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MADURANDO RECUERDOS PETROLEROS.3

Ustedes saben como vino la historia, ahora sabrán como termina... (*)

Y como no hay dos sin tres solicito en el momento de la despedida la atención sobre otra circunstancia, esta no apoyada en documentación judicial pero si en variados testimonios que han preferido el anonimato.

Por entonces, y ya estamos sobre los años 70, imperaba en YPF el trabajo por turnos que exigía de sus empleados ausentarse de la localidad por algunos días, permitiendo el relevo de los que en el campamento los había precedido en sus trabajo.
El horario de reunión era temprano, más bien de madrugada, y por ser en aquellos días el cumpleaños de uno de los que debía partir se coincidió en que en vez de esperar la visita del transporte en un itinerario que se acercaba a cada domicilio de estos empleados se congregarían en una de esas casa donde atendían esas “chicas que fuman”.
Hubo distintas interpretaciones sobre la naturaleza del jolgorio que iba de la mano de la retribución merecida por el cumpleañero que era buen cliente de la casa. No se sabe si fue porque quisieron expulsar a otros clientes, o porque también confrontaron con los hombres dorados de la policía, es que la cosa pasó a mayores y con la ayuda de una patrulla militar se los detuvo y derivó a las nuevas comisaría de Belgrano y San Martín.
La sola instrumentación sumarial entre los inculpados llevaría un tiempo que demoraría el retorno de los que en el campamento esperaban la finalización de tiempo de tareas.
Esta situación preocupó a las autoridades petroleras que asistían en aquel tiempo a una etapa de exigencias sindicales asentadas en los derechos adquiridos por los trabajadores, y algunos por adquirir.
Los reclamos llegaron a distintos ámbitos, y ya se desde los cuarteles, como desde la esfera municipal se pensó que había que hacer la vista gorda y permitir que partieran cuanto antes los arrestados, llevando la paz social al sector laboral que se repartía entre el campo y la ciudad.
Y la ciudad LA CIUDAD NUEVA, el periódico que había comenzado a editar Leonor María Piñero, recibió una colaboración poética de la doctora Nelly Iris Pennazzo de Penazzo, que por entonces había comenzado a darse a conocer literariamente con el pseudónimo de Alba Chamán.
Nelly fue la primera médica que se radicó en Río Grande, y era una médica con todos los títulos, su tesis de doctorado había tenido por tema LA PROSTITUCIÓN.
Dudo que Leonor haya sido informada sobre el trasfondo social que encerraba el poema que publicaría bajo el título de EL CAMPAMENTO, pieza literaria que incorporaríamos con los años en forma de canción –la interpretación fue de Fredy Gallardo- cuando con Patricia Cajal realizamos la Fundación Poética de Río Grande.
Entonces este poema, con su parte cantada y su parte recitada, era una reivindicación del rigor vivido en aquel tiempo por los hombres solos que en medio de la labor petrolera tenían un singular nomadismo en el norte fueguino.
Agradeciendo la atención de todos ustedes a mi lectura, la que han privilegiado para otra serie de  charlas que en estos días serán seguramente más memorable, me despido con la lectura de EL CAMPAMENTO de NELLY IRIS PENAZZO DE PENNAZO, entonces ALBA CHAMÁN, la Bruja Blanca.

El poema dice:

Navegante terreno. Hombre soleado
trabaja cien jornales sin un lamento.
No me quites mi amada, quítame el viento,
no me quites senderos, hombre dorado.
Dame tregua empresario de las lomadas,
libérame los ojos, domingo abierto.
Es inútil pagarme mi desconcierto,
yo soy bueno y certero en la estocada.
Hombre de campamento. Hombre escarpado,
fragmentado en el ripio, yo me hice roca.
Quiero un cielo azulado, redondo y suave.
Hombre sin días libres, yo me he escapado.
me quedaron abiertos, brazos y boca
para tocar el cielo, yo soy un ave.

Hombre de mil jornadas.
hombre que sabe
que el descanso es salario,
Hombre, coraje.
Él se obliga a callarse
día tras día
y decirle a su amada:
Ya no eres mía.
Él se enrosca en las rutas
tiembla en el valle.
El tirita de miedo
hombre coraje.
Hombre de luna llena.
noche vacía.
Especula domingos,
vende su vida.
Hombre de mil jornadas
hombre coraje.
este domingo dijo
mi último viaje.
Hombre lleno de ayeres,
por una amiga,
reconquistó el mañana

para su vida.



