Un gasoducto submarino

El Profesor Miguel Núñez Cortés escribió en el 2013 una reseña de un hecho importantísimo para Tierra del Fuego y el país.  Una proesa tecnológica que como tantas otras del mundo del petróleo se desarrollaron lejos de la mirada de la gente.


Los resultados de los estudios contratados al Servicio de Hidrografía Naval por Gas del Estado arrojaron resultados que ponían en una perspectiva exacta la magnitud del emprendimiento: la vinculación submarina entre el Norte de la isla dela Tierra del Fuego y el extremo Sur de la provincia de Santa Cruz.
La obra se dividió en dos grandes sectores: el área terrestre y el área submarina. A tales efectos los trabajos se licitaron independientemente, pero con un control de gestión unificado por parte de Gas del Estado. El edificio de la calle Paraná, casi esquina Corrientes de la ciudad de Buenos Aires, destinado al seguimiento contractual de los trabajos licitados, sería la sede dela Superintendencia de Obras del Gasoducto Austral.

Mantuvimos desde la Gerencia de Estudios, Proyectos y Obras una intensa relación con la Surperintendencia. Unos habían tenido a su cargo la confección del proyecto, en tierra y en el mar, los otros hacerse cargo de las obras.

La realización del proyecto fue adjudicado a un consorcio conformado por una empresa francesa y otra argentina. El contrato para el cruce submarino del Estrecho fue firmado el 9 de enero de 1978, si bien la obtención y consolidación de la financiación como el estudio de las trazas en campo habían comenzado en 1973.

Con la selección del personal y los relevos previamente acordados, un grupo de profesionales de Gas del Estado  supervisarán las obras durante las 24 horas, decidiendo situaciones no previstas, haciendo cumplir lo estipulado en el pliego y en sus exigencias técnicas, labrando actas, verificando el avance de obra y el respeto al cronograma inicial.

En una oportunidad el helicóptero que desde tierra trasladaba al personal técnico de Gas del Estado entró en emergencia. Como era de norma ya todos tenían sus chalecos salvavidas color naranja colocados. Estaban entrenados para enfrentar estas situaciones. Felizmente la nave aérea pudo llegar al helipuerto y la cosa no pasó a mayores.
Una verdadera flota toma posesión del Estrecho de Magallanes. La nave ETPM-1601, de diseño francés y construcción alemana es rodeada de un conjunto de embarcaciones que le proporcionan el apoyo logístico necesario.

Como en la torre de Babel se escuchan aquí decenas de idiomas. Sin embargo, contrariando al mito, tal circunstancia no trae confusión. Es la técnica y sus Normas la que hacen que los hombres se entiendan. Colores de piel, culturas -para muchos desconocidas- modos y costumbres, unen en lugar de desunir. Las mesas donde se comparte la comida, en diferentes turnos, guardan el pintoresquismo de un mundo extraño y diverso, pero mancomunado en un objetivo común.
Son 350 seres humanos con una clara idea de sus obligaciones, de saber cada parte del trabajo para el cual fueron contratados. Se unen experiencias anteriores para alcanzar una nueva meta: el cruce del Estrecho de Magallanes.
Ante un adversario como el Estrecho de Magallanes y una obra de la magnitud del tendido del gasoducto submarino, no existía otra posibilidad que habilitar una embarcación capaz de enfrentar sus terribles vientos, corrientes y mareas. Pero exigía también llevar adelante una empresa con la capacidad de actuar en un ámbito donde los pesos y los volúmenes eran de inmensa magnitud pero sin prescindir de la destreza para reconocer en el milímetro una magnitud no despreciable. Naturaleza extrema, tecnología acorde.
Y una tarde apareció casi fantasmagóricamente, el ETPM-1601, una enorme estructura móvil, capaz de desplazar 40.000 toneladas con su potencia de propulsión de 20.800 HP, y una estabilidad esencial para contrarrestar los efectos del oleaje. Poseía  una gran grúa giratoria capaz de elevar 2.000 toneladas y dos grúas pórtico. La cañería de 24″ se encontraba estibada (almacenada) en la cubierta de la nave y a cada tramo de 24 mts. de largo se lo hacía pasar sucesivamente por 7 estaciones de soldadura. Como un conducto sin fin de continuidad, la cañería se iba lanzando al agua mediante una plataforma especialmente diseñada hasta depositarse en el fondo del Estrecho. El barco desplegaba su acción y mantenía rumbo y localización a través de 12 anclas de 9 toneladas cada una. Como apoyo al sistema se utilizaba el remolcador Hüxtertor-Osa 805′, de 710 toneladas, para mover las anclas. Un circuito cerrado de televisión permitía visualizar las operaciones. Hasta el ETPM-1601 llegaban las embarcaciones  que le suministraban combustible, materiales de uso y de construcción y alimentos y enseres para los casi 400 hombres de su tripulación. Tres naves Pipe Carrier  transportaban los caños hasta la zona de los trabajos. El barco de aprovisionamiento Lukasturm-Osa 475, tenía una capacidad de carga de 1500 toneladas. Por otra parte el buque carguero Starman-Anglia de 2500 toneladas, que tenía el fondo plano, podía acercarse a las costas para cargar y descargar equipos como los de tracción de la cañería en las costas. Un dato singular es que el tendido de la cañería submarina se realizó de Sur a Norte y de Norte a Sur, quedando ambos extremos de la cañería sumergida y sin soldar. Para unirlas se bajó encima de ellas una campana o cápsula, dentro de una fuerte estructura de acero. Se le extrajo el agua a la campana y penetraron en ella dos buzos soldadores que procedieron a unir y soldar los dos extremos de las cañerías. In situ se radiografió la soldadura, se la revistió con la protección y luego se realizó la prueba hidráulica de rigor. El 19 de diciembre de 1978 se habilitó el gasoducto que une la planta de San Sebastián de YPF en Tierra del Fuego con las instalaciones existentes de El Cóndor de Gas del Estado. Luego de 55 días de trabajo el conducto entró en servicio.

