EVOCACIONES****** Agosto 16, de 1933.- Proceso por encubrimiento a empleados del presidio de Ushuaia.



Lo sustancia el Juzgado Federal con asiento en Río Gallegos. Involucra a una veintena de integrantes del personal penitenciario de la capital fueguina, en razón de los malos tratos infringidos a personas detenidas.

Solo unos pocos de los inculpados eran argentinos, o argentinos naturalizados, en su gran mayoría españoles, italianos, alemanes y chilenos.

Los abusos eran golpizas, golpes de puños, puntapies, palos, cachiporras, fierros. Reclusión a pan y agua. Rotura de dientes. Linchamientos. Amenazas.

Todo ocurre bajo la dirección de Cernadas o el interinato del Alcaide Carlos Raul Faggiolli. Si bien son muchos los inculpados que serán castigados con penas en suspenso, las mayores condenas serán dadas sobre los nombrados y el sub alcaide San Pedro.

Arturo Ángel guardia del penal,  declara contra Cernadas y Faggioli. Arturo en el tiempo será tío de José Arturo Estabillo primer gobernador provincial.

El Dr Guillermo Kelly, a cargo de la asistencia pública, corroborará los malos tratos. Con los años será padre del dirigente nacionalista Guillermo Patricio.

Faggioli terminara con los años por cumplir su condena, Dos años y ocho meses y doble de tiempo como inhabilitación, Radicándose en Río Grande donde será personal de obras de Marina e integrante de la Comisión de Fomento, construyendo la Confitería Libertad. San Pedro será condenado a  tres años y medio.

Los hechos que son juzgados ocurriendo en tiempos de la presidencia de Uriburu, y forman parte de la luctuosa Década Infame.


Un informe más extenso puede encontrarse en el segundo tomo de Carlos Vairo, sobre el Presidio de Ushuaia.

ALICIA GALLARDO DE TORRES, en llamado al cielo. Carta a su hijo, Lucho.

Antes que nada amigo quiero formalizar mis condolencias ante la muerte de tu mamá. Sé que por estos días fuiste a verla en el trance que precedió a su muerte, pero después no pudimos encontrarnos. Ahora comparto estos momentos de desolación, estas situaciones que nos atraviesan generalmente a cierta edad, que nos devuelven conciencia sobre la finitud del existir, que nos lleva a preguntarnos si estamos seguros de poder seguir en el camino. Y eso que para muchos ya somos unos viejos!
Recuerdo a tu mamá por los años 60, mi primo Arnoldo andaba aquí a consecuencia de la enfermedad y muerte luego de su hermano Emilio, y los Gallardo formaban parte de sus días en el Frigorífico donde todos ustedes vivían.
Si Noldo volvía tarde era porque se habían prolongado las celebraciones del reencuentro, y allí pasaba a contar las novedades de esa familia, y la situación de tus padres que en determinado momento debían partir hacia la Telefónica porque comenzaba su turno de operadores. Uno no sabía mucho qué era eso, porque bien pocos teníamos teléfono, pero imaginábamos su importancia.
En 1970 ya éramos ambos alumnos del Don Bosco y me tocó llegar a tu casa para hacer el censo. Me tocaban dos cuadras, Thorne entre Moyano y Alberdi, y Alberdi entre Thorne y Estrada.., en este último segmento había una sola casa construida en altura –de dos pisos decíamos- la casa de tu familia. Yo había partido con una indicación previa de mi padre, que de puro copuchento sabía quién vivía en cada casa. Yo llevaba el nombre y sobrenombre de los vecinos, y la cantidad aproximada de personas a censar. ¡Solo le erramos por dos personas! No recuerdo ahora si de más o de menos. Llegué a censarlos y ahí estaban esperando con un tremendo desayuno, tus padres. Tu mamá excusó tu presencia porque te habías acostado tarde, y en parte me había dicho que extrañabas a la Mamilina –tu abuela Elena- que en un tiempo se había encargado de tu crianza, por eso de que no era común que una madre saliera a trabajar. Al rato apareció media dormida tu hermana –Elena- reclamando un lugar en la mesa y consultando todos los datos que iba registrando. Cuando me fui, en la casa siguiente, descubrí que me faltaba algo: la birome que nos daban a cada censista, y tuve que regresar. Ya te habías levantado y ocupaban tu lugar en la mesa con el desayuno servido, creo que lamentaste perder la birome que tal vez creías que era un obsequio para los censados. De un año para otro habías crecido, dejando de ser el pibe aquel gordito y simpático, para ser un joven seductor –como desde entonces lo has sido siempre- aunque todavía tal vez no te dabas cuenta. Yo dije algo sobre el particular, tu madre te abrazó diciendo que ya había que cuidarte, y se rió, nos reímos, salvo vos que me advertiste: ¡Tenés que cuidar la birome!

