Hernán Genovese, lechuceando a la distancia

Tengo pendiente el libro “El hombre de la Bahía del Pájaro Carpintero”; “El último confín de la Tierra” es excelente; cada capítulo logra atrapar al lector.

A propósito, leyendo a Martín Gusinde en su obra “Los Indios de Tierra del Fuego. Los Selk’nam”, encuentro interesantes referencias sobre el pájaro carpintero, las lechuzas y los murciélagos en vinculación con la superstición. Dichas menciones que a continuación copio, aparecen en la Cuarta Parte del libro: El mundo espiritual de los Selk’nam (C. Creencia en espíritus y superstición, b. Superstición e interpretación de sueños, 1. El animal en la superstición). Dice Gusinde:

“El pájaro carpintero grande, el pinzón y el trepador son considerados como ‘espías del guanaco’. Cuando un cazador se acerca sigilosamente, el guanaco es advertido por estos mensajeros suyos, y escapa rápidamente”.

“Al igual que para la mayoría de la humanidad, el murciélago también es para nuestros indígenas un mensajero de la desgracia. Dicen que si durante el día alguien encuentra un murciélago dormido o muerto – no importa si ello ocurre en campo abierto, en el bosque, o antes su choza -, pronto morirá una persona de su parentesco. Esto sólo sucede si se encuentra al animal en pleno día. Pero si durante la noche un murciélago revolotea mucho tiempo alrededor de la choza, con aleteo temeroso y chillidos insistentes, anuncia que alguien de la familia de los habitantes de esta choza pronto enfermará o morirá”.

“Frente a toda la familia de las lechuzas, los indígenas muestran cierto respeto y, al mismo tiempo, familiaridad. Nadie demuestra tener miedo o temor a estos animales, a pesar de que son transmisores de noticias infaustas y ponen a todo el mundo sobre aviso, para que pueda huir de la desgracia. Los selk’nam nunca matan al búho ni al autillo, pues ellos fueron en otro tiempo personalidades importantes. Durante el día, en cambio, van tras otras especies de lechuza, si se da la oportunidad. Pero no asignan valor alguno al botín, ‘pues esas aves tienen muy poca carne’. Sus plumas son aprovechadas por los hechiceros como adorno de cabeza. Una lechuza que hace sus giros durante la noche está a salvo, pues nadie se atreve a cazarla” (Gusinde, Martín: “Los Indios de Tierra del Fuego, Los Selk’nam. Tomo I. Vol. II”, Centro Argentino de Etnología Americana, Bs. As., 1990).

Esto fue escrito por Hernán el 26 de mayo de 2015, y en los últimos días ha tomado estado público el tema de los murciélagos fueginos.

INAUGURACIÓN DE LRA 24 RADIO NACIONAL EN RÍO GRANDE De una experiencia docente de DIEGO CASTRO (*).



El 28 de abril de 1973 se inaugura radio Nacional en Río Grande, la Radio Pública. LRA 24 se instala frente a la plaza de la ciudad, en la esquina de las calles Rosales y Fagnano. Junto al moderno edificio donde funcionará la emisora radial, más allá del poblado se levantaba la antena con 175 metros.

En el momento de la inauguración de Radio Nacional, Río Grande contaba con algo más de 7000 habitantes. Para la pequeña ciudad, la instalación de la Radio Pública, significaba un gran proyecto. El edificio impactaba entre las viviendas y los comercios dispersos en la amplia meseta. Más al sur, más allá del límite de la ciudad se erigía la monumental antena de 175 metros de altura, que sobresalía de toda edificación y se podía divisar de cualquier punto de la ciudad. “LRA 24 aparecía como un proyecto descomunal en ese confín del país, con sus modernas instalaciones frente a la plaza ayudando a consolidar un centro edilicio que por entonces se desdibujaba en anchas calles invadidas por el viento, en los comercios dispersos entre enormes terrenos baldíos. Y allá en el sur del poblado, en una suerte de frontera, se levantaba a la vez la planta transmisora que mostraba la enorme antena de 175 metros, donde solamente el personal que la instaló había hecho pié y visto el contorno estepario y atlántico de aquel Río Grande.” (Mingo Gutiérrez, 2003, p 4). Fue la segunda en transmitir en la ciudad, la primera correspondía a la radio de la Misión Salesiana.  Las obras que hicieron posible la primera transmisión del 28 de abril de 1973 tuvieron lugar dos años antes y fueron ejecutadas por la empresa SADE. Se realizó una emisión preliminar el día 14 de abril de 1973. La emisora tuvo como primer director al señor Juan Piloni, que fue el encargado de ponerla en el aire, realizando las primeras labores radiales, luego estuvo el señor Francisco Sánchez. Las primeras voces que salieron al aire fueron Rubén Ramírez y Silvia Fatori; si bien ambos no permanecieron mucho tiempo en la radio, su contribución perdura en el recuerdo de los que vieron nacer la radiofonía fueguina. La voces más importantes y prácticamente fundacionales son la de Leda Soto, Fernando Tropea y el periodista e historiador local, recolector de la memoria de nuestra ciudad y poseedor del mayor registro oral e histórico de nuestra ciudad, “Mingo” Gutiérrez 
Actualmente el personal total de la emisora llega a 15 personas y están distribuidas de la siguiente forma:

REDACCIÓN: 2 personas
PROGRAMACIÓN: 2 personas
LOCUCIÓN: 7 personas
OPERADORES: 4 personas 

LRA RADIO NACIONAL RIO GRANDE, permite integrar a  toda la comunidad, manteniéndola informada de los sucesos que acontecen en nuestra ciudad, en todo el territorio nacional y en el mundo. Brindó un servicio fundamental para la población rural, un servicio de mensajería entre los pobladores del campo y los residentes en la ciudad Fue una herramienta imprescindible de integración con el continente, permitiendo superar el estrecho que nos separa de él. Radio Nacional, es un medio de difusión muy necesario e indispensable en esta zona. Como toda institución, radio Nacional tuvo un comienzo complicado, producto del incumplimiento del pago de salarios a su personal.  Junto al reclamo del pago de los días adeudado (entre 72 y 32 días, según el agente), se reclamaba un 120% por zona insalubre. Mingo Gutiérrez nos recuerda relatos de actores que participaron en los inicios de la radio. El acopio de discos, era importante y ellos provenían  de las casas de los trabajadores de la emisora o los que prestaba la gente de la ciudad. La confitería Roca también era parte de ese acopio de discos, ya que se sustraían por un tiempo y sobre todo aquellos que estaban de moda. En un comienzo LRA 24 contaba con 51 discos que envió el Servicio Oficial para la inauguración. Pero, estos discos “prestados”, eran reclamados por sus dueños LRA 1. Lo que demuestra a las claras, en tiempos que no existe la digitalización musical, y que el acceso a la música únicamente era a través del formato existente, el disco de vinilo, la generación de un banco musical era complicado y caro. De allí salieron relatos e informes que muchas veces dejaron sin palabras a la pequeña población de Río Grande. El primer gran acontecimiento histórico que se pudo escuchar de los parlantes de las radios hogareñas fue el retorno de Perón al país, dos meses después de la inauguración de LRA 24. El tercer triunfo electoral de Perón del 23 de septiembre sería el segundo gran evento que movilizó a la opinión pública. Un poco más de un año de su inauguración el pueblo argentino y la ciudadanía de Río Grande lloraba el fallecimiento de su líder, Juan Domingo Perón. Con pocos años de transmisión, LRA 24 sufrió censura de información debido al golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, pergeñado por una dictadura cívico-miliar.  Se tuvieron que difundir distintos comunicados de la Junta Militar acercados por el oficial Sardi.   El oficial se radicaría en Río Grande y luego instalaría una Empresa de Seguridad. El Comunicado Nro 24 decía:   Se recomienda a la población abstenerse de transitar por la vía pública durante las horas de la noche a los efectos de mantener los niveles de seguridad general necesarios, cooperando de este modo con el cumplimiento de las tareas que las fuerzas en operaciones intensificarán a partir de dicha oportunidad. http://mensajerodelrio.blogspot.com.ar/2016/03/los-cuarenta-primeros-dias-del-proceso.html Desde esa misma emisora trasmitieron los goles que coronó a la selección de futbol argentina campeón del mundo en 1978 y en 1986. Las voces que vivaban alegría y exitismo desde el balcón de la Casa Rosada, un 2 de abril de 1982 recuperando nuestras islas, también llenó de incertidumbre al locutor y a su audiencia. Y ese exitismo se apagó entre lágrimas y tristeza un 14de junio por la rendición definitiva del ejército argentino en Puerto Argentino. Fueron varios los momentos gratos e ingratos que distintos locutores transmitían para el pueblo de Río Grande las novedades nacionales e internacionales El fin de la Guerra de Vietnam y la derrota norteamericana, el asesinato de Jhon Lennon, la caída del muro de Berlín y la desintegración del bloque socialista, el fin del régimen del Apharteid, el atentado a las torres Gemelas en  Estados Unidos y la posterior invasión a Irak. A escala local, LRA 24  informó el trágico accidente del avión de la gobernación del 15 de mayo de 1984, perdiendo la vida todos los tripulantes, entre ellos el gobernador, su esposa y diez colaboradores. Un 28 de abril de 1991 se sanción en el Congreso Nacional  la provincialización de Tierra del Fuego y LRA 24 estuvo presente para dar la noticia al pueblo. Los receptores de las viviendas de Río Grande permitían informarse de las crueles represiones en 1995 en Ushuaia, como la de diciembre del 2000 en el hospital de Río Grande. La desaparición de Sofía Herrera, también fue una triste noticia que tuvo que informar la Radio Pública. La explanada del edificio fue momento de festejos por la Revolución de Mayo de 1810. Allí se congregaban cientos de riograndenses en las fríos noches del 24 esperando el momento para entonar la letra del Himno Nacional Argentino.