Aquel tren del frigorífico


Durante casi un cuarto de siglo la Margen Sur del Río Grande contó con un ferrocarril que unía la Plata del Frigórifico con la Estancia José Menéndez.


El tendido permitía acercar fundamentalmente fardos de lana hacia ese muelle, y llevar de vuelta provisiones.


El destino original previsto en el proyecto de autorización dado a la Compaía Frigorífica Argentina tenía otra dimensión, y debía llevar animales congelados entre la planta y barcos de varaban en invierno para recibir la carne que tomaba rumbo europeo con los caponeros.

Roberto Chenú docente de la Escuela 4, alentó a fines de los 80 una investigación entre sus alumnos, que encerraba los siguientes enunciados:

HABÍA UNA VEZ UN TREN es una pequeña historia de un pueblo grande, mi pueblo, situado en la costa atlántica de Tierra del Fuego: Río Grande.

Sucedió alá por 1917, años más o años menos...¡Ya nadie lo recuerda!

Quizá porque lo heroico era cosa de todos los días y la preocupación era vivir.

Viviendo levantaron casas, tuvieron hijos, y hasta trajeron un tren.

¡Hicieron PATRIA!.. LA PATRIA grande que hoy tenemos a la vista.

A los pioneros, con nombre y sin él vaya este homenaje.

Y allí se colocaba la firma de JK, pseudónimo que usaba entonces, JUAN KAIKEN.


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UNO POCO DE HISTORIA: El tren estaba constituido por una locomotora  a vapor, posiblemente marca KOBEL, alemana, que arrastraba una docena de pequeños vagones descubiertos, sobre rieles de "trocha angosta".
El tren transportaba fardos de cuero y lana deesde la entonces estancia PRIMERA ARGENTINA, actual José Menéndez, hasta el muelle del Frogorífico CAP.
Según testimonio  de antiguos pobladores la máquina y vagones fueron llevados a la Ciudad de los Niños en la Provincia de Buenos Aires, durant eel gobierno del General Perón, donde actualmente se encontrarían funcionando.

DESDE LA BIBLIOTECA : Con alumnos de la Esc.4 se invstigó el tema, recatando en el lugar algunos DURMIENTES de hierro, clavos y tornillos antiguos; se oibservó el terraplén y restos de un puente. El testimonio de viejos pobladores fue grabado en cierntas y las fotos tomadas se encuentran agrupadas en un audiovisual tituado: HABIA UNA VEZ UN TREN.


La foto nos muestra como al finalizar la temporada el tren dejaba de ser vehículo de carga y comenzaba llevar la población golondrina que saldría del puerto buscando su lugar de invernada fuera de la Tierra del Fuego.


Con los años, y en razón del destino que se le dio a la mencionada máquina, supimos que había sido dada de baja en la REPUBLICA DE LOS NIÑOS de Gonnet, lugar a donde llegó como un donativo a la FUNDACIÓN EVA PERÓN.

Y hay una disposición que documenta estos destinos.

Incorpórase al Patrimonio de la Comisión Nacional de Lisiado un Tren en Miniatura

Resolución Nro. 1.866. Agosto 11 de 1960.
Visto el expediente nro. 16.774/59 y agregados, que se relacionan con el reclamo formulado por el señor Alberto E. Colombaro, quien invocando su carácter de propietario solicita la devolución de un tren en miniatura de tracción a vapor que se hallaba instalado en la ex Ciudad Infantil; y

CONSIDERANDO:
que la Dirección General de Asuntos Jurídicos, en sus dictámenes números 44, 371 y 938, de fojas 31, 33 y 38/39, respectivamente, se expide en el sentido de que del análisis de la documentación y elementos de juicio agregados el recurrente habría sido el diseñador y constructor del mencionado tren, hecho que no es suficientemente demostrativo, ni puede ser tomado en consideración para justificar el carácter de propietario que invoca;
que, de acuerdo a lo aconsejado por la Dirección General de Asuntos Jurídicos en los referidos dictámenes, correspondería en consecuencia incorporar al patrimonio de Estado los bienes de referencia y desestimar el reclamo formulado por el interesado;
por ello, y atento a lo manifestado a foja 40 por la Delegación Fiscalía del Tribunal de Cuentas de la Nación, el Ministro de Asistencia Social y Salud Pública resuelve:

Artículo 1º - Incorpórese al patrimonio de la Comisión nacional de Rehabilitación del Lisiado el tren a vapor en miniatura que se hallaba instalado en la ex Ciudad Infantil, cuyo valor total estimado asciende a la suma de trescientos cincuenta mil pesos moneda nacional (350.00 m/n), compuesto de los siguientes elementos:
Locomotora construida de hierro y madera, pintada de color negro, de m. 1,30 de largo x 0,59 de alto x 0,30 de ancho, con 6 ruedas de hierro de 0,22m de diámetro y 2 ruedas de 0,12m de diámetro con número 747 aplicado en relieve sobre ambos costados de la cabina. Ténder construido en chapa de hierro y madera de color negro con 8 ruedas de hierro de 0,12m de diámetro con las letras ABC pintadas en ambos costados. Con tendido de 250 metros de rieles dobles adaptables con trocha de 225mm aproximadamente.
Art. 2º - Desestímese el reclamo formulado por el señor Alberto E. Colombaro, tendiente a obtener la devolución del tren en miniatura y sus accesorios que se encuentran actualmente depositados en la Comisión Nacional de Rehabilitación del Lisiado.
Art. 3º - Regístrese; publíquese en el BOLETÍN DEL DIA y pase para su conocimiento y efectos a la Comisión Nacional de Rehabilitación del Lisiado; cumplido, vuelva a la Dirección General de Administración para su posterior trámite – Noblia.