Al año siguiente ya no estaba aquí, vivía en una pensión en La Plata, donde una vez al mes esperaba el llamado de mis padres. Como no teníamos teléfono concurrían a casa de mi tía Franka y desde allí me llamaban. Había que esperar horas. En muchos momentos había dificultades en la comunicación y tu mamá me hacía de traductor del débil discurso de unos y otros. Ella escuchaba mejor lo que yo decía, y se lo repetía a mis viejos, y después el ejercicio a la inversa. En muchos casos yo creía estar hablando con mi mamá y estaba haciéndolo con la tuya. A veces me ponía tierno y flaqueaba la voz, después supe que ella aminoraba mis congojas. Mi padre dejó al tiempo de concurrir a llamar, se ponía lloroso y no quería mostrarse amariconado en casa de la cuñada, a mí me decía que le tocaba hacer una guardia en el trabajo. Un día supimos que ibas a estudiar allá, justo cuando yo me venía para acá; alcanzamos a compartir un año de camaradería.

Después llegó un tiempo de reencuentro, pero de por medio se instaló en Río Grande el oprobio de la Guerra que tanto afectó con su clima de desconfianza la relación entre chilenos y argentinos. Tus padres por nacionalidades adquiridas cayeron en el centro de la desconfianza y al igual que un puñado de otros argentinos naturalizados fueron enviados fuera de la zona del conflicto y el destino fue este Pergamino que terminó siendo para ellos el destino de sus vidas.

Para entonces Elena había crecido y resultó ser mi alumna por el 76 en el segundo comercial de Don Bosco. Cada vez que venía a darme saludos tuyos porque eso habías puesto en una carta, me daba no sé qué llamarla a dar lección. Después alguien me dijo que ustedes, por razones de trabajo sólo se comunicaban por el teléfono.

Un día la madre tierra te llamó y volviste para quedarte, la familia quedó en ese norte. La radio te dio una oportunidad de ingresar al mundo de la locución. En casa se prestaba atención al nuevo conductor de la mañana, mi madre –fuera de elogiar tu timbre varonil- encontraba en tu voz cierta ternura que era propia de Alicia, así la llamó siempre.., para nosotros había sido “La mamá de Lucho”.

De un tiempo a esta parte estamos aprendiendo a andar con los desgarros que nos da la vida. Éramos muy pocos para aquel censo del 70, y cuando una década después entraste a quedarte, tampoco éramos tantos. Con los años en tu labor televisiva diste vida a Pioneros, gente que de una manera u otra sabía de sus padres, de tus abuelos. Hoy el universo que se achica nos deja a nosotros en el rol de recordar a una población trentuplicada con respecto a la de nuestra infancia, sobre quiénes eran los humildes actores de nuestra realidad, su trabajo, sus afanes, su esperanza.

Ya nos encontramos, la más de las veces, más para los funerales que para las fiestas, y a aquellos que despedimos, los seguimos haciendo andar en nuestro corazón.

Un abrazo, pensando en ellos.

Mingo Gutiérrez

Agosto 7, de 2016. A 37 años de la muerte de mi padre.

VERSOS DE ESTACIÓN -Ushuaia nevada.



Ya el Mago Invierno pone su encantamiento blanco
sobre calles, ventanas y tejados;
y ya el paisaje cae, resignado
bajo la sábana que lo adormece;
desnudo ya el ramaje se estremece
bajo su blanca celda aprisionado
La soledad nos muestra su fas descolorida
y las estrellas han palidecido;
las aves huyen, y está yerto el nido . . .
ya no abro mis ventanas para mirar el mar,
porque hasta sus cristales empiezan a llorar . . .
ya no abro mis ventanas ... y sin mirar afuera
¡busco dentro de mí la eterna primavera! . .


