Hay tres imágenes de gente trabajando, fotos corresponden a tareas de esquila
realizadas durante la temporada 1999 en Estancia Pirinaica, propiedad de
Miguelito Raful.
No son las poderosas máquinas hidráulicas que he visto
funcionar con eficiencia en los grandes establecimientos rurales cercanos a Río
Grande. Son prensas en las cuales el trabajo manual, y la fuerza de los
prenseros es lo que permite compactar la lana preparada así para su largo
viaje.
Mi padre, un hombre grande y fuerte trabajó de esta manera,
y con estas prensas: las AMELUNG; y en algún cuaderno tomé nota que se
fabricaban en Santa Cruz.
El libro de Ernesto Maggiori editado por VELA AL VIENTO, “Voces
de un pasado todavía presente”, tiene todo un capítulo dedicado a ese pionero
alemán que instaló en Puerto Deseado los Talleres Volcán, desde donde salieron
estos frutos del ingenio de Severino Amelung; un hombre dedicado a múltiples facetas de la industria y el trabajo, en tiempos de conflictos de mercado entre Inglaterra y Alemania, aun en estas latitudes.
Antes de la gran depresión de 1929 se llegó a exportar la
prensa al Perú, y los registros de la firma dan cuenta que en el tiempo
llegaron a venderse 1400 de ellas.
Hemos visto varias de la misma marca en establecimientos
rurales pequeños del campo fueguino, y tal vez los ruralistas amigos puedan
hacer un inventario de las mismas, con una ponderación actual de sus
condiciones de uso.
Y mientras tanto una pregunta: ¿No han leído los excelentes
libros de Maggiori?



