EVOCACIONES*Julio 31 de 1830. Vernet se apodera legítimamente de la Harriet.


Se trataba de una nave norteamericana que pescaba furtivamente en el espacio de Malvinas sobre el cual ejercía el hamburgués el poder de Gobernador conferido por el Estado de Buenos Aires, a nombre de las disgregadas Provincias Unidas del Río de la Plata.

Las islas eran base de operaciones de las actividades loberas y balleneras en el espacio inmediato del Atlántico sur, y eran marinos norteamericanos los que tenían primacía en el aprovechamiento de este recurso.

Vernet había dado a conocer la reglamentación de pesca aprobada por las autoridades que lo designaron, y después del período de aviso vinieron las acciones destinadas a controlar a los navegantes.

Las operaciones de secuestro se dieron en puerto, dado que era escaso el recurso naval de Vernet para operar fuera de la costa. Esta situación se reflejará en que luego utilizará la misma nave, la Harriet, para viajar con su familia a Buenos Aires a los efectos de someter a juicio al capitán que ya el año anterior había sido capturado por una operación similar a la que ahora había llevado a retener su embarcación.

Se estaba encendiendo la chispa de un conflicto que alcanzaría a destruir a Puerto Soledad.


EVOCACIONES. 30 de Julio de 1891. Chile concede la Isla Picton a Pedro Guyon.



La medida será un punto de partida de conflictos jurisdiccionales con Argentina que sostendría su soberanía sobre esta isla al sur de la Tierra del Fuego y sus vecinas Lenox y Nueva.

Pedro Guyón no efectivizaría su posesión sobre el lugar donde pensaba levantar un establecimiento rural, lo que a que Chile efectivizara otras concesiones.

El interés aumenta cuando para septiembre del año siguiente se encuentra oro en Lenox.

Las islas son pobladas desde Chile aunque Ushuaia las mantiene bajo su dependencia comercial.

Para 1896 la isla es dada en concesión a Tomás Bridges –siento posteriormente este un antecedente de peso para los reclamos chilenos- por lo que implica de reconocimiento de la soberanía de ese país, dado el carácter de antiguo poblador del misionero anglicano, y de propietario de la primera estancia de la Tierra del Fuego Argentina.

No obstante ello en 1904 la Sociedad Edwards y Stuven, adquiere sus derecho extendiendo la concesión por 15 años. Mas tarde sería ocupada por otra sociedad, la de Mayer Braun y Matero Puratic, y luego Blanca Esther Gallardo.

El tema Picton se resolvió recién jurisdiccionalmente con la propuesta Papal de 1984.

Imagen actual de Isla Picton.



            

EVOCACIONES+++Julio 28, de 1927. Julia Palma contra Padilla por gastos en prostíbulo.


Ante el Juzgado de Paz de San Sebastián con sede en Río Grande, ejercido por el maestro Telmo Suárez, se presenta la señora Sara Palma, chilena, soltera, mayor de edad, domiciliada en esta localidad, y declara que el día jueves por la noche de la semana próxima pasada se le presentó un señor que dice llamarse Padilla, ser estanciero y muy rico, y después de hacer algunos gastos en la casa prostíbulo local y tomar y quedarse a dormir con la presentada, le entrega un cheque de trescientos pesos moneda nacional chilena, y al hacerle ésta el cambio por equivocación le da el vuelto perdiendo en el acto.

La denuncia sigue de la siguiente manera.

Al día siguiente la exponente le devuelve el cheque pidiendo quiera devolverle el dinero que le había dado de vuelto. Y también pide devolvérselo. Que en total el señor Padilla le adeuda $88 moneda nacional de curso legal por gastos y 30 pesos moneda nacional por la noche que ha dormido con la presentada, que es cuanto reclama con el señor Padilla y para constancia por no saber firmar estampa el pulgar de la mano derecha.

La diligencia cierra con la presencia del inculpado.

Presente el demandante señor Ricardo Cantillán Padilla y enterado de la demanda presentada por doña Sara Palma a preguntar hechos contestó que jamás fue deudor de la demanda, que se le ha interpuesto en su contra, que se ha servir de la mujer Sara Palma como pupila del prostíbulo local y que ha pagado en el acto su importe, que jamás tuvo operaciones de cambio ni de ningún asunto con semejante mujer, que le es una sorpresa la demanda y que es todo cuanto tiene que arreglar al respecto y para constancia firma por ante mí.