MERCEDES SECCHI DE CROVETTO -1951

NUESTRA HISTORIA RECIENTE - JULIO 2006




Nuestro espacio que se difunde por LRA 24, los viernes de 12 y 30 a 13 fue construido en base a la siguiente cronología, en el último mes.

Julio 1. Fenómeno natural puso en crisis a la isla, el repentino deshielo y las lluvias durante dos días inundó la planta potabilizadora de El Tropezón.

En la emergencia visitó Río Grande el ministro del Interior Aníbal Fernández

Antonia Duca (39) choca con su combi una camioneta de la policía científica.

Alexis Carrasco Vera (27) es muerto de una puñalada, en la calle Perón.

Los ciudadanos podrán trasladarse sin pagar boleto hasta Tribunales, será en el transporte de colectivos.

Bomberos voluntarias cuenta con equipos autónomos nuevos.

Julio 2. Cinco jóvenes roban vivienda en Aeroposta Argentina 128, mientras sus ocupantes dormían

Plantas portátiles del ejército trabajan en El Tropezón.

La ruta 3 sigue cortada.

El Hospital tiene suspendidas las actividades. Las escuelas volverán a la normalidad por la tarde.

Brenda Ruiz (27) es la nueva Reina de Río Grande. Primera princesa Micaela Gutiérrez. Segudna Melisa González Alejo. La elección se realizó en el Carlos margalot sobre una alegoría de la Isla de Pascua.

Julio 3. Martín anuncia futuros trabajos para evitar que lo de El Tropezón se repita.

La escuela especial númro 2 se encuentra sin agua y sin calefacción.

Julio 4. Helicóptero del ejército trabaja en socorro de zonas afectadas en el ámbito rural. Tratan de determinar un censo rural, en María Behety habrína 600 animales muertos.

En educación sus penden clases para debatir la reforma.

Gladys Ruiz (27) es atropellada por un conductor que se dio a la fuga. Fue en 25 de mayo y Alberdi.

Fallece Luis Legnik a los 94 años.

Julio 5.YPF llegó a un acuerdo con el gobierno fueguino para cancelar una deuda que se remonta al 93. Pagarían $ 19.489.593,67

Piden que se declara la emergencia en el sector de la turba y la madera.

Hay chicos de ocho años que están en la delincuencia.

Daniel Saromé es detenido acusado de estar involucrado en la muerte de Alexis Carrasco.

Julio 6. Javier Eduardo González (20) se suicidó colgándose de una tirante en una vivienda en construcción.

El Infuetur lanza el programa: Descubriendo la provincia.

Dos detenciones de Claudio Ojeda Cárdenas en un día, debería estar en la cárcel.

Julio 7. Se realiza la primera EXPO CRECE.

Julio 8. Incautan cocaína que ingresaba a la isla.

Julio 9. Se lanza la temporada oficial en Cerro Castor.

Diego Romarión es detenido al intentr roban en Santa Rosa 300.

Se realizó el Segundo Encuentro de Nadadores Master.

Julio 10. Baja participación en el debate de organizaciones osbre la nueva ley de educción.

Cena de Antiguos pobladores junto a los intendentes de Ushuaia y Río Grande, Jorge Garramuño y Jorge Mar´tin, el cónsul chileno Roberto Cordero Pinilla.

Menores provocan un incendio en el jardín 6, fueron tres niños con aerosoles como sopletes.

Julio 11. Festejos de Río Grande, en el acto habla Miguel Ángel Vitola.

