DANKA IVANOFF WELLMANN, en conflicto con un sector del clero, por la publicación de un libro.

Hace algunos años pasamos de Los Antiguos a Chile Chico y conocimos a la historiadora del lugar.

Tenía a su haber un libro que reseñaba lo que se conoció como LA GUERRA DE CHILE CHICO, en tiempos de colonización y de avasallamiento de derechos de los pobladores por parte de los que venían potenciados por sus relaciones en el norte de su país.

Conseguimos otros dos ejemplares suyos: el de la Isla de los Muertos, y una biografía sobre Esteban Lucas Bridges un personaje en común para aiseninos y fueguinos.

Saboreamos sus mates y conocimos detalles de la vida en ese lugar el cual se encuentra mucho más ligado a Argentina, y espaciadamente con el resto de Chile por las aguas del lago Carrera que nosotros llamamos Buenos Aires.

Después seguimos con atención su producción intelectual, con ecos que han llevado a que escribiera en la revista Todo es Historia, y frecuentemente en su blog:
www.suraniasaiseninas.blogspot.com.

Y es en este espacio donde la hemos encontrado preocupada por un conflicto, nacido de una segunda edición del libro sobre Lucas.

Ella le puso un título, y nosotros nos solidarizamos con su intranquilidad, republicandolo:

UN LIBRO, UNA POLEMICA.
En enero de este año tuve el agrado de presentar una nueva edición, en formato de lujo de mi libro Lucas Bridges. El Señor del Baker, que fuera editado por la empresa HidroAysén.

Ellos me contactaron y llegamos a un acuerdo satisfactorio para ambas partes y cedí mis derechos para hacer una edición limitada de 500 ejemplares de dicho libro que por lo demás quedó precioso.

La ceremonia se realizó en la Biblioteca Regional con una alta concurrencia de público, todos invitados por la empresa.

Bastó este simple hecho para que de pronto me convirtiera en la mala de la película, una mujer que por dinero vendía su conciencia y de ahí en más, he tenido que soportar varias malas palabras y acciones como por ejemplo la siguiente: teníamos un amigo que padecía de un cáncer terminal al cual acompañamos en sus últimos momentos. El era muy creyente y necesitaba imperiosamente la ayuda de un pastor. El día de su cumpleaños Nº 82 vinieron sus hijos y acordamos ir todos a misa a pedir por él. Fuimos y como yo era la más allegada a la iglesia, me acerqué al párroco para pedirle que por favor hiciera una oración por nuestro amigo que estaba de cumpleaños y viviendo sus últimos días. Como respuesta me dijo lo siguiente:
¡Estoy muy enojado con usted, usted se vendió a una transnacional!.
Al decirle que no era el momento ni el lugar para hablar del tema, sencillamente me hizo una amenaza
¡yo la voy a atacar por todos los medios!,
le volví a recordar que estábamos en la Iglesia, a los pies de la Cruz y me retiré a mi asiento. Una vez comenzada la misa las palabras se hicieron más hirientes por lo que debí retirarme del templo. Esta actitud me dolió ya que yo soy una mujer creyente y mi intención era acompañar a nuestro amigo. A todo esto no hubo ni una sola palabra de aliento a nuestro amigo, ni una sola oración por él. Luego de esto ,han venido otros ataques personales de diferente personas, ahora se critica mis libros y se les tilda “de una mirada de la derecha de la historia” y yo me pregunto ¿Qué habría `pasado si calladamente yo hubiere aceptado un negocio con alguien vinculado al narcotráfico? Seguro que muchos habrían corrido a adquirir este libro que como les digo está precioso. Hice un negocio, limpio, transparente, de cara a todo el mundo, no me oculté para hacerlo ni pedí que no llevara el logo de la empresa financista. En todo momento, en esta transacción hubo respeto de ambas partes y no puedo negar que la empresa, sabiendo en todo momento cual es mi postura, no me exigió nada, no me pidió que hablara a favor de ellos, lisa y llanamente editaron un libro y este fue dirigido a un mercado distinto al que yo usualmente tengo.
Siempre he dicho que soy aisenina fundamentalista en lo referente a nuestra región y tengo la ventaja de ser una estudiosa de su historia y de lo que en ella acontece.