Y van las firmas Ricardo Catelillán Padilla, y Telmo Suárez, Juez de Paz Telmo era a la vez Jefe de Tierras y Maestro director de la primer escuela de la localidad.

La prostitución era entonces una actividad lícita en todo el país, y se encontraba reglamentada. El expediente que deja las cosas como estaba ayuda a entender algunos aspectos de este desempeño en aquel Río Grande:

1.-Que aparentemente existía un solo prostíbulo en la localidad.
2.-Que se operaba en las transacciones comerciales tanto con moneda del país, como extranjera. Permitiéndose el uso de cheque.
3.-Que la preeminencia de los chilenos queda dibujada con la identidad de los dos actores, ambos chilenos.
4.-Que el nivel de instrucción de la pupila era ínfimo, no sabía firmar, y también parece que no manejaba la matemática rudimentariamente.
5.-Que el servicio brindado por la mujer ascendería a la 30 pesos.
6.-Que en estos conflictos palabra a palabra no había definición, no se aportaban testigos, y finalmente.., Padilla no sería bien recibido en esa casa que alumbraba las diversiones masculinas del Río Grande de 1927.

Es de señalarse que por entonces no existía autoridad municipal, puesto que la Comisión de Fomento comenzaría a trabajar recién al año siguiente, y muchas disposiciones eran vistas solamente a la luz del Código Rural.



EVOCACIONES***Julio 27, de 1828.- El Adventure y el Beagle en Puerto Hambre., tristezas de un capitán.


Seguimos a las dos naves británicas en tareas de relevamientos hidrográficos para construir una cartografía que orientará la navegación casi en forma exclusiva, hasta fines del siglo XIX-

Naves que se están encontrando para da cuenta recíprocamente de sus tareas en el antiguo sitio donde perecieran a fines del siglo XVI los colonizadores españoles de Sarmiento de Gamboa.

Corría el 27 de julio de 1828, el bergantín llevaba tres días de retraso y había empezadoa entrar el pánico por su paradero.

Al pasar por la popa del Adventure, el alférez de navío Skyring (el segundo de Pringle Stokes) lanzó a gritos malas noticias sobre la cubierta del Beagle, el capitán estaba enfermo y confinado en un camarote.

Parker King abordó el Beagle y comprendió que Stokes estaba al borde de un colapso mental debido al agotamiento extremo y a la desmoralización.

Se mostró muy afectado por las penurias que habían pasado los oficiales y la tripulación bajo su mando.., me sentí muy alarmado por el tono pesimista de la conversación”..         

Ha escrito Nick Hazlewood en su libro Salvaje:  Con la esperanza de encontrar una explicación, King leyó el Diario de Stokes y descubrió las raíces de la melancolía de su colega en la descripción de la travesía que acababa de realizar;

No hay nada más triste que el escenario que nos rodea. Las cumbres altaneras, lóbregas que circundaban las orillas inhóspitas de esta ensenada están cubiertas de nubes espesas, incluso hasta la parte más baja de las laderas, que son golpeadas por feroces rachas de viento que nos asaltan sin pausa y sin provocar el más mínimo cambio, parecen tan inamovibles como las montañas en las que reposan.

A nuestro alrededor, a una distancia no superior a dos tercios de un cable, hay islotes rocosos azotados por una rompiente tremenda, y como para rematar la monotonía y la profunda desolación del escenario, hasta las aves parecen eludir estas vecindades. Hace tan mal tiempo que como afirma enfáticamente Thompson,  “el alma del hombre muere en su interior”.

El capitán inglés estaba acercándose al momento en que se quitaría la vida, su suicidio sería el primero en un largo registro histórico, en los que el hombre atenta deliberadamente contra su existencia, agobiado por el universo austral que ha pasado a habitar.

EVOCACIONES* Julio 25 de 1848. Sir William Molesworth en la Cámara de los Comunes pide que se restituyan a Buenos Aires las islas Malvinas que “justamente reclama”.


EVOCACIONES* Julio 25 de 1848. Sir William Molesworth en la Cámara de los Comunes pide que se restituyan a Buenos Aires las islas Malvinas que “justamente reclama”.

