El agua baja, y en su espejo
aunque no veas su rostro refleja,
desde allí abraza su barco,
su vida misma.
No perturbes no, no visites nunca
su quietud.., durante la noche
pues se libera y leviga su espíritu.
Desdémona, coraza de acero
habitado, se alza su voz.
Vive en él su capitán, el mismo mal.
Encallado y oxidado, deja ver las heridas, que
lame el mar
voluntad de los vientos, agitado en su orgullo
desangrado en el sur.
Humillado el marino
su interior lo cubrió la maldición,
Lo envuelve la oscuridad.
Todo aquel ser humano, que visite su morada,
sin la luz del sol
Sin saberlo estará, condenado a sufrir
el tormento de la maldad
El Desdémona es un carguero encallado en las costas de San Pablo, es una referencias sugestiva del lugar que inspiró a Fabrián Ingrassia, vocalista de Metalkismista -grupo local metálico de inserción nacional- para escribir este poema, y componer una canción.
En esta otra imagen el barco aparece en medio de la inmensidad, Daniel Leiva es quien nos ha proporcionado este registro.
El naufragio final se produjo el 9 de septiembre de 1985. Antes había pasado por un encallamiento en Río Grande. Se piensa que como en tantos otros casos buscaba cobrarse un seguro.
Su capitán fue Germán Gustavo Prillwitz Allen, y según el historiador naval Carlos Pedro Vairo, vive en Bandfield.


