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La provincialización. Según el entonces concejal Alberto Ibarra.


El Colo era presidente del Cuerpo y ha dado testimonio de gestiones que condujeron a la sansión del proyecto de Provincialización fueguina, cuando acompañado de los restantes ediles: los radicales Jorge Colazo y Stella Monchietti, el otro justicialista: Oscar Lasalle y Cesar Guillermo Andrade, del MPF, se hicieron presentes en el Congreso de la Nación.

Tomamos la decisión política de viajar a Buenos Aires al enterarnos que si el proyecto de Provincialización no era tratado por la Camara, creo si mal no recuerdo antes de mayo, el mismo se caería y no tendria tratamiento hasta no se sabe cuando. Por eso, como representantes del Pueblo de aquel entonces, casi en forma atrevida, nos fuimos a hablar con los distintos bloques políticos en el Congreso Nacional, recuerdo con especial afecto a la Compañera Ines Botella, creo era presidenta de la Comisión de municipios y territorios nacionales, por el permanente acompañamiento y apoyo al impulso para que se trate el proyecto de Ley de provincialización, que era la Provincia Grande que incluyera las Islas Malvinas y adyacentes en disputa y la Antártida.Dicho sea de paso, había otro de Provincia chica, que no tuvo apoyo. Hay muchos recuerdos para contar, pero hoy me quedo con la imagen en mis retinas de aquella madrugada gloriosa, cuando en votación dividida se aprobó la Provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlantico Sur. Un abrazo y agradecimiento a muchos protagonistas. 


En el territorio de la memoria.

No participé de lo que ahora resultan las grandes alegrías de la inauguración de la Provincia.

Recuerdo que atravesaba un tiempo de justificada desesperanza por las cosas que se venían dando en el mundo. Al menos en mi mundo perceptible.

Por razones más privadas que públicas había dejado la función pública en el ámbito municipal en el año 1988, donde tenía a cargo la Dirección de Cultura. Se sumaban mis replanteos matrimoniales y también la muerte de mi madre para sentir que otras cosas también eran más importantes, más importantes que el trabajar políticamente. Ya no volvería a hacerlo, al menos –como se diría ahora- militantemente.

Desde afuera el universo era estremecedor. El radicalismo, que había mezquinado la provincialización, caía estrepitosamente y un Menem –denostado vergonzosamente- por los medios oficiales- se imponía electoralmente y debía asumir de manera temprana, ante la impotencia alfonsinista. Ese mismo año caería el muro de Berlín y las miserias del sistema bipolar serían conmovidas por otra idea miserable, la del fin de la historia. El menemismo dibujaría políticas económicas increibles. Los que teníamos alguna ideología cercana a lo popular nos sentíamos burlados por la realidad.

En la isla si bien el radicalismo encontró en el gobernador Ferro una figura de marcada lucidez –llegó como los viejos funcionarios después de una derrota electoral, un castigado- los otros nombres que se ligaron a la administración territorial dejaron un rastro de baba lamentable. El mismo Martín Torres, que resultó un adalid de esta causa provincial, llegado al gobierno fueguino, como delegado del que ya comenzaba a ser el innombrable, no atinaba a dar respuestas a la sociedad demandante; y entre sus contratiempos se demoraba –como nunca nadie lo había hecho- en pagar los sueldos del sector público (y eso no se lo pudieron perdonar los que al decir del General Perón tienen por más sensible aquella víscera que llamamos bolsillo).

El proyecto 19640 la estabilidad, y apuntalar el progreso de la isla, de manera insustitubible, ya había demostrado que tendría que durar: era el soporte de una mano de obra y de un orden fabril que –aunque resultara oneroso para el país- conservaba la tranquilidad del electorado..., y ellos en su conjunto eran los votantes LOS QUE SOSTENIAN PROYECTOS Y AMBICIONES DE LOS PARTIDOS EN CIERNES.

En ciernes digo, al asalto, de todas las posibilidades que daría una nueva provincia: muchos cargos para mucha gente, presupuestos crecientes, primeros lugares en el podio de los éxitos individuales y sectoriales.