Internet que hoy facilita tanto nuestra curiosidad, nos ofrece un lugar que multiplica la información que aquí pudimos dar: http://www.ferrocarrilesenelconosur.co.uk/08Scriogrande.html









LRA 24 en 1976. “Para el 31 de marzo del 76 los libros entraron a escasear”.




En nuestros última presentaciones hemos dado lectura a los microprogramas que abundaban en la programación de nuestra emisora los días previos al golpe del 76.
En alguna medida defines posiciones ideológicas de esa hora.
El 29 de enero se leyó el siguiente texto de la serie, Poder  Joven.
Siempre es importante enterarse de lo que ocurre en el mundo moderno para asimilar enseñanzas que constaron tiempo y experiencia. Pacientemente en Italia, se establecieron  por decreto las edades en que los jóvenes deben practicar los distintos deportes. Desde la niñez hasta la edad adulta. En todas las fases del itinerario juvenil, desde la etapa formativa, siguiendo por la competitiva hasta la profesional. Y la información merece ser tenida en cuenta. Por la influencia que el ejercicio físico ejerce sobre el desarrollo corporal, mental y moral de los muchachos. El deporte agiliza el músculo y el cerebro. Templa el espíritu. Estimula la camaradería y excita la superación. Nuestro país logró lauros de gloria en competencias mundiales, últimamente escasearon  los triunfos. No será hora de rever los sistemas y métodos de preparación, de selección y de prueba de eficiencia. El país debe recobrar posiciones, en todos los sentidos y direcciones. En el campo científico, en el artístico y en el de la puja deportiva nuestra proverbial efectividad debe  complementarse para expresar con verdades un prestigio que nadie puede ni debe discutimos.
Los locutores de aquellos días debían hacer prolija descripción de su tarea en el libro de registro correspondiente. Los temas musicales identificadas cada una por nombre, autor e interprete, autor e interprete, los comunicados que se leían señalados por su origen, la hora de cada novedad. Es por ello que un libro de locutores duraba de promedio entre 10 y 15 días. El locutor empleaba un buen tiempo en ser escribano de sí mismo.
Para el 31 de marzo del 76 los libros entraron a escasear, y dado que sólo quedaban dos se demandó de la superioridad su pronta intervención para enviar nuevos ejemplares.
Ya para entonces se había producido el golpe, con los recuerdos del incidente en que al no salir el generador de planta transmisora se puso en riesgo la seguridad de todo el personal del sector, se arrestó al director de la emisora, todo por imperio de las normas dictatoriales que ese día inauguraban un negro período en la argentina.
Los días previos la cadena oficial había dado difusión a dos mensajes de la Presidente de la Nación, uno el día 6 de marzo donde desmiente la existencia de un “entorno”, el otro fue el 10 desde la CGT, para el día siguiente se enviarían al Congreso reformas a la legislación antisubversiva similares a las existentes en tiempos de Lanusse.
En los días previos al golpe los políticos de la oposición hablan por la cadena nacional, el 16 lo hace Ricardo Balvín de la UCR, el 21 horas antes del golpe Oscar Alende. Después del discurso de Alende iniciado a las 21 la emisora ya quedaba conectada con Buenos Aires hasta el momento de cierre; no hemos podido obtener información si hubo orden expresa o determinación casual. Para el 24 a las 06.01 se conecta con LRA 1, a las 8,56 con LRA 10, a ls 12.18 se transmite el acto de asunción del interventor en el Territorio, Contralmirante Bonesana, quien entre las 13.01 y 13,08 leyó un mensaje a toda la población.
Comenzaba la época de los comunicados oficiales, y fueron 64.



EL puente de Dobal.

Felipe Miguel Dobal, dibujante artentino, testimonió al momento de inaugurarse el que con el tiempo se llamaría "Puerte General Mosconi", esa señal de progreso.

Terminaba la primera gestión del Proceso y este pronunciamiento estético respondía a los múltiples contactos de en la prensa porteña tenía Ampelio Liberali, el titular del área gubernamental en Tierra del Fuego. Vínculos que en materias afines ya habían traído a Altuna y Trillo -los días previos al mundial del 78- haciendo vivir al personaje del momento en la contratapa de Clarín: Hugo Chavez -El loco- la aventura de buscar el tesoro de los incas en Ushuaia y su entorno.

Tomemos ahora un conocimiento mayor del autor de este cotidiano, siguiendo la entrevista que en el tiempo le realizara Metro:



En las bibliotecas que rodean a la mesa de trabajo del humorista gráfico, Felipe Miguel Ángel Dobal se encuentran encuadernados y celosamente cuidados los últimos años de la historia argentina y del mundo. El dato no sorprende, hasta que el propio Dobal aclara que se trata de una historia contada a través de sus tiras cómicas y con su particular interpretación de la realidad.
Empezó a incursionar en el oficio de contar a través del dibujo cómico desde muy joven, en su Bahía Blanca natal (es oriundo de Puán). Durante más de cuarenta años trabajó en Clarín y sus recuadros de actualidad titulados “La crónica diaria” –cerraban la contratapa humorística del diario- ofrecieron una mirada diferente de la actualidad. A los 83 años, con seis hijos, 18 nietos y tres bisnietos, Dobal continúa satirizando el acontecer cotidiano. En esta entrevista con Metro el dibujante, que desde hace mucho tiempo vive en Temperley, recorre su amplia trayectoria de la mano de sus dibujos.