Diego junto a Alejandra Romagnino trabajan en la extensión de contenidos para una línea del tiempo que en su momento se elaboró con el trabajo del profesor Roberto Chenú. Diego es profesor de Geografía, Alejandra de Historia.

LUJAN MUÑIZ WALQUER, el adiós al personaje.



Hombre ganado al afecto de tantos que los conocieron, la muerte de Luján a despertado evocaciones múltiples sobre su generoso accionar en la vida.

Yo entre tantas cosas en que lo puedo recordar está en el hecho de ser uno de mis protagonistas vivos de mi primera experiencia en el libro, puesto que Luján es uno de los principales personajes de reparto en el último capítulo – el más reciente en el tiempo- de mi obra titulada LA CANDELARIA..

Pasen y vean



Con la pistola de soldador a la que los muchachos llamaban “la lámpara de Aladino”, el padre Aurelio Muñoz del Val puso al rojo la cabeza del único cilindro del motor que activaría el móvil de Radio Misión Salesiana.
Luján Muñiz Walquer, ni bien vio rojo el émbolo, inició el bombeo y con ello en pocos instantes se pudo salir al aire, a once kilómetros de los estudios centrales.
El día anterior se ensayó con el equipo de radioaficionado del flaco y no había salid mal la experiencia. Pero ahora Jesús María Canales -l jefe de teléfonos- se ofreció para que mediante la extensión de un cable hasta la central, la señal viajara hasta La Candelaria, donde la radio del pueblo había comenzado sus transmisiones cuatro años antes.
La Central estaba allí cerca de la cancha, en la zona del puerto.
En esa oportunidad se había incorporado al equipo de la broadcasting un joven técnico de correos: Juan Manuel Lucio, el que tendría la responsabilidad de acompañar con su comentario la fatigosa tarea del relator de fútbol, que era además comentarista de automovislismo y de cuanta actividad se presentara en el festivo Río Grande de 1966.
El pueblo festejaba el día de Don Bosco -su santo patrono- y el padre Forgacz, párroco y presidente de la Asociación de Fútbol Amateurs organizó un certamen, que por vez primera reunió en una confrontación a las cuatro localidades fueguinas: Ushuaia, Porvenir, Cerro Sombrero y nosotros… así, sin fronteras.
El padre José tenía en su haber no sólo ser el promotor de las mejores jornadas del balompié local, sino que otros ámbitos había facilitado la integración mediante el deporte: en 1944 estando en San Julián, organizó el Territorial de Santa Cruz, tupiéndole el triunfo a los locales; en 1960 programó el Campeonato de Ushuaia, del que participaron además de los capitalinos Río Grande y Porvenir, con victoria ushuaiense; en 1964 el Triangular de Río Grande en homenaje al párroco porvenireño Mario Zavataro, donde ganó escuadra… Y ahora este cuadrangular que según dijo Leonor María Piñero –periodista “deportiva en su periódico El Austral: “hablan mucho a favor de la personalidad de este sacerdote que jamás permaneció inactivo en los medios en que le tocó actuar”.
Y junto al espectáculo deportivo el milagro de las comunicaciones con la presencia de Radio Misión en el campo de juego del Club San Martín -seguida en el relato de ese rosario que trabajaba en Tennesse- atando a todos lo hogares y a los vehículos que cerraban el recuadro del estadio a la frecuencia de 1450 kh, en el extremo del dial.
Fue en 1962 en el día de la aparición de la Santísima Virgen de Lourdes -es decir el 11 de febrero- cuando salió al éter con carácter experimental pero con un éxito sorprendente Radio Misión Salesiana. Las crónicas escritas por el padre superior reflejan la emoción de ese momento: “desde el pueblo, desde el Batallón y desde Ushuaia dieron informes sorprendentes tanto de la intensidad como de la calidad: ¡Gloria a Dios, autor de todo bien!, ¡Gloria a su Purísima Madre!, que quiso reservarse este día para darnos este consuelo y esta santa alegría; ¡Gloria a nuestro santo padre Don Bosco!, que puso en sus hijos estas inquietudes de ansias de apostolado…”