Pero la era una herramienta sucia. Los negociados en torno a ella dibujaron el universo de la PATRIA GALPONERA, que con el sistema de reintegros y sobrefacturaciones fortalecía inversiones que solo existían en la zona fantasma de la zona aduanera especial. Las justicia de Bahía Blanca inició una demanda contra nombres tales como Koner, Salgado, Delconte, y algunos otros referentes locales. El pueblo podía brindar con vino Paponi, que se traía de Río Negro para tirarlo a las cloacas, ya lo pagarían los reembozos...¡Y con ganancias! El Tuni recuerda que su primer trabajo fueguino fue destapar las botellas y derramar ese vino.

En medio de la vergüenza aduanera el llamado el llamado a Constituyente dio la sorpresa de un voto mayoritario por la fuerza política local, y de ese sector vendría quien pasaría a ser la Presidanta de la Convención, curiosamente una despachante de Aduana.

Yo estabas trabajando como toda le gente, en un día más, cuando vi a Doña Elena en ese gesto, fura de protocolo, en que se festejaba la Constitución que se respondía “al pueblo” que allí la tenía, por si querían jurarla, y la juraron los concurrente “a libro cerrado”, como tantas acciones legislativas que nos condenarían en el tiempo.

La escuché por radio, la mire por televisión.

Tengo la impresión que el acontecimiento no movilizaba a un nivel popular. Por entonces todo lo que merecía aplausas iba acompañados de una caravana, y esa manifestación falta en mi memoria.

Solo pensé que en poco tiempo se juraría la Constitución en tantos ámbitos. Pasaría mucho tiempo hasta que una noche soñara que en un enorme gimnasio todos los ingresantes del Megapase, juraban sobre una primera edición de esa Carta Marga.

Me desperté agitado.

En el año 1984, en el pasaje Dardo Rocha, en una Semana de la Patagonia, fui invitado a disertar, como soporte a una explicación estelar de Martín Torres sobre la demorada provincialización fueguina; mi charla se denominó Tierra del Fuego, Territorio del Olvido.

Ahora que me acuerdo estribo, sin ninguna documentación al la vista, este pequeño análisis bajo el título En el territorio de la memoria.

El primero de junio es un día político, que merece recuerdos... polìticos.

No me hablen del guanaco, la lenga y o la nieve que vendemos al país, o al mundo.

Post scriptum:

En los día de tránsito entre la sansión en Diputados y la convocatoria constituyente pensé sobre el fututro de la convención. En razón de ellos llamé a una conferencia en la Biblioteca Eduardo Schmidt (h), bajo el tema Río Grande, capital de los fueguinos. La concurrencia fue interesante, el diálogo también. Había gente que quería la capital aquí. Pero en el debate posterior el tema no se trató. Tierra del Fuego fue la única provincia que no confrontó proyectos de capital en el conjunto de las provincializaciones del país federal.

Invitado por el Partido Socialista Popular una tarde de sábado asistí a su local de la calle Bilbao para exponer sobre políticas culturales. Querían tener ideas que se podrían volcar a su proyecto constitucional, mi presentación llevó el título de El rico veneno.

La primera exposición fue publicada algo después por Edgardo Welsh, en una revista que duró un par de números.

La segunda, releída ahora, se mantiene vigente.. pero nunca fue publicada.

Están también para recordar los chistes que se hicieron en el marco de la Convención, pero eso los dejaremos para...¡Para las bolas de plata!


La provincia de Lola, Segundo y Margarita

Desperté al mediodía del 1 de junio con un mensaje en mi celular, el Chino Aranibar me decía lo siguiente:

“En este día de nuestra provincia recordemos la memoria y el sacrificio de quienes nos precedieron, fortaleciendo el compromiso con la vida, la familia y la educación de nuestros hijos”.

El Chino es un veterano de Malvinas, jubilado de Defensa Civil municipal y graduado en periodismo.

De pronto me pareció que sus dichos eran estimulantes para volcarme a mi blog, y pro eso le pregunté:

-¿Podrías darme tres nombres, por favor?