Se conoce la carta de la hermana de un adicto que provocó destrozos días pasados en la vivienda de la familia de Juan Carlos Blanco: Mi nombre es Violeta Romarión, escribo por el solo hecho de que es injusto que se juzgue a mi familia, me siento indignada por lo acontecido con mi hermano, pero con sinceridad, nadie es dueño de juzgar cuando no conoce realmente la historia. Este problema se remonta hace 4 años, primero fue difícil asumir que Diego consumía drogas, fue muy duro para mis padres reconocerlo, no es fácil. No pasó mucho tiempo cuando decidieron hablar con la gente del C.P.A, estuvo yendo pero la terapia no fue buena ya que los profesionales no estaban preparados para un caso como el de él. Luego las internaciones en Buenos Aires en distintas clínicas conocidas y recomendadas por el Juzgado de Menores de la Provincia fueron muy duras, creo que ningún padre resistiría ver a su hijo en el estado que estuvo mi hermano, lo tenían drogado, no hablaba, parecía autista, drogado de tal manera que se le caían las babas. Mi madre había entrado en un estado depresivo muy grande, su rostro estaba siempre triste, y lo único que decía era” ¿en qué nos equivocamos? Mi madre no dormía de noche y vivía empastillada. No fue fácil. Se escapó de una clínica en Buenos Aires, por 5 días estuvo solo en una ciudad tan grande, perdido. Mi madre estaba desesperada, todo un año fue así! de clínica en clínica, una más cara que otra, pero bueno, Diego no es el único hijo. Yo soy la mayor y está Facundo que tiene 10 añitos. A Facu, por todos estos momentos, los psicólogos le encontraron que tenía adicción a la comida, mi hermano necesitaba atención, en la escuela andaba mal y lo único que tenia en el cuaderno de comunicaciones era “Facundo no hizo la tarea”, “Facundo no participa”, “Facundo no presta atención”. Mi hermano menor necesitaba atención, pero como mis padres tuvieron que estar mucho tiempo fuera de la isla por mi hermano Diego, Facundo y yo estábamos en segundo plano. Qué puedo decir… Nadie puede dudar ni decir que ellos no hicieron nada, todo lo contrario, es fácil decir “este hombre que tiene un buen estar económico se tendría que hacer cargo de su hijo”, es fácil decir algo que no conoce. Gracias a Dios el buen estar económico se lo ganó con horas de trabajo y dedicación, gracias a esas horas y dedicación pudo internarlo o llevarlo a Diego a lugares carísimos, que no cualquiera puede. Hoy existen en la provincia muchísimos casos parecidos a los de mi hermano, pero no existe el lugar ni los profesionales como para salvarlo. Mis padres no se dieron por vencidos, mi hermano no tiene la necesidad de salir a robar ni de drogarse, lo hace por enfermedad. Yo tuve la misma crianza que la de mi hermano y puedo asegurar que nunca en mi vida fumé un porro, me drogué, o robé. Lo único que puedo decir es que la gente que nos conoce sabe que lo que digo es verdad y sincero, que mis padres están destrozados por Diego. Lo único que hace la gente es decir “tendrías que hacer tal cosa” o “tendrías que haber hecho otra”. Pero nadie se pone a pensar que es fácil decir algo cuando no lo está pasando. Me siento con bronca, tristeza, indignación y una angustia que nadie puede imaginar porque se juzga a mi familia por la enfermedad que tiene mi hermano, pero no deja de ser mi sangre. Es tan larga la historia y las angustias que no podría expresarlo en un par de líneas, igual agradezco el hecho de leerlo. Perdón es lo único que puedo decirle a la familia Blanco, que tuvo que pasar por este momento. Lo siento y ojalá que nunca le pase lo que nos ha pasado a nosotros”.

Un médico dispara un arma de puño en el interior de Terapia Intensiva del Hospital Regional Río Grande. Se investigará a los médico Balvi y Montes, y al anestesista Colombo dueño del arma

Julio 12. Página 12 publica: La mayoría de los dieciocho represores procesados se negó a declarar cuando fue citado por el juez Sergio Torres. Pero no todos callaron. Si bien intentaron culpar a sus superiores o justificar sus crímenes en base a una supuesta “guerra contra la subversión”, los que hablaron no hicieron más que ratificar las acusaciones en su contra. Uno de ellos fue Antonio Pernías, el represor que junto con Juan Carlos Rolón fue dado de baja al confesar en el Senado que aplicó torturas en la Escuela de Mecánica de la Armada. Pernías admitió que se desempeñó como integrante del sector de inteligencia de la unidad de tareas 3.3/2 y en el Centro Piloto de París. “Finalizada la guerra, la Armada me destinó a las escuelas y unidades correspondientes a su jerarquía. Esto lo considero un reconocimiento a cualidades profesionales y éticas probadas en cumplimiento del deber. Pasé a retiro ante la imposibilidad de salvar o contrarrestar las presiones mediáticas que ejercían sobre la Comisión de Acuerdo (del Senado) determinados organismos o medios, particularmente Página/12”, dijo Pernías. El represor no se animó a admitir cuál era el destino final de las víctimas: “Era una decisión tomada en niveles superiores de conducción, corresponde por lo tanto que la metodología empleada sea respondida por quienes tuvieron esa responsabilidad”. Pernías fue segundo comandante del BIM 5 durante la Guerra de Malvinas.
Julio 12. Desvalijaron a uuto en el predio de la policía.