Es el primer antecedente de origen inglés que plantea, dentro de los disensos parlamentarios una alternativa diferente a la política oficial británica en la materia.

La actitud del parlamentario había surgido luego que Palicieu Falconet plantera el gobierno de Rosas la posibilidad de pagar el Empréstito Baring  Brother con las islas en litigio.

Pero el gobierno de Su Magestad Británica había manifestado que sobre una deuda acumulada desde 1824 de Un Millón de Libras Esterlinas, las islas no valían tanto.

EN LA IMAGEN: Primer mapa sobre Malvinas. 1520. 



20 BAJO CERO



Fue en el tiempo de mi infancia, en un invierno riograndense.
Nos juntábamos en la laguna de patinar de los curas, donde hoy se levanta el gimnasio Miguel Bounicelli. Yo patinaba, y era uno de los pocos, la mayoría andaba en trineo. Calzaba 35 y usaba los patines que habían sido de mi madre.. talvez 36, de marca polar, y ajustados con llave a unas botas de suela, acordonadas. Me parece que tendría 9 años y que cursaba tercer grado.
De pronto llegó como curioso otro chico del Ceferino –así se llamaba entonces el primario salesiano- que pertenecía a la familia de un oficial de la Base (Aeronaval). Era raro que alguien de ese sector poblacional anduviera por allí. Sería un sábado o un domingo, porque era a la tarde  y los días de semana se cursaba mañana y tarde. O tal vez eran las vacaciones de invierno, y el pibe no había viajado al norte como acostumbraban las familias militares.
No tenía patines, estaba sumamente abrigado, y tampoco tenía trineo. Dijo que un herrero militar le estaba haciendo uno, cosa que pudimos apreciar al día siguiente cuanto llego arrastrando de una soga un pesado artefacto.
Pero ese primer día nos dijo con sapiencia: -¡Están haciendo 20 grados bajo cero!
No parecíamos tener mucha idea de cuánto era eso, pero el visitante nos dijo que era mucho, tal vez la mayor baja temperatura de la que se tuviera noticias en la historia del pueblo.
De regreso a casa ese fue tema de conversación a la hora de la cena, el pibe que había llegado con la noticia de los 20 grados negativos.
Mi padre se llevó al día siguiente la noticia al trabajo –era portuario-, mi madre cuando fue por una compras a la despensa El Sol.
Al volver a patinar al día siguiente seguía siendo tema de conversación los veinte bajo cero.
El viernes fuimos a misa, era primer viernes del mes y nos estábamos sacando un pasaporte al paraíso, y el cura en el sermón habló de los veinte grados.
Al día siguiente seguía registrándose la misma temperatura en la función vermouth del cine Roca, y el domingo en la matiné.
Estaban dando películas de Tarzán y de Julio Verne, que nos llevaba a climas cálidos y contrastantes.
El lunes fuimos a patinar pero había comenzado el deshielo, algunos dijeron que tal vez ya no había 20 bajo cero, un poco menos, o tal vez un poco más, según estuviéramos hablando de frío o de calor. Patinar esas condiciones, sobre una superficie acuosa y el hielo abajo era divertida para los que andaban en trineo, por el oleaje que levantaban, pero no para los patinadores que en cuanto nos caíamos terminados fríamente empapados. Algún pesado comenzó a romper con los palillos la cada vez más delgada superficie helada, y el agua de abajo se encontró con el agua de arriba, hasta que finalmente de acabó la diversión.
Y con ella esta historia de los 20 grados que duraron varios días.
Es que entonces no había ni radio, ni televisión para saber de la meteorología, y el boca a boca era confiable y persistente, por eso hasta nuevo aviso siguió habiendo 20 bajo cero, día y noche, hasta que las evidencias de un cambio en la climatología nos exigió cambiar de tema de conversación.



EVOCACIONES*****Julio 24 de 1891. Acusado de imprimir un sello postal sin autorización, Julio Popper produce su descargo..