(*) Ilustramos la presente entrega con imágenes de la escultura al trabajador del petróleo, en la sede sindical de la calle Ameghino.







MADURANDO RECUERDOS PETROLEROS.2


Un segundo paso en nuestra intervención en el ciclo de conferencias organizado por el IAPG, yo fui el primero en hablar, la última mi hija María Florencia por la empresa YSUR, pero ya me encontraba fuera de combate.


Cerrado el primer caso judicial, e ingresamos a un episodio contravencional en aquellos días en los que se recuerda no eran pocos los conflictos entre lugareños y los petroleros norteamericanos.
El caso fue caratulado TURNAJE, JORGE. Lesiones leves, y bajo el número de expediente 920/60 nos llevará al 12 de junio de aquel año, y al sitio de la Sociedad Chilena de Socorros Mutuos en Pleno centro de la ciudad. Ese era un día de significación cultural puesto que se presentaba en Río Grande el poeta salteño Jaime Dávalos.

Pero resumamos lo que pasó.
Las diligencias se inician la noche del 12  de junio de 1960 en sumario policial en el cual el norteamericano aparece con el nombre Jack, y se señala que estaba acompañado por su esposa, al igual que otro connacional Jimmy Pollard, y un tercer petrolero tejano  llamado Walter Jhonnson con el que compartían una mesa.
Del lado de las víctimas se encontraban Sergio Barrientos Ojeda, chileno naturalizado argentino, empleado de obras de Marina, domiciliado en Espora y Alberdi: lo acompañaba en su mesa Carlos Manuel Jerez. Los locales pidieron para su consumo una botella de manzanilla.

Se presentaba esa noche, como un gran acontecimiento cultural, el poeta Jaime Dávalos en una velada de gran concurrencia puesto que se proponían juntar fondos para enviar a Chile, donde se había registrado un sismo de consecuencias desastrosas. Presentó el número artístico principal el presidente de la entidad Mirco Mihoviloch, empleado petrolero, solicitando el debido silencio para escuchar al vate.
Todos aceptaron la recomendación menos los norteamericanos que en evidente estado de ebriedad proferían altas voces en inglés, y se reían.
Fue entonces cuando Barrientos los interpeló con un cinematográfico “Sharap”, lo que motivo que Tournaje se encrespara.
Se lo identifica como un empleado de perforación robusto, con educación secundaria, el que sacándose el saco dará golpes de puño sobre el rostro de Barrientos enviándolo al hospital.
Todos los que hemos conocido a Sergio recordamos su pequeña estatura –calzaba zapatos 34- y con los años adquirió notoriedad en la vida política fueguina siendo dos veces concejal por el Partido Justicialista, en cuyo segundo mandato –en 1983 ejerció la presidencia- en una feliz experiencia que me tocó compartir.
Por diligencias posteriores sabremos que Tournaje será detenido dándosele luego libertad por caución juratoria.
El expediente no trae novedades hasta el 28 de diciembre de aquel año donde se agrega el único testimonio de la causa, más allá de la diligencia policial que llevó a uno al hospital y a otro a los calabozos de la calle Elcano; es cuando a pedido del juez federal comparezca el 28 de diciembre de aquel 1960 Franka Susic viuda de Bonifetti, argentina de 27 años; que por entonces aunque no lo decía el expediente integraba el Consejo Asesor Territorial designada por el Presidente Arturo Frondizi a pedido del Gobernador Manuel Campos.

