y hasta por su paso de la política llega a ser concejal de la ciudad.

El libro es un disparador de inquitudes para los que protagonizaron ese ayer, para los que lo vieron de niños o al llegar a la isla, para los que circularán ahora, gracias Tony, por las nuevas calles, pero con un pie apoyando fuertemente sobre el ayer.





ANTIGUOS POBLADORES Y SU RELACION CON EL MEDIO.13 (*)

 



 

¿Por qué se perdieron estas costumbres? ¿Por qué se abandonó esta relación de uso a la naturaleza?

Pienso que tal vez todo pase un poco por el cambio de la situación laboral. Muchas de estas tareas requerían de un tiempo libre, ese que eran concomitante a las tareas estacionales y eventuales que ocupaba a los hombres de la casa. A partir de los años 70 pareció generalizarse el empleo fijo, y con ello una menos disponibilidad para las tares subsidiarias que en muchos casos nos ayudaban tanto a comer.

También hay que registrar la diferente condición de vida adquirida por los hijos de aquellas familias primeras, en parte dotadas de una mayor educación, en parte de la condición de ser hijos del país, como para que se les abrieran las puertas a empleos menos sacrificados que los ligados a la agricultura y la ganadería.

Pero otro factor adverso, generado por los propios vecinos, fue cuando se desvirtuó el espacio territorial de uso. La casa debió crecer para recibir a una nueva generación familiar, y lo hizo tal vez desplazando al gallinero. Ya en un segundo paso la demanda habitacional llevó a ceder el espacio de la huerta para ingresar en la esfera inmobiliaria, bien sea alquilando viviendas, o alquilando terrenos.

Además una nueva onda de servicios comerciales llevó a conseguir en la plaza lo que antes se obtenía solo si se lo producía.

Los recursos naturales que en otro tiempo parecían abundantes se vieron menguados ante el enorme crecimiento poblacional.

Y ya llegados a viejos, los que ahora se denominan Antiguos Pobladores, solo en escasas oportunidades ven desarrolladas las prácticas de un pasado que ha quedado al costado del camino y ellos prescinden de desarrollar.

Tal vez todo terminó el día aquel en que la familia, que antes tenía distintas responsabilidades  en el manejo de la economía doméstica,  se sentaron a ver despreocupadamente Almorzando con Mirta Legrand.

Nuevos emprendimientos, como los ligados a Prohuerta, en nada desdicen todo lo que se puede hacer en la materia; y tal vez sumados estos esfuerzos de hoy  sean más numerosos que los del ayer.

Los Antiguos Pobladores permanecen. Están entre espacios de cemento, en su mayoría, en un recuadro de sueños de lo que fue La Vega vieja, pero a la que ya nadie llama de esa manera.


En la foto: producción de papas de la familia Pichuncheo.

 

 (*) Recuperamos en el tiempo esta conferenciada dada el viernes 18 de noviembre de 2011, en el hotel atlántida, como parte4 de la CELEBRACION DE LA OBRA DE SAN VICENTE

DE PAUL EN RIO GRANDE

 

 

EL FAMOSO RÍO GRANDE. 20.-

 


Hasta que recién, por los años 50, se hizo notoria la presencia de la construcciones de material sólido. Era todavía Río Grande un pueblo de grandes baldíos.