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Representaciones de los pueblos originarios fueguinos en dos catálogos.


Traemos dos hermosos catálogos de exposiciones realizadas en el ámbito fueguino, pero gestadas fuera de nuestro país.

La primera de ellas fue con fotos del austríaco Martín Gusinde, armándose el 28 de octubre de 2015 y por espacio de un mes en el Foyer de la Casa de la Cultura de Ushuaia. Intervinieron en su montaje las embajadas de Alemania y Francia, y la empresa Total.


Junto a las fotografías minuciosas y esenciales referencias a las culturas originarias de nuestro archipiélago.
 De la misma manera que imágenes poco conocidas, como la de este yámana, con el que entró en trato Gusinde en su tercer viaje a nuestra isla, por el año 1923.


El segundo catálogo surgió para una muestra que transitó diversos escenarios de nuestra provincia. Primero en el Centro Cultural Yaganes, en diciembre de 2018, trasladándose luego a las localidades de Tolhuin y Ushuaia.



Este catálogo, más bien un libro, muestra las creaciones de Mabel Ubilla Alarcón, junto a los escritos de su hija Monserrat Saagredo Ubilla. En relación a la pintura corporal propia de esta cultura.

La obra y las autoras llegaran a nuestra provincia con el respaldo del Senado de la República de Chile.


Ambas obras plantean un desafío para que, cuando llegue el momento, se plantee una exposición o muestra fueguina altamente ilustrada o documentada como en estos dos casos.

EVOCACIONES******Julio 10, de 1923. El klóketen ha sido clausurado.

Hacia el mediodía del 10 de julio de 1923 habíamos clausurado la ceremonia del Klóketen mediante la salida informal y compacto de todos los hombres de la Choza Grande.

Mientras los indígenas celebraban diversas reuniones, yo mismo sentía la imperiosa necesidad de ordenar un poco mis pensamientos.

Así reflejaba Martín Gusinde la experiencia que se había iniciado el 22 de mayo; los aborígenes fueguinos realizaron a su instancia y presupuesto el rito de iniciación para que él lo registrara minuciosamente.

Entonces me escabullí del campamento y penetré en el bosque oscuro, donde dejé que por mi mente pasara nuevamente todo el desarrollo de la fiesta del Klóketen.

Sentía una indescriptible satisfacción por la circunstancia de ser el primer europeo que hubiera podido asistir en calidad de participante auténtico a esta celebración secreta que nuestros selknam habían guardado durante muchos siglos como su secreto más importante.

Ciertamente recordé los muchos sacrificios y privaciones sufridas y los sinsabores que inevitablemente requería la convivencia con esta gente.

Sentía los desagradables síntomas de una avanzada anemia crónica, pero una meta importante de mis investigaciones había sido lograda: esta celebración secreta de los hombres había quedado accesible al conocimiento científico.

También yo debía hacer un esfuerzo serio para tomar la decisión de abandonar lo màs rápidamente posible este campamento sélknam localizado en el interior de la Isla Grande, con el fin de prevenir daños mayores a mi salud.

Mis reflexiones se extendieron hasta el anochecer. La plateada luna ya estaba en el cielo con su brillo más intenso cuando me dirigí a lo choza de Tenenesk con el fin de cenar. Por la excitación general nadie había notado mi larga ausencia.




Era el último rito del pasaje en Tierra del Fuego. 

A propósito de cierta traducción


El Conicet, por intermedio del el Centro Argentino de Etnología Americana publicó por 1986 LOS INDIOS DE TIERRA DEL FUEGO de Martín Gusinde, obra del etnógrafo austríaco Martín Gusinde que permanecía escrita en alemán.

La edición de los diversos tomos permitió su mejor consulta por aquellos que estamos limitados en nuestros conocimientos idiomáticos.

La traducción de estos escritos fue dirigida por el Dr. Werner Hoffman que atendiendo tal vez a una cláusula contractual tradujo la parte del alemán; pero los distintos tomos tienen citas en diversos idiomas, las que permanecen en el lenguaje originario-

Tan solo en los dos libros dedicamos a los Halakwulup, donde la labora de Gusinde fue escasa, se procedió a traducir las citas, con los cual estas en idioma original, y en nuestro idioma, abultan un libro que de por sí tendría que haber sido mucho más pequeño.

Para resolver múltiples necesidades referenciales, entre ellas las ligadas a la publicación en Radio Nacional de los espacios Evocaciones y Tierra del Fuego, hemos requerido de la ayuda de amigos que tienen reconocidos conocimientos en el manejo de otras lenguas, para el caso del inglés ¡cuánta ayuda recibimos de Gerardo Connon!

Pero el tema del francés no lo teníamos resuelto, hasta que se nos dio –internet mediante- el concurso de Mirta Susana Pereyra. A ella la comprometimos en una cita que ahora consideramos oportuno darla a publicidad.

Dicen...”Joaquín D' Aquistane. " Nota sobre la Bahía San Francisco ".Martial 266 (aquí hace referencia a la Expedición francesa de 1882) publico un escrito poco conocido,a saber "una nota de M.R de Carfot, relativa a una exploración de la Bahía San Francisco, que se remonta a 1715, y que demuestra que la Bahía Orange,no es otra que la bahía descubierta y llamada San Bernardo, hace ya dos siglos, por el capitán D´Aquistane, de Saint Malo ".

..." había dentro de un bosque cenizas y " tibons "que estaban rotas por las manos y no por alguna herramienta, lo que me indicaba que ese país no estaba sin habitantes y que estaban en estado salvaje y que en los alrededores de las cenizas había gran cantidad de conchas de moluscos,que estaban cortados y comidos por los salvajes,el 8, encontré dentro de la misma ensenada S (sur?), dos cabañas de salvajes que son hechas como los hornos de nuestros antepasados, dentro de las cuales había muchas pieles de lobos marino y de otras bestias”.

El 17 de abril " el mediodía de ese día, percibí en un punto de las tierras del oeste, tres gruesas columnas de humo, igual durante la noche anterior, gran cantidad de fuego dentro del enclavamiento de ésta bahía. Esto obligó a que el 18 a la mañana el señor D´Aquistane, descendiera a tierra con 6 de sus oficiales para conocer qué podía significar ese fuego, ellos fueron recibidos con la aclamación de 17 salvajes, todos pintados totalmente con "rocou "( guijarros). Ellos pasan todo el día en concertación, reunidos para poder calentarse. Evidentemente se puede percibir gestos de los brazos y del cuerpo. Ellos giran alrededor de sus numerosas cabañas hechas como sus antepasados, del que ya he hablado. Viven también con varias mujeres y cantidad de niños que trepan por los árboles como un gesto particular y desnudos como una mano.El día que se reconocieron éstos salvajes, hacían arcos y flechas y algunos collares que anudaban al cuello, esa pobres criaturas aman el sol ,por lo tanto el señor D´Aquistane les muestra repetidamente la mano y ellos le muestran la tierra que está alrededor de ellos, queriendo significar que éste astro es el soberano de todas las cosas”.

Joaquín D´Aquistane fue el primer navegador que ha visto a los fueguinos del archipiélago del Cabo de Horno, llamado más tarde Telenikas y designados ahora bajo el nombre de Yaghanes.

Mirta ha creido oportuna una aclaración:

El lenguaje utilizado en el avistamiento es antiguo. por lo tanto algunas palabras carecen de traducción, es esos casos está traducida la oración entera para dar una idea global. Pero en la mayoría es literal.

A Mirta le damos las gracias, pero además le decimos: ¡merci!