-Lola, Segundo y Margarita. Fue la respuesta.

-¿Cual Margarita?

-Maldonado.

Seis horas después me sentaba a escribir. Ya para entonces había escaneado tres imágenes que vuelco aquí para Uds. Junto a una pequeña evocación.

La inútil.

Lola vivió buena parte de su tiempo en la cabecera del lago Khami, lago que para ella nunca fue Fagnano. Khami era palabra que tenia sentido, a Fagnano no había tenido la oportunidad de conocerlo, falleció en 1916 y para entonces ella era un mujer hecha, pero no hay testimonio de un encuentro.

¿Cuál habrá sido la familia de Lola?

Se consigna un compañero selknam, Anik. Con el tiempo vendrá un a escritora magallánica, docente parvularia, a escribir un libro didáctico donde ella y el son los personajes conductores del relato: “Aprendiendo de nuestro pasado indígena: la etnia selknam” de María Angélica Andrade. Lola nunca se imagino que esos contactos con Anne Chapman la convertiría en una de las fueguinas más famosos, por sus cantos inolvidados, por su condición de chamán. Digámoslos como se decías antes, en tiempos en que estaba viva: bruja. Con las distancia que condicionaba esta discriminación.

Murió en el Hospital Regional de Río Grande, y el médico que la atendía –el Doctor Jorge Saúl Ferra, le sacó una foto poco antes de morir, en su cama de internación; foto que prometió acercármela si la encontraba, por que la tenía bien guardada, pero también le vino la muerte…

Lola develó secretos bien guardados y por eso se la recuerda.

Sus manos eran tan toscas como las maderas de la vivienda donde posó un día para un fotógrafo curioso. Con esas manos vivió y sobrevivió muchos años en el corazón de la isla.

Su apellido, Kiepja, en realidad era su nombre nativo, significaba inútil. ¿Inútil para qué? ¿Inutil para quién?

El sordo

¡Quién se acuerda del segundo apellido de Segundo? Nació en un tiempo en que era usual, por la influencia chilena el usar tanto el del padre como el de la madre. El padre fue el ausente, dejó su semilla y partió hacia el olvido. La madre Perpetua Kailjen, falleció a temprana edad de su hijo, asilados ambos en La Candelaria. La perpetuidad no prosperó y Segundo no usaba el primer nombre Antonio, como su padre, el que le había dado nombre.., nombre y apellido. ¡Y nada más!

Lo poco de escuela que tenía lo consiguió entre los salesianos.

Después vino un largo tiempo de trabajo, de cárcel, de trabajo.

Sus últimos años fueron de asilo, de reconocimiento,, de impaciencia.

Se esmeraban por su presentación, y él se cuidaba en todo.

Pero con el tiempo quería una cosa por sobre todas: poder oír. Los huesos del oído se le habían desgastados y no había forma de encontrar reparación alguna, ni con cirugías, ni con prótesis.

A Segundo lo venían a buscar y él pensaba que era para curarlo.

Pero era para mostrarlo.

Mano de piedra.

Margarita creció como todos sus hermanos en la casa paterna, al cuatrocientos de la calle Moyano. Por su madre, Herminia, la identidad selknam la ligaba más a la tierra fueguina de su nacimiento.

En aquella manzana, sobre el barrio La Vega –la número 43– había en un tiempo, curiosamente 43 niños.

Con los años 90 creció la identidad del origen entre los descendientes onas, y hoy por hoy Margarita ejerce su rol de instructora en Cultura de la Provincia enseñando las artesanías de sus mayores en niños de los más diversos orígenes. Margarita dirige esta actividad identitaria con blanca mano.

Pero hubo un momento diferente para ellas. Fue cuando debatía en la legislatura provincial la restitución a la comunidad indígena de las tierras de la antigua reserva. Titín, uno de los legisladores mopofistas, que había comprometido su voto con los demandantes se dio vuelta a la hora de la votación. Entonces Margarita salvó las distancias que los separaban y en todo el recinto se escuchó la bofetada, y la palabra traidor.Debe constar en actas.