Emilia, que así se la conocía a Franca para diferenciarla de su madre, dirá que esa noche estaban presentes los tres norteamericanos, no mencionando sus esposas, que los mismos se encontraban en evidente estado de ebriedad y que parloteaban en inglés con fuertes risas en momento en que toda la concurrencia ya había hecho silencio.
“Gran parte del público chistaba a los extranjeros”.
Esto irrita a Pollac que procede a golpear… a Jerez. Es decir el compañero de mesa de Barrientos.
Algo va cambiando en el testimonio.
Tournaje entra en la refriega, “por poco se arma una gresca de proyecciones”, dirá Bonifetti. El presidente de la Asociación Chilena interviene apaciguando. Pide a la orquesta que interprete algunas piezas musicales para tranquilizar a las fieras y entonces Jack sale a bailar evidenciando su estado de ebriedad.
Previamente había traído a su mesa botellas de bebida que se habían servido en otras mesas, generando una gran discusión.
El testimonio de la dama dice que el lesionado había recibido un tremendo golpe que lo afectó en un ojo y la nariz.
El expediente se volvió confuso. Los agresores y los agredidos son distintos entre junio y diciembre, pero tal vez haya sido una provisión dada en Ushuaia, cuando el petrolero estaba largamente en libertad, y donde concurría frecuentemente Emilia que tal vez solo fue testigo de oficio para cerrar la providencia.
Tournaje será condenado a dos meses de prisión en suspenso, y cuando el 19 de julio de 1961 se le quiera cobrar los $ 469 de sellado correspondientes ya no residirá en la jurisdicción fueguina.
Este incidente es uno de los tantos que ocupaban la noche fueguina en aquellos prósperos días del boom petrolero; y era comentario habitual la prepotencia de los empleadores con los operarios, en la mayoría chilenos, los que eran amenazados con devolverlos a su país –buena parte de ellos no estaban radicados- si no se avenían a un severo régimen laboral como el que gustaban de imponer.

En el recuerdo de los jóvenes vecinos de entonces aquella circunstancia vivida cuando vino Jaime Dávalos adquirió múltiples matices, y hasta se habla de una pelea entre Barrientos y en descomunal yankie; en la que perdió por puntos.., en la cabeza.



Las imágenes corresponden a Jaime Dávalos, la estrella que nos visitaba, un cupón de afiliación a la Sociedad Chilena y Emilia en años florencientes. Agregamos la imagen de los parroquianos, con Sergio Barrientos Ojeda al centro.

MADURANDO RECUERDOS PETROLEROS. Un escrito de Óscar Domingo Gutiérrez

En ocasión de la reciente conmemoración de los 33 años del descubrimiento de hidrocarburos en la Tierra del Fuego, fui invitado por el Instituto del Petroleo y Gas, filial local, a realizar una charla de apertura.

Y sobre lo vivido aquel día realizo la primera de tres entregas.