El trabajo de montaje estuvo precedido por no pocas dificultades. El 9 de febrero se necesitaron tres caños más para la antena de la Broadcasting, esa misma noche se había estrenado con éxito el nuevo transmisor de aficionados de 500w. Todas estas tareas fueron encomendadas casi exclusivamente a los estudiantes de teología Mereu y Calzado, que sacrificando sus merecidas vacaciones – y aún muchas horas de expansión durante el año escolar- construyeron e instalaron la estación de un kilowatz.
Mil penurias quedaron en el camino: falta de energía eléctrica, reparación y construcción total del transformador de poder y modulación, como las dignas de recuerdo. Y tras ellos la mirada severa de los que mientras el gran acontecimiento ocurría, debían rodear en el segundo Cabo, clasificar los corderos y preparar la guía de campaña.
La presencia del conjunto folklórico “Los Chilicotes”, unos días antes, había impulsado a los subdiáconos a estrenar la radio con ellos, pero no dieron los recursos técnicos… con lo que la emisión inaugural fue más que humilde.
De allí en más Radio Misión fue la presencia amena y sincera de 13 a 15 horas -todos los días- completando los entretenimientos que provenían de las emisoras de Gallegos y Punta Arenas.
Pero volvamos a 1966… porque ese verano -en tiempos en que pocos sabían de veraneos en el norte- la pasión del fútbol había alcanzado su punto más alto, con la clasificación de Río Grande ante la selección de Sombrero en un tres a cero y la final con Ushuaia que marcaba rivalidades presentes en tantos pero tantos aspectos.
Es así como en ese domingo 30 de enero, el Fiat Topolino verde -que ajustadamente guardaba en su camada el equipamiento de exteriores- llevó a la cancha en su cabina las dispares anatomías de Muñiz y Muñoz, dispuestos a transmitir el clásico fueguino.
La escuadra riograndense formó en esa oportunidad con Jesús Medina en el arco, y las figuras de Washington Salinas, el Cabezón Bernabé Hernández, Sombra Almonacid, Cacho e´Toro Barrientos, el Negro Albornoz, Chaipa Barrientos, el Negro Escobar; Pirulo García y el Sordo Juan Andrés, como suplentes.
El árbitro del encuentro fue el Sr. Guillermo Pompatín Villagrán –referee de la Asociación de Árbitros de Chile- que vino acompañando a la delegación de Cerro Sombrero, siendo jueces de línea el Gringo Clausen y Barría.
Un público alborotado y alborozado constituía la barra brava a la que dio ánimos el relato de Juan José Degratti:
“Faltan dos minutos para la finalización del partido… el encuentro sigue cero a cero. Ushuaia y Río Grande no han conseguido quebrar la paridad.
El balón se encuentra en poder de la gente de Río Grande… Albornoz para Escobar -¡negro para el negro!- Escobar eludiendo a un contrario ingresa en el área chica del equipo de Ushuaia… ¡viene el disparo!... de zurda… y contiene la pelota Paz,… se cuelga de ella, al vuelo, el arquero visitante.
¡Paz pierde la pelota!... ¡peligra el arco visitante!... se acerca al balón Luchín… cae el arquero… confusión en el área… Luchín… la pelota… ¡Goooooooooooool!
¡Gol de Río Grande!... ¡Río Grande uno… Ushuaia cero!
Los acontecimientos se aceleraron. La hinchada sacudía latas con piedras -de las tantas que constituían el pedrero del San Martín- agregando bulla a sus festejos.
Es que un dedo travieso había atacado desde atrás al Zurdo Paz, cuadno había alzado vuelo el balón… y la sorpresa llevó a que lo soltara.
Fue por eso que sin saber nadie el por qué, el arquero ofendido lo corrió al “Chaipa” hasta que éste encontró refugio bajo las sotanas del Padre Muñoz, que esgrimió en su defensa… “la lámpara de Aladino”.

3 comentarios:

Pali dijo...
¡¡¡Feliz cumple libro!!! ¡¡¡INMORTALES!!! Ni siquiera el fuego le pierdela memoria y ahí tu ejemplo, como siempre. Uno realmente degusta un lugar que no conoció. Quisiera que me respondieses una pregunta, pues hiciste el anuncio en un diario de la zona: ¿por qué elegiste ese horario para la presentación de este libro en ese año?

SUREANDO dijo...
La Candelaria: felicidades, no he tenido el gusto de leer este primer libro, espero hacerlo aquí como se prometió en el Cordón.
Sigo este blog desde que me llegó el aviso.
Un abrazo de una coterránea que dejó la isla hace muchísimos años.
Beatriz del blog Sureando.

Tuni dijo...
"Tumba sin hilos de sombras...
Célibe templo de olvidos...
Encrucijada de sangres...
Candela de antiguas llamas...
Casa de leños extraños..."
La Candelaria - Mingo Gutiérrez

Mingo querido, va el recuerdo enamorado de esa Isla tan tuya y un poco mía... y de la Misión que aprendí a conocer a través de tu libro.
Abrazos
Diego Castro.-






Se desarrolla la ceremonia del Hain, rito de pasaje selknam... a requerimiento de Martín Gusinde.



