Cuenta Mauricio Braun (foto) en su biografía
conocida con el nombre de UNA VIDA COLMADA, que en esta fecha llegó a Punta
Arenas en el vapor Orcona Don Pedro Mac Clelland, flamante presidente de la
Sociedad Explotadora de la Tierra del Fuego, el cual en compañía del mismo
Mauricio y de Alejandro Cámeron –administrador de Río Pantano- iniciarían una
exploración en los distintos establecimientos ganaderos de sus pertenencias.
Cuando lleguen a San Sebastián, habiendo
partido en el buque Antonio Díaz, dirán:
“Nuestra
segunda estancia (..) se llamaría San Sebastián, por su cercanía con la bahía
de tal nombre” Agregando que “pudimos apreciar la actividad que se desplegaba
para tener todo instalado y empezar la faena de esquila. La ubicación de la
estancia era estratégica, en el sentido que podía ser abastecida desde la bahía
sobre el Atlántico, siempre que las autoridades argentinas no pusieran reparo”
Y no existirían por un buen tiempo ninguna
tarea de control, más si se tenía en cuenta que no tardó en consolidarse de uno
y de otro lado del límite fronterizo un conjunto de establecimientos ganaderos
que tenían el mismo patrón tanto en Chile, como en Argentina.