De pronto, esta pequeña comunidad que tiene menos habitantes que cualquier barrio santiaguino, está dividió entre los buenos y los malos, los buenos son los que están contra la construcción de las represas y los malos los que están a favor. Ambos bandos no se toleran, unos hablan de represas y los otros de mega centrales hidroeléctricas y mientras se enfrascan en una pelea sin sentido, en la región suceden cosas de las que nadie habla. Por ejemplo de la propiedad de la tierra.

Puedo asegurar que más del 50% de los campos ya no pertenecen a los aiseninos, pertenecen ahora a inversionistas extranjeros o foráneos. Así por ejemplo en el sur de Aysén hay un inversionista con más de 70.000 hectáreas compradas, en la ribera norte del lago, las Islas Panichine, llenas de historias. pertenecen hora a un ciudadano extranjero, el valle de El león tiene apenas tres familias de las originales familias pobladoras, el resto pertenece a extranjeros o ciudadanos con recursos de Santiago, el ventisquero Montt está siendo explotado por una compañía que está empeñada en vender en el extranjero las puras aguas de ese ventisquero, la estancia La maroma, conocida estancia de la ribera norte pertenece a otro inversionista foráneo y así suma y sigue y todos los nuevos dueños no han venido a seguir una tradición, sino que a hacer nuevos emprendimientos turísticos, muy diferentes a nuestra cultura y en donde por supuestos, por sus altos precios, a los aiseninos les está vedado el derecho a entrar a ellos.

Me parece aberrante encontrarme en los campos con letreros que dicen Propiedad privada, No pasar, Prohibido el paso etc. etc., siendo que antiguamente cada rincón de nuestra región, aún perteneciendo a distintos pobladores, eran un poco de cada uno de nosotros.
Ahora todo el mundo da recetas de cómo generar energía limpia y no contaminante, pero nadie dice que la energía, cualquiera sea su fuente debe ser transportada por torres de alta tensión y que dada nuestra particular topografía es imposible pensar que se pueda llevar en forma subterránea. Yo no soy experta en materia energética y es por eso que no me pronuncio tajantemente a favor ni en contra de este proyecto, lo que sí puedo decir como estudiosa de la historia y documentos que avalan mis dichos, que durante el gobierno de Salvador Allende, el proyecto estrella de su gobierno para la entonces provincia de Aysén, era hacer una central hidroeléctrica en el Baker que inundaría 30.000 hectáreas, solo en el Baker y que en esa fecha no hubo opositores a ese proyecto que no se llevó a cabo porque en BID no prestó los recursos para hacerlo. Me dirán que ese proyecto era del Estado, si, era del Estado y prontamente sería vendido más tarde o más temprano a los privados, como se privatizaron en los gobiernos de la concertación las empresas sanitarias, las empresas generadoras de energía, las concesiones viales, porque el Estado lisa y llanamente no puede hacerse cargo de todo..

Aunque yo no soy experta en el tema, creo que en mi país falta una política energética seria y responsable y falta además un sistema de protección al medio ambiente que sea eficaz y no ir arreglando los problemas sobre la marcha. Después de construida la carretera austral a muchos se les abrió el apetito por Aysén, eso no me molesta, este territorio tiene 110.000 km. cuadrados y aquí cabe mucha gente, pero seamos honestos, nuestra cultura, nuestra forma de vida ha cambiado y ya no podemos hablar de la cultura aisenina, esa que nos identificaba y que estaba relacionada con el campo. Hoy la cultura está intervenida, hay muchas y variadas corrientes y bien venidas sean, pero no por ello podemos calificar de vendida a una persona que piensa diferente. Soy una persona tolerante en todos los aspectos, tolerante en lo político, en lo religioso, en lo cultural, en la diversidad y me gustaría encontrar el mismo respeto que yo tengo hacia los otros hacía mi persona. He entregado a mi región siete libros que contienen su historia, una tarea difícil dado el lugar en que vivo y jamás he dejado fuera de mis libros , de mis ensayos o artículos a personajes que piensan diferente a como yo pienso.
Se dice que la construcción de las represas o mega centrales ahuyentaran al turismo, no sé si será tan así, basta mirar el Discovery Chanel para ver el interés que despiertan las megas obras.
Por último decirles a los lectores de este blog que una de mis características es trabajar calladamente en mis proyectos, así lo he hecho para escribir mis siete libros y así lo sigo haciendo. Ahora estoy tratando de reunir a un grupo de investigadores aiseninos para hacer una importante investigación y he sido invitada a participar en otro proyecto colectivo que me atrae mucho y que dice relación con el poblamiento y también estoy trabajando en un proyecto personal muy interesante de rescate de nuestra historia. Hasta ahora he escrito de la zona sur de Aysén, pero ha llegado el momento de ampliar los horizontes.
En lo que estoy plenamente de acuerdo, sin ninguna restricción en mi postura es en la Nacionalización de las aguas. Encuentro una locura que las aguas de mi país no sean de los chilenos y me adhiero a toda campaña que luche para que las aguas vuelvan a ser nuestras.
He querido contar todo esto porque como aisenina, hija de esta tierra, me siento ofendida por quienes por el solo hecho de haber un realizado un negocio, que no tuvo ninguna truculencia, me tilden poco menos que traidora de mi Patria.
Felizmente conozco mi región (aunque me falta un poco de la zona norte), conozco su génesis, su historia y su cultura y no puedo aceptar que personas que muchas veces ni siquiera son de Aysén, se dediquen a criticar a una persona que ha vivido todas las etapas de mi tierra y ha entregado muchos años de su vida a difundir la historia regional.

Lecturas de LA PRENSA.8: La tierra pública, negocio de otra época, curiosas revelaciones,


1900. Marzo 26.
Se ventila actualmente en la Dirección de Tierras y Colonias, uno de aquellos memorables asuntos que hicieron época – fuerza de repetirse- un tiempo no lejano.

Se trataba de premiar servicios y honores recibidos, sin que los favorecidos desembolsaran un solo peso; entre los diversos medios conducentes al desarrollo de la fortuna fiscal con esos fines, se encontró uno facilísimo, que consistió en la distribución a destajo y sin control de la tierra pública.

Las grandes extensiones de tierra pública ubicada en los territorios nacionales ofrecía todas las comodidades del caso parea llevar a cabo el negocio, por lo que se mandó reservar una gran área de campos fiscales cuya extensión no damos por no poseer la medición exacta pero que es más que suficiente para hacer feliz al mas afortunado de nuestros estancieros.

Entre la tierra reservada existe un área situada sobre un arroyo, ocupada por una familia de colonos que de mucho tiempo atrás aprovechando los beneficios de la ruda labor que se había impuesto tenían a propósito de comprarla al precio de ley, usándola preferencia que le dan las leyes.

En el desordenado reparto que se llevó cabo en la gran extensión de tierra reservada, el área situada sobre el arroyo tocó en suerte a un deudo del favor del gobierno nacional.

Inmediatamente que el primero obra los títulos de propietario las tierras pasaron a otras manos, puesto que no había sido escrituradas para colonizar y si para especular con la concesión. Fue comprador de las tierras un diputado nacional, su actual poseedor, por el titulo.

Peo ahora resulta – y ello es lo que se ventila en la dirección de Tierras y Colonias, que al escriturarse las tierras en cuestión se dio otro nombre al arroyo que las baña con lo que se pretendía despojar de sus derechos de posesión a la familia de colonos que las ocupaba y ocupa aun ahora.

La explicación de la fuga del arroyo, es bien sencilla. Cambiado su nombre, los colonos pobladores quedaron defraudados en sus derechos, puesto que ellos ocupaban las tierras bañadas por el arroyo A, que quedó convertido después en arroyo B, de manera que resultaban simples intrusos en la propiedad que el gobierno cedió por favoritismos.

Hoy, felizmente, la estratagema ha sido descubierta, la Dirección de Tierras y Colonias procura, cumpliendo su deber que el arroyo vuelva a su nombre primitivo y los colonos se quedan en sus tierras en tanto que el ex diputado nacional defraudado, acude a la justicia en demanda del dinero pagado por lo que se le vendió y que no se pudo vender, más las indemnizaciones del caso.

Comentarios del Mensajero:

Hasta ese momento el caso fueguino no registraba premios militares, a no ser el de Eduardo O’Connor que terminaría vendiendo su lote a los Menéndez, y en cuando a la presencia de colonos el antecedente podría estar en el proyecto de Julio Popper que con el nombre de Atlanta le dio validez a su idea de hacer de la margen sur del río Grande, y en 40 mil hectáreas un emprendimiento del cual sería mediador.

Pero la muerte llevó lo sueños de Popper a un remate de su testamentaría, que dejó a las mismas en manos de Juan Nepomuceno Fernández, con lo cual las 40 mil pasaron a manos de Menéndez.

Aquí no hubo cambio de nombres de arroyos, ni pequeños colonos perjudicados. Pero es de señalarse que de la transferencia de la propiedad de Fernández a Menéndez, tierras que no tendrían acceso a las costas terminaron por tenerlo.

Si buen hubo un proceso de colonización la misma no se dio en termino de identificar a sus protagonistas como colonos.

Solamente hacemos la salvedad que en algún momento, ya sobre este siglo, escuchamos a la Directora de Cultura de la Municipalidad de Río Grande –Graciela Valverde- hacer referencia a los pobladores de los años 20 –cuando se formó la Colonia Agrícola- con el apelativo de colonos, como un identificación coyuntural y tardía.
¿Diputados Nacionales que hayan llegado a la Tierra del Fuego con una concesión a su favor? Vallejos, correntino, recibió los campos de Las Hijas donde en algún momento recibió a sus colegas senadores. Pero eso en una historia que aparecerá mucho tiempo después del que estamos reseñando con LA PRENSA

ANA LAURA Y LA MEMORIA DE LO QUE VENDRÁ


Ella abrió los ojos y parecía que la luz no la deslumbraba.

Movió su cuerpo, sus dedos, sus manos, sus hombros, sus tobillos y un ruido interior invadió su vida.

La vida parecía manifestarse en su plenitud, en su libertad y ella que vivía desde hace siempre en la caverna materna no supo que comenzarían a llamarla la desalojada.

Su llegada al mundo de los papeles había sido así. El mundo de los papeles le traía otros ruidos indescifrables: cuadernos que se abrían hasta encontrar la última página y en ella escribir su nombre, su peso, sus medidas. Ningún registro de aquellos era el que estaba entre otros ruidos, indescifrables también, pero donde se hablaba del color de su piel, su cabello y de sus ojos, de los menudos huesos que se escondían en su menuda carne, de esa fragilidad de pájaro. Otros papeles se envolvían y pasaban a un cesto el que se levantaba y chocaba con torpeza contra la pata de un mueble metálico, y todo eso que era ruido intimidaba, hacía estremecer, proporcionaba tal vez las primeras sensaciones de miedo.

De pronto el mundo comenzaba a tomar cierta opacidad y eso la tranquilizaba, volvería a lo mejor al mundo que tanto la conocía, ese universo fluido, líquido, donde se fue transformado.., pero no era así, alto que después de llamaría hambre comenzó por urgir a su boca en un reflejo –de succión se escucharía con los años, mas científicamente- un reflejo le traería la idea del hambre, y eso la devolvería a la caverna, que ahora estaba como dada vuelta –como la manga de un saco se pensaría si se tuviera más vida- y el con hambre saciada y los nuevos ciclo de urgencia refleja aparecería su primera idea del tiempo.

En algún momento alguien puso sus dedos junto a sus dedos y se prendió de ellos con una fortaleza que movió al asombro del entorno. Todos en el entorno había experimentado eso con otros niños, pero habían tenido con ella la delicadeza de expresar su asombro, como si fuera una niña diferente a todo lo que había existido antes.

Sus dedos en movimiento, su muñeca enérgica, las dos extremidades superiores lo mismo; la columna que parecía un xilofón al arquearse en esa levitación neonatal eran otro integrantes que les transmitían vibraciones internas, la música de existir.

La llamaban la desalojada. Su nacimiento al contrario que el de sus hermanos se había dado siguiendo antiguas pautas quirúrgicas que la sacaron del vientre materno. No hubo forcejeos ni exploraciones sobre su mollera, no hubo monitoreos que verificaban como se aceleraba el corazón de la recién nacida. Todo fue un desborde, el mundo líquido que se retiraba, y ella en la cascada.. ¡a fuera! Con el tiempo llegaría a preguntarse si de otra manera podría haber vivido.

Con sus dedos, de la mano o de los pies, había llegado a tocarse y tocar las paredes de su casa, pero ahora los extremos de su cuerpo se distraían en movimiento que tocaban con las cosas, esas mantitas de abrigo, esas paredes transparentes, esa ropa; ese mundo que de a poco le brindaría la sensación del olor, donde se repartían experiencias agradables y desagradables.

Y de pronto supo lo que era el sueño. Y el despertar. Y se asombraba en todo esto por ciertas cosas que le molestaba entonces gritaba, y gritaba, y los que la socorrían se ponían también molestos y hacía por su parte ruidos y arrullos que en algunos casos lograban los fines propuestos, y en otros todo lo contrario.

La pequeña comenzó a tener cierta idea del futuro. Sabía que todo lo que la tranquilizaba duraría cierto tiempo, y se repetirían los malestares que le había traído el vivir. Y otra vez a la alerta del grito, y otra vez al calor conocido que le devolvía la calma.

La pequeña no sabía que antes de ella hubo otro, u otra, que hablaba con sus madres y sus hermanos con una aparente ventriloquia, respondiendo a la preguntas las insólitas, provocando desde la ternura a la risa. Pero ese/a que había estado antes experimento la detención en el tiempo y entonces Ultra, que así se lo llamaba calló. La caverna fue vaciada en una experiencia quirúrgica que se mantuvo en silencio, sobre todo para la pequeña hermandad de aquellos diálogos a los que se les dio una explicación muy poco satisfactoria. Pero al poco tiempo estaba ella, y con ella no se habló por el temor a que se repitieran las frustraciones. La desalojada estaba ansiosa por recuperar todo lo que había perdido. En cambio para los hermanos operó el olvido, y de los dos partos hicieron uno en la memoria, un largo período de espera de la niña que vendría a quebrar la paridad varón-mujer que entonces existía.

A poco de vivir externamente parecía, como le parece a todos los recién nacidos, que todo lo que están viviendo lo habían vivido. Que en el estrecho derrotero de armarse de experiencias había una cassette grabada que de pronto se había tenido que rebobinar, pero que emergía con ese sonido agudo y trunco que suelen tener los deja-vù del existir.

Y lo que no sabía hace 25 años Ana Laura Gutiérrez, no tardaría en aprenderlo mucho mejor de la mano de Jean Piaget.

A 30 AÑOS...

de la muerte de mi padre – Óscar Gutiérrez Carrillo- recupero esta imagen que nos muestra en Estancia Laura: cuando yo era muy pequeño para sus manos y él ocupaba casi todo mi corazón..
En esta otra –que data de 1957- aparece formando parte de un trámite para obtener un pasaporte: eran días en los cuales el me acercaba al mundo de su imaginación.
Y en esta tercera aparece –dominado por las canas- en una Cédula de Identidad que tuvo su antecedente en librito, con los datos lombrosianos que después se perdieron.

Lectura de LA PRENSA.7: Necesidad urgente de un nuevo local para presos.

1900. Marzo 23.

Constituye una seria cuestión social, que debiera ser objeto de preferente atención por parte del Ministerio de Justicia, el hecho de no existir en la República sino una sola cárcel nacional a donde son conducidos los delincuentes de casi todo el país.
Cuando se ordenó la construcción de nuestro primer establecimiento penitenciario, se proyectó con capacidad exclusiva en relación a la capacidad de la Provincia de Buenos Aires de aquella fecha, pero nacionalizada hoy resulta pequeña, a causa del gran aumento de la población,, y el desarrollo de la criminalidad, correlativo con el número de habitantes.
Actualmente la dirección del establecimiento se ve precisada a rechazar los encausados que la policía le remite, por falta absoluta de local.

Estos resultados de esta situación, son verdaderamente desastrosos. En los calabozos de la policía faltos de toda condición higiénica como hemos demostrado en varias ocasiones, se van hacinando los presos, y las que debieran ser locales de reclusión, se convierten en verdaderos lugres de suplicio.
Solamente cada dos o tres días la casa central de policía experimenta un pequeño desahogo, por que la dirección de la cárcel avisa al alcalde de policía que puede enviar 80 o 40 presos, según sea el número de los que por haber terminado su condena o haber sido absueltos, han salido de ella.
Por muchas razones, entre otras el estado de la higiene pública, hoy tan comprometida, debe habilitarse un local adecuado para suplir estas deficiencias.
En él podrían quedar recluidos los procesados mientras se tramitan sus causas, y en los pabellones que estos dejarían libres en la cárcel nacional, ingresarían solamente los reos de delitos que hubieran sido ya condenados.
Algo práctico habría que hacer en el sentido que dejamos expuesto, y con toda urgencia; pues de otro modo, se corre peligro de provocar males mayores, que luego sería difícil, si no imposible, conjurar con medidas improvisadas y de última hora.

Observaciones del Mensajero:

El 26 de Diciembre de 1895 la ley 3335 había dispuesto que los reincidentes cumplieran su condena en los Territorios Nacionalesm y en razón de ellos Ushuaia fue drenando el problema carcelario porteño.

Coexistírían dos presidios en la capital fueguina: el civil y el militar.

Y recién para el 15 de septiembre de 1902 asistiríamos con la presencia del nuevo director –Catello Muratgia- a la colocación de la piedra fundamental del presidio que hoy conserva su silueta como identificatoria de todo un tiempo de la Tierra del Fuego.

Mientras tanto la instalación era precaria y subsistía aquello que por las condiciones geográficas toda la isla era un presidio del cual resultaba difícil escapar.

Para este tiempo en que leemos La Prensa, hay una idea formada en el gobernador Carrié que la insalubridad de la bahía de Ushuaia invita a su despoblamiento. Para el día 10 de Abril de 1900 manifestará que es una propuesta saludable el traslado de la cárcel a Lapataia, en tanto que la capital debería ser llevada a Almirante Brown, puerto de cuyas bondades algo dijo La Prensa, en transcripciones anteriores.

LA CANDELARIA 1946.6



“Por los faldeos del parque Faustino Minici corrí siendo niño, jugando a las escondidas tras los misterios gozosos y dolorosos, respirando profundamente el aroma de las flores del verano y las hojas secas del otoño, saboreando ya no de tan chico… un asado en su reparo, lamentando la muerte de las garzas con la llegada del invierno en esa danza inmóvil que las arrojo en los senderos sombríos, a cada paso. Y siempre… después de la gruta… esa cruz que miraba con veneración, aun sin saber su historia”.

De esta manera finalizamos nuestro relato, con la presencia de las garzas a las que volvimos a ver a fines de este otoño revoloteando en el parque, y graznando a mi paso.
Al levantar vuelo sorprendimos sus sombras.
Era las denominadas Garzas brujas que según Ricardo Clark constituyen la única garza residente en toda la región; hay años en que se hace presencia la Garcita bueyera, de color blanco en contraposición de lo oscura que es la que fue observada por nosotros. Esta última es originaria de África, hay creencia que su presencia da la señal de un buen invierno.

Lectura de LA PRENSA.6: Línea Chubut-Punta Arenas.

PUERTO MADRYN. 1900, Marzo 4.

Los dos mil postes que el gobierno ha cedido para la construcción de los canales de irrigación, los conducen de Madryn a Trelew en ferrocarril.

Estos postes son los que se trajeron de Tierra del Fuego y como resultaron inadecuados para el telégrafo, se encuentran amontonados en Madryn.

Observaciones del Mensajero:

Ha fracasado la exportación fueguina de la cual dábamos cuenta más abajo, al testimoniar con LA PRENSA la llegada del Guardia Nacional con ese envío desde la capital fueguina, consignado inicialmente en toneladas pero que resultó ser en unidades.

¿Habrán resultado cortos los mencionados postes?

La fotografía muestra uno de aquellos primeros canales de riego que tal vez utilizaron la madera llevada de nuestra isla.
En tanto que en el libro “Era chiquito Trelew..”, encontramos un testimonio del canal de regadío que en el espacio urbano de la vieja ciudad vino a ser la Zanja: “..venía por lo que es actualmente la calle Inmigrantes y la calle Honduras; era toda una arboleda de ambos lados y en el medio pasaba el canal de riego. Yo creo que esto se podía haber recuperado o haber pavimentado ambos lados dejando los árboles y quedando el canal” …”realmente era una diversión, un paseo, o salir a andar en bicicleta o caminar, o los primeros amores los hemos tenido en la costa de la zanja. Realmente era muy lindo ¿no? Y era también un punto de referencia, siempre nos guiábamos por si era de la zanja para allá o de la zanja para acá. Y también era el desagüe natural de la ciudad, el día que llovía toda el agua iba a parar al canal de riego. Realmente es una de las cosas que más extraño de aquel Trelew…”

Luís Fernández, el testimoniante, tal vez no supo –como otros vecinos suyos- que en el corazón de la zanja había algo de nuestra Tierra del Fuego.

La destrucción de aquel canal de riego fue obra del proceso, iniciándose en agosto de 1976, con ese criterio militar de poner cemento donde hay naturaleza.

Por ahora adelantamos algunos títulos de LA PRENSA de aquel mes de marzo de 1900:

13: Necesidad urgente de un nuevo local para presos.

26: La tierra pública, negocio de otra época.