Nos conocimos con Néstor finalizando la década del 70. El vínculo era su presencia en mi lugar de trabajo: LRA 24, donde elaboraba los libretos para un programa que hablaba de su origen: Catamarca, camino y tiempo.
Eran los días inmediatos a la celebración de los 30 años del descubrimiento del TF 1, no imaginábamos entonces que 20 años más tarde nos veríamos embarcados en la empresa de dar vida a una publicación que festejara las bodas de oro del oro negro.
Ya para entonces YPF lo había dejado al costado del camino, en esa retirada del Estado Nacional de las actividades petroleras, y el participaba de las iniciativas del Instituto Argentino del Petróleo y del Gas, Seccional Tierra del Fuego, con la figura del Ingeniero Fernando Saudino -de la firma Roch- como mayor responsable. Entonces fue que me hizo partícipe de la iniciativa que llevaría a la publicación que aquí mostramos, impreso que no se logró para la fecha exacta del acontecimiento, pero si para un momento ulterior que coincidió con el Día de la Soberanía.
Nos dividimos el universo a investigar: yo ahondaría en los orígenes, el desarrollaría un panorama cronológico de lo ocurrido a partir del momento en que fue trasladado a nuestro medio, y las mutaciones que se fueron dando durante casi 20 años. Quedaban muchas cosas por descubrir, y la tarea que el asumía no era la más fácil, por aquello que se suele decir en nuestra isla: Todo se sabe, menos lo de anoche.
Un día consiguió los fondos para viajar a Comodoro y Caleta, donde podríamos encontrarnos con los sobrevivientes de la empresa que dirigiera el Ingeniero Lisandro Guarnieri, y el técnico Estanislao Legniek. Lo que allí obtuvimos alimentó más el sector que tenía yo que construir, que el que a él correspondía; fue una semana de profundas experiencias de descubrimiento de gente que pese a lo vivido no olvidaba la trascendencia de los momentos dados, en el invierno de 1949.
Y para Néstor fue recuperarse para una geografía humana en la que creció y maduró.
La vida fue breve para el amigo. No tuvimos la fortuna de volver a encontrarnos como soñamos, en una nueva propuesta de hacer historia, para los 75 años del la surgencia del TF 1.
Pero anida en mí el reconocimiento hacia su empeñosa figura, amante de todo lo petrolero, de este sur, de todo lo argentino.. ¡Querido Negro! , como el petróleo.
Mostrando entradas con la etiqueta ypf. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ypf. Mostrar todas las entradas
EVOCACIONES******Mayo 23, de 1959. Personal de Y.P.F. se aleja de Nuestro Territorio.
El número 11 de
El Austral registra esta noticia detallando que: “Después de más de una década
de trabajos dentro de los cuales se desarrollaron la más variadas tareas
referentes a la Explotación del subsuelo en esta lejana Isla de nuestra Patria,
en busca del ansiado Oro Negro, las cuales se vieron coronadas con el éxito al
comprobar la existencia de una riquísima reserva de gas y petróleo, el personal
de Y.P.F. se aleja”.
“Al entrar en la
etapa actual o sea la Explotación de dichas riquezas ya la población de la zona
disfruta de sus beneficios tal como el consumo de gas natural en sus hogares,
Industrias y Comercios”.
“Este éxito se
debe al esfuerzo mancomunado de hombres laboriosos, llegados de todas las
latitudes y que unidos bajo la querida sigla de Y.P.F. hicieron posible el
mismo, contando con elementos precarios y haciendo frente a las rigurosas
inclemencias climatéricas de la región y sin miramientos de horarios, solamente
con la satisfacción que da el deber cumplido”.
“Hoy los que se
alejan llevan pese a todo el recuerdo de los momentos vividos en este rincón
argentino, lamentando no poder ver el futuro venturoso que le depara el
destino”.
A diez años del
TF 1 la empresa estatal perforó 30 pozos de los cuales 12 eran exploratorios y
18 de desarrollo. Consiguiendo 15 productivos, ya sea de gas o petróleo; del
resto 12 fueron secos y 3 abandonados por ser su producción insuficiente a
nivel industrial.
En el marco de la
denominada “batalla del petróleo” el gobierno contrata con la firma Tennessee
Argentina S.A. la dirección y ejecución de los trabajos de exploración en un
área de unos 14.000 kilómetros cuadrados; la firma norteamericana se asociará
con Laughlin Porter para tareas de perforación. Cuenta para ello con cuatro
equipos de perforación, dos dedicados al desarrollo y dos a la explotación, y
su dinámica tarea comienza en la zona de Sara.