Allí el antropólogo austríaco describe el Cowhtóxen que podría interpretarse como una danza al servicio de la magia del tiempo, pues esta actuación quiere hacer desaparecer la lluvia prolongada, la niebla o la caída de la nieve.

El inspector –que así llama el sacerdote a quien dirige la ceremonia- designa unos ocho muchachos jóves para la representación de esta danza.

“Estos se despojan de su vestimenta, y, alrededor de las sienes, se colocan a  modo de diadema una gruesa corona de pasto arrollado, a la que denominan as. Repetidamente se escucha del interior de la Choza Grande un fuerte aullar que llega al campamento como un alargado y profundo wa, wa,m mwa… No bien estos llamados son reemplazados por el was was was de acento estridente y excitado, repetido con rapidez, los ocupantes del campamento lo reconocen cuál es la actuación planeada y se preparan convenientemente”.

Gusinde incluye en su descripción pentagramas de las melodías que forman parte del ritual, distinguiendo los roles de los hombres y las mujeres; en uno de esos tramos dirá: “Las muchachas y mujeres se han acercado rápidamente, provistos cada una de bolsas de cuero, cucharones, o recipientes de hojalata, que llenan con agua. Muy cerca de los hombres, estas mujeres forman un grupito irregular o un semicírculo. Con mucha alegría se ocupan ahora de vaciar sobre las espaldas de los hombres el agua, mezclada con hielo y nieve, contenida en los recipientes. Algunas personas apuntan directamente a la cabeza; y, aunque esto no sea del agrtado del hombre, no tiene más remedio que soportarlo.

Corre el 26 de mayo de 1923

Los rituales son descriptos minuciosamente y al final, dirá Gusinde, sobre su regreso a la Choza grande: “los ajetreados intérpretes se ubican lo más cómodamente que pueden junto al fuego, y se calientan bien todo el cuerpo. Pronto quedan olvidados los estremecimientos producidos por los chubascos de agua helada, y todos esperan confiados el éxito de sus esfuerzos”.

Esta danza tiene en vista la meta especial de detener lo más pronto posible el mal tiempo, ante todo la prolongada lluvia o nevada, que les resulta muy molesta para el desarrollo de sus actividades de celebración del Klóketen, el rito de iniciación de los jóvenes en hombres.



Las ilustración que precede este comentario está tomada de la edición de su libro sobre LOS INDIOS DE TIERRA DEL FUEGO; en tanto la foto -de su propiedad pero de una difusión posterior- muestra la real situación de los intervinientes en este ritual: las mujeres ya han adoptado indumentaria europea, y los hombres que se han desnudado seguramente también ya han dejado de usar plenamente su atuendos tradiconales.  El dibujante a la vez tomó el conjunto desde otro ángulo. Aclaramos: el dibujante y el fotógrafo son la misma persona: Martín Gusinde.




NUESTRA HISTORIA RECIENTE – ABRIL DE 2007

Esta es la secuencia cronológica sobre la cual estas desarrollando este espacio, en las mañanas de LRA 24: 830 A 9.00. lunes a viernes, en MATINAL PUESTA A PUNTO.

Además están los testimonios grabados de los archivos periodísticos de la emisora.

Sucesos vividos hace una década que se completan con las consultas a la hemeroteca del diario EL SUREÑO.

Abril 1.- El ministro del Interior Anibal Fernández participó de la vigilia de Malvinas.

Los radicales eligen a Pablo Blanco como candidato a gobernador.

En ciclismo Walter Acuña se impone en la vuelta a Río Grande.

Abril 2.- El BIM 5 no participa de los festejos del 2 de abril.

Abril 3.  (En respuesta o comentario a un escrito de José María Castiñeiras de Dios.

Ser fueguino, además es: caminar con viento de 120km/h en contra, sentir como de a poco se congelan las orejas y las pestañas esperando el cole para ir a la escuela.
Y lo más lindo es ir a comer un asado con la familia al campo, río Pipo, lago yehuin.
Yo soy de Río Grande, viví allí más de 20 años, ahora estoy lejos, lejos, pero sigo acordándome de mis paseos fueguinos, y puedo decir que soy fueguina, porque lo que cuenta no es exactamente haber nacido allí, sino haber vivido, sudado, y haber hecho algo por este pedazo de tierra tan frío. Un pedazo de tierra, de que si no sos valiente y no tenés el poncho bien puesto no durás mucho.

Publicado por: Maria Jose Diaz Gravas 

El Sureño publica una entrevista al ex conscripto del BIM 5 Ricardo Rojas quien afirma haber recibido vejámenes durante la guerra del 82.

En la Carpa de la Dignidad se recaudan donativos para los inundados.