Titín era uno de los chicos de aquella manzana.

Una provincia traidora, una provincia sorda, una provincia inútil. ¿Nuestra provincia?

Una provincia memoriosa, una provincia incomprendida, una provincia valiente. ¿Nuestra provincia? Un lugar o un tiempo diferente en el cual vivir… Un tiempo o lugares diferentes donde morir. ¿Vivir para qué? ¿Vivir para quién? Una provincia con muchas preguntas y demoradas respuestas.

26 de abril de 1990, aquella sesion que dio vida a la Provincia

Como otras decisiones importantes para la vida de los fueguinos, fue tomada en Buenos Aires. La Cámara de Diputados con su voto daba sanción definitiva a una ley que Declaraba Provincia al hasta entonces Territorio Nacional. Se venía esperando una determinación como esta desde 1984 cuando los diputados Martín Torres y Adolfo Sciurano presentaron sus iniciativas en representación del peronismo y el radicalismo de entonces. Nos representaban los diputados Jorge Bericua y Raúl Rodríguez (foto) los que disintieron en su mirada de aquel momento, como lo hicieron sus bacadas –radical y peronista- pero el tema de los límites, un situación todavía no resuelta. El voto fue a la hora 4.45. Es decir la ley fue aprobada entre gallos y medianoche. Sobre 198 diputados, 106 votaron por la afirmativa, y 91 por la negativa, más una abstención. La fecha ha sido vista por los sectores peronistas como la de real concepción de su anhelado proyecto, pero primó con los años la fecha del 1 de junio para recordar la Provincialización, con la jura de la constitución provincial en una Convención dominada por el Movimiento Popular Fueguino, un sector que no priorizaba inicialmente el cambio federativo. Trascribiremos a continuación la intervención del diputado justicialista por Tierra del Fuego, Raúl Eduardo Rodríguez –Tucán- quien dijo: “Como miembro informante de la mayoría es para mí un honor proponer a esta Honorable Cámara que se haga suyo el proyecto de ley de provincialización del territorio nacional de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur que propicia la sanción del Honorable Senado de la Nación reivindicando además nuestros derechos soberanos e indiscutidos sobre la totalidad de su integración territorial y respetando los tratados internacionales vigente y el derecho internacional”. “El proyecto que proponemos aprobar cuenta con la Sanción de la Cámara de Senadores, y lo reivindicamos por que a lo largo del tiempo y las discusiones generadas en los distintos sectores de la comunidad es el que encierra en si mismo el pensamiento, los sentimientos y las aspiraciones, no sólo de los fueguinos sino de la mayoría de los argentinos, que han comprendido por fín que el destino de Tierra del Fuego está ligado al propio destino de la Nación, y como tal no puede estar ajeno a su grandeza común”. “Sería imperdonable para cualquier argentino de bien hablar de Tierra del Fuego sin que el corazón se nos oprima por tantas mutilaciones sufridas. La historia, la geografía, el clima y los intereses que muchas veces se movieron a su alrededor hablan de la deuda que tenemos con sus habitantes, que lejos de ser los del último confín de la tierra son los hacedores de los beneficios y garantías que otras provincias argentinas reciben de su generosa tierra”. “Este acto en el cual los diputados de la Nación tenemos la posibilidad de decidir el destino del último territorio nacional argentino, es un acto de fe y justicia que como tal debemos asumir. Por eso en la seguridad de que el proyecto remitido a la cámara para su tratamiento en sesiones extraordinarias por el Poder Ejecutivo nacional –cumpliendo así el doctor Carlos Saúl Menem con la promesa hecha a los fuegujnos- toma parte fundamental del encuentro federal de todos los argentinos, debemos entender y asumir que más allá de todas nuestras ideologías partidistas el país necesita de todos. Allí está la grandeza moral que hará posible , en paz y en democracia, hacer realidad la Argentina de los argentinos y no un sueño de frustraciones y desencuentros”. “Quizá este informe no sea el que esta Cámara y los miembros esperaban, pero he deseado hablarles con el corazón, que es la mejor manera de hablar con