Mostrando entradas con la etiqueta maucho. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta maucho. Mostrar todas las entradas

VIGILIA.2

Cliente.- ¡Buenos días señora! Vengo a buscar mis empanadas de maucho.
Vendedora.- Enseguida se las traigo.
C.- Pero también vine con mi amigo que se interesó en comprar para comer con su familia. ¿Alcanzarán para él?
V.- Una docena tengo, ¿o quiere más? No tengo tantos clientes porque muchos se fueron para Ushuaia, para estar con la Presidenta.
C.-Estamos de suerte, entonces. ¿Y que va a hacer si les sobran?
V.- Se venderán mañana. ¡Porque mañana es el día del verdadero ayuno!
C.- ¡Usted me dijo otra cosa!
V.- Y Usted me creyó.

La vendedora va hasta la cocina y vuelve con los dos paquetes envueltos en papel, para los dos amigos, y al cobrar reflexiona.

V.- Estoy segura que si Cristina sabía que tenía empanadas de maucho, no se iba para Ushuaia.



VIGILIA.

Cliente.- ¡Buenas tardes! Vengo a encargar mi locro para el 2 de abril.
Vendedora.- Este año no hacemos locro.
C.-¿Que pasó?
V.- Es por la Semana Santa.
-¡Pero el ayuno es el Viernes 3, no el 2!
-Con mi marido acordamos que vamos a hacer empanadas de vigilia los dos días.
-¿Pero averiguaron que comió Jesús y sus apóstoles la última cena?
-Si, ¡empanadas de maucho!
-¡Empanadas de maucho! ¿Le puedo encargar una docena?