Las despobladas
calles de Río Grande ven incrementado su parque automotor, la legislación
aduanera permite la libre importación de vehículos al sur del paralelo 42, y a
esto se suma el importante parque que traerá la firma contratista.
Sobre ese
particular recuerda Raul Liscio, que luego de ser mecánico de aviación pasó a
trabajar con los norteamericanos: “Ellos tenían vehículos de varias categorías:
escarabajos para los supervisores para desplazamientos cortos, rápidos y
ágiles; tenían Land Rover para desplazarse en el campo de petróleo y tenían
otro tipo de camioneta aparte de los vehículos privados y ¡camiones de todo
tipo!. Un Rollewing podía cargar equipamiento superpesado desinflando el rollo,
porque no eran cubiertas, era un cilindro de goma que los desinflaba para que
bajara la playa de carga, cargaban lo que tenían que cargar, inflaban las
ruedas desde arriba y eran capaces de pasar ciénaga, barro, turba, lo que sea.
¡No lo paraba nada!”
El Padre José
Zink, vecino a estos cambios desde la Misión Salesiana, ponderará la amistad
crecida en el tiempo entre los petroleros y los religiosos:
“Los encargados
de YPF, los ingenieros, eran casi siempre gente venida del norte y encontraban
en la escuela algo que los alentaba. El campamento era muy cerca de la Misión y
recuerdo que en aquella época venían los días de fiesta para las misas, para
los cantos de los muchachos. Se solía cantar muy frecuentemente a dos voces.
Cualquier acontecimiento, bendición de pozos, era una razón para venir a la
Misión. YPF cooperaba mucho, al darnos hasta donde podían combustible. Aveces
enviaban sus técnicos para hacer arreglos... ¡Cuántas veces nos proporcionaban
caños! Los caños de acero para los pozos tienen una época de vencimiento y ya
no se pueden usar más para eso, pero para otras cosas sirven. Siempre hubo esa
relación de amistad y de mutua cooperación. ¡Nosotros le hablábamos de las
cosas de Dios y ellos nos daban las cosas de Dios! ¡Que era lo que nosotros
precisábamos!”
Con el tiempo el
campamento consumiría agua de la Misión, y la escuela recibiría como
contraprestación energía eléctrica.
Hubo quien no se
fue con YPF, y siguió con los
norteamericanos, entre ellos Segundo López: “Yo me quedé porque cuando llegó
Tennessee Argentina nos preguntaron si queríamos quedarnos, yo me quedé, con un
compañero un tal Lezama, otro veterano el chileno Millán. Anduve mal con un
compañero mío, con uno de los jefes. Había estudiado en National School por
correspondencia y sabía mucho de motores, calderas, yo era de leer y le hachaba
todo lo que ellos hacían mal. Un día me vine al pueblo a recorrer esos lugares
donde dejaba mi sueldo, y me anduve durmiendo, por lo que mis compañeros que me
tenían envidia, hablaron y terminaron por darme las cuentas”
Personal de Y.P.F. se alejaba de nuestro Territorio.
El número 11 de
El Austral-23 de mayo de 1959- registra esta noticia detallando que: “Después de más de una década
de trabajos dentro de los cuales se desarrollaron la más variadas tareas
referentes a la Explotación del subsuelo en esta lejana Isla de nuestra Patria,
en busca del ansiado Oro Negro, las cuales se vieron coronadas con el éxito al
comprobar la existencia de una riquísima reserva de gas y petróleo, el personal
de Y.P.F. se aleja”.
“Al entrar en la
etapa actual o sea la Explotación de dichas riquezas ya la población de la zona
disfruta de sus beneficios tal como el consumo de gas natural en sus hogares,
Industrias y Comercios”.
“Este éxito se
debe al esfuerzo mancomunado de hombres laboriosos, llegados de todas las
latitudes y que unidos bajo la querida sigla de Y.P.F. hicieron posible el
mismo, contando con elementos precarios y haciendo frente a las rigurosas
inclemencias climatéricas de la región y sin miramientos de horarios, solamente
con la satisfacción que da el deber cumplido”.
“Hoy los que se
alejan llevan pese a todo el recuerdo de los momentos vividos en este rincón
argentino, lamentando no poder ver el futuro venturoso que le depara el
destino”.
A diez años del
TF 1 la empresa estatal perforó 30 pozos de los cuales 12 eran exploratorios y
18 de desarrollo. Consiguiendo 15 productivos, ya sea de gas o petróleo; del
resto 12 fueron secos y 3 abandonados por ser su producción insuficiente a
nivel industrial.