Sustraen a Rubén Mauro un maletín con 9 mil pesos, dejando abandonado luego el portafolio sin ven que dentro de un bolsillo habían otros 7 mil.

Abril 4. La denuncia fue radicada  por el concejal Gustavo Longhi ante la fiscalía a cargo del doctor Daniel Borrone, en la que se señala que los hechos a investigar tienen que ver con las modalidades, condiciones y fondos públicos utilizados por parte del Departamento Ejecutivo Municipal para la construcción del Paseo de los Artesanos, en terrenos de propiedad de Radio Nacional, linderos a los estudios de la emisora, emplazados en la intersección de las calles Fagnano y Rosales de Río Grande.
En la exposición de los hechos, y describiendo los antecedentes que motivan la denuncia, Longhi señala que el paseo en cuestión debió ser construido en el predio que antiguamente ocupaba el kiosco Fénix, sobre la avenida Perito Moreno Nº 144 de esta ciudad, a cuyo efecto el Concejo Deliberante había dictado dos ordenanzas que disponía su utilización.
A pesar de estar vigentes estas normas del Concejo, el municipio inició, en la Secretaría de Obras Públicas, el denominado expediente “Obra Paseo de los Artesanos”, que preveía su construcción en un sitio distinto al ordenado en la ordenanza 1915/04.
Este expediente, por razones presupuestarias, fue luego recaratulado,  fijándose el monto de la obra en 318.815 pesos.
Llevada a cabo la licitación, la obra fue adjudicada a la empresa Serval, por la suma de 351.238 pesos, por medio de un contrato de obras aprobado por resolución municipal.
Además de este contrato –según reza la denuncia- se suscribió otro contrato de obra con la misma empresa, para la ejecución del paseo en su segunda etapa, previéndose una erogación de 95.874 pesos; que luego fue ampliado en más de 18 mil pesos.
El punto que desató la sospecha del concejal fue una intimación que Radio Nacional cursó al Ejecutivo municipal el 13 de febrero de 2007, en la que el gerente de filiales hizo saber al municipio que no le constaba autorización de ninguna naturaleza para la construcción, por parte de la comuna, del denominado Paseo de los Artesanos, en terrenos aledaños y pertenecientes a los estudios de LRA 14 Radio Nacional Río Grande.
Como respuesta de esta intimación, el secretario de Finanzas de la Municipalidad envió una carta documento al gerente de filiales, reconociendo la existencia del emplazamiento y de una serie de convenios, aunque sobre los mismos aún no se había expedido Radio Nacional.
Es más, el funcionario municipal asegura que “en ningún momento hubo desconocimiento por parte del municipio de que dicho predio pertenecía a Radio Nacional”.
Vale decir que el municipio de Río Grande expresamente reconoció que el predio en el cual llevó a cabo la obra no le pertenece, y si bien manifestó que no medió oposición formal de parte de las autoridades de Radio Nacional, esto no necesariamente implicaba una autorización formal para la construcción del paseo, precisó el concejal Longhi.
En efecto, existía un “borrador” de un convenio entre el municipio y Radio Nacional por la cesión del terreno que hoy ocupa el paseo, para su utilización por espacio de 99 años, pero este instrumento jamás contó con el consentimiento ni con la firma de la emisora.
Por otro lado, el municipio intentó reformular el convenio acotando el plazo de la cesión a cincuenta años. Sobre el particular, el edil sostuvo: “Respecto de este instrumento, puedo inferir de su lectura que el municipio propone la cesión, a título precario y gratuito por cincuenta años del predio propiedad de Radio Nacional, en una de las cuatro esquinas más céntricas de la ciudad; y ofrece (a cambio) condonar una deuda” que Radio Nacional tenía en concepto de impuestos municipales.


