RASTROS EN EL RÍO.Que nos deja la memoria periodística de Mingo Gutiérrez y la hemeroteca de nuestro diario sobre lo vivido hace 30 años en nuestra ciudad, en mayo de 1994.





Funciona por entonces la Sociedad Psicoanalítica de Río Grande, que propone seminarios de psiconanálisis a cargo de los licenciados Luis Camargo y Claudio Barbará.

 

Mayo 1. Participan 210 jugadores en un torneo comercial de Paddle imponiéndose el equipo de Walcrismar. En tanto que en el Rally Río Grande 1994 se impone Horacio Zentner en la categoría C, Mjoreno preto en la B y Jorge Palavecino en la A.

 

En Río Grande sobre la calle Gobernador Paz los camioneros inauguran consultorios médicos.

 

Ménem llega a las 17 a TDF, es para participar en Ushuaia de un homenaje a los caídos en el crucero General Belgrano.

 

Mayo 2. En la Iglesia Don Bosco se presentan los solistas de la Camerata Bariloche.

 

Cartitas Cortinas, espectáculo de teatro infantil en la escuela 26.

 

Comienza el ciclo SIEMPRE Y CUANDO en LRA 24.

 

Mayo 3. Sale el número 1 de El Sureño Ushuaia. Con redacción de Silvio Boscchichio y Roberto Páez.

 

Mayo 4. Intevienen al MODIN expulsando a sus afiliados Karkz, Medina y Del Río por comprometer al intendente Colazo en días preelectorales.

 

Mayo 5. Incendio en Dobronic Hermanos, al acudir al comercio Ricardo  chocó contra un camión.

 

Mayo 6. Rubén Darío Maldonado da a conocer su actividad como cestero en La Pampa.

 

Gran festejo municipal en los nueve años de la escuela de San Sebastián.

 

Tito Fernández, cantautor chileno conocido como el Temucano, actúan en el 0’Higgins.

 

 Mayo 11. La selección fueguina de futsal esponsoreada por Jorge Colazo sale rumbo a Europa.

 

Ratas impiden dar clases en la escuela 7.

 

Juan Carlos Salcedo tuvo un infarto en prisión y se le coloca marcapaso.

 

Mayo 12. Francisco Crispido en la dirección del HRRG.

 

Mayo 17. Pablo Fiocchi y Conrado Rapisardi cae con su avión en Santa Cruz, y son rescatados sanos y salvos.

 Mayo 21. Eva y Victoria, en LCC con la actuación de Luisina Brando y China Zorrilla.

 

Avanzan a su finalización obras de ampliación en el Concejo Deliberante.

 

El Sanatorio Fueguino cuenta con un tomógrafo.

 

La cámara de comercio plantea su cuestionamiento ante la desigualdad tributaria. Hay un alto costo del sector público que debe ser soportado por el contribuyente, dado que el empleo público desde 1983 al 91, creció en un 50% y los salarios en valores constantes subieron en un 148%. Por eso se pide entre otras medidas la eliminación de las tasas municipales que no respondan al efectivo costo de prestación de un servicio. Pero la situación exige medidas del orden provincial y nacional.

 

Mayo 23. En el HRRG se pide la reincorporación del doctor Huetagoyena.

 

Estatales solicitan reconocimiento del coeficiente 4 para las asignaciones familiares del sector, y una recomposición salarial del 40%.

 

Hubo amenaza de bomba en la escuela de comercio 1, una costumbre que va corriendo de escuela en escuela.

 

Mayo 24. Cien efectivos de Gendarmería llegaríaa Río Grande para actuar ante posibles disturbios.

 

Toma de la fábrica Foxman pidiendo reincorporación de 15 cesanteados.

 

Tiempo Fueguino denuncia que Castro Feijoo periodista de El Sureño percibe una remuneración como asesor de Colazo. El enciclopédico municipal.

 

Julio Leite publica en su poema al Dr. Mario Feulliade (En la foto) :

 

Prestame tus pantuflas

Doctor Mario

Y dame la llave

De esas noches de vigilia

Para hacerme cargo

-aunque sea un poquito-

De su apostolado.

Médico de hombres

Tan iguales

A sus hambres

      Y sus luchas.

Ungüento luminoso

Para nosotros

       Doctor Mario.

Este Sur

      Viejo galeno

Algo te está debiendo

Pero vos

  Estás más allá

       De las cobranzas

Y a la usanza

De los antiguos chamanes

Arropado de ternura

    Y compromiso

Nos seguís dando

   La cura del ejemplo.


 

 Mayo 28. Represión policial en Foxman.  200 policías desalojaron con gases, bastones y balas de goma a los ocupantes de la fábrica en Brown y Bilbao: Crown Mustang.