el pueblo. Con este sentimiento, reiterado y adhiriendo a los informes producidos en este Congreso por los señores senadores y diputados, a la vez que apoyando este proyecto también reivindico a quienes lo han hecho posible a través de los años con su sacrificio y vocación de argentinos. Entre ellos, cabe citar a los ilustres presidentes ya fallecidos don Juan Domingo Perón y don Arturo Illia, sin olvidar al ex diputado y gobernador Ernesto Manuel Campos, a la ex diputada doña Esther Fadul de Sobrino, y a los habitantes de nuestro Territorio a quienes brindo mi sincero reconocimiento” “Destaco además las expresiones del señor ex presidente de la Nación, doctor Raúl Alfonsín, quien en una oportunidad dijo: “La defensa de nuestras fronteras más australes depende en mucho de nuestros conciudadanos fueguinos, hombres y mujeres que han abandonado las comodidades de la gran urbe para afincarse con sus familias en tierras que reclaman enormes sacrificios, pero que aseguran a quines den su trabajo fecundo un futuro promisorio. Ellos necesitan su autonomía, motivo por el cual es indispensable entonces reconocer el pleno ejercicio de sus derechos políticos que supone ejercer la potestad constituyente. Esto es justamente lo que deseamos se cumpla con los habitantes del territorio nacional de la Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur” “La hora de los pueblos libros tiene, como toda ejecución humana, su momento y dimensión. Hoy nosotros, los diputados de la Nación, tenemos la oportunidad, el honor y el deber de convertir en realidad un viejo sueño: hacer efectiva la tan ansiada la tan ansiada y demorada provincialización de los último territorio nacional argentino”. “Más allá de las diferencias y discrepancias estoy seguro de que este proyecto de provincialización contará con voto afirmativo de los señores diputados de la mayoría de los bloques integrantes de esta Honorable Cámara quienes han entendido que por sobre los enfoques partidistas que podamos asumir, tenemos una obligación superior que es la de legislar sin egoísmos y con una fecunda y profunda fe democrática a la que adhiero y sumo. Sin claudicar los derechos soberanos de la Nación Argentina sobre su territorio, y reafirmándolos una vez más, adelanto el voto afirmativo de nuestro bloque solicitando a la vez a esta Cámara la provincialización del territorio nacional de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur”. Dejamos a la vez el texto de la ley, cuyo número no alcanzó nunca la popularización de la 19.640: Ley 23.775 PROVINCIALIZACION DEL TERRITORIO DE TIERRA DEL FUEGO,ANTARTIDA E ISLAS DEL ATLANTICO SUR ARTICULO 1.Declárase provincia conforme a lo dispuesto en los artículos 13 y 67 inciso 14 de la Constitución Nacional, al actual territorio nacional de la Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur.(Párrafo vetado por Dec. 905/90) La nueva Provincia tendrá los siguientes limites: Al Norte, el paralelo 52° 30' Sur hasta tocar el meridiano 65° Oeste; continuará por él hasta su intersección con el paralelo 49° Sur; desde este punto seguirá por dicho paralelo hasta tocar el meridiano 25° Oeste; continuando por dicho meridiano en dirección al Sur hasta el mismo polo geográfico en la latitud 90a Sur.Desde el polo proseguirá el límite por el meridiano 74° Oeste hasta su cruce con el paralelo 60° Sur; continuará por este paralelo hasta su intersección con el meridiano de Cabo de Hornos, siguiendo por dicho meridiano hasta alcanzar la línea divisoria con la República de Chile. Además de los territorios y espacios marítimos señalados que incluyen a la parte oriental de la Isla Grande de Tierra del Fuego, Isla de los Estados, Isla de Año Nuevo, Islas Malvinas, Islas Georgias del Sur, islas Sandwich de Sur, grupos insulares y demás territorios comprendidos en el Sector Antartico Argentino, integrarán la nueva Provincia las demás islas e islotes comprendidos dentro de dichos limites y las islas internas del Canal de Beagle tales como: Redonda, Estorbo, Warden, Conejo, Bridges, Lucas, Bertha, Willie, Des-pard, Colé, Eclaireurs, Casco, Dos Lomos, Lawrence, Gable, Warú, Upú, Yunque, Martillo, Petrel, Chata, Alicia y los demás territorios insulares conforme los limites con la República de Chile.