- Me imagino que de chico dibujaba mucho.
- Siempre me gustó dibujar. Cuando era pibe con mis hermanos teníamos una revista que se llamaba “El ojal” , era de un sólo ejemplar. Yo hacía las caricaturas, las tapas en color y las páginas centrales. Imitábamos a la revista Patoruzú y Rico tipo. De chiquito ya dibujaba muy bien.

- ¿Y cuándo decidió vivir de este oficio?
- Fue un poco de casualidad, fue la mano de Dios. Yo había terminado 6° grado y estaba por ingresar al secundario, cuando a mi hermano menor (hoy Monseñor José María Dobal) le dio por hablar con el dibujante Alejandro Francini que tenía una agencia de publicidad y me recomendó como aprendiz. Al otro día llevé mis dibujos y comencé a trabajar de esto en lugar de estudiar.

- Después pasó a trabajar en el diario El Atlántico.
- Sí, mi hermano mayor, Esteban, ya trabajaba con los fotógrafos del diario y me entusiasmó con la idea de hacer dibujos deportivos para la edición del domingo. En esa época era muy usual identificar a los equipos con un determinado personaje... Boca era el pizzero, River el millonario. La cosa es que los empezaron a publicar. Después empecé a trabajar en el archivo del diario y seguí haciendo los dibujos. Hasta que llegó un nuevo director y me preguntó si me animaba hacer dibujos de actualidad y así fue que comencé a publicar uno por día (Llevaban el título: “Actualidad por Dobal” y él aún los conserva). Pero eso lo dejé cuando un amigo me recomendó para ingresar en la publicación de Lino Palacio.

- Lino Palacio era una especie de referente para muchos caricaturistas jóvenes ¿Cómo fue su primer encuentro con él?
- Yo cuando trabajaba en El Atlántico copiaba a Lino, me encantaba “Don Fulgencio”. Cuando estaba en Bahía Blanca jamás me hubiera imaginado que iba a trabajar 15 años con él y que iba a ser mi testigo de casamiento. Yo lo admiraba tremendamente, era un hombre enorme, jugaba al rugby... tenía una pinta bárbara. Cuando llegué a Buenos Aires comencé a hacerle las historietas... hacía a Don Fulgencio y otros dibujos. Trabajaba también Jorge Palacios, el hijo de Lino, que es como un hermano para mí. Yo siempre digo que Lino fue mi patrón, mi amigo y mi papá.

- Usted siempre se caracterizó por hacer humor de actualidad, no por crear a un personaje determinado.
- Siempre me gustó tomar cosas de la realidad y hacer chistes con eso. Yo de lo que me puedo jactar es de haber acostumbrado a los diarios de Buenos Aires a tener dibujantes de actualidad. Ni La Nación, ni La Prensa, ni Clarín tenían dibujantes de actualidad. Un día llevé dibujos a Clarín y el 14 de abril de 1958 empecé a publicar en el diario, en un suplemento dedicado a los eventos sociales.

- Su trabajó lo obliga a satirizar a muchos políticos ¿Nunca tuvo problemas con ninguno?
- Afortunadamente no. Muchos presidentes pedían reuniones con los humoristas gráficos, pero no hubo problemas. El 30 de abril del 58, (el presidente Pedro Eugenio) Aramburu llamó a todos los humoristas gráficos para desearnos suerte. Al otro día le entregaba el poder a (Arturo) Frondizi. Fuimos todos, Lino (él lo dibujaba a Aramburu como una vaca) y Jorge Palacios, Landrú, Carlos Garaycochea, Medrano y otros. Yo era el único que trabajaba para un diario, los demás eran todos de revistas. A Frondizi lo usé muchísimo para los chistes, a él y (al ministro de Economía Álvaro) Alzogaray. Un día Frondizi me llamó a Casa de Gobierno porque me quería conocer. Alzogaray me quiso conocer también. Más para acá dibujé a Raúl Alfonsín, a (Carlos) Menem... dibujé a todos.

- ¿En qué año nace La crónica diaria?
- Yo fui durante 15 años el único dibujante de Clarín. En el ’73 cuando se crea la contratapa con humor se agregaron otros. Ahí nace “La crónica diaria. También dibujé para La Razón, el diario de habla hispana de mayor tirada en el mundo. Yo en Clarín fui muy querido. Siempre pienso que voy a volver... ¡total 83 años no son nada!

- ¿Cuál fue la mejor etapa política para hacer humor gráfico?
- No sé. Durante la dictadura no hacíamos política sino actualidad. Sin embargo, yo hice a muchos ministros de Economía. A (Domingo) Cavallo lo usé mucho. . Alzogaray me llamó un día para pedirme un dibujo. Era una caricatura de él vestido de boxeador en un ring, el manager era Frondizi y en el otro rincón había un monstruo todo musculoso. El título decía Álvaro vs. presupuesto.

- La última ¿Le hubiese gustado tener un personaje?
- ¡Si claro! Como el Clemente de mi amigo Caloi o el Inodoro de mi amigo (Roberto) Fontanarrosa. Es una frustración, me hubiese gustado tener un personaje como Clemente, pero soy feliz con lo que hago. 


Conversaciones con RAMÓN GARCÍA.1. “Daba ganas de agarrar la mochila y mandarse a mudar de vuelta”.