Buenos Aires, Julio 24 de 1891.
Excelentísimo Señor:
En la denuncia que forma objeto de expediente que antecede, se da cuenta de un hecho que carece de bases verídicas, equivocando el objeto de una marca que he emitido que corresponde a exigencias de mis trabajos mineros, que en realidad es una ficha, como acostumbran emitir casi todos los establecimientos industriales de la República, con la diferencia que la marca mía no representa, como la de otros, valor fiduciario alguno.
Mi establecimiento en Tierra del Fuego se halla a veces incomunicado por períodos mayores de seis meses. Allí los obreros no trabajan asalariados, sino reciben casa, manutención, máquinas y herramientas gratis, y parte del oro que extraen del suelo, oro en polvo, que a la intemperie, en el campo libre, es imposible manejar o, fraccionar, sin pérdidas considerables.
Para evitar ese inconveniente, hice acuñar el oro en la Casa de Moneda de Buenos Aires en forma de medallas, indicando el peso y la ley que representan, como V. E. puede ver por muestra que queda adherida a la presente, y que no representa valor monetario alguno.  Pero como es difícil acuñar medallas por fracciones menores de un gramo, y teniendo muchas veces que satisfacer diferencias en centígramos de oro, tuve que emitir vales en forma de la estampilla, que agrego y que, según la inscripción, representa diez centavos o centígramos, de oro local de Tierra del Fuego, es decir la décima parte de dicha medalla, pudiendo asegurar a V. E. que no existe otra clase de oro local en aquel territorio.
En la denuncia se afirma que la estampilla va inutilizada con un sello que dice “Sandi Point” y también que toda mi correspondencia que sale de San Sebastián lleva está clase de franqueo.
Pues bien, ambas aseveraciones son completamente inexactas: jamás he utilizado estampillas de la manera indicada y cuando, hace cuatro meses, hubo despacho de correo oficial en San Sebastián -era la primera y última vez en el período de seis años, señor ministro-, mi correspondencia ha sido franqueada por este correo solitario, que me proporcionó un perjuicio de algunos miles de pesos, por graves negligencias en su despacho, como puedo comprobarlo ampliamente.
Eso no obstante, me he abstenido de enviar correspondencia con estafeta particular, por donde andaba (aunque sea una sola vez) dicho correo oficial.
Mis mensajeros van por vía terrestre, atravesando el desierto a caballo entre puntos que carecen de otro medio de comunicación, amparándome a este efecto en lo que dicta el artículo 6, inciso 3 y 6 de la Ley de Correos.
Dichos mensajeros, a más del sueldo que les pago reciben, como estímulo para evitar el extravío de la correspondencia, por cada carta que conducen, una marca de diez centígramos, que inutilizan o devuelven al recibir el oro efectivo.
Con este procedimiento, en que me valgo de una marca en forma de estampilla, no me he permitido aún las licencias que se toman los fabricantes norteamericanos de cigarrillos y de medicinas de patente, lo mismo que los establecimientos balnearios europeos, que agregan a sus mercancías o emiten estampillas que representan valor fiduciario, y no he cometido más de lo que acostumbran hacer los fabricantes de perfumería, que ostentan estampillas especiales en sus pomitos o de las personas que adornan su correspondencia con timbres como los que se ven en el N° 940 del periódico “La Nature”, que acompaño. (Anexo al expediente) (19).
Este procedimiento, lejos de perjudicar intereses ajenos responde a una necesidad vital del establecimiento, allana una deficiencia de la gobernación, que, sin hacer efectivos los medios de comunicación que le asigna el presupuesto, fomenta una oficina de correos en Tierra del Fuego, cuyo encargado se halla en Buenos Aires, como asimismo escuela, policía, juzgado y otras reparticiones, cuyos respectivos jefes o se encuentran en la Capital de la República, o no existen!
Ya tuve el honor de elevar al señor Ministro tina exposición, haciendo presente el lamentable estado de la Gobernación y las pocas delicadas tendencias del señor Gobernador; y como la denuncia que motiva la presente, al carecer de bases, sólo tiende a envolverme en tramitaciones judiciaIes enojosas, ruego a V.E. se digne ordenar sea agregado este escrito al referido expediente, resolviendo el señor ministro lo que crea más conveniente.
Es justicia.
Julio Popper”
El precedente informe, de gran valor para precisar la finalidad de la “estampilla”, contenía además, como todas las notas de Popper al Ministro del Interior, alusiones a deficiencias administrativas en Tierra del Fuego y provocaba la consiguiente reacción en los funcionarios aludidos.