Familiares reclaman por inminente remate de 40 casas en Don Bosco, Gorgacs, Almafuierte y José Hernández.

Julio 13. Se realizan trabajos en la toma de agua entre personal de Obras Sanitarias y Prefectura.


Julio 15. Muestra de autos tuneados en el Don Bosco.

Julio 16. El municipio clausura empresa de reciclado de cartones.

Julio 17. Cuantioso robo en Laserre 575.

Juan Vargas (45) fue detenido acusado de herir gravemente a Juan Marcos Contreras.

Se incendia antiguo taller de GNC de la Cooperativa

Julio 18. La Cooperativa subsana un error en el cobro del alumbrado público que afectaba a comerciantes de consumo moderado.

La camioneta Hilux de Fernando Gliubich es arrastrada por la corriente del río San Pablo.

El subsidio de gobierno a estudiantes universitarios subirá a mil pesos.

Julio 19.- Salbsay advierte sobre la particularidad fueguina que convierte en jueces a famosos delincuentes.

Secuestran marihuana para comerciar en el denominado operativo invierno verde donde quedan detenidas cuatro personas.

Planifican nuevo parque industrial.

Clausuran el boliche Tornando de Obligado al 1400, por falta de seguridad.

Julio 20. Gastón Andrea Maccro de 35 años se ahorcó en el barrio mutual.

Encara el CADIC nuevo estudio sismográfico de la zona de Río Grande.

Julio 22.- La comparsa Amancay actúa en el Carnaval de Invierno de Punta Arenas y trae dos premios.

En la Margen Sur, hay tres apuñalados en riña.

Julio 23. Otro robo en sucursal de Pom Pom, esta vez en Perito Moreno 33.

Julio 24.- El diario Provincia 23 censura dos notas donde se alude a la defensa que ejerció en cierto momento el Dr. Ricca sobre Ernesto Loffler, todo dentro de una polémica sobre la designación o no de este último como juez. Las notas en cuestión fueron difundidas por Sipren en Internet.

Cientos de camiones varados en la ruta internacional.

La venta de cero kilómetros superó al promedio nacional.

Turismo de invierno: estiman que fue un desastre.

Preocupa el estado del puente General Mosconi.

Julio 25. Cinco jóvenes denuncian apremios ilegales.

Julio 26. En la Margen Sur sin quedan sin cable ni internet.

Se necesitan cinco millones para reparar las rutas de la provincia.

Gestionan gas natural para las chacras de la Margen Sur.

Julio 27.- La tos convulsa lleva a prolongar las vacaciones de invierno tres días más.

Fallece Arnoldo Salinas, dirigente del San Martín y mentado filatelista.

Hy acuerdos entre la Municipalidad y Apex por la incorporación del Frigorífico al itinerario histórico de la ciudad.

Demoran 17 jóvenes en una fiesta privada.

Ante el coqueluche se aplican vacunas al 20 por ciento de los niños en situación de riesgo.

Julio 29. Movimiento telúrico se siente en Ushuaia, tuvo epicentro en el Fagnano.

El Lear Jet regresó a la provincia, estando según anuncios oficiales al servicio de los fueguinos.

EL OSO de Antón Chejov se presenta en LCC por parte del Taller Municipal de Teatro.

Julio 30. Inicia sus servicios la empresa Taikre.

El Obispo Romanín se suma al debate sobre la nueva ley de educación.

Marisa Urdampilleta afirma que día no trabajado será día descontado.

Julio  31. Se encuentra muerto en su domicilio a Horacio Bracco.

El Concejo insiste sobre el veto a la ordenanza de Juicio Político.

Se acuerda la elección de autoridades en la Constituyente: Jorge Martín presidente, Coccaro y Andrade vices. Secretario legislativo Jorge Daniel Amena, Tamara Testa la administrativa. No hubo cargos para el ARI y el PJ.



La reina de la ballena.