En el marco de la
denominada “batalla del petróleo” el gobierno contrata con la firma Tennessee
Argentina S.A. la dirección y ejecución de los trabajos de exploración en un
área de unos 14.000 kilómetros cuadrados; la firma norteamericana se asociará
con Laughlin Porter para tareas de perforación. Cuenta para ello con cuatro
equipos de perforación, dos dedicados al desarrollo y dos a la explotación, y
su dinámica tarea comienza en la zona de Sara.
Las despobladas
calles de Río Grande ven incrementado su parque automotor, la legislación
aduanera permite la libre importación de vehículos al sur del paralelo 42, y a
esto se suma el importante parque que traerá la firma contratista.
Sobre ese
particular recuerda Raul Liscio, que luego de ser mecánico de aviación pasó a
trabajar con los norteamericanos: “Ellos tenían vehículos de varias categorías:
escarabajos para los supervisores para desplazamientos cortos, rápidos y
ágiles; tenían Land Rover para desplazarse en el campo de petróleo y tenían
otro tipo de camioneta aparte de los vehículos privados y ¡camiones de todo
tipo!. Un Rollewing podía cargar equipamiento superpesado desinflando el rollo,
porque no eran cubiertas, era un cilindro de goma que los desinflaba para que
bajara la playa de carga, cargaban lo que tenían que cargar, inflaban las
ruedas desde arriba y eran capaces de pasar ciénaga, barro, turba, lo que sea.
¡No lo paraba nada!”
El Padre José
Zink, vecino a estos cambios desde la Misión Salesiana, ponderará la amistad
crecida en el tiempo entre los petroleros y los religiosos:
“Los encargados
de YPF, los ingenieros, eran casi siempre gente venida del norte y encontraban
en la escuela algo que los alentaba. El campamento era muy cerca de la Misión y
recuerdo que en aquella época venían los días de fiesta para las misas, para
los cantos de los muchachos. Se solía cantar muy frecuentemente a dos voces.
Cualquier acontecimiento, bendición de pozos, era una razón para venir a la
Misión. YPF cooperaba mucho, al darnos hasta donde podían combustible. Aveces
enviaban sus técnicos para hacer arreglos... ¡Cuántas veces nos proporcionaban
caños! Los caños de acero para los pozos tienen una época de vencimiento y ya
no se pueden usar más para eso, pero para otras cosas sirven. Siempre hubo esa
relación de amistad y de mutua cooperación. ¡Nosotros le hablábamos de las
cosas de Dios y ellos nos daban las cosas de Dios! ¡Que era lo que nosotros
precisábamos!”
Con el tiempo el
campamento consumiría agua de la Misión, y la escuela recibiría como
contraprestación energía eléctrica.
Hubo quien no se
fue con YPF, y siguió con los
norteamericanos, entre ellos Segundo López: “Yo me quedé porque cuando llegó
Tennessee Argentina nos preguntaron si queríamos quedarnos, yo me quedé, con un
compañero un tal Lezama, otro veterano el chileno Millán. Anduve mal con un
compañero mío, con uno de los jefes. Había estudiado en National School por
correspondencia y sabía mucho de motores, calderas, yo era de leer y le hachaba
todo lo que ellos hacían mal. Un día me vine al pueblo a recorrer esos lugares
donde dejaba mi sueldo, y me anduve durmiendo, por lo que mis compañeros que me
tenían envidia, hablaron y terminaron por darme las cuentas”
EL RÍO.6. Conflictos. Entre petroleros...
Seguimos trayendo como cada viernes una nota de aquella publicación que tantas satisfacciones nos dio, "EL RÍO, memorias de la zona". Queda para ustedes como material de lectura, análisis y reflexión para el fin de semana. En este caso mostrando que no todo fue armónico en el ayer, sino que existieron conflictos...
La asunción del Presidente Illia llevó en 1963
a un cambio de política en materia de explotación de hidrocarburos, afectando
también el statu quo productivo en el norte fueguino donde la actividad
estaba concesionada a firmas norteamericanas desde 1958. La anulación de esos
contratos en noviembre supuso una serie de acciones administrativas en el
propio terreno de las actividades mineras, que con el concurso de personal de
YPF que paulatinamente debería hacerse cargo de las tareas.
En el caso de Río Grande hubo una primera
acción el 8 de enero de 1964, que motivo la intervención del Juez de Paz Don
José Cabezas, porque el escribano Arrufat estaba de vacaciones, atestiguando
por escritura pública y a requerimiento del Ingeniero Luis Pelella, que
subrogaba por YPF en este trámite al Ingeniero Luis Calliari, y concurría “a
mérito de la autorización conferida a su favor por el señor Presidente del Directorio,
doctor Facundo R. Suárez”. En ella a las 14 horas de aquel día y en el
Campamento de a Ruta Nacional número tres, el Superintendente de distrito Don
Morris E. Kittleson, de la firma concesionaria fue informado de lo siguiente:
a) Que la intervención de esta Delegación
en el Campamento de Tennessee Argentina S.A. lo es en representación de YPF y a
los efectos de dar cumplimiento al Decreto Nro 744/63 con carácter exclusivo.-
b) Que (..) a los fines de asegurar el normal desarrollo de las actividades esta
delegación procederá a inspeccionar toda la documentación contable y técnica,
como así también se le deberá informar previamente a su ejecución, de todas las
ordenes e instrucciones, que impartan las Jefaturas de Tennessee Argentina S.A.
que puedan tener incidencia sobre el normal desarrollo de las actividades y la
producción, como así también las novedades importantes. Que así mismo las
consultas que estime necesario formular esta Delegación para el cumplimiento de
su cometido se le deberá evacuar en plazos razonables. C) Que a los fines de lo
notificado en el punto b) esta Delegación habilitará Libro de Novedades en los
lugares de trabajo, donde se dejará constancia por escrito, previamente a su
ejecución de todas las ordenes e instrucciones a que se refiere el citado punto
b) que impartan los Jefes de la Compañía, como así también de las novedades
importantes, y de las consultas que formule la Delegación y de las
contestaciones respectivas.
Kittleson no se notificará expresando que para
ello no tenía instrucciones, atestiguando sobre el acto los señores Osvaldo
Battaglia y Luis Loiseau..
Recién el 19 de octubre de 1965 se llegará a
un acuerdo con la Tennessee que permitirá que para el 30 de diciembre YPF se
haga cargo del área. Mientras tanto en la población crecía la inquietud por que
se suponía que la presencia de una empresa del estado restringiría la
incorporación de personal extranjero, que era el que hasta ese momento
constituía la mayoría de los operarios del sector.
Río Grande hace medio siglo.2
El 23 de abril de 1964 La Anónima inaugura la estación de servicio
Y.P.F. en Río Grande. La firma estatal fue representada por el Subjefe de la
División Bahía Blanca, Sr. Arroyo Lemos y concurrieron todas las autoridades
territoriales. Pero la atracción fue la presencia de Juan Manuel Fangio.
El 2 de mayo María Carmen Romero –Tita- asume
en la Biblioteca Schmidt (h).
Rigen entonces medidas para controlar la
conducta de los jóvenes díscolos:
Serán reprimidos con pena de amonestación o
multa de $ 1200 los menores de 18 años o sus responsables directos e
inmediatos:
Que concurrieran a sitios peligrosos para su moral.
Que arrojaren piedras, tocaren los timbres o llamadores de las casas con el propósito de molestar.
Que se dedicaren en las calles o sitios no autorizados o locales públicos o comerciales a cualquier clase de juego que pudiera causar molestias o que fuera peligroso para su salud moral.
Que sin necesidad evidente treparen a los vehículos automotores, coches, carros, etc.
Que usando hondas, piedras u otros objetos análogos se dedicaren a cazar pájaros en las calles, plazas o parque públicos.
Que se encontraren vagando en las calles u otros sitios o lugares apartados de sus respectivos domicilios, después de las 22 horas.
Que se encontraren reunidos en cafés u otros negocios análogos, con peligro para su moral.
Que faltando a la asistencia escolar se encontraren en sitios públicos o en locales comerciales o de diversión durante las horas de clase.
Que concurrieran a sitios peligrosos para su moral.
Que arrojaren piedras, tocaren los timbres o llamadores de las casas con el propósito de molestar.
Que se dedicaren en las calles o sitios no autorizados o locales públicos o comerciales a cualquier clase de juego que pudiera causar molestias o que fuera peligroso para su salud moral.
Que sin necesidad evidente treparen a los vehículos automotores, coches, carros, etc.
Que usando hondas, piedras u otros objetos análogos se dedicaren a cazar pájaros en las calles, plazas o parque públicos.
Que se encontraren vagando en las calles u otros sitios o lugares apartados de sus respectivos domicilios, después de las 22 horas.
Que se encontraren reunidos en cafés u otros negocios análogos, con peligro para su moral.
Que faltando a la asistencia escolar se encontraren en sitios públicos o en locales comerciales o de diversión durante las horas de clase.
Junto al deceso del intendentemunicipal José
Finocchio de quien se dice agravó su salud al participar el 20 de junio de los
festejos del Día de la Bandera en una jornada muy fría, se da la muerte del
niño Alejandro Mac Donald (foto)
Hijo del contador de María Behety junto a su
hermano José –mellizos- eran alumnos de la Misión. Una noche salió rumbo a la
estancia, se dice para ver al hermano recién nacido. Se perderá en la tormenta
de nieve y no será encontrado con vida.
La población se moviliza con cierto nivel de
desorganización, su cuerpo aparecerá muy cerca de la estancia. Ese año no habrá
festejos del 9 de julio, por duelo.
El 8 de agosto Renato Báez Carcey, vecino de Río Grande, es
ordenado sacerdote salesiano. Oficiará
misa em La localidad AL finalizar El año.
El 18 de agosto dl Dr.
Facundo Suárez –Presidente de YPF- recibe en Buenos Aires a Bilbao, gobernador
fueguino informándolo sobre distintos aspectos de la explotación petrolífera.
“Dijo que entregará a la mayor brevedad la suma de cincuenta millones de pesos
en documentos de cancelación de la deuda pública. Así mismo dispuso que se gire
en efectivo con cargo a ejercicios anteriores la suma de veinte millones que
serán abonados por partes iguales en el curso del corriente mes y del próximo”.
“En lo que
respecta a los trabajos de extracción de petróleo, se harán en breve nuevos
trabajos de explotación, contemplándose la posibilidad de licitar la
explotación de nuevas fuentes que se descubran”.
“En cuanto al
ritmo de producción actual, será elevado en breve al volumen de 2.200 m3
diarios aproximadamente”.
“Manifestó
asimismo el Dr. Suárez que la próxima revisión del Estatuto de la Empresa se
preverá en la integración del Directorio la inclusión del representante por
Tierra del Fuego, quedando salvada así la actual omisión. Hasta tanto los
intereses territoriales estarán a cargo del representante por la Provincia de
Santa Cruz”.
El 26 de
septiembre la derogación de los contratos petroleros tiene al país, a la Tierra
del Fuego, en la polémica. Mientras la Tennessee publica en solicitadas en
medios nacionales los logros alcanzados en Río Grande el periódico local toma
partido por el cambio. Es un momento de incertidumbre y crisis, donde se suman
opiniones de lectores, y es cuando alguien dice: “El petróleo ha dado trabajo
hasta 600 obreros, hoy solamente las tareas se realizan con 190, no obstante el
“ORO NEGRO” debía absorber toda la desocupación de Río Grande, los factores
climáticos, la falta de trabajo con su secuela de miseria y desesperación, ha
creado este estado anímico que estamos viviendo en este momento”.
“TENNESSEE S.A.
la empresa extranjera que explota el petróleo en Tierra del Fuego, la que más
tendría que estar agradecida a este sacrificado pueblo, la que más tendría que
colaborar con el gobierno, a despedido a empleados por el solo hecho de
demostrar simpatía hacia los miembros de la comisión supervisora de YPF, que
vinieron a Río Grande como consecuencia del decreto de anulación de los
contratos petroleros, y llegaron mas lejos aún, llegaron a provocar despidos de
personal en otras empresas contratistas de TENNESSEE por el mismo motivo, había
que aislarse de la gente de YPF. Y esta incomprensible animosidad demostrada
por la empresa extrajera hacia YPF y sus simpatizantes demuestra que son una
CAJA REGISTRADORA, que nos deprecian, que no les interesa la situación de los habitantes
del lugar donde ellos multiplican sus ganancias”
Federico Romero,
propietario de Las Violetas, vecino a la perforación del TF-1 recordará las
crisis de estas transiciones: “Fue muy duro, muy duro, completamente duro. Y
quedaron como doscientos, trescientos hombres sin trabajo y la Tennessee amplió
los trabajos y tenía 260 hombres trabajando. Cuando entregó la Tennessee, que
volvió otra vez a tomar YPF, en el término de un año volvimos a tener 700
hombres. Lógico. Era vida para el pueblo, pero ¿a costa de quién?. Del pueblo
también”.
El 24 de octubre
se leía en El Austral de Río Grande su
título a toda página: Geólogos de YPF
completan estudios en zonas petrolíferas: “Desde su llegada al Territorio
intensa actividad vienen desarrollando los geólogos ingeniero Matello César
Nello, geólogos Guillermo Kelly e Italo Simonato, destacados por YPF, creando
gran expectativa en el Gobierno y el pueblo ya que de los estudios de las
distintas áreas de la que se descarta pleno éxito, dado el reconocido prestigio
de los integrantes de la Comisión surgirán las posibilidades del verdadero
potencial económico en cuanto a petróleo se refiere”.
En en ángulo inferior derecho de la foto pueden verse a los mellizos de María Behety, entre el alumnado de la Misión.1959.1 CAMBIOS EN EL MUNDO PETROLERO

Como en la mayoría de los casos una desición tomada fuera de la isla impactará en su desarrollo. Se acerca un futuro negro: el del petróleo.
El 5 de Mayo de 1959 por Decreto 5348 la Nación aprueba los contratos para la explotación de petróleo y gas en Tierra del Fuego.
La situación revertía una política anunciada por el Presidente Frondizi en su libro Petróleo y Política, en el cual abogaba por la generación de un desarrollo soberano de ese recurso. Los últimos días de Perón habían estado signados por una situación similar: un contrato a la firma California entregando extensiones enormes del sur con el mismo fin, pese a que el general había prometido “cortarse la mano antes de firmar un contrato” que lesionara los intereses del país. Yrigoyen en sus últimos días antes de ser derrocado también había dado lugar a la inversión de una empresa rusa, la Yuyamtor, pee a toda la doctrina que despertó en aquellos años el General Mosconi a través de YPF. El humor popular hablaría de que estas siglas representaban a Yrigoyen, Perón y Frondizi.
Con el tiempo el presidente desarrollista justificaría su redireccionamiento:
En el libro sostuve la necesidad de alcanzar el autoabastecimiento de petróleo a través del monopolio estatal. Era una tesis ideal y sincera. Cuando llegué al gobierno me enfrenté a una realidad que no correspondía a esa postura teórica, por dos razones: primera, primera por que el estado no tenía los recursos necesarios para explotar por sí solo nuestro petróleo y, segunda, porque la urgente necesidad de sustituir importaciones de combustible no dejaba margen de tiempo para esperar a que el gobierno reuniera los recursos financieros y técnicos que demandaba una exploración que lograra el autoabastecimiento en dos años. La opción para el ciudadano que ocupaba la Presidencia era muy simple: o se aferraba a su postulación teórica y el petróleo seguía durmiendo bajo tierra, o se extraía el petróleo con el auxilio el capital externo para aliviar nuestra balanza de pagos y alimentar adecuadamente nuestra industria. O se salvaba el prestigio intelectual del autor de Petróleo y política, o se salvaba al país. No vacilé en poner al país por encima. Mantuve el objetivo fundamental que era el autoabastecimiento , pero rectifiqué los medios para llegar a él. No me arrepiento. Al contrario me siento satisfecho de haber tenido el valor de hacerlo y de firmar convenios que han significado el autoabastecimiento de petróleo en menos de tres años.
Volviendo al 6 de mayo de 1959 destacamos que el Gobernador Ernesto Campos citó en la delegación de Gobierno en Río Grande a los representantes de YPF, para interiorizarlos de los alcances del contrato por el cual una firma privada se haría cargo de los trabajos en Tierra del Fuego. Los contratos comprendían al norte de la línea que une Lago Fagnano con el Morro Norte; siendo beneficiarias del mismo las firmas Tennessee Argentina S.A. , Laughlin Porter Drilling Co y Ecofisa S.A. El área de acción es de 14.000 kilómetros cuadrados en un plazo de 25 años con una inversión mínima de 10 millones de dólares. Dichas empresas deberán además terminar el oleoducto y línea submarina para cargas de buques tanques por cuenta de Y.P.F.
El 5 de Mayo de 1959 por Decreto 5348 la Nación aprueba los contratos para la explotación de petróleo y gas en Tierra del Fuego.
La situación revertía una política anunciada por el Presidente Frondizi en su libro Petróleo y Política, en el cual abogaba por la generación de un desarrollo soberano de ese recurso. Los últimos días de Perón habían estado signados por una situación similar: un contrato a la firma California entregando extensiones enormes del sur con el mismo fin, pese a que el general había prometido “cortarse la mano antes de firmar un contrato” que lesionara los intereses del país. Yrigoyen en sus últimos días antes de ser derrocado también había dado lugar a la inversión de una empresa rusa, la Yuyamtor, pee a toda la doctrina que despertó en aquellos años el General Mosconi a través de YPF. El humor popular hablaría de que estas siglas representaban a Yrigoyen, Perón y Frondizi.
Con el tiempo el presidente desarrollista justificaría su redireccionamiento:
En el libro sostuve la necesidad de alcanzar el autoabastecimiento de petróleo a través del monopolio estatal. Era una tesis ideal y sincera. Cuando llegué al gobierno me enfrenté a una realidad que no correspondía a esa postura teórica, por dos razones: primera, primera por que el estado no tenía los recursos necesarios para explotar por sí solo nuestro petróleo y, segunda, porque la urgente necesidad de sustituir importaciones de combustible no dejaba margen de tiempo para esperar a que el gobierno reuniera los recursos financieros y técnicos que demandaba una exploración que lograra el autoabastecimiento en dos años. La opción para el ciudadano que ocupaba la Presidencia era muy simple: o se aferraba a su postulación teórica y el petróleo seguía durmiendo bajo tierra, o se extraía el petróleo con el auxilio el capital externo para aliviar nuestra balanza de pagos y alimentar adecuadamente nuestra industria. O se salvaba el prestigio intelectual del autor de Petróleo y política, o se salvaba al país. No vacilé en poner al país por encima. Mantuve el objetivo fundamental que era el autoabastecimiento , pero rectifiqué los medios para llegar a él. No me arrepiento. Al contrario me siento satisfecho de haber tenido el valor de hacerlo y de firmar convenios que han significado el autoabastecimiento de petróleo en menos de tres años.
Volviendo al 6 de mayo de 1959 destacamos que el Gobernador Ernesto Campos citó en la delegación de Gobierno en Río Grande a los representantes de YPF, para interiorizarlos de los alcances del contrato por el cual una firma privada se haría cargo de los trabajos en Tierra del Fuego. Los contratos comprendían al norte de la línea que une Lago Fagnano con el Morro Norte; siendo beneficiarias del mismo las firmas Tennessee Argentina S.A. , Laughlin Porter Drilling Co y Ecofisa S.A. El área de acción es de 14.000 kilómetros cuadrados en un plazo de 25 años con una inversión mínima de 10 millones de dólares. Dichas empresas deberán además terminar el oleoducto y línea submarina para cargas de buques tanques por cuenta de Y.P.F.
El 16 de mayo Tennessee se hace cargo del área correspondiente..
Para el 23 del mismo mes personal de Y.P.F. se Aleja de Nuestro Territorio. El número 11 de El Austral registra esta noticia detallando que: “Después de más de una década de trabajos dentro de los cuales se desarrollaron la más variadas tareas referentes a la Explotación del subsuelo en esta lejana Isla de nuestra Patria, en busca del ansiado Oro Negro, las cuales se vieron coronadas con el éxito al comprobar la existencia de una riquísima reserva de gas y petróleo, el personal de Y.P.F. se aleja”.
“Al entrar en la etapa actual o sea la Explotación de dichas riquezas ya la población de la zona disfruta de sus beneficios tal como el consumo de gas natural en sus hogares, Industrias y Comercios”.
“Este éxito se debe al esfuerzo mancomunado de hombres laboriosos, llegados de todas las latitudes y que unidos bajo la querida sigla de Y.P.F. hicieron posible el mismo, contando con elementos precarios y haciendo frente a las rigurosas inclemencias climatéricas de la región y sin miramientos de horarios, solamente con la satisfacción que da el deber cumplido”.
“Hoy los que se alejan llevan pese a todo el recuerdo de los momentos vividos en este rincón argentino, lamentando no poder ver el futuro venturoso que le depara el destino”.
A diez años del TF 1 la empresa estatal perforó 30 pozos de los cuales 12 eran exploratorios y 18 de desarrollo. Consiguiendo 15 productivos, ya sea de gas o petróleo; del resto 12 fueron secos y 3 abandonados por ser su producción insuficiente a nivel industrial.
En el marco de la denominada “batalla del petróleo” el gobierno contrata con la firma Tennessee Argentina S.A. la dirección y ejecución de los trabajos de exploración en un área de unos 14.000 kilómetros cuadrados; la firma norteamericana se asociará con Laughlin Porter para tareas de perforación. Cuenta para ello con cuatro equipos de perforación, dos dedicados al desarrollo y dos a la explotación, y su dinámica tarea comienza en la zona de Sara.
Las despobladas calles de Río Grande ven incrementado su parque automotor, la legislación aduanera permite la libre importación de vehículos al sur del paralelo 42, y a esto se suma el importante parque que traerá la firma contratista.
Sobre ese particular recuerdaba Raúl Liscio, que luego de ser mecánico de aviación pasó a trabajar con los norteamericanos: “Ellos tenían vehículos de varias categorías: escarabajos para los supervisores para desplazamientos cortos, rápidos y ágiles; tenían Land Rover para desplazarse en el campo de petróleo y tenían otro tipo de camioneta aparte de los vehículos privados y ¡camiones de todo tipo!. Un Rollewing podía cargar equipamiento superpesado desinflando el rollo, porque no eran cubiertas, era un cilindro de goma que los desinflaba para que bajara la playa de carga, cargaban lo que tenían que cargar, inflaban las ruedas desde arriba y eran capaces de pasar ciénaga, barro, turba, lo que sea. ¡No lo paraba nada!”
El Padre José Zink, vecino a estos cambios desde la Misión Salesiana, ponderaraba la amistad crecida en el tiempo entre los petroleros y los religiosos:
“Los encargados de YPF, los ingenieros, eran casi siempre gente venida del norte y encontraban en la escuela algo que los alentaba. El campamento era muy cerca de la Misión y recuerdo que en aquella época venían los días de fiesta para las misas, para los cantos de los muchachos. Se solía cantar muy frecuentemente a dos voces. Cualquier acontecimiento, bendición de pozos, era una razón para venir a la Misión. YPF cooperaba mucho, al darnos hasta donde podían combustible. Aveces enviaban sus técnicos para hacer arreglos... ¡Cuantas veces nos proporcionaban caños! Los caños de acero para los pozos tienen una época de vencimiento y ya no se pueden usar más para eso, pero para otras cosas sirven. Siempre hubo esa relación de amistad y de mutua cooperación. ¡Nosotros le hablábamos de las cosas de Dios y ellos nos daban las cosas de Dios! ¡Que era lo que nosotros precisábamos!”
Con el tiempo el campamento consumiría agua de la Misión, y la escuela recibiría como contraprestación energía eléctrica.
Hubo quien no se fue con YPF, y siguió con los norteamericanos, entre ellos Segundo López: “Yo me quedé porque cuando llegó Tennessee Argentina nos preguntaron si queríamos quedarnos, yo me quedé, con un compañero un tal Lezama, otro veterano el chileno Millán. Anduve mal con un compañero mío, con uno de los jefes. Había estudiado en National School por correspondencia y sabía mucho de motores, calderas, yo era de leer y le hachaba todo lo que ellos hacían mal. Un día me vine al pueblo a recorrer esos lugares donde dejaba mi sueldo, y me anduve durmiendo, por lo que mis compañeros que me tenían envidia, hablaron y terminaron por darme las cuentas”
El 15 de Agosto la empresa Seismograph Service Corporation of Argentina, comienza buscar personal para la explotación petrolífera: obreros, perforistas, mecánicos y peones. Y lo hace mediante un aviso en el periódico local anunciando que serán recibidos los aspirantes por el Sr. Leddin en el Hotel Villa.
El 18 de Octubre se desata un incendio en perjuicio del campamento Tennessee, su bautismo de fueguinidad..
Al terminar el mes en conocimiento que personas inescrupulosas y que carecen de la debida autorización de GAS DEL ESTADO, se dedican a la colocación de estufas y quemadores no aprobados por la Oficina Local de esta Empresa se hace saber a los usuarios de gas que toda modificación o agregado de nuevos artefactos que se haga sin la intervención previa de esta Dependencia, motivará el corte inmediato del fluido, el que sólo volverá a suministrarse previo pago de la multa y derechos de habilitación que correspondan.
Las deficiencias del puerto de Río Grande, su barra de arena y las limitaciones para ingresar con barcos de cierto calado hizo que buena parte de los materiales ingresaran por Ushuaia, aunque el camino todavía era una ilusión, y el puente colgante construido por los ganaderos casi cuarenta años un desafío para equilibristas. Fue por entonces que Héctor Vázquez se inició como transportista “Fuimos los primeros que cruzamos la cordillera con esos camiones grandes con acoplado. Traíamos todo lo que se desembarcaba en Ushuaia, era meterle día y noche, dos o tres días para venír y pasar por el puente había que persignarse, porque no se sabía si se iba a pasar o si nos íbamos a caer con por esos tremendos camiones. Hacía olas. Pasábamos y después respirábamos”. Recuerda que en Ushuaia había un campamento grande de la Tennessee a la salida del pueblo, y también a algunos colegas Nerián, Navarro, Rogel, Subiabre, Argüello, que antes trabajó en obras de puerto, Berbel, Mosquera.
Manuel Berbel recuerda que en una oportunidad hubo que hacer entrar equipamientos por puertos chilenos, dada nuestra falta de infraestructura: “Cuando se trae el primer equipo que es una torre de perforación eléctrica, de 53 metros de altura que la trae PERLAP, le piden a Tennessee que les preste choferes porque ellos no podían bajar el equipo. Y esa torre se desembarca en Puerto Percy, nuetra primera incursión en territorio chileno, y de allí la traemos por Cullen chileno y hacemos, ahí ya los gringos, un convenio que del mismo campamento Cullen de ellos, abren una picada y ya se pasa a territorio Argentino”. Y de la misma forma asegura que en otra oportunidad, ante las dificultades de un camino, uno de los americanos (gringos) ordenó cortar un alambre y seguir por terreno mas firme, y el alambre era el límite fronterizo lo que dio lugar a un conflicto con carabineros luego de la detención de los intervinientes. “Dale clavo”, Decía el gringo y ya estábamos en otro país”
.La producción del año fue en crudo de 263 m3, quedaba mucho por hacer.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)