El fallecimiento de Ramón nos hizo viajar por nostálgicos caminos. Tal vez en parte sea esa ruta que transitamos con él del pueblo a María Behety, de María Behty a Flamencos, de Flamencos a San Julio…, ruta que siempre que la hemos hechos esta cargada de su recuerdo.

El el algún momento –a sugerencia nuestra- Miguel ElíasVázquez lo entrevistó para la serie de personajes que se pueden consultar en la página de El Sureño. Con el diario ha tenido una relación fundamental, al menos para mí, el permitió que naciera Cordón Cuneta una tarde en que me facilitó una todo de tiempos idos con parte de su familia, y nos pusiéramos a elogiar su quinta.

Porque por algún lado estarán los que lo identifican como transportista, y otros los que lo conocen como agricultor.

Una tarde en que ya estaba todo dispuesto para viajar a su España, tras cuarenta años de ausencia se sentó con nosotros a conversar. El diálogo está intercalado por la opinión y el recuerdo de su esposa: Carmen Torres, y esta primera entrega se alimenta de su optimismo.


-¿Usted llegó acá en el año ’52?
-Si, el año ’52 empezamos nosotros.
-¿Y cómo se decidió a venir para acá? Porque usted estaba en España, y en España estaba bien porque estaba con Franco…
-Si, estaba bien, estaba requetebién… (Risas)
Carmena- resulta que allá no podía comer, por eso tuvo que venir acá…
-Era como llegar al paraíso, salir de allá y entrar acá era como entrar en el paraíso, en ese tiempo, eh, te hacías de cuenta que llegaste al paraíso, porque acá era una hermosura.
-Vamos a acordarnos que para esa época ya habían cambiado un poquito… ¿La guerra española cuando había terminado?
 -El ‘39
-¿El ’39? Habían pasado prácticamente 13 años, pero la situación de España no era fácil, ¿No?
-Estaba todo racionado todavía. El combustible, todo. Hasta los cigarrillos por ración, cada 10 días dos o tres atados te daban.
-Ahora Ramón: ¿qué edad tenía usted durante la guerra española?
-Mire, yo tenía 13 años.
-¿O sea que no participó de la guerra?
-Yo no participé de la guerra, pero la viví igual, como si estuviera participando. Porque yo en ese tiempo, yo estuve mucho tiempo en un hospital, cuando fue el asunto este de…
-Ah, del brazo.
-Entonces yo estuve viviendo en el medio de los soldados. Todo ese tiempo, porque para civiles no había lugar nunca. Los hospitales estaban invadidos de militares.
-¿Usted prácticamente pierde un brazo, no? Se salvó…
-Falta poco y me lo querían…era más fácil serrucharlo por acá que curarlo.
-Ahora… ¿Es cierto que el problema que tuvo fue porque quiso torear una vaca?
-No, ché…no me haga transpirar Mingo…
-Ahora, Carmen…
-Nunca quise torear vacas yo.
-¿No? Entonces ¿qué le pasó?
-Toros, toros, si…la vaca nunca se torea, porque la vaca no cierra los ojos. Siempre embiste con los ojos abiertos, ellas ven bien. El toro si, cierra los ojos, la vaca no...
-¿Pero fue en un momento de toreo que le pasó eso, o no?
-No, no…me caí de un árbol.
-C- Me parece que estaba toreando el bicho ese que, cuando iba a pescar de noche acá a la Misión…ahí si que él toreo…
-Si, me ha pasado cada uno a mi…
-Carmen: ¿Don Casimiro, su papá ya andaba por un tiempo largo por acá, no’ Porque usted vino después. ¿En que año vino?
C- No, mi papá vino el año…
-R-¿’23 no era?
C- No nene. Yo de…
R- El ’29, más o menos.
-El ’29. ¿Andando con los barcos se quedó aquí y después llegaron el resto de la familia, no?
R- La Carmen nació el ’28, en el año ’28. La Miruca el ’30, en ese medio me conoció, la Miruca no habia nacido cuando el vino, y fue después que vino él. Si que del año ’29 más o menos.
-¿Ya eran mujeres grandes cuando se encontraron entonces, con el papá?
R- Claro…ella tenía 24
-¿Cómo fue ese viaje? Año 1952. ¿Fue un viaje muy particular, además no? Entre España y América…
-Y bueno. Preguntale a ella, el Juan nació a bordo del barco.
-Creo que lo va a recordar mejor Carmen que nadie.
C- Si, claro. Yo no me acuerdo nada, no me recuerdo nada ché.
-No, no, pero usted se tiene que acordar. Deben haber embarcado más o menos a fines de marzo ¿No?
-El 26 de marzo.
-El 26 de marzo. ¿Y e qué puerto salieron?
-Vigo…
-De Vigo… ¿En Galicia?
-Y, si, en Galicia.
-Y después comenzaron a navegar hacia el sur y después cuando iban llegando…
C- A Lisboa
R- Y, no, hacia el sur entra a Lisboa el barco, al día siguiente, salimos a la tarde y al otro día a la mañana entraba en Lisboa el barco.
-Bueno, ¿Y qué pasó ahí en Portugal?
C- Nació un portugués.
R- Atracaba en el puerto de Lisboa, el barco.
-O sea que la cigüeña andaba sobrevolando el barco. ¿Cómo se llamaba el barco?
-El Salta. Andaba saltando el barco.
-Y allí entonces nació Juan, que es el nene, el más chico de los hijos.
R- Pero atracaba en el muelle, el barco. Pero nada tiene que ver tierra, porque el barco es un hospital igual como cualquier hospital de tierra, con médicos de delegación española, médico de…argentina, enfermeros, enfermeras, de todo.
-Siempre charlábamos con Juan sobre esta particularidad y sobre como hasta cierto punto no se sabía de que nacionalidad era él ¿No?
R- Bueno, él, hasta el momento creo que sigue siendo portugués. ¿No te enteraste nada?
-No
A Juan le borraron todos los papeles, cuando fue a…¿Colombia es que fue? Se enteró de que al fin él era portugués.
R- No, no, si es portugués…¿Cómo me dieron la Libreta de Enrolamiento Argentina?-Ah, te la darían pero fue una equivocación.
- Inclusive Juan…que no, porque inclusive él hizo el Servicio Militar, y que se yo, y era portugués, en serio.
R- Por otro lado…y le dieron un pasaporte, pero era falso, para viajar a Colombia, como argentino, pero falso.
-Quedó pendiente el trámite ese.
C- Como nació en la ciudad de Salta. En Salta nació…
O- En la ciudad Busca, asi le pusieron. ¿No charlaste vos con Juan de esto?
-No, no.
R- En la ciudad de Busca, en Salta…ay, Dios mío.
-¿O sea que ahora es portugués?
C- No sabe…
R- Yo creo que ahora ya arreglo, ya, me parece que arreglo, ya. Y claro, porque el no tenía más que hacer trámites, nomás.
- Claro, porque toda esa cuestión influía también, el casamiento, los hijos.
-Capaz que es soltero…
- Todo distinto. Claro porque imagináte si te cuestionan a vos la nacionalidad, cierto, en un momento vos fuiste argentino y vas a hacer un trámite para salir del país, y sale diciendo que vos por haber nacido en aguas jurisdiccionales portuguesas, vos portugués, entonces ahí la cosa se complico. Inclusive, no se, parece que ahora tenia que hacerle un juicio…


-Ahora, Ramón: al fin llega hasta Río Grande. ¿En qué barco llegó hasta Río Grande?
R- Yo llegué…¿Llegamos en barco?, no, llegamos en avión. De Río Gallegos acá en avión.
-¿O sea que el avión lo trajo hasta Río Gallegos?
-No, no. De Buenos Aires hasta Río Gallegos en barco, en el vapor Menéndez. Traía carga y pasaje. 28 días ché. 18 de España a Buenos Aires, 28 de Buenos Aires a Río Gallegos.
-Era mucho más larga entonces la travesía patagónica que la travesía interoceánica.
-No, pasa lo siguiente Mingo: era un barco de carga, en varios puertos de la Patagonia, no hay puertos, sino que tenía que desembarcar la mercadería en chatas. En Comodoro, por esa época estuvo una semana, sin poder trabajar, tomar tiempo. Donde atracamos fue en Camarones. No, en Camarones no hay muelle tampoco me parece. En Madryn, en Madryn si estuvimos en puerto. Y en Comodoro no, en Comodoro estuvo una semana, con chatas cargaban la, en las chatas, llevaban la mercadería para tierra. Entonces hubo una semana de tiempo. Después en Deseado, en Deseado en muelle también. En Santa Cruz, también habia que hacer lo mismo, en chatas también. Y por último en Río Gallegos, también…
-Y ahora, Ramón, le quería preguntar, ese vuelo que hizo desde Río Gallegos hasta Río Grande, ¿Usted había volado antes?
-Yo habia volado por el aire alguna vez, pero no en avión…
-¿Y ya sabia que tenia que volar para llegar a la isla?
-Yo no sabía. Pensaba que era una isla que…
-¿Qué se llegaba en bote?
-Eso. Nadie me habia dicho que se venia en avión a la isla.
-¿Asi que no quedó más remedio?
-Pa’ más desgracia que hemos perdido el avión en Gallegos.
-No… ¿Andar tanto?
-Claro, perdimos el avión en Gallegos. Cuando llegamos a la pista, ya el avión habrá estado en río Grande, ya. Pero, no fuimos nosotros solos, eh. Todos esos que pararon en el mismo hotel les pasó lo mismo.
-¿Qué avión era en esa época? ¿Aerolíneas?
-Aerolíneas, si. Un avión de dos motores.
-Un DC 3. Y después ¿Cuánto tiempo tuvo que esperar en Gallegos para llegar acá?
-A los cuatro días, cuatro días. A los cuatro días volvimos a insistir otra vez.
-Bueno. ¿Y cómo se veía Río Grande desde arriba? Desde el avión cuando usted fue llegando.
-Uh, fenómeno…daba ganas de agarrar la mochila y mandarse a mudar de vuelta.
-¿Quién lo estaba esperando cuando llegó? Porque me imagino que todo esto se habrá comunicado.
-Bueno, si, el finado mi suegro venía con nosotros ya desde Buenos Aires.
-Ah, venían juntos.
-Y, claro. Si allá en Deseado estaba, dice mi suegra, vamos a dar una, como dice ella, le vamos a dar una sorpresa a Muñiz.
-¿A Juan Muñiz?
-Si, a Juan Muñiz, es el que hizo los trámites para venir nosotros, siendo gerente acá de La Anónima. Entonces se fue para, estaba en Deseado cuando nosotros vinimos. Le vamos a dar una sorpresa, la sorpresa nos la dio él a nosotros. Ya estaba con un taxi en la punta del muelle esperando, en Deseado. Si conocíamos a la finada señora, nosotros, estaba allá con él.
-O sea que habia una solidaridad entre los españoles. ¿Había  muchos españoles en aquella época acá en Río Grande?
-Mira, bastantes, ché. Los que no hay ahora, en ese tiempo habia. Éramos como ciento y tantos los que estábamos anotados en el Centro Español.
-¿Cuáles eran las familias de aquel momento?
-Y bueno, habia muchísimos, estaban los Fernández de la chacra, ¿Cómo se llamaba?, Severiano Fernández, estaba el Fernández de San Pablo, estaba, hasta don Agustín Vidal se consideraba como español, era argentino pero hijo de españoles, él se consideraba. Pastoriza, Carlos Sánchez, que se yo…Villa, Fernández, el del cine, habia muchos españoles acá, Martínez, los López, que se yo, habia muchos…y López el de La Anónima. Ese fue el que echó a perder todo,Priñero, Piñero,…Segovia… ¿Cómo era? Secretario, presidente, López, de La Anónima, mesa de cuarto, Riera, de La Anónima, y el otro, Segovia, uno que era jefe de ventas, que era…
-¿O sea que toda la gente de los Menéndez era de origen español?
-Y si, casi todos. Y por eso yo seguí, empecé trabajando con los Menéndez y sigo.
-Por ahí se vinculó… ¿Por qué no se formó ese Centro español?
-Porque lo echó a perder López. Si se conocían, llamaba otro que nada tenia que ver, menos a los españoles, entonces ahí…no supimos adonde fue a parar la plata. Todavía no supimos hoy adonde fue a parar la plata…Habia plata, eh.
-Ahora Ramón: ¿Había muchos gallegos ahí?
-Unos cuantos…ah, y el finadito Cuesta también.
C-Hacía siempre de Don Quijote
-Claro, porque ustedes tuvieron su fiesta acá en Río Grande.
-El 12 de octubre, hicimos unas fiestas lindas.
-Hasta desfiles de carrozas ¿no?
-Si, si. Siempre me recuerdo del finado, don ¿Celestino Menéndez era, no? ¿Celestino era? Ese era el gordo, hacia de Sancho Panza.
-¿Y Don quijote quién era?
-Y el Quijote era el finado Cuesta, montando una yegua, el otro con la picana detrás, vestido de Napoleón, que se yo. Los dos, por la avenida, ché. La yegua después que se bajó el Quijote de arriba tuvo cría…Pero era una risa ché, era una risa…
-¿Y usted donde estaba? ¿No estaba disfrazado de nada?
-Yo miraba…
-¿O en alguna carabela?
-Carabelas no habia ché.
-Por ahí el otro día, estábamos viendo unas fotos donde estaba Chiquito Martínez disfrazado… ¿Puede ser?
-Y, puede ser.
C- Juan, y ellos también estaban disfrazados.