 

 

 

Se inaugura anexo del BTF en San Martin 190.

 

 

Mayo 30. Paro activo en repudio a la represión.

 



LOS PUENTES DE LA MEMORIA.26.Enumeraciones.“De cómo en el ámbito de nuestra cotidianidad fuimos encontrando elementos que nos proyectan hacia el ámbito de los recuerdos”.

 

Lo invito a que esta tarde ordene su galpón. Yo lo hice ayer, aunque el día no estaba tan propicio, y le aseguro que Ud. también –si lo tiene- podrá completar un inventario nostálgico de Río Grande.

 

Mi galpón no es muy grande, tres por tres, y  como está construido con cierto esmero, ventana –ahora rota-, puertas –de la cual he perdido la llave-, hasta he recibido ofertas de alquiler por él.

 

Tiene casi vente años, lo armó el tío Canales cuando se arrastró la casa y quedaron muchos trastos sin ubicar. Después, el tiempo, fue aumentando sus tesoros.

 

Papá tenía un particular cuidado con él, soñaba con proporcionarle una mesa de carpintero con la cual entretenerse si se llegaba a jubilar. De aquellos afanes quedan los frasquitos que guardan prolijamente tornillos, calvitos y tuercas.

 

Mi incursión por él no trajo más que desastres. Se atiborró de cosas cuando nos mudamos a vivir con mamá. Pasó a recibir todo o que estaba en desuso pero que a criterio nuestro “valía”, o podían darnos algunos pesos. Cierto es que la cocina de hierro que trajimos de Punta Arenas nos dejó plata cuando la vendimos a una estancia; pero la mayoría de las veces se fueron quitando armarios, sillas y otros enseres para que alguna casa nueva –que armaban nuevos amigos venidos del norte- no estuviera tan despoblada.

 

Oportunamente cayeron en el galpón materiales de construcción que desordenadamente rompieron con la prolijidad del momento, posibilitaron sustracciones de herramientas, rompieron una chapa de ondalit del techo por el que comenzó a precipitarse la tierra y la lluvia.

 

Y como hacía dos años que no limpiaba el patio, cuando me decidí, le llegó el turno también al galpón, saliendo de todo esto 17 grandes bolsas de basura y toneladas de nostalgias.

 

Entre las cosas que se salvaron figura un sacabotas –el gran invento patagónico- y dos de mis mejores trineos , todas estas cosas hechas por el viejo, al igual que la carretilla de juguete que  todavía conserva el número cuatro, que precariamente dibujara con pintura de aluminio.

 

Salvado de las ratas se encuentra el asiento que perteneció al auto en que se mató el tío Rodolfo, está montado aún sobre un cajón de madera en el cual se preservaban en la cocina papas y cebollas durante el helado invierno. El algún momento compartieron el cálido privilegio de la cocina con la tabal de cortar carne –los cuartos de capón que le comprábamos a Onofre o al Chino Bórquez – la sierra respectiva, la balanza del platos de bronce y –en las noches que faltaba la usina- la brillante Petromax.

 

En un armario de confección casera dejé cuidadosamente instaladas damajuanas de otros tiempos a las que encontré vacías pero  bellas en su artesanía, y media docena de sifones de distintas marcas en su cuello metálico: Soda Stella Maris, A. Soto Río Grande, M y D Merletti Tucumán y Dellovani – Villa Maipú.

 

No se como fueron a parar mis cuadernos allí en el polvo. Y  algunos por este y el agua deteriorados. ¡Mis precarios cuadernos de la primaria! Y un libro de caja en el qu realicé –aun antes de ir a la escuela- mis primeros dibujos.

 

La hamaca que ahora tengo que instalarle a mis  críos, el auxilio de un auto que ya vendí, el molinito de mi Hamster, y rotos juguetes de madera.

 

Supongo que habrán sido llevados con mayores precauciones por mi viejo, y que no tuvieron la suerte de los espuelines para el hielo, los patines de mamá, su gancho de portuario y las planchas de fierro marca Diógenes.

 

El espejo de La Nona, roto desde hace un tiempo, me proporcionó una sorpresa cuando quise conservar el marco: a pesar que tiene un sello en la parte trasera de “made in germani” las tablas que encubría eran embalajes marcados como Punta Arenas KC 1521, la segunda sorpresa; la Radio Phillips que creía inutilizada funcionaba en onda corta.

 

Mientras los tres andadores de mis tres hijos iban inútiles ya a la basura, la lana de tantos colchones pasó a una abuela amiga para ser hilada y transformada-con suerte- en medias y pulóveres de Huiñi Porra.

 

Agregué al inventario supérstite de la limpieza un bozal, todas las valijas de cartón en un baúl grande, la máquina de calcular “Facit” –superada por la cibernética- y una herradura que sin ser supersticioso trasladé al frente de la casa, sobre la puerta.