Fue hace ya un tiempo: se cumplían cincuenta del descubrimiento de hidrocarburos en Tierra del Fuego y entre los aconteceres que se buscaba despertar, había una historia por escribir.
Se acercó para hablar del tema Néstor Ortiz que por entonces operaba para el Instituto de Petróleo y Gas y vimos las posibilidades.
Yo tenía presente que veinte años antes se había festejado con cierta pompa aquella historia del TF 1 y su surgencia esperanzadora; recordaba por un lado los dichos del Ingeniero Lizandro Guarnieri, responsable de aquel feliz momento, dados en el gimnasio de YPF donde se realizó la fiesta. La trasmitíamos en Radio Nacional y grabamos el acto. Ese día anduve acompañando a los artistas que vinieron para amenizar la velada; los Quilla Huasi, Mariano Moreno, entre otros. Al día siguiente caí enfermo y cuando volví meses después pregunté sobre que había quedado de aquel momento y no había nada. Con los años Carlos María Ratier me acercó una copia del discurso de Guarnieri a la vez que publicaba el mismo en la revista Tiempo Comunitario.
Guarnieri como para ganarse todos los aplausos de la concurrencia hacía una relación sentida de la llegada de aquellos primeros petroleros a la Isla Grande, sector argentina, donde se seguiría el rastro de los logros dados antes en Chile donde la exploración estaba a cargo de empresarios norteamericanos.
El jefe ypefiano contaba de los pormenores de su labor en este sur, de una simpática relación de abusos y concesiones con sus vecinos salesianos, del amor despertado aquí que le permitió llevarse una esposa fueguina.
Tener ese registro era un punto de partida valedero para armar una historia de cincuenta años de petróleo en tierras fueguinas, y lo demás lo darían los archivos propios, y los testimonios de tanta gente –vecina nuestra- que vivió para estas tareas.
Pero había que delimitar campos de acción. Los historiadores, aun los humildes que escribimos en la sola dimensión de nuestros pueblos, tenemos problemas para interpretar acontecimientos cercanos. Entonces nos valimos de la experiencias directa que tenía el Negro Ortiz en la secretaría del yacimiento, muy cercano a los administradores de la cosa pública petrolera de los setenta para acá, los setenta marcaron el tiempo en que él se muda de su Comodoro –él era catadorense puesto que había nacido en Catamarca  y criado en Comodoro Rivadavia-, decimos de su Comodoro a este norte fueguino.
Y así nació la cronología sustancial de la publicación que ahora recuerdo. Ese invierno del 99 contraje una enfermedad que todavía me acompaña y para el 17 de junio la tarea no estaba completada. Retomamos meses más tarde con un viaje a Comodoro, Caleta y Cañadón Seco donde estaban algunos de los protagonistas de aquel descubrimiento. Ortíz fue mi chofer y mi guía, fueron múltiples simpáticas experiencias que terminaron por delinear páginas que estimamos aún pueden ser leídas.
Pero hemos recibido la invitación a participar de este momento y lo hacemos rengos para la marcha. Nos falta una pierna fundamental en aquel logro, que fue Néstor Ortiz; y a la vez la erudición propia que se pueda requerir de un investigación del ayer que en temas tan complejos como los de la producción petrolera podrían demandar estudios estadísticos, económicos, productivos, legislativos.
Muchas cosas fueron cambiando entre el 49 y el presente, cambios que con el tiempo en algunos casos fueron cuestionados por las derivaciones que tuvieron pero que en su momento fueron aceptados ampliamente como cambios necesarios.
La tardía resolución de la exploración en explotación, la incorporación de las empresas norteamericanas, la resolución de otorgarle a YPF el monopolio en el área, la diversificación al sector privado, los embarques que comenzaron a entregar regalías sustanciales para el manejo del estado fueguino, el gas que se comenzó a impulsar al país lo que antes se quemaba, la entrada del sector privado a la vez que comenzaban las tareas costa afuera, la salida del estado y sus consecuencia sociales terribles para buena parte de población petrolera, el retorno de antiguos discursos, la inversión y el trabajo callado que siempre caracterizó a esta tarea.
Historiador de pueblo, un poquito más que periodista, quisimos armar esta evocación con algunos decires que se incorporaron en algún momento a la memoria colectiva en situaciones que tal vez sirva para despertar sonrisas nostalgiosas o incrédulas entre quienes asisten a este momento.
En una de ellas vamos a recordar ásperos conflictos que llegaron a los estrados judiciales.
En otra disputas cotidianas que se tradujeron en hechos contravencionales.
Y finalmente apetencias genésicas que terminaron teniendo una relación poética.
La primera circunstancia tiene número de expediente en la Justicia Federal, es el 738/59. Fue iniciado por Jorge Frederitz Marazly, administrador de estancia Sara que denuncia daños en perjuicio de ese establecimiento. Todo se centrará en la muerte de unos cuarenta lanares. Los mismos caen en pozo abiertos por los petroleros de LAUGHLIN PORTER, que realizan tareas de perforación en sus campos, y según las pericias realizadas por el Doctor –médico veterinario-Raúl Chiflet, el comerciante Estanislao Dóbronic  y el estanciero Ruperto Bilbao, son todos animales finos de cruzas razas merino y corriedale.
El administrador del establecimiento ganadero realizaba una denuncia contra YPF, basándose en los siguientes daños:
DISMININUCIÓN del suministro de agua, por préstamos de tierra a caminos en abundancia, adyacentes a los pozos.
PERDIDA de fluidos que ocasiona manchas en la lana de los animales con la consiguiente pérdida de valor en este producto.
ROTURA de alambrados y líneas telefónicas.
Entrando en detalle dirá, y adjuntará fotografías, del lugar denominado LA VEGA donde se acumuló gran cantidad de agua, impidiendo al mojar los animales las tareas de bañado antisárnico durante el último año
El funcionario judicial actuante manifiesta que a su parecer no hay dolo en todas estas circunstancias que resultan imprescindible para las tareas propias de la labor petrolera.
Se toma testimonio entonces al ingeniero Alonso Alegría, representante de la empresa CIME, quien expone que la firma a su cargo trabaja en la realización de un gasoducto y un oleoducto, cuya mayor extensión está en la Estancia Sara. Que los mismos se han hecho en base un trazado previo elaborado por YPF, reconociendo que han quedado uno dos kilómetros de zanja abierta.


