TRÍPTICA NACIONAL.HISTORIA.8.DEUDA EXTERNA.


En el año 1824 el gobierno de la Provincia de Buenos Aires por ese entonces a cargo del gobernador Martín Rodríguez, negoció con la compañía bancaria Baring Brothers de Londres, Inglaterra, un empréstito por un millón de libras dando, origen a la deuda externa argentina.

En Inglaterra gobernaba  George Canning quien propuso que ya era hora de terminar con el tiempo de las glorias militares, para comenzar con las argucias diplomáticas.

En 1822 Brasil se independiza de Portugal en lo que es algo más que una rebelión de un hijo Juan, con su padre Pedro…, el rey lusitano.

Pedro había desvalijado el banco y se había llevado a Lisboa todo el metálico.

Entonces llegaron de Londres las primeras libras esterlinas: millones de libras esterlinas.

Las rentas de aduana fueron hipotecadas en garantía y los intermediarios nativos recibieron el dos por ciento de cada préstamo.

Para 1829 Brasil ya debe el doble de lo que ha recibido.

Entonces se encuentra como gran solución contraer nuevos empréstitos con las casas Rothschild y Wilson que servirán para aplacar toda insatisfacción en momentos en que el soberano contrae enlace matrimonial con la princesa Amelia.

Por aquel entonces quien leyera los diarios del Brasil podía apreciar como se ofrecían esclavos negros en venta o alquiler, junto a quesos y pianos recién llegados de Europa..


Para 1839 en Copán (foto) venderá una ciudad sagrada por cincuenta dólares.

El fantasma del Desdémona.



El agua baja, y en su espejo
aunque no veas su rostro refleja,
desde allí abraza su barco,
su vida misma.

No perturbes no, no visites nunca
su quietud.., durante la noche
pues se libera y leviga su espíritu.

Desdémona, coraza de acero
habitado, se alza su voz.
Vive en él su capitán, el mismo mal.

Encallado y oxidado, deja ver las heridas, que lame el mar
voluntad de los vientos, agitado en su orgullo
desangrado en el sur.

Humillado el marino
su interior lo cubrió la maldición,
Lo envuelve la oscuridad.

Todo aquel ser humano, que visite su morada, sin la luz del sol
Sin saberlo estará, condenado a sufrir

el tormento de la maldad


El Desdémona es un carguero encallado en las costas de San Pablo, es una referencias sugestiva del lugar que inspiró a Fabrián Ingrassia, vocalista de Metalkismista -grupo local metálico de inserción nacional- para escribir este poema, y componer una canción.


En esta otra imagen el barco aparece en medio de la inmensidad, Daniel Leiva es quien nos ha proporcionado este registro.

El naufragio final  se produjo el 9 de septiembre de 1985. Antes había pasado por un encallamiento en Río Grande. Se piensa que como en tantos otros casos buscaba cobrarse un seguro.

Su capitán fue Germán Gustavo Prillwitz Allen, y según el historiador naval Carlos Pedro Vairo, vive en Bandfield.


RIO GRANDE: BOSQUEJO DE UN PUEBLO- DEL TIEMPO SIN LEY, A UNA LEY SIN TIEMPO.

El pueblo de Río Grande se organizó espontáneamente sobre el lote XLI de la mensura que realizara por 1890 el agrimensor Julio V.Diaz. Protagonista del primer ilícito de nuestra región –Díaz cobró por un trabajo que sólo realizó parcialmente- el espacio “civilizado” por el trabajo del teodolito y su inclusión en los mapas nos dejó marcados por ese signo venal.

Al poco tiempo el lugar será visitado por los oficiales de la Marina O’Connor y Montes – descubridores a la vez de Lago Fagnano, los que estudiaran las posibilidades de navegabilidad del Río que en la década anterior –fines de 1886- fuera visitado casi simultáneamente por Julio Popper y Ramón Lista, en momentos en que ambos protagonizaban expediciones de exploración por el litoral atlántico fueguino: la del primero de carácter privado, la del segundo oficial. Uno bautizaría al río como Juárez Celman, y el otro Pellegrini.

Popper resultaría con los años, y el oro que garantizaba encontrar en distintos parajes de la isla, beneficiario por la propiedad de la margen sur del Río donde pensaba en levantar una colonia pastoril con indígenas.

Los Onas consideraban a la tierra con un espacio de propiedad en común, divididas en hábitat de caza, tránsito y supervivencia correspondiendo a distintos linajes, era el haruwen. Para el caso de lote XLI este se encontraba situado en un enorme haruwen, lo que lleva a pensar que no eran grandes los recursos disponibles para la subsistencia en el lugar, de allí la compensación por extensión.

A este espacio llegaron los salesianos para fundar su Misión, partiendo en un invierno en momentos en los cuales Popper y sus sueños eran sepultados en la Capital Federal. La gente de Fagnano se instala en la zona de los Barrancos Negros, sin autorización previa concedida, inaugurando todo un estilo de ocupación de la tierra que aún perdura.

Su éxito en la captación de nativos estuvo inicialmente limitado a los recursos alimentarios que podían distribuír. No les fue fácil llegar al lugar apropiado y realizar las primeras construcciones. Pero para fines de 1896, un templo con una capacidad para 1000 concurrentes, dos colegios –de niñas y varones- y varias casas fueron devoradas íntegramente por el fuego. La misión se encontraba entonces en las inmediaciones del cementerio, se llamaba de Nuestra Señora de La Candelaria, y el puerto recibía en nombre de Torino, situado donde antes O’Connor registrara al Puerto Golondrina.

Desde 1895 los salesianos experimentaron la presencia continua de la Policía Fueguina, destinada a vigilar a sus indígenas. Se trataba de alguna manera de contener los riesgos de una población no acostumbrada a la idea de la propiedad, para cuando llegaran los propietarios.

Y esto ocurrió a fines del 96 cuando el vapor Amadeo trae a la gente de José Menéndez que se afinca en la margen sur, ayer posesión de Popper, ahora propiedad del empresario magallánico asturiano que la había adquirido aun primer comprador de la sucesión del ingeniero difunto: la inversión dará lugar a la instalación de La Primera Argentina, un gran establecimiento ovino.

Río de por medio, alejados los salesianos del peligro que concitaba para su causa moralizante el contacto del indio con el mundo pionero, alejados la Policía hacia el Frigorífico donde se le construyen comodidades –se inaugura una modalidad de servicio policial al capital existente- , en tanto que el territorio del actual Río Grande queda expuesto a un poblamiento informal.

Por 1897 un juez de paz, el primero, Javier Soldani deja la función pública para instalar un boliche, embrión de la que más tarde sería la “Capital económica de la Tierra del Fuego”. Pero, claro, para ese tiempo Ushuaia estaba consolidando su identidad, como reducto administrativo de las pocas cosas que había por administrar, ciudad cárcel de la cual dependería durante medio siglo, puerto activo y operable en mejor medida que el gran río del norte. Pero separada de la cordillera constituyendo de alguna forma dos piases distintos.

Con la distribución de las tierras entres los grandes inversores de la primera hora, los establecimientos ganaderos encontraron en la desembocadura del río el lugar de salida a su producción.

Junto al boliche, un caserío con antiguos nombres de vecinos que no siempre se afincaron definitivamente en el medio, lugares de descanso y diversión; fueron dando forma al disperso y masculinizado mundo de los riograndenses.

En 1905 asociado a José Menéndez llega otro español, Francisco Bilbao, un hombre que acompañará por medio siglo las iniciativas del progreso local.

Son años donde se generan un conjunto de inclusiones oficiales en la vida cosmopolita de la región, situación que es prolijamente enumerada por Alejandro Maverof en sus escritos que son de fácil lectura para los menos iniciados.

Pero fue mucho más importante para la vida de la región la instalación en la primera década del siglo XX de una grasería en la Primera, y su transformación tras una década de experiencia en un Frigorífico que a fines de la Gran Guerra diversificó los ingresos del sector rural, dependiente casi exclusivamente hasta aquel entonces de las ventas de la lana.

Río Grande es puerto de salida de toda esta producción, y sus muelles son privados. En 1917, recién, llega la Ayudantía de Puerto a establecer controles.

El acontecimiento que se celebra el 11 de julio, dada la orfandad de origen descubierta mucho después, no fue la creación de un pueblo sinó de su transformación den Colonia Agrícola de Río Grande. La mensura de la misma se dio en 1926, en años en que tuvo mayor implicancia de poblamiento y dinamización económica por la distribución de las tierras fiscales en manos de nuevos estancieros: en su enorme mayoría llegados de lejos. Serán estos los nuevos pobladores que en su primer momento entrarán en contacto con los viejos que pastoreaban hasta entonces en aquellas comarcas sin propiedad.

El espacio ganadero, el propio de la región, se extiende rápidamente hacia el antiguo Lago Kami, y por el litoral atlántico avanza hacia península Mitre.

La vida activa de Río Grande se manejará por los flujos y reflujos estacionales del trabajo rural y el fabril frigorífico.

La transformación urbana será lenta. No es fácil encontrar quién se quiera  quedar aquí. Los primeros comercios y hoteles los que posibilitan cierta configuración sobre la que ya en 1820 el Capitán Reppetto, en su condición de gobernador, había mandado a hacer un primer amanzanamiento.

Hasta entonces el pueblo crecía solamente protegido por el barranco de la playa, pero pronto comenzó a desbordarse en un conjunto de sitio que pasaban a pertenecer en alguna medida a quién los podía cercar. Después de vería como pagarlo.

Por 1928 nace la Comisión de Fomento, vecinos del lugar designados por el gobierno para hacerse cargo de la cuestión administrativa del lugar. La idea era que fijaran sus propios tributos, y durante años esta administración municipal no tuvo mas de uno o dos empleados permanentes; y contratos esporádicos que fueron dando forma a las calles del pueblo.

Bilbao, al frente de esta institución, se ocuparía a la vez de reunir esfuerzos para la construcción del primer edificio escolar –hoy Intendencia- corporizando la iniciativa que a principio de los 20 tuviera por primer maestro a Telmo Suarez, Juez de Paz, encargado del Registro Civil, de Tierras, Créditos Prendarios, y Oficial de Enrolamiento; hombre que había dado en su persona el puntapié inicial para la existencia del pluriempleo en la región.

Las construcciones trascendentes de este período en que el Estado esta ausente, y la ganadería mueve la vida regional, esta dada por suscripción pública: Escuela y Juzgado. Los primeros clubes nacieron sin subsidios  oficiales, y algunos lograron perdurar (Social y San Martín).

Luego de la Gran Guerra creció la migración chilena por sobre la europea de los primeros años, configurando un cambio social que dio tintes característicos a la población que para determinadas fechas se embaderaba y festejaba con la tricolor, como si se estuviera en su propio suelo.

El flujo del transporte era marítimo, y correspondiente mayoritariamente al cabotaje regional que operada desde Punta Arenas. Aquella ciudad operaría hasta entrados los años 40 como virtual capital de esta región. Todo lo que debia decidirse de trascendencia para este lugar pasaba por la población Chilena. Argentina y sus autoridades parecían estar distantes, e inoperantes.

Por 1935 se hace regular la vinculación aérea con el norte de país a través de AEROPOSTA ARGENTINA.

Los años cuarenta dieron la sorpresa. El frigorífico pasó a la esfera de la CAP, el dominio local se perdió, y las funciones ayer privadas se semiestatizaron. La Gobernación Marítima impuso un plan de obras públicas y pronto todo lo que se erigía en el pueblo era de cemento. Si la incitativa privada había dado la luz –Pinola y Martínez- ya oficial llegaría con el agua. Donde el ejército no había conseguido consolidarse en 1942, llegaría mas tarde la Marina que hacía que toda la isla funcionara como un verdadero ministerio. Las decisiones estaban cercanas, y las políticas de la fuerza se confundían con las del partido gobernante: el Peronista.

El pueblo, no obstante todo ello, cambiaba su dinámica con las actividades ganaderas, siendo los de mayor significación los de la esquila y las faenas frigoríficas. Y de mansedumbre los días invernales donde hasta la escuela pública tenía sus largas vacaciones.

El cambio por la constitución de 1949 trajo derechos políticos a los argentinos de estas regiones y así se votó por primera vez en las presidenciales del 51, el triunfo oficial fue ajustado pero muy festejado.

Por estos años los Salesianos se instalan en el pueblo y lo mismo las hijas de María Auxiliadora para contribuir al servicio de una población creciente urgida por la obra pública.

El 17 de octubre de 1947, los servicios de salud pública instalados recién a principios de la década ascienden a la categoría de Hospital.

El petróleo, descubierto en 1949, comenzó a ser explotado una década mas tarde. Al tiempo que estas innovaciones permitían el confort del gas en el espacio domiciliario. Era el momento del gran boom económico y del puerto libre. El pueblo creció demográficamente hacia La Vega. 





Creció entonces cierta migración argentina. Manteniendo la población su fisonomía de lugar tran quilo –donde se dejaba la puerta sin llave-, con grandes dividendos salariales, vehículos baratos, estímulo al consumo; deportes de ricos: automovilismo y pesca. Pero con una situación de masculinidad propia de todo campamento.

Nacería más tarde el primer gobierno municipal electivo, en la persona de José Finocchio, durante muchos años el referente permanente en la Comisión Municipal y Jefe de Vialidad. Pero la asunción de Arturo Illia a la presidencia de la nación derogó los contratos petroleros y sumió a la población en la incertidumbre y en el estancamiento.

Crecía para entonces la latencia de un conflicto con Chile, y los gobiernos militares equilibraban presencias mediante planes de obras públicas que mantenían activas a la población en el camino de la modernidad. Esas eran las circunstancias que se vivían cuando apareció en nuestra historia la ley 19640.





EL PADRE JOSÉ FORGACS y sus pasos santacruceños.10


De que pueblo santacruceño, de que calle...: los exploradores de Don Bosco marchaban solemnemente.



A la esquina HOTEL- BAR ESPAÑOL.



Puede ser la misma banda, antes o después de desfilar, hay en primer plano un grupo de enfermería.


Y aquí se prenta una de las tradicionales galerías salesianas. Y los consagrados de la orden.


Otro grupo forma el clero, organización de naturaleza pastoral. Donde otro sacerdote fue atesorado en los recuerdos del padre José.


Formaciones deportivas: los de Boca, los de San Lorenzo.


¿Habrían cargadas con eso de padres e hijos? ¿O recién se estaba comenzando?




El Padre Forgacs desplegando un banderín de confección artesanal. Prolija confección artesanal.

LRA 24: “Una nueva etapa en la historia de Río Grande”.



A CIUDAD NUEVA, en la edición correspondiente al primer aniversario de LRA 24, tras testimonios y vivencias de los empleados de esos días.
Al referirse a JUAN HUMBERTO JUAREZ, en la identificación como operador: llegó como personal contratado de LRA 15 RADIO NACIONAL SAN MIGUEL DE TUCUMAN. Está en la radio desde la primera hora. Cuando lo entrevistamos estaba muy emocionado por que su señora acaba de hacerlo papá de una hermosa nena, a la que llamaron Gabriela.
Y el TUCU hacía referencia al programa del mediodía:
“TODO ES FOLKLORE nació de una conversación con Luján y con Hugo E. Hammar. La iniciamos el 22 de junio (1973). Hoy lo hacemos Luján Muñiz y yo. Los comentarios recibidos, ya elogiando o haciendo observaciones, nos estimulan  en el trabajo porque significa que la gente nos sintoniza. Al principio nos dedicábamos al folklore por zonas. Ahora leemos libros sobre la Tierra del Fuego, improvisando  el programa pues leemos de estos mismos libros, para darle un mayor matiz folklórico” Alguna vez le hemos grabado. Entonces hemos permanecido en el estudio hasta las tres de la mañana. Queremos que los sábados sean en vivo, con valores locales”.
La experiencia aquella a la que algunos considerarían imperfecta, un programa hecho y conducido por operadores y no por locutores, tenía una característica a realzar: era un programa folklórico  en el central horario del mediodía… una experiencia que en favor de la cultura nacional y popular no se ha podido, lamentablemente, repertir en el tiempo.

La edición Número 25, de La Ciudad Nueva correspondiente a la Primera Quincena de Mayo de 1974 contiene información variada con respecto  a nuestra Radio Nacional.
El 2 de mayo inició LRA 24 RADIO NACIONAL RIO GRANDE la transmisión de la audición LAVANDO CEBADURAS, a cargo de Adrián Bitsch y Rubén Ramírez, a las 7.10 y las 18 horas.
La audición AMBITO ARGENTINO que compaginan en forma mensual cada una de las 22 emisoras  filiales de Radio Nacional, se transmitían de lunes a viernes a las 17.15  por LRA 24 RADIO NACIONAL.
CONOCIENDO LA TIERRA DEL FUEGO, se transmite de lunes a viernes a las 7.30 a 19 horas.
CONO DE TINTA SUR se transmite los viernes a las 21.45.
Agregándose también que: Nuestra emisora festejó el pasado 28 de abril su primer años de existencia. Recibió saludos  de la población y de las otras filiales de Radio Nacional.  Asimismo, valores locales se acercaron a sus micrófonos para testimoniar su adhesión con sus interpretaciones. Ese dia nos acercamos a Mabel Traberg, locutora desde la primera hora y nos manifestó que se sentía muy satisfecha con su trabajo ya que era una nueva experiencia que estaba viviendo. Para ella lo más importante dijo, es la comunicación que mantiene la radio con la población representando, por lo tanto, una nueva etapa en la historia de Río Grande.

Para festejar el aniversario directivos, locutores, operadores etc. Se reunieron en el restaurante LA GAVIOTA el sábado 27 a las 23 horas, donde se sirvió una cena de camaradería

*En la foto Hugo Hammar y Luján Muñiz, operadores, Eva de Juarez, esposa de Juan Humberto.

RASTROS EN EL RÍO.91“Describiéndose el universo de las experiencias infantiles ligadas al mundo del juego, donde el lector podrá establecer analogías y comparaciones con su propia experiencia.”

Las cien bolitas de Damián se desparramaron a los cuatro costados de la cocina, ocultándose bajo los muebles, rebotando en otros juguetes caídos llegaron a escurrirse por la rejilla del desagüe, atascando la puerta y dificultando el caminar. Grité pensado que Laurita podía caerse de pisar esas esferitas de vidrio que no cesaban de rebotar de baldosa en baldosa.

Se habían caído de lo alto de la alacena donde estaban ocultas desde hacía cierto tiempo. Riesgos de poner algo en orden, y de mi mala memoria, que me llevaron hasta allí en busca de algo perdido: y con su precipitación cantarina y colorinche renacieron los reclamos de otos días, los días de mi infancia: Mis hijos tratan de entender como yo pude divertirme siendo niño con esas “perlas”, que e lo que Florencia ilusionada creía que eran.

Las traje en uno de mis viajes cuando pensé que ya no se fabricarían, son del tipo que llamábamos “chilenas” y que en Chile se las conocía como “universo”. Varios planos de colores entrecruzados en su redoma de vidrio. El  primer día fue la novedad y las explicaciones del juego, un hoyo que afortunadamente estaba gracias a la impericia de un albañil sirvió para las primeras explicaciones, y para demostrarme cuanto más eficaz era la pista de tierra sobre la cual medía el impulso del chanti con la cuarta de mis pequeñas y terrosas manos. El segundo día no pude recordar como llamábamos el cambio de pasos, cuales eran las reglas para jugar con tres hoyitos, y las voces que servían para determinar conductas en el adversario; las leyes especiales para el juego de la Troya, el Pique os ea otro entretenimiento que mezclaba chapita de Bilz o cerveza, las “canicas” –que así se las llamaba en las historietas mexicanas- y el trompo. Esperé que en una futura reunión de ex alumnos del Don Bosco se pudiera reconstruir la memoria sobre estos perdidos juegos de la infancia.

Los chicos ya no son como antes, como nosotros.

No quiero caer en la inútil nostalgia en las comparaciones imposibles, sólo asaltan mi memoria la simpleza artesanal de tantos juegos ahora olvidados, y aquellos juguetes que te hacían en casa.

Mi primer trompo fue confeccionado por mi padre que en sus noches de sereno talló con cortapuluma y mejoró con escofina la pata de una mesita de luz. Con un clavo de ocho se incrusto el eje, el Chueco Pedro lo pintó de tres colores y la huaraca me enseñó a hacerlo bailar, subirse a mi mano, descender un plano inclinado, caminar en torno a la mesa, carambolera con otros rivales para sacarlos de un círculo, apuntar sobre una línea de chapitas.

Papá también me hizo la carretilla número siete, con ella dábamos vuelta la manzana de enfrente, cuando vivía en casa de mi tía: salíamos de la tienda de Berlín hacia la despensa de Mendiluce y doblábamos hacia la quinta de Recus, llevábamos habitualmente un incauto pasajero que en la recta final –con vista al Bar de Caicheo- perdíamos deliberadamente en una cuneta.

El mismo circuito era utilizado para otros vehículos de madera –los rancheros- que imitaban sin ruedas y con considerables lastres de coleadas espectaculares de los vehículos de Porvenir, cuando circulaban en el circuito Almirante Brown que se formaba en las principales calles del pueblo. Entonces arrastrando nuestro hilo, trazando surcos en el polvo de la vereda, soñábamos con ser como Goico Maslou, Mario Vitelli o Marcos Lausic.

La frustrada profesión de carpintero convertía a mi padre en un juguetero sugerente; hachas, espadas de gladiador, escudos de cruzado, fusiles Winchester, arcos comanches, ballestas medievales, según las películas que se vieran el sábado en la matiné del Roca.

También ayudando a conocer la furia de los vientos y los puntos cardinales Armaba Avioncitos de vertiginosas hélices, spitfires, cesnas, junker trimotores, que finalmente alguna tormenta de primavera disgregaba con rumbo al este, roto su eje.

Y cuando la calma llegaba y una cacarucha de papel dibujaba el tiempo de volar con el color y la imaginación, se armaba puliendo finas tablas de cajón de manzana los robustos volantines, o barriletes como les llamábamos ante las maestras, que con simple papel madera, o desguazados cambuchos de Enosis, exigían pacientes tareas de regular su aerodinámica con una cola que equilibraba peso y extensión , escondiendo las hojas de afeitar con las cuales se podría cortar el hijo con el cual otro niño pensaba ganar el cielo.

Y otros chicos, que no tenían un Papá como el mío, me apuntaban con envidia con sus mortíferas carretillas de capón.

Mi prima Verónica Angelosanti es un poco más joven que yo. Vivió su infancia también en los años 60 de Río Grande y me ha escrito lo siguiente para ustedes. Porque bueno es saber que los niños teníamos juguetes distintos que las niñas, y salvo algunos amariconados jugábamos cada uno por su lado.

“Cuando veo caer la nieve siento alegría dentro de mí, algo que no sabría expresar y retrocedo, con pasos agigantados a mi niñez. Las carreras en trineo. Jugando en el patio todo el día, hasta el anochecer. Las risas entremezcladas de mis hermanas con la mía; sintiendo recién el frío al calor de la estufa a leña de la cocina.”

“-¡Juguemos a los conboy!- Escondiéndonos detrás del galpón del gallinero. Nuestras pistolas eran quijadas de capón –ya que por el hecho de ser nenas no nos compraban pistolas. ¡Cuántos disparos en corto tiempo!”

“Tampoco puedo olvidarme de las tortitas de barro –que hacíamos escondidas ya que mamá no quería que nos ensuciemos –hermosas tortas decoradas con piedras de distintos tamaños.¿Y las masitas? En gran variedad las comíamos con la imaginación que da la niñez”.

“Mi tío Mirko un día nos regaló un par de zancos hermoso, pintados en color celeste; teníamos que subir a la cucha del perro para alcanzar el apoyo de los pies y nos sentíamos dominadoras del espacio. Un día –misteriosamente- desaparecieron.”

“Nuestra casa donde jugábamos a las visitas, a tomar el té, era toda de cajones –muy amplia- el almacén distante medio metro no preveía de achicoria, pasto, agua.. tenía gran variedad de tarros, botellas, que se dejaban ver a través de las tablas de los cajones. Pagábamos con dinero hecho con diarios recortados y números escritos. Siemrpe esperábamos el vuelto y la yapa.”

“En el colegio... ¡cómo olvidar esas eternas rondas! Girando y cantando a todo pulmón: mandadiru dirundá, al don, al don, al don pirulero, cada cual, cada cual atiende su juego, o el divertido trencito pasará pasará, pero el último quedará, y la infaltable soga que llevaba en el portafolio. Las competencias de salto en alto, en largo, a ver quién duraba más, saliendo triunfadora... las manchas y el interminable andar en bicicleta. ¡Qué hermosos recuerdos! Cuanta dulzura en esa infancia, nuestras charlas en jeringoso y hamacarnos con los ojos cerrados soñando con volar.”

Yo aprendí a los nuevo años a andar en la bicicleta de Verónica, pero recién me compraron la propia dos años después. Aquel día subí pensando que mi cuerpo se acordaba todavía de mi anterior aprendizaje, pero me saqué la cresta.


Cortamos aquí con estos Rastros recordando que todos tenemos algo de niño. Haspatapa elpedopominpigopo quepe viepenepe. 

TRÍPTICA NACIONAL.GEOGRAFÍA.7.Malvinas desde la hidrografía.


¿Quiénes somos nosotros?
¿Que lugar ocupamos en el mundo?
Por nuestra formación cultural nos creemos cercanos de Europa, y creemos que Europa también nos siente cerca.
Pero desde Europa los enfoques son diversos. Tal vez España mire hacia la América como quien mira el imperio perdido.
Pero la generalidad de los países europeos al mirar nuestro subcontinente ven emerger primero el gigante de Brasil, y nosotros –los demás- aparecemos como una serie de provincias periféricas ante tanta inmensidad.
En el estudio de la geografía yo recuerdo mi enseñanza media donde primer año se ocupaba de Eurasia –Europa y Asìa- conglomerado humano y geográfico que nunca se sintió integrado de esa manera.
Y de mi escuela primaria queda la memoria del MANUAL DE ALUMNO BONAERENSE, con que estudiaba todo el país. Entonces nuestra sapiencia pasaba por saber lo que conformaba Buenos Aires y su entorno.
Pero en nuestro plan estamos divulgando la realidad geográfica de la Patagonia y con ello ingresamos los fueguinos y también los malvineros, aunque ellos no sientan pertenencia nacional con nosotros, y menos fueguina.
Hablaremos entonces una vez más de los componentes físicos.
La hidrografía de las Malvinas consiste en:
Una elevada cantidad de pequeñas corrientes de corto recorrido y de caudal sostenido todo el año.
Pequeñas masas de agua, almacenadas en cavidades naturales de las planicies.
Ríos de piedra, tipo de accidente geográfico exclusivo de estas islas.



El río de piedra consiste en un cauce fluvial que puede tener hasta un kilómetro y medio de ancho; se extiende generalmente desde las laderas peñascosas de la serranía hasta sumergirse en el océano. En su lecho se acomodan desordenadamente bloques angulosos de peñascos de distinto tamaño; alcanzan un espesor considerable que no permiten ver el fondo, pero se oye el rumor del agua de un arroyo bajo las piedras. Estos ríos constituyen una forma fósil del relieve, pues de acuerdo con la teoría más aceptable sobre su origen es que han sido generados en los períodos glaciarios por factores que en la actualidad no subsisten.