 

Descubrí la serpentina de la cocina económica, elemento que calentaba el agua y que hubo que sacar cuando se la convirtió a gas; al igual que varios ladrillos refractarios que luego se usaron en lugar de bolsas de agua, y para combatir el reuma de los viejos.

 

Las mangueras que compramos para traer agua desde la canilla de la esquina se salvaron, es que con el patio limpio me gustaría volver a hacer la quinta: así me esperarán para el otro verano junto a una verde regadera.

 

Ocurre que también tengo un entretecho, altillo que le llaman algunos, pero ya tuve mucho trabajo ¿no creen?. Eso sí...¿por qué esta tarde no ordena su galpón?

En la foto un artículo de galpónn que se puede colocar al centro de la estética familiar; la vieja máquina de coser Singer.

 

Se busca otras motivaciones…

 

https://www.youtube.com/watch?v=mvmo5VXVXec

 

 

LRA 24 Y SUS CINCUENTA AÑOS


La mejor música para la mejor noche. Espacio de pedidos musicales dados en la noche del sábado en los primeros años de la radio. Bajo una idea de Ziben, por entonces operador de ptx, y bajo la conducción inicial de Rubén Ramírez, los temas eran exclusivamente en castellano. Un tema de El Pato Carret era la identificación del programa.

PAPELES CINEMATOGRAFICOS. Alas de mi patria.

 


Otro salto hacia el pasado que nos permite apreciar el cine que se exhibía en Río Grande antes de que se construyera el Cine General Roca.

Desde la distribuidora de Comodoro se dirigían a Manuel Arias allgunos reclamos, por liquidaciones y envíos demorados, situaciones que en la correspondencia del 24 de mayo de 1941 se subrayan.

Prestamos atención a una de esa películas Alas de mi patria, de la cual Wikipedia viene a registrar " es una película argentina en blanco y negro de género semidocumental dirigida por el chileno Carlos Borcosque sobre su propio guion, que se estrenó el 5 de abril de 1939. Su trama se refiere a la historia de la aviación argentina entre 1908 y 1938 y sus principales protagonistas fueron Enrique MuiñoMalisa Zini , Delia GarcésAlberto AdhemarPablo PalitosOscar Valicelli y Daniel Belluscio".

"En 1937 la empresa Argentina Sono Film contrató a Carlos Borcosque para dirigir 6 películas en 2 años. Borcosque, que era de nacionalidad chilena, había viajado de niño a la Argentina, país donde, ya adolescente, se vinculó a la naciente aeronáutica trabajando como periodista especializado en esa área y obteniendo su brevet de aviador. A los 21 años volvió a su país de nacimiento y sin abandonar su interés por la aviación se dedicó a la cinematografía y dirigió varias películas mudas. Más adelante viajó a Hollywood y trabajó como periodista, ayudante de dirección y, finalmente, como director de cine. Al ser contratado por Argentina Sono Film escribió el guion de Alas de mi Patria en los 17 días que duró el viaje en barco hasta Buenos Aires. En una época en que el cine argentino trabajaba desorganizadamente, Borcosque llegó con una técnica de trabajo aprendida en Hollywood que era distinta. Hacía planes de trabajo por secuencia: decorados, vestuario, utilería, personajes, etc. y con ello reducía considerablemente los costos. En el filme participó como asesor aeronáutico Raúl Apold, que había sido compañero del director en el Colegio La Salle Buenos Aires, que más adelante tendría un extenso desempeño como Subsecretario de Informaciones durante la presidencia de Juan Domingo Perón".


Transcribimos la siguiente signatura que nos permite apreciar el video de la película, tomado de la colección Atilio Merino.

https://www.facebook.com/watch/?v=134082207922340




Estancias con nombre de mujer.1- Ruby

 


Se llamaba Ruby Rose Page Oxley y nació en Chile el 10 de junio de 1882,hija de Henry Page Leijelvach Délamo y Rosa Juana Oxley Gaze.


Su esposo fue Mayer Braun, nacido el 24 de enero de 1878 y fallecido el 14 de enero de 1942.Sexto hijo de Elías Braun y Sofía Hambuerger.

Tuvieron cinco hijos Raúl, Hernán, Doris, Víctor y Ruby Elizabeth.

Ruby falleció el 14 de abril de 1947 en Viña del Mar y tuvo tres hermanos, siendo ella la segunda. Ellos eran Kenneth (1880), Glady Margarita (1885)  Rosa Dorotea (1893)

Ruby y Mayer se casaron un 28 de octubre


Trabajadores rurales de Estancia Ruby, año 1939.