“Para serte sincera tu madre linda, lo que se puede decir linda, no era. Era vistosa. Ella misma decía que aspiraba a ser, vistosa, pero no pintoresca. ¡Tenía cada ocurrencia la tía!… No era linda pero.. ¡qué linda se veía aquellos días en que noviaba con el cordobés! Era un tanto mayor que ese hombre, lo mismo que lo fue de tu padre, y como se ha dicho siempre uno tiene la edad de la persona que ma. Además andaba entre petroleros que se estaban llevando a las chicas mas dijes del pueblo, y ella con sus cuarenta largos entreverada con las pebetas".

Fina tiene finos recuerdos de mi madre.

“Ella pretendía que le mejorara el aspecto de su cabello, que era como una babita, y yo por más que era de las peluqueras del pueblo la que tenía mejores recursos nunca podía hacer nada con eso. Pero ella igual me pedía, esto y aquello, después se miraba al espejo y no decía nada; pero mientras duraba la croquiñola ¡vieras como hablaba de sus proyectos con ese hombre!, de sueños de madre, de tener una casita para ellos nada más”.

“Un día llegó la noticia que había varado una ballena, allá por la zona del cabo, y que el cordobés ese estaba con una cuadrilla de la empresa metiéndole serrucho al animal para organizar una gran comilona… Allá fuimos en una carretela porque no había vehículo en el pueblo, todos estaban esperando su corte comestible; y cuando nos íbamos aproximando ya se sentía un fuerte olor a grasa que decían es propio de la carne de estos animales. En realidad habían destilado en tachos buena parte de la gratitud de la ballena, y la carne que tenían cortadas en lonjas que –no te miento- tendrían dos kilos de peso, se cocinaban en una enorme parrilla que pidieron en vialidad; grande como un somier de dos plazas”.

“Habían traído unos tablones de regular tamaño los que puestos sobre tachos de combustibles formaban largas mesas,  y allí lo iban sirviendo, carne de diez centímetros de espesor que, parece mentira, estaba cocinada parejita. Yo esquivé probarla de entrada, pero después vi que todos tenían tanto gusto que pude comprobarlo personalmente”.

“El mujererío había salido como estaba en casa, a lo sumo un pañuelo en la cabeza que en esa época siempre se usaba para protegerse del viento. Pero tu madre: pituca. Alguien la vio y dijo que había que elegir entre las damas presentes la reina de la ballena. Hubo risas. Nadie explicó cual sería el procedimiento. Como se había llevado de tomar una bordalesa de vino, hasta algunas viejas querían formar parte de la elección. Pero de pronto, cuando me di cuenta, allí la teníamos a la tía –a tu mamá- de tacos altos, tapadito de fantasía, sombrerito con pluma: ¡La reina de la ballena!”

“Aplausos, risas, alguien que preguntó si no habría sido conveniente esperar un poco más porque se calculaba que aunque fuera todo el pueblo al convite, faltarían otros dos días para terminar con la comilona. Pero la reina estaba elegida”.

“La tía, pálida como era, se puso colorada cuando el cordobés anunció que la reina era su novia, y que en cuanto volviera de un viaje que haría a su provincia, iban a casarse”,

“¡Nunca la vide tan linda a esa mujer, a tu madre!”.

Hasta el próximo recuerdo. Novela de Oscar Domingo Gutiérrez. Capítulo 43.

ACEITE HUMANO por dos.



1.- Julio el aceitero...

Ante la escasés la abundandia. En agosto de 1977 Julio publica este libro  que es un libro, "es un cadaver desprnediendo su óleto curativo, erruna lengua de letras, verbo ensalivado, lípidos de tinta que hoy les lluevo, ACEITE HUMANO, pero cuidado, para conseguir este unguento hay que ejercer cierta alquimia sagrada y ser herida más que hombre, valle más que roca, viento ser revolucionado a llantos a risas lo yermo que nos dejan las ovejas y sus dueños·.

Hay un rcuerdo a una noviecita magallánica -chumanga él dice-y poemas como este, dedicado a su padre:

Solidaridada Vital.

Cuándo llegada un amigo
cerraba el mercadito
y sobre la mesa del comedor
comenzaba a llover
pan
     pescado
                 y vino.


Epígrafe: Carmen Oyarzún Parada, JJL, y la sombra de un fotografo. Aires de mar y río, juncos resecos en invierno.


2.- Danilo el aceitoso

Danilo muestra la nariz, se pellizca el rostro y luego dice que todo ese cutis terso es efecto del aceite humano.  Danilo retrocede en su historia para explicar lo de su nariz. Danilo mira al cielo y piensa. Fue cuando no tenía ni guata ni el cabello largo le caía en resortes sobre su frente como ahora. Fue cuando Danilo bordeaba los 20 años, en Santiago y no tenía idea de lo que haría con su vida.
El bus lo agarró de costado y lo salpicó hacia la cuneta. Un día después, en el hospital, Danilo entendió que el bus le había descocido el rostro entre la frente y la nariz. Ahora mantenía 10 puntos en su cara. Fue en el hospital cuando le hablaron del aceite humano para arreglarse el rostro. Buscó y probó.
Hoy Danilo que se hace llamar como “Danilo, el humano” o “Danilo, el aceitoso”, tiene 46 años y lleva 21 años vendiendo aceite humano entre Calama y Coquimbo. Quienes lo conocen pueden testimoniar que el señor es el más serio vendedor del ungüento por estas pampas. No tiene rivales.
Lo conocimos en la calle. Vocea que tiene aceite humano y de lobo marino. Reconoce que vender el asuntillo le ha traído algunos problemas; la mayoría por la ignorancia de las personas.  En Calama, por ejemplo, surgió el rumor que vendía aceite humano con Sida; en consecuencia lo funaron y persiguieron.
Disparates como el anterior son habituales en el oficio. Ni  hablar de las preguntas que le hacen por el origen del aceite. Lo único que Danilo puede decir es que el bálsamo es extraído de deshechos humanos tras operaciones.
secreto del aceite
El problema es que Danilo desconoce la fórmula. El secreto de la pomada lo cobija con recelo la señora Elena, de 80 años, quien reside en Iquique. Danilo, abriendo los ojos, dice que la mujer prometió llevarse la fórmula a la tumba; ni siquiera se la ha revelado a sus hijos.
El robusto y sonriente Danilo, dice que la crema se hace con más ingredientes que el aceite humano; algo así como seis ingredientes extras.

-¿Quizás debe echar a la juguera las grasas de las lipos con mentolato?
-No sé como lo hará, pero el resultado es bueno, según me dicen los clientes.
Además de curar cicatrices y dejar la piel como la de guagua, Danilo afirma que su producto también es bueno para la calvicie. Se toca el pelo. Danilo no parece de 46 años; hay que decirlo: se ve más joven. Con un sonrisa, afirma que le gusta la noche y pasarla bien; claro, el aceite humano le da para gastar en cervezas y otros placeres.
$5 mil
El señor vende el pequeño envase con aceite en $5 mil pesos. Para lograr resultados en cicatrices, dice como un médico, se debe hacer un tratamiento que involucra más envases. Es decir, es necesario hacerse un cliente del señor y los tiene.
El gran problema para nuestro amigo es no saber hasta cuando le va durar la señora Elena. Danilo levanta las manos, cuando le pregunto que hará con su vida cuando la mujer muera.
Por ahora, recibe la cuota semanal y hasta mensual de las pomadas. La fábrica de aceite humano de la señora Elena parece seguir adelante pues Danilo, el bello, es Og Mandino.      

Leyendas urbanas: La dama de blanco. Escribe María Eva Toledo.

       Corre el año 1983. Es una noche interminable del invierno sureño, en Río Grande, Tierra del Fuego, donde un grupo de conscriptos están la cocina del Batallón de Infantería  Nº 5, junto al capitán médico, escuchando a un compañero que cuenta algo que le pasó.