ARTICULO 2. En lo que se refiere a la Antártida, Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y demás islas subantárticas, la nueva provincia queda sujeta a los tratados conpotencias extranjeras que celebre el gobierno federal, para cuya ratificación no será necesario consultar al gobierno provincial.
ARTICULO 3. En la nueva provincia, las autoridades locales con cargos no electivos continuarán en las mismas funciones hasta tanto sean reemplazadas por las que se constituyan conforme a lo previsto en la Constitución provincial a dictarse. Las autoridades locales de origen electivo que se encuentren en funciones, continuarán hasta el término de sus mandatos, salvo que con anterioridad a esta fecha la Constitución provincial establezca otra cosa.
ARTICULO 4. El Poder ejecutivo nacional procederá, dentro de los sesenta (60) días de la sanción de la presente ley, a convocar a elecciones para elegir una convención constituyente, la que deberá reunirse en la ciudad de Ushuaia dentro de un plazo máximo de seis (6) meses a partir de la citada convocatoria.
ARTICULO 5. La elección de convencionales se regirá por las disposiciones del Código Electoral Nacional y se llevará a cabo utilizando el padrón electoral nacional.
ARTICULO 6. Se elegirán diecinueve (19) convencionales, conforme al sistema electoral vigente a la fecha de la convocatoria para la elección de diputados nacionales.
ARTICULO 7. Para ser convencional se requerirá ser argentino nativo, por opción o naturalizado, este último luego de diez (10) años de haber prestado juramento legal. En todos los casos deberá reunir los requisitos y calidades para ser diputado nacional. Los convencionales gozarán, durante su mandato, de las mismas prerrogativas e inmunidades establecidas para los legisladores nacionales y recibirán en concepto de compensación de gastos una suma mensual similar a la que, por todo concepto, perciben los miembros de la Legislatura del actual territorio nacional de la Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur.
ARTICULO 8. El cargo de convencional es compatible con el de miembro de cualquiera de los poderes de la Nación o del territorio nacional, debiendo solicitar, en caso de resultar electo, licencia sin goce de haberes por todo el tiempo que dure su mandato en la convención.
ARTICULO 9. La convención deberá cumplir su cometido dentro de los noventa (90) días de su instalación, pudiendo el cuerpo, en caso de necesidad, prorrogar su mandato por treinta (30) días y por única vez.
ARTICULO 10. La convención tendrá por objeto exclusivo sancionar la Constitución de la nueva provincia, de conformidad con lo establecido en el artículo 5 de la Constitución Nacional. Asimismo, procederá a asignarle el nombre con el que se denominará.
ARTICULO 11. Sancionada la Constitución provincial, la misma será puesta en conocimiento del Poder Ejecutivo nacional en el plazo de cinco (5) días y dentro de los noventa (90) días posteriores a dicha comunicación, éste convocará a elecciones de autoridades provinciales, de acuerdo a las disposiciones de dicha Constitución. En caso de no contener normas en cuanto al sistema electoral a aplicarse, tal convocatoria se llevará a cabo con sujeción a las previsiones del Código Electoral Nacional. Aprobadas las elecciones, las autoridades deberán asumir sus cargos dentro de los treinta (30) días, cesando a partir de ese momento toda intervención de los poderes nacionales en los asuntos de orden provincial.
ARTICULO 12. Inmediatamente después de la asunción de funciones por parte de las autoridades provinciales, su Legislatura procederá a la elección de dos (2) senadores nacionales, de conformidad con las prescripciones del artículo 46 de la Constitución Nacional y las particulares de la Constitución provincial. Los mismos durarán en el ejercicio de sus mandatos, por esta única vez, hasta la fecha de cesación establecida para aquellos senadores que deban cesar en sus mandatos en la primera y segunda renovación parcial de la Cámara de Senadores posteriores a su elección, realizándose el sorteo correspondiente en oportunidad de su incorporación.