-También, si no era para esas fiestas, por ahí andaban.
C- Y la hermana por lo menos estoy segura que está en las fotos. Una foto grande.
-Te digo sinceramente que era más lindo que ahora. Ahora no hay cosas lindas que diviertan a la gente. La gente se divertía con esas cosas.
-Era más familiar, ¿No?
-Mucha más familiar. Y era toda la gente conocida, viste que ahora hay mucha gente que no, no la conocés.
-Ahora Ramón, junto a estas diversiones, habia una oportunidad de trabajar, y usted dijo hace un ratito que habia empezado a trabajar precisamente para el lado de la estancia de los Menéndez. Como lo viene haciendo ¿No?
-Siempre para ellos.
-¿Si? Con los camioncitos.
-Con el finado, don…Jorge Campos. A los abrazos andábamos ché. “Vos sos de nuestra sangre, a vos no te va a sacar nadie de acá”. Falluto de la gran siete…cuando vino este administrador se compró un camión sin decir nada, incluso ya venía con los brazos afuera cuando me veía de lejos, pasaba y me miraba pal otro lado…falluto de mierda, ese era el que me iba a defender, “a vos no te saca nadie de acá, eres de nuestra sangre…”
-¿De qué estancia era él?
-De “Flamenco”…te digo sinceramente que me dolió mucho perder ese trabajo ché.

Miguel Vázquez no entrevistó a Ramón en  setiembre de 2000, y presentó a nuestro amigo en EL SUREÑO, bajo el título: Raíces verdaderas. Entonces dijo..

Ramón García llegó a esta tierra buscando un futuro mejor, dejando su trabajo de agricultor y de pescador en su Pontevedra natal. En Río Grande también se dedicó un tiempo a la pesca, pero luego pasó gran parte de su vida trabajando como transportista para las estancias. No pudo olvidar su gusto por la tierra y to­davía sigue labrando el amplio terreno de su casa en Perito More­no, de donde salen frutos que engalanan la mesa de su familia, de sus amigos y de la gente que sabe de la excelencia de sus produc­tos, que son el resultado de su conocimiento y dedicación a una tierra que ama como propia.


De más está decirlo.., esta historia continúa.

TRIPTICA NACIONAL.HISTORIA.13. En el año 1890 Argentina vivió su primera gran crisis económica.

Conviene hacer mención de la situación de la economía argentina en el período en consideración y la incidencia de las relaciones económicas con Gran Bretaña sobre su evolución y sobre el comercio exterior, para luego abordar las razones de la crisis económica de 1890 y sus repercusiones. 


    En cuanto a la situación económica al comienzo del período –que se conocería como  Generción del 80- cabe destacar que, pesar de que durante la década se dio una notable expansión de los factores de producción, tierra, trabajo y capital en el marco de  la estabilidad política lograda tras la asunción de Julio Argentino Roca al poder, estos años de expansión inicial no tuvieron aún como factor dinámico a las exportaciones agropecuarias. Más bien, en esta década, un enorme flujo de inversiones precedió a la expansión de las exportaciones que se registró en las décadas posteriores. 
   