      - ¡Se lo juro doctor, es verdad! – repite José Muñoz.
    - ¡Seguramente ese día te tomaste algo de más! – dice el médico mirándolo con un gesto burlón.
     - ¡No, doctor ni una gota de nada, y eso que el frío mataba, vea!
      Algunos sueltan la risa. Mientras el mate circula, José Muñoz vuelve a su relato.
      - Fue hace casi un mes. Eran como las dos de la mañana, hacía un frío terrible. Estaba de imaginaria, allá sobre la avenida. ¿Vio? Bueno, yo caminaba para no congelarme. ¡Pero nada, el frío seguía apretando!  Llamé por el handy a Gómez que estaba en la otra punta, él también estaba como yo, muerto de frío. Dejé el fusil para prender un pucho. ¡Y entonces la vi! Era una mujer alta, con un vestido blanco, largo… ¡Me quedé duro! Ella caminaba por la barda como sin tocarla. Se fue acercando y la vi mejor. Tenía el pelo claro y suelto. Parecía llevar algo en las manos, pero no pude distinguir qué era. No se veía a nadie por la avenida, ni un auto, ni un cristiano. ¡Nadie! Y yo decía para mí: ¿De dónde salió esta mujer? Lo quise llamar de nuevo a Gómez pero el handy estaba mudo. Entonces, agarré el fusil, salí afuera y di la voz de alto, pero la señora pasó de largo y…  desapareció ¡Pero les juro que la vi! – termina con los ojos agrandados como si estuviera viendo lo que relata.
     Todos se quedan mirándolo, alguno que otro larga una risita incrédula, el doctor también sonríe. Solamente el soldado Quispe se queda serio, mirando el piso como meditando.
     -Yo también la vi - dice despacio. Cesan las risas - Sí, la vi, justito para el aniversario de lo del General Belgrano, lo del hundimiento. ¿Se acuerdan de eso, no?
     -¿Y por qué no dijiste nada? – pregunta el médico ya no tan sonriente.
     -Porque nadie me iba a creer… pero ahora que él lo dice…– contesta el soldado cabizbajo.
     -¿Así que teníamos una dama dentro del batallón y no sabíamos?- exclama el soldado Castro burlón- Sería un fantasmita agradable de encontrar. ¿No les parece?
      Algunos ríen festejando el chiste, otros se quedan esperando la palabra del médico, que se queda pensando unos instantes muy serio.
     -¿Saben que vamos a hacer? Vamos a poner a los dos de guardia otra vez, a ver… ¿A cuánto estamos hoy? Primero de agosto, justo. Mañana se cumple un año y tres meses del hundimiento del crucero General Belgrano. Quispe quedará en el puesto de la avenida y Muñoz en la de la otra esquina, a ver que pasa.
     Todos mueven la cabeza, asintiendo, Quispe y Muñoz se miran asustados, pero no pueden negarse. Y todo queda decidido.
     2 de Agosto  a las 2.30 de la madrugada.
     Quispe está en su puesto. Camina a paso firme  para calentar sus pies. Llama a Muñoz por el handy, ninguna novedad. La noche está clara y estrellada. Mira hacia el mar, nada. Vuelve a caminar. Abre el handy:
     -¿Muñoz, todo bien?
     -Sí, nada ché. Mirá si veo algo, largo un tiro. - Contesta la voz algo nerviosa del compañero.
     -Bueno, dale, yo hago lo mismo.
     Cuando apaga el comunicador, Muñoz ve claramente por la ventana de la caseta la figura de la mujer avanzando como en el aire. La boca se le seca de golpe. Quiere moverse y no puede. La figura pasa ante sus ojos horrorizados en dirección al otro puesto de guardia. Sólo reacciona cuando escucha el disparo y llama entonces al puesto de guardia principal echando a correr desarmado hacia donde está Quispe.
     Ve a lo lejos las luces del jeep de la guardia que se acerca, pero él llega primero. El soldado está tirado en el piso, con el arma aún caliente  en las manos.
      Llegan tres más, entre ellos, el doctor que se agacha para revisarlo.
     -¡Está desmayado, no es nada! ¿Qué pasó?
     -¡Apareció de nuevo doctor, yo la vi, de seguro que él también!- El médico lo mira. Muñoz está pálido y tembloroso. Quispe reacciona, diciendo espantado:
      -¡Volvió, volvió!  ¿Vos la viste Muñoz?
     -¡Vaya si volvió! - La voz de Castro se escucha sin su tono burlón- ¡Miren!- dice enfocando su linterna hacia un costado.
     Sobre la nieve, se ven las marcas de las pisadas de ellos, pero un poco más allá, cerca de la caseta, un ramo de flores azules y blancas atadas con una cinta negra, ponen el toque de color sobre el frío suelo, como si fuera el homenaje de una bandera enlutada para quienes murieran tragados por el mar…