LRA 24 Y SUS CINCUENTA AÑOS. 08.Juárez, Juan Humberto,

 

 



Operador proveniente de Tucumán de donde llegó al inaugurarse la radio. Más tarde lo escuchábamos al frente del micrófono en horario nocturno, formando dupla con el operador Alberto Chenú. Con los años se desempeñó en la administración de la emisora.

En la foto: Juan, su esposa Eva, y la mayor de sus hijas.

LOS PUENTES DE LA MEMORIA. “Y ella llegó de lejos y fue hija adoptiva de esta tierra, para la que tenía de continuo el tributo de su trabajo”.

 



 

La tierra se ha puesto nuevamente verde, abuela. En este predio que era el vergel de sus manos. Como tantos noviembres. Me hubiera gustado escucharla ayer por la tarde, cuando el granizo fue una sorpresa reiterada que alegró a los que no tienen huerta; pero haberla escuchado, eso sí, en su decir gallego, ese que no perdió pese a vivir entre nosotros.

 

Dentro de un mes nos habríamos visto en el feraz reducto de su sitio, para ello habría vuelto con un mandado escrito en un papel rugoso –igual que cuando niño –abriendo y cerrando prolijamente- para salvarme de los retos, los cuatro portones que marcan el racional y doméstico parcelamiento donde se edificó su vida, tan simple y entera... Tras el primer cerco... las flores más cuidadas; por allí... las gallinitas, todas buenas ponedoras; en medio, el patio del taller, luego otro que nunca supe su objeto salvo aquella oportunidad en que se hirvieron cientos de centollas, y finalmente la quinta –corríjome- la huerta de la abuela Torres.

 

Allí Río Grande desaparece, los sauces no podados en los terrenos vecinos son la primer cortina: la naturaleza cautivante cultivada a ras del suelo es una invitación a contemplar los atractivos de su trabajo, una isla verde en el corazón de la manzana...

 

Pero el pueblo seguía creciendo en torno suyo, y los terrenos de la cuadra se valorizaron con el asfalto, el carácter comercial que comenzó a tener la Avenida San Martín, la sucursal bancaria en el terreno lindero, óptica en la esquina de Yerko; un poblado progresando, que en pocas oportunidades golpeó a las puertas de su curiosidad.

 

Porque Ud. –abuela- seguía teniendo todo lejos. ¡Si la recuerdo cuando a Juan y a mí nos preguntaba si íbamos al pueblo!, cuando nuestro destino estaba a 150 metros del portón de su casa y se llamaba colegio.

 

Claro que a Ud. Abuela no le interesaba tanto que su tierra fuera cada vez más y mejor ponderada por la valuación fiscal o los criterios inmobiliarios, a Ud. Sólo le importaba que siguiera siendo fértil... como el primer día.

 

Así la vi..., dibujando sus pensamientos en el vaho de un vidrio la última vez que atravesé su campo, como lo hacía con mayor gusto: viniendo de la casa de Ramón, por eso de tener con el yerno unidos los patios fondo con fondo.

 

Ya no se daba el gusto de antes, de disfrutar de su trabajo de sol a sol, y sólo se allegaba a una de las tantas ventanas de su casa, esa que le Construyera Casimiro, ampliándola en la medida de las necesidades de una familia que se fue trayendo de España, pero sin tapiar nunca las ventanas que se fueron quedando adentro.

 

Así es la vida..., aquella vez en que sirvió un suculento trozo de pan: el sol entraba a raudales a su cocina y yo, que recién la conocía, sentí la simpatía de su mirada y logré el coraje de pedirle más.

 

¿Sabe abuela? ¿Me divertía verla en su casa de cristal! Ese pequeño invernadero donde podía estar de pie y en el que preservara la balanza para el que no quisiera las primeras lechugas de la primavera por el tradicional sistema de bolsa llena.

 

A veces le gritaba, y encerrada no podía oírme, así que salía y yo le repetía mientras seguía mi camino: -¡Pórtese bien abuela!, y era solo para fastidiarla un momento.

 

María Valdomira López de Torres, desde hace un tiempo era para mí “la otra abuela”, como graciosamente comenzaron a definirla algunos de sus bisnietos, un titulo particular para este pueblo con tan pocos ancianos, donde muchos emparentamos cariño en la cotidiana búsqueda de verduras cada fin de año. Donde apunté sus reproches porque el pueblo crecía y crecía, y su producción-que antes duraba meses- era cortada en algunos días de fiestas.

 

Y después... se queda sin visitas... y apuraba una nueva siembra que no siempre entraba en tiempo, y pateaba terrones con sus tibias manos en el delantal.

 

Abuela, ahora que al final de tu camino das cuenta de cuanto has sembrado, colócame en el caudal de sus cosechas...


Foto de cierre. Máquia de coser de abuela, en casa de su nieta Carmem García de Zapata.