A esta altura del expediente se plantea la evidente falta de respeto a la propiedad del establecimiento, ignorando el denunciante si hay un convenio de cómo realizar las tareas.
Alegría dirá que cuando se corta un alambre se lo repara, el Admistrador señalará en todo en todo momento esas tareas han sido realizada desde su establecimiento.  Dirá luego que existe una extensión de cinco mil metros de zanjas abiertas porque YPF no proveyó de las cañerías necesarias.  Y que se quedaron sin continuar la tarea cuando YPF entregó el yacimiento el 5 de mayo de 1959.
Carlos Roberto Layún, ingeniero jefe de YPF, dice desconocer roturas en los teléfonos, como así también las causas del crecimiento de la lagunas, dando lugar al testimonio del titular de la firma ECOFISA encargada de construcción de caminos.
Luego de él se toma la palabra del titular de SADE, que trabajó en el tendido de una red de alta tensión estimando que la laguna de la zona de los arroyos sería producto de alguna cañería mal atornillada, pero advirtiendo también que ya no es YPF quien opera en la zona, puesto que desde el 16 de abril de 1959 se ha hecho cargo de yacimiento la firma norteamericana TENNEESSEE. El titular de SADE en Tierra del Fuego es el ingeniero Roberto Félix Hume es quien reconoce la existencia de un trazado de 22 kilómetros, en campos de SARA, y que en la realización del tendido se ha perforado para colocar los postes agujeros de una dimensión de 1, 20 metros de profundidad, por 3 metros de ancho, en número de 51, y que al no taparse han encontrado animales muertos en su interior. Señala que la demora en completar la tarea se ha debido a que YPF no llevaba a aprobar las tareas realizadas.
A todo esto el administrador de Sara, saca cuentas y dice que los daños de 1954 a la fecha sumarían $ 8. 616. 924.
Luis Manuel Bedoya, de ECOFISA admite que el trabajo de construcción de caminos se inició en 1957, que no hubo tiempo de reparación de canteras por mal tiempo, señalando además que faltos de maquinaria propia usaban las que les alquilaba YPF, que no siempre las tenía a disposición. Que cuando realizaban un corte de alambrado lo comunicaban a YPF, suponiendo de ellos informaban a la estancia.
Ottis James Johnnson, superintendente de Lauring Porter hablará por intermedio de un intérprete, el polaco de 33 años Bladimiro Torsesky, admitiendo que su firma fue contratada por YPF en diciembre del año anterior, excusándose que los materiales de construcción no están abandonados, si no a la espera disponibilidad de uso para cuando mejore el clima. Que no puede responsabilizarse de pozos que ha construido YPF con antelación a su llegada. Dirá también que el suelo congelado ha dado lugar a derrame de las piletas ignorando si los materiales usados; Bentonita, Barro y Agua, afectarán el desarrollo futuro de las pasturas, pero estando convencido que no son tóxicos.
A esta altura del expediente las pericias ganaderas se refieren a  técnicas de clasificación de animales afectadas, puentes rotos, cortes de faldeos, destrucción de la capa vegetal, estimando los daños en un monto de 22.150 U$S.