ARTICULO 13. Los actuales diputados nacionales electos por el territorio nacional de la Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, se mantendrán en ejercicio hasta la finalización de sus respectivos mandatos.Si el número de los diputados actuales fuera menor que el que le correspondería a la provincia constitucionalmente en la misma fecha en que se dé cumplimiento a lo dispuesto en el artículo 11, se elegirán los diputados faltantes.Los mismos durarán en el ejercicio de sus mandatos, por esta única vez, hasta la fecha establecida para aquellos que deban renovarse en el segundo bienio, conforme el sorteo realizado en la Cámara de Diputados de la Nación.
ARTICULO 14. Las normas del territorio nacional de la Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur vigentes a la fecha de promulgación de la presente ley, mantendrán su validez en el nuevo estado, mientras no fueren derogadas omodificadas por la Constitución de la nueva provincia, la presente ley, o la Legislatura provincial, en cuanto sean compatibles con su autonomía.
ARTICULO 15. Pasarán al dominio de la nueva provincia los bienes inmuebles situadosdentro de sus límites territoriales que pertenezcan al dominio públicoo privado de la Nación, con excepción de aquéllos destinados actualmente a un uso o servicio público nacional, y de todo otro cuya reserva se establezca por ley de la Nación dictada dentro de los tres (3) años de promulgada la presente.
ARTICULO 16. Las escuelas públicas de educación primaria pasarán a depender de la provincia. La transferencia de los establecimientos secundarios y sus modalidades se determinarán por medio de convenios a celebrarse entre la Nación y la provincia.
ARTICULO 17. Una vez que la provincia organice su Poder Judicial se hará cargo de los registros, legajos, expedientes y demás documentación que correspondan a la competencia provincial, en tanto aquéllos de conocimiento de decisión federal seguirán tramitándose por ante el actual Juzgado Federal de la Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, el que continuará como tal.
ARTICULO 18. Hasta tanto la provincia dicte sus propias disposiciones tributarias, continuarán en vigencia los impuestos, tasas y contribuciones que rijan al tiempo de su provincialización.
ARTICULO 19. El gobierno del territorio nacional continuará percibiendo todos los tributos y pagando todos los servicios administrativos con arreglo al presupuesto del territorio, hasta que se constituyan las autoridades provinciales.
ARTICULO 20. El gobierno de la Nación transferirá a la provincia todos los registros y demás antecedente relativos a tributos, cuya recaudación corresponda a la misma.
ARTICULO 21. Una vez que se hayan establecido las nuevas administraciones, como asimismo el Poder Judicial, se hará la liquidación correspondiente a lo cobrado por los diferentes tributos, de conformidad con los convenios que concierten la Nación y la provincia.
ARTICULO 22. El Poder Ejecutivo nacional efectuará la entrega de los distintos servicios administrativos, con los derechos y obligaciones que deban transferirse a la provincia. A tal fin, se afirmarán convenios entre el gobierno nacional y el gobierno de la provincia en los cuales se establecerá la forma y oportunidad de la entrega y se determinarán las obligaciones a que hubiere lugar.
ARTICULO 23. A los funcionarios y empleados que pasen a depender de la administración provincial, cualquiera hubiera sido la modalidad de la prestación de sus servicios y la forma de pago, se les reconocerá la jerarquía, antiguedad, sueldo y cualquier clase de compensación o bonificación de que gozaron, como asimismo los aportes jubilatorios o de otro orden que hubieran realizado. En cuanto al plazo, condiciones y monto jubilatorio que les correspondiere a partir de la sanción de la Constitución provincial, serán determinados por un convenio a celebrarse entre el gobierno nacional y la provincia.
ARTICULO 24. Los plazos que esta ley determina en días, se contarán por días hábiles.
ARTICULO 25. Los gastos que demande el cumplimiento de la presente ley se atenderán de Rentas Generales, con imputación a la misma.
ARTICULO 26. Comuníquese al Poder Ejecutivo.