Mostrando entradas con la etiqueta mariana torales. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta mariana torales. Mostrar todas las entradas

MARIANA TORALES ante el árbol de la vida..


De pronto una muestra a terminado, es la que bajo el rótulo Mi mirada.. Tu mirada, llevo a Mariana al salón de OSDE a largo del mes de Octubre.

Nosotros estuvimos con ella, y en un momento nos quedamos bajo el tríptico que ella denomina LA VIDA, y esa vida está representada por tres árboles.


La pintora nos explicó que con ellos quiso representar tres momentos simbólicos -creados y recreados en su búsqueda- el despertar, el atardecer, la nochecita. "Lo importante que es para todos nosotros, el día y el árbol... sin ellos no podrías vivir, por que son los que nos dan el oxígeno". El momento de la exposición se acercábamos y la tragedia ecológica de Amazonia enmudecía al mundo...





En este segundo momento estalla el color, y el humano se siente renovado y transformado ante este destello irrefrenable. Aquí Mariana se ha esmerado buscando texturas. Ella siente que en este momento se describe lo que está viviendo en este su presente de cambios, está saliendo de su capullo.


"A mi no me gusta colocar colores planos, me gusta inventar cada color". Y en este tercer capítulo de LA VIDA, esta cobra fuerza. Será el momento -cuándo se le de- en que haya cumplido todos sus objetivos.

Y al final Mariana Torales habla con LA VIDA, y la vida le enseña el rumbo a seguir.





MARIANA TORALES y su boca prodigiosa

Se encuentra a la vista en el segundo piso de OSDE,  la muestra pictórica "Mis miradas, tu mirada" con la que esta joven artista plástica actualiza la presentación de sus trabajos, producto de un aprendizaje iniciado en el ámbito del Polivalente de Arte a poco de radicarse en nuestro Río Grande,

Natural de Formosa, siguiendo a uno de sus hermanos se radica entre nosotros al fallecer sus padres, y comienza un lento pero efectivo proceso de internalización con la creación artística donde manifiesta su férrea voluntad por aprender más allá de toda limitación.

A sus 20 años se identifica: "Soy artista, me encanta dibujar y pintar, que es lo que más me gusta y espero: ser reconocida a nivel nacional e internacional".

En dos meses más termina su escuela secundaria y entonces mira el horizonte de lo que puede ser su vida.

"A mi de chiquita me encantaba dibujar y pintar. Siempre desde mi familia me impulsaron para que hiciera mis sueños, y apuntara a mis metas para seguir adelanta".

Al llegar se la inscribió en la Escuela Nro 4 -Remolcador Guaraní- donde se enteró que existía una escuela de artes plásticas, y una docente la estimuló para que vaya ahí: "Hicimos todo lo posible para ingresar a esos estudios -rememora- Me encantó ese cambio".

"Fue llegar a la puerta y me enamoré, ver las paredes pintadas, todo intervenido. La escuela y el colegio son como mi casa" Concurre a ambos turnos , mañana y tarde. Hilda Peña la llevó de la Casita de Luz al Polivalente que colmó sus aspiraciones y es tutora en horario vespertino, con las materias pedagógicas: por la mañana la asiste Gianina Gonzalez, asistiéndola en el plano artístico. 

En algo se ensombrece su mirada al recordar ese año y medio en que en la Escuela Especial Número 2, al principio de todo, sentía que estaba lejos de sus sueños: "Sentía que no pertenecía ahí porque podía aprender más, y pensé esta escuela no es para mi. Quería ver que me vieran como una persona normal. Es que Mariana recibió al nacer el diagnóstico que tenía artagriposis múltiple congénita, ya en la panza de su madre no había podido desarrollarse. De allí todo su arte lo realiza con la boca.

Con esta crónica estamos en camino de conocerla y hacerla conocer. Solo estamos al principio de una edición seriada de esta tarea. Antes que vuelvas a leer aquí lo que resultó de una conversación de viernes con Mariana Soledad, bien podría concurrir a ver la muestra de sus pinturas... Digamos entonces: ESTA HISTORIA CONTINUARÁ.