Thomas Blackwell, técnico petrolero responsable de Teenneessee Argentina lleva a Jorge Sánchez de intérprete, señalando que no recibieron instrucciones de YPF sobre que hacen con las obras inconclusas.
Las autoridades no pudieron tomar testimonio de otra contratista que había intervenido en Sara, la firma Evangelista; la misma había levantado campamento ausentándose a un lugar desconocido…
Se incorporan entonces al expediente dos fotocopias. La de un convenio firmado entre YPF y SARA. Y un estudio técnico productivo de la estancia.
El primero fue firmado el 30 de abril de 1957, con vigencia al 1 de enero anterior. En el mismo el general Alfredo Insurgnat, y Carlos Braun Menéndez, dan al documento características de convenio, por el cual se autoriza a trabajar en los lotes 18, 19 y 20, instalando pozos a razón de dos hectáreas por cada uno, caminos complementarios, campamentos a menos de 200 metros del pozo. Se pagará por única vez $ 45 por pozo, $ 22,50 por kilómetro de camino y $ 9 por kilómetro de cañerías. Luego se establecen arriendos trimestrales de $ 4 por líneas de teléfonos, 9$ por campamento, y otro tanto por kilómetro de caminos, más $ 3,6 por kilómetro de caminos. Se admite en el mismo tiempo un pago de $ 150 en carácter indemnización mensual por daños eventuales. Se encomienda a la estancia asignar personal para evitar la mezcla de hacienda donde hay tranqueras sin guardaganado, y al personal petrolero al cuidado de los lanares.
El convenio tendría una duración de diez años tras lo cual podría caducar o firmarse otro. Al mismo tiempo a medida que la petrolera fuera levantando instalaciones cesarían los compromisos de pago.
Los firmantes dan domicilio en Buenos Aires, Diagonal Roque Sáenz Peña, ambas oficinas, a escasos 30 metros entre ambas (777 Y 747 segundo piso).
Sara aportará un estudio de producción sobre dos quinquenios, uno entre 1938 y 1943, sin producción petrolera; otro de 1949 a 1959, con la producción en marcha. El único índice en baja fue el de la parición de corderos, lo que dio lugar a sonrientes especulaciones.
El juez interviniente dio por sobreseídos los cargos iniciales, indicando que no hubo intención de dolo; dejando expedita toda acción civil que volvería a encontrar a las partes en tribunales porteños, como lo especificaba el contrato.
Aquel año se registrarían otras denuncias similares presentadas por los administradores Sutherland James ante el perjuicio ocasionado por la actividad Petrolera a Estancia San Julio; y Duncan Mac Leod por Flamencos, de idéntico tenor.


1959.1 CAMBIOS EN EL MUNDO PETROLERO



Como en la mayoría de los casos una desición tomada fuera de la isla impactará en su desarrollo. Se acerca un futuro negro: el del petróleo.

El 5 de Mayo de 1959 por Decreto 5348 la Nación aprueba los contratos para la explotación de petróleo y gas en Tierra del Fuego.

La situación revertía una política anunciada por el Presidente Frondizi en su libro Petróleo y Política, en el cual abogaba por la generación de un desarrollo soberano de ese recurso. Los últimos días de Perón habían estado signados por una situación similar: un contrato a la firma California entregando extensiones enormes del sur con el mismo fin, pese a que el general había prometido “cortarse la mano antes de firmar un contrato” que lesionara los intereses del país. Yrigoyen en sus últimos días antes de ser derrocado también había dado lugar a la inversión de una empresa rusa, la Yuyamtor, pee a toda la doctrina que despertó en aquellos años el General Mosconi a través de YPF. El humor popular hablaría de que estas siglas representaban a Yrigoyen, Perón y Frondizi.

Con el tiempo el presidente desarrollista justificaría su redireccionamiento:

En el libro sostuve la necesidad de alcanzar el autoabastecimiento de petróleo a través del monopolio estatal. Era una tesis ideal y sincera. Cuando llegué al gobierno me enfrenté a una realidad que no correspondía a esa postura teórica, por dos razones: primera, primera por que el estado no tenía los recursos necesarios para explotar por sí solo nuestro petróleo y, segunda, porque la urgente necesidad de sustituir importaciones de combustible no dejaba margen de tiempo para esperar a que el gobierno reuniera los recursos financieros y técnicos que demandaba una exploración que lograra el autoabastecimiento en dos años. La opción para el ciudadano que ocupaba la Presidencia era muy simple: o se aferraba a su postulación teórica y el petróleo seguía durmiendo bajo tierra, o se extraía el petróleo con el auxilio el capital externo para aliviar nuestra balanza de pagos y alimentar adecuadamente nuestra industria. O se salvaba el prestigio intelectual del autor de Petróleo y política, o se salvaba al país. No vacilé en poner al país por encima. Mantuve el objetivo fundamental que era el autoabastecimiento , pero rectifiqué los medios para llegar a él. No me arrepiento. Al contrario me siento satisfecho de haber tenido el valor de hacerlo y de firmar convenios que han significado el autoabastecimiento de petróleo en menos de tres años.


Volviendo al 6 de mayo de 1959 destacamos que el Gobernador Ernesto Campos citó en la delegación de Gobierno en Río Grande a los representantes de YPF, para interiorizarlos de los alcances del contrato por el cual una firma privada se haría cargo de los trabajos en Tierra del Fuego. Los contratos comprendían al norte de la línea que une Lago Fagnano con el Morro Norte; siendo beneficiarias del mismo las firmas Tennessee Argentina S.A. , Laughlin Porter Drilling Co y Ecofisa S.A. El área de acción es de 14.000 kilómetros cuadrados en un plazo de 25 años con una inversión mínima de 10 millones de dólares. Dichas empresas deberán además terminar el oleoducto y línea submarina para cargas de buques tanques por cuenta de Y.P.F.


El 16 de mayo Tennessee se hace cargo del área correspondiente..

Para el 23 del mismo mes personal de Y.P.F. se Aleja de Nuestro Territorio. El número 11 de El Austral registra esta noticia detallando que: “Después de más de una década de trabajos dentro de los cuales se desarrollaron la más variadas tareas referentes a la Explotación del subsuelo en esta lejana Isla de nuestra Patria, en busca del ansiado Oro Negro, las cuales se vieron coronadas con el éxito al comprobar la existencia de una riquísima reserva de gas y petróleo, el personal de Y.P.F. se aleja”.

“Al entrar en la etapa actual o sea la Explotación de dichas riquezas ya la población de la zona disfruta de sus beneficios tal como el consumo de gas natural en sus hogares, Industrias y Comercios”.

“Este éxito se debe al esfuerzo mancomunado de hombres laboriosos, llegados de todas las latitudes y que unidos bajo la querida sigla de Y.P.F. hicieron posible el mismo, contando con elementos precarios y haciendo frente a las rigurosas inclemencias climatéricas de la región y sin miramientos de horarios, solamente con la satisfacción que da el deber cumplido”.

“Hoy los que se alejan llevan pese a todo el recuerdo de los momentos vividos en este rincón argentino, lamentando no poder ver el futuro venturoso que le depara el destino”.

A diez años del TF 1 la empresa estatal perforó 30 pozos de los cuales 12 eran exploratorios y 18 de desarrollo. Consiguiendo 15 productivos, ya sea de gas o petróleo; del resto 12 fueron secos y 3 abandonados por ser su producción insuficiente a nivel industrial.

En el marco de la denominada “batalla del petróleo” el gobierno contrata con la firma Tennessee Argentina S.A. la dirección y ejecución de los trabajos de exploración en un área de unos 14.000 kilómetros cuadrados; la firma norteamericana se asociará con Laughlin Porter para tareas de perforación. Cuenta para ello con cuatro equipos de perforación, dos dedicados al desarrollo y dos a la explotación, y su dinámica tarea comienza en la zona de Sara.

Las despobladas calles de Río Grande ven incrementado su parque automotor, la legislación aduanera permite la libre importación de vehículos al sur del paralelo 42, y a esto se suma el importante parque que traerá la firma contratista.

Sobre ese particular recuerdaba Raúl Liscio, que luego de ser mecánico de aviación pasó a trabajar con los norteamericanos: “Ellos tenían vehículos de varias categorías: escarabajos para los supervisores para desplazamientos cortos, rápidos y ágiles; tenían Land Rover para desplazarse en el campo de petróleo y tenían otro tipo de camioneta aparte de los vehículos privados y ¡camiones de todo tipo!. Un Rollewing podía cargar equipamiento superpesado desinflando el rollo, porque no eran cubiertas, era un cilindro de goma que los desinflaba para que bajara la playa de carga, cargaban lo que tenían que cargar, inflaban las ruedas desde arriba y eran capaces de pasar ciénaga, barro, turba, lo que sea. ¡No lo paraba nada!”

El Padre José Zink, vecino a estos cambios desde la Misión Salesiana, ponderaraba la amistad crecida en el tiempo entre los petroleros y los religiosos:

“Los encargados de YPF, los ingenieros, eran casi siempre gente venida del norte y encontraban en la escuela algo que los alentaba. El campamento era muy cerca de la Misión y recuerdo que en aquella época venían los días de fiesta para las misas, para los cantos de los muchachos. Se solía cantar muy frecuentemente a dos voces. Cualquier acontecimiento, bendición de pozos, era una razón para venir a la Misión. YPF cooperaba mucho, al darnos hasta donde podían combustible. Aveces enviaban sus técnicos para hacer arreglos... ¡Cuantas veces nos proporcionaban caños! Los caños de acero para los pozos tienen una época de vencimiento y ya no se pueden usar más para eso, pero para otras cosas sirven. Siempre hubo esa relación de amistad y de mutua cooperación. ¡Nosotros le hablábamos de las cosas de Dios y ellos nos daban las cosas de Dios! ¡Que era lo que nosotros precisábamos!”

Con el tiempo el campamento consumiría agua de la Misión, y la escuela recibiría como contraprestación energía eléctrica.

Hubo quien no se fue con YPF, y siguió con los norteamericanos, entre ellos Segundo López: “Yo me quedé porque cuando llegó Tennessee Argentina nos preguntaron si queríamos quedarnos, yo me quedé, con un compañero un tal Lezama, otro veterano el chileno Millán. Anduve mal con un compañero mío, con uno de los jefes. Había estudiado en National School por correspondencia y sabía mucho de motores, calderas, yo era de leer y le hachaba todo lo que ellos hacían mal. Un día me vine al pueblo a recorrer esos lugares donde dejaba mi sueldo, y me anduve durmiendo, por lo que mis compañeros que me tenían envidia, hablaron y terminaron por darme las cuentas”

El 15 de Agosto la empresa Seismograph Service Corporation of Argentina, comienza buscar personal para la explotación petrolífera: obreros, perforistas, mecánicos y peones. Y lo hace mediante un aviso en el periódico local anunciando que serán recibidos los aspirantes por el Sr. Leddin en el Hotel Villa.

El 18 de Octubre se desata un incendio en perjuicio del campamento Tennessee, su bautismo de fueguinidad..

Al terminar el mes en conocimiento que personas inescrupulosas y que carecen de la debida autorización de GAS DEL ESTADO, se dedican a la colocación de estufas y quemadores no aprobados por la Oficina Local de esta Empresa se hace saber a los usuarios de gas que toda modificación o agregado de nuevos artefactos que se haga sin la intervención previa de esta Dependencia, motivará el corte inmediato del fluido, el que sólo volverá a suministrarse previo pago de la multa y derechos de habilitación que correspondan.

Las deficiencias del puerto de Río Grande, su barra de arena y las limitaciones para ingresar con barcos de cierto calado hizo que buena parte de los materiales ingresaran por Ushuaia, aunque el camino todavía era una ilusión, y el puente colgante construido por los ganaderos casi cuarenta años un desafío para equilibristas. Fue por entonces que Héctor Vázquez se inició como transportista “Fuimos los primeros que cruzamos la cordillera con esos camiones grandes con acoplado. Traíamos todo lo que se desembarcaba en Ushuaia, era meterle día y noche, dos o tres días para venír y pasar por el puente había que persignarse, porque no se sabía si se iba a pasar o si nos íbamos a caer con por esos tremendos camiones. Hacía olas. Pasábamos y después respirábamos”. Recuerda que en Ushuaia había un campamento grande de la Tennessee a la salida del pueblo, y también a algunos colegas Nerián, Navarro, Rogel, Subiabre, Argüello, que antes trabajó en obras de puerto, Berbel, Mosquera.

Manuel Berbel recuerda que en una oportunidad hubo que hacer entrar equipamientos por puertos chilenos, dada nuestra falta de infraestructura: “Cuando se trae el primer equipo que es una torre de perforación eléctrica, de 53 metros de altura que la trae PERLAP, le piden a Tennessee que les preste choferes porque ellos no podían bajar el equipo. Y esa torre se desembarca en Puerto Percy, nuetra primera incursión en territorio chileno, y de allí la traemos por Cullen chileno y hacemos, ahí ya los gringos, un convenio que del mismo campamento Cullen de ellos, abren una picada y ya se pasa a territorio Argentino”. Y de la misma forma asegura que en otra oportunidad, ante las dificultades de un camino, uno de los americanos (gringos) ordenó cortar un alambre y seguir por terreno mas firme, y el alambre era el límite fronterizo lo que dio lugar a un conflicto con carabineros luego de la detención de los intervinientes. “Dale clavo”, Decía el gringo y ya estábamos en otro país”

.La producción del año fue en crudo de 263 m3, quedaba mucho por hacer.