Informe de auditoría Longhi indicó que desde su bloque (ARI) se solicitó al Departamento Ejecutivo Municipal copia del instrumento legal por el que se determinó la cesión de uso por parte del Sistema Nacional de Medios Públicos a la Municipalidad de Río Grande, donde se construyó el paseo de los Artesanos. Ante lo cual, el secretario de Obras Públicas respondió adjuntando una copia de un informe de auditoría interna, donde se da cuenta de una visita realizada por el auditor a fines del año 2005.
El informe reza que “durante nuestra visita se ha constatado el desarrollo de tareas de construcción (en grado de avance significativo) de un paseo peatonal en el predio adyacente a estudios, cuya titularidad es de Radio Nacional. Ante el requerimiento realizado por esta auditoría, el responsable de la sede manifestó que se había solicitado autorización a la administración central y remitido a tal efecto un modelo de convenio de cesión del predio a título precario y gratuito, por el término de noventa y nueve años a favor de la Municipalidad de Río Grande”.
“Al momento del presente informe –continúa el auditor- no se tuvo acceso a documentación que acredite la firma de convenio alguno y el desarrollo de estudios o confronte de estándares técnicos que determinen la factibilidad de operar normalmente la sede con una construcción de carácter permanente que incluye un pequeño anfiteatro”.
Asimismo, informó que se desconoce la existencia de contraprestación a favor de Radio Nacional, y, entre sus recomendaciones, dijo que el plazo de duración del contrato de cesión no debería exceder los tres años.
Previamente a este informe, el concejal Longhi dijo haber solicitado la documentación que avalaba la construcción del paseo, siendo la respuesta del contador Labroca que el municipio carecía de título que autorizara la ocupación del predio.
Contemporáneamente al intercambio epistolar, agregó Longhi, el municipio cercó en todo su perímetro el Paseo de los Artesanos, y colocó candados en los accesos al mismo, impidiendo el ingreso no solo a los artesanos a quienes está destinado y a los circunstanciales visitantes, sino, lo que es peor, a sus propios dueños.
Como síntesis de su denuncia, el concejal asegura que el Municipio incumplió una ordenanza que establecía la construcción del paseo en otro sitio, y edificó la obra en el predio de Radio Nacional, sin autorización expresa y escrita del titular de la misma, habiendo, en ello, invertido 465.892 pesos.
Como soporte de esta denuncia, el concejal acompañó un gran número de pruebas documentales, entre ellas, ordenanzas y fotografías del paseo.
Finalmente, Longhi señaló que si bien se solicitó a la fiscalía que analice el cuadro fáctico a la luz de las posibles violaciones de normas del Concejo, de todo ello pueden surgir figuras penales de peculado, de desvíos de fondos públicos y violación de deberes de funcionarios públicos, amén de que también se podría correr el riesgo de que toda la inversión (casi medio millón de pesos) fuera a parar “a la basura” en caso de que Radio Nacional se mantenga firme en no prestar el consentimiento para la utilización de su predio.

Abril 5.- Feria Nacional de Artesanías en el Polideportivo Carlos Margalot.

Abril 9.- Amplia adhesión al paro nación por la muerte del maestro neuquino.

Roban en la vivienda del juez Héctor Ochoa.

Generación K lanza por internet una capcitación sobre blogs y política.

Ormas Andrade comienza a desmantelar su obrador en Caleta La Misión. Habra una condonación de gastos improductivos (fin 202)

Jose Iroldo, de 80 años, estropellado en pleno centro quedando con traumatismo de cráneo.

Abril 10.- Oscar Ruiz jura como ministro de Salud. Luis Vázquez como subsecretario de deportes.

Reclaman un gimmasio para la escuela Haspen. La Cepet en tanto no tiene el suyo habilitado y por ello durante el año se dará por aprobada la materia Educación Física por decreto.

Con la embajada de España la MRG da comienzo a unas jornadas internacionales sobre residuos.

Abril 11.- Fallece Irma Muñoz de Faletti.

Abril 12. Presentan denuncias sobre vejámenes a soldados ante la Justicia Fedral. La realiza el Subsecretario de DDHH de Corrientes Dr. Pablo Vassel, y es a nombre de 23 comprovincianos suyos, algunos de los cuales involucran al Capitán Bianchi, actual titular del BIM 5.

El CD declara de interés público terrenos del barrio Almafuerte para que después de tazarlos sean adjudicados a sus ocupantes.

Abril 13.- Se inaugura la ampliación del CAAD.

Abrl 15.- La campaña de La Anónima del vuelto para Cáritas logró recaudar 29.954 pesos, para cuatro parroquias, convirtiendo a Río Grande en una de las ciudades más solidarias.

Abril 16.- Paro docente por 72 horas por reclamos salariales.

Abril 17.- El MPF y la UCR sellaron el acuerdo, fórmula Garramuño-Blanco.

Cócarro hace un balance de gestión en dependencias de la Cámara de Comercio.

Abril 18.- A la falta de acuerdos entre gobierno y SUTEF se suman los reclamos de los colegios privados.

Veteranos de Guerra comienzan sus entregas a los inundados.

Se recategoriza al personal médico de los hospitales.

La MRG culpa al gobierno por el atraso de las obras.

Los metalúrgicos anuncian un aumento salarial del 19%.

Abril 19. Organizado por la Fundación Par comienza el Primer Congreso Patagónico sobre Discapacidad.

40 padres se manifiestan pidiendo la normalización de la actividad escolar.

A punto de cumplir 80 años dejó de existir esta noche don Alberto Vicente Ferrer, ciudadano ilustre y ex intendente de la ciudad de Río Grande, producto de un paro cardíaco del que no pudo sobreponerse. Ferrer tuvo una participación de la vida cívica de la ciudad de y de la comuna de Tolhuin. Fue presidente del Club de Leones entre 1998 y 1999. Fue Jefe de Inspección Municipal, Secretario de Gobierno y Secretario de Obras Públicas de la Municipalidad de Río Grande, durante la intendencia de Néstor Nogar. En 1973 fue electo Intendente por la Agrupación Vecinal, cargo que ocupó casi 8 años. Fue Delegado Municipal en la comuna de Tolhuin en 1982. Había nacido en Capital Federal el 25 de abril de 1927. Llegando a Tierra del Fuego en 1947, viviendo en Ushuaia, traído por la Armada. Sus restos serán velados en la sala de la Cooperativa Eléctrica y sus allegados intentan cumplir su último deseo de descansar en Tolhuin.

Dos niños se salvan de un incendio, tenían 2 y 3 años Cavi Carlos y Felipe Lautaro Nievas, que habían quedado atrapados en la planta alta de una vivienda del  Intevu IX.

La escuela Los Cauquenes con edificio propio.

Se desarrolla en el Museo de la Ciudad una muestra de Numismática encarada por el Museo del Banco Central.

Abril 21. Las cuatro sucursales de La Anónima paran por reclamos salariales.

Lanzamiento de la fórmula Coccaro-Bertone.

PUERTO CALETA. Una vez destituido Colazo, Cóccaro buscó obtener recursos nacionales para finalizar la obra, y ya por ese entonces se planteaba la posibilidad de incorporarla a las obras a financiar con el Fideicomiso Austral. Lo que parece haber quedado indefinido en el tiempo fue la resolución del contrato con la empresa que ahora reclama 45 millones de pesos a la Provincia.


Mariano Viaña al frente de la Asociación Rural de TDF.

Abril 23.- Padres piden que se recurra a maestros suplentes.

Personal de la Estación de Balizamiento dependiente del SHN inicia trbajos de restauración en el faro Páramo.

Falta leche en los supermercados de Río Grande.

Caena Perpetua –banda de Punk Rock- se presentó en La Mar disco.

Abril 24.- Los 20 años de la Casa de la Cultura se hicieron con reconocimiento a los empleados.

Abril 25.- Eduardo López juez de primera nominación de Río Grande.

Gonzalo Sagastume al STJ. Se comprometió a hacer cambiar la opinión que la gente tiene de la justicia.

La justicia afirma que Colazo está inhabilitado.

Abril 26. “ESTIMADOS VETERANOS DE NUESTRO GLORIOSO BIM5: (En Provincia 23)

Es este mi primer mensaje, para advertirles a todos que la Unidad está siendo arteramente atacada y, entre los adversarios, transgresores de la historia, hay alguno de los nuestros. No me extraña, puesto que casi sin darnos cuenta se van perdiendo valores y principios, en los cuales se formó nuestra Nación. Hoy quienes ocupan altos cargos, se sirven de los mismos para expresar su odio y frustración de un pasado en el que todos estamos involucrados, por acción u omisión.
Me acabo de enterar por los programas de televisión, de una acusación falaz que afecta a un Jefe, en 1982 Guardiamarina, acusado por un ex Cabo dado de baja de la Armada.
En cuanto a ello, no se le ha dado al acusado ninguna posibilidad de juicio, ecuánime y justo.
En ese evento, la responsabilidad fue de competencia exclusiva de quien Comandó esa Unidad. Por lo tanto, como siempre, no recuerdo haberles mentido nunca, solicito que aquellos que han encontrado o crean que en algo se ha violado algún derecho, encaren la denuncia en forma directa contra el suscrito y no la dirijan arteramente a cualquiera de mis subordinados del Batallón. Háganlo sin miedo, puesto que sé que nadie escapa a su propia conciencia y mucho menos al juzgamiento al que todos, por igual, seremos sometidos. Dios jamás se equivoca y la Historia, tarde o temprano, brillará completa y con todo su esplendor.
Lamentablemente, siento que todo lo que ocurre está hábilmente manipulado y se sigue actuando en un remedo de la Justicia.
El drama está en que la mayoría de la ciudadanía es manipulada a través de muchos medios de difusión que, lejos de construir, obsecuentemente cierran los ojos a la verdad completa, a fin de favorecer sus oscuras ambiciones o intereses y en lugar de cimentar la tan declarada Unidad Nacional, fomentan la desunión y pretenden llevarnos a una salida violenta, que no es otro que el peor de los caminos a emprender.
Sé que mayoritariamente el combate os ha hecho madurar, como también os ha moldeado para los momentos difíciles que se avecinan. Crean y construyan siempre tal como les enseñé, el de la violencia es el peor de los emprendimientos pero no callen sus verdades, sus vivencias, tal como las pasamos, combatiendo con Honor y sano orgullo.
Esta golpeada y usada democracia, algún día deberá madurar y vendrán otros que, como nuestros hermanos muertos en Malvinas y nuestros prohombres, sabrán como enderezar y lograr la Patria que amamos. Carlos Hugo Robacio Ex Comandