
Los seguidores de nuestro blog recodarán ese aviso publicitario de 1908, con el que se hacía referencia a la propiedades preventivas del Marsala Florio, ante la pandemia.
Suponemos que muchos habran hecho otras consultas por internet, y al mismo tiempo habrán comprobado que la misma marca comenzó a producir en el país en 1912.
Ahora sumen esta otra bendición: el sumo pontífice de Roma, Pio X, recibía en su mesa este "Bálsamo de Fierabrás".
Marsala y...¡santo remedio!, aunque por ahí el Papa Ratzinger se incline por algún vinito del Rhin.