Esta tendencia fue producto de la necesidad de los inversores y agentes económicos británicos de colocar sus enormes recursos financieros en áreas no sujetas a la competencia de otros capitales no británicos, la existencia de altas tasas de rentabilidad para las inversiones británicas en la Argentina (entre el 10% y el 15% de dividendos en algunos años) y la confianza de los inversores y agentes económicos británicos en las posibilidades exportadoras de la economía argentina.

Ahora bien, las inversiones británicas en la Argentina impulsaron el desarrollo de la infraestructura básica sobre la cual tuvo lugar la expansión comercial de las décadas posteriores.  Este torrente inversor estimuló a largo plazo el desarrollo del comercio exterior. A corto plazo, el peso de las inversiones como componente de las importaciones argentinas superó en importancia al crecimiento de las exportaciones durante la década de 1880, dando como resultado permanentes saldos negativos en la balanza comercial, cada vez mayores hasta el estallido de la crisis de Baring en 1890. La creciente importación argentina de productos británicos como hierro, acero, materiales para ferrocarriles, cercos de alambre, máquinas trilladoras y arados de acero, inducida por las inversiones inglesas, creció con más rapidez que las exportaciones argentinas, generando una crisis de 1884 a 1886, prolegómeno de la crisis de 1890.

De modo que en la década de 1880 Gran Bretaña fue la principal abastecedora de las importaciones argentinas, las cuales, como ya se ha dicho, crecieron más rápidamente que las exportaciones. Según los datos provistos por el Anuario del Comercio Exterior, mientras en 1881 la Argentina exportó al Reino Unido por valor de 3,9 millones de pesos oro e importó de dicho país por 16 millones de pesos oro, en 1890 las exportaciones argentinas con destino al Reino Unido, de 19,3 millones de pesos oro, fueron claramente superadas por las importaciones de origen británico, cuyo valor fue de 57,8 millones de pesos oro. Estas últimas representaron en promedio, durante esa década, el 34,7% del total, con una variación de entre 28,8% en 1881 y 40,6% en 1890. Por su parte, las exportaciones argentinas con ese destino representaron en promedio el 12,9% del total, fluctuando entre 6,7% en 1881 y 19,1% en 1890.


    El valor de las exportaciones argentinas a Gran Bretaña en ese período fue superior al de décadas anteriores, pero siempre inferior al de las importaciones de ese origen. La composición de esas exportaciones fue cambiando progresivamente, pasando de los productos tradicionales como cueros, lana, y sebo a otros nuevos como trigo, maíz, lino y carne de cordero congelada. 


**31 de Mayo de 1888. Entra en vigencia del primer acuerdo laboral en el norte fueguino.

Julio Popper redacta su reglamento, primera constitución escrita en El Páramo. Popper que fue identificado como un dictador, no quería vivir sin leyes, pero quería que todos siguieran su voluntad.




1.- Cada individuo formará parte de un grupo que debe componerse, por lo menos, de seis mineros que seguirán las órdenes de un capataz a su elección.

2.- Los grupos deben estar provistos de abrigo que exige el clima del país, de una capa y eventualmente de caballos para el transporte de las arenas.

3.- El capataz debe ser persona responsable o dar una garantía que cubra el valor de los materiales que se le confían. A él corresponde entenderse con la Dirección.

4.- La dirección de los lavaderos facilitará los aparatos y utensilios para lavar; carretillas, una bomba a mano si fuera necesario, y las provisiones de manutención que serán iguales a las acostumbradas en las minas del Oeste de la Tierra del Fuego y en las expediciones de casa de Lobo Marino. El todo será entregado bajo recibo  firmado por el capataz.

5.-La dirección indicará los terrenos a explotar y el grupo podrá catear y elegir el punto que más le convenga para su explotación.

6.- Cada número está en la obligación de trabajar todos los días, con excepción de los festivos.

7.- La dirección designará para ca
da grupo una persona a cuyo cargo estará el trabajo de canaleta y amalgamación y quien recibirá diariamente el producto oro, previa anotación por el capataz.

8.- El oro que se obtenga será fundido en el establecimiento de El Páramo en presencia de una persona designada por el grupo. El peso resultante se calculará a razón de un peso moneda por gramo.

9.- El producto se dividirá a fin de cada mes en tres partes iguales, de las cuales una corresponde a la compañía, la segunda para pagar los gastos de manutención y del uso de los utensilios facilitados y la tercera se reparte entre los obreros, en las condiciones que ellos mismos convengan. Los grupos que se costeen todos sus gastos tendrán dos terceras partes del oro que entregan.

10.-La dirección se reserva el derecho de guardar en depósito el 10% del producto que corresponde a los grupos, hasta que estos cumplan con el plazo de explotación que hayan convenido.

11.- Siempre que el oro obtenido no alcance la cantidad de un gramo por día por cada minero, a contar desde el día que reciba manutención de la empresa, este producto quedará para  indemnizar los gastos causados.

12.- El capataz de cada grupo cuidará de la buena conservación de los materiales y objetos que se le confíen y los devolverá a la dirección después de terminar el período determinado

13.- El viaje a bordo del buque de la compañía será gratuito para los mineros que se propongan trabajar o que hayan cumplido con su trabajo en los lavaderos de la empresa, pero queda a cargo del pasajero el gasto de su manutención a bordo.

14.- El almacén y la tienda del Páramo estarán provistos de todas la mercaderías indispensables en esta región y las familias de los mineros hallarán casa y manutención a razón de $ 20 por mes por cada adulto.

15.- Los que desean trabajar a participación en el Lavadero del Páramo, estarán sujetos al reglamento especial que rige este establecimiento.

16.- El Director de la explotación podrá ampliar o modificar a su juicio lo estipulado en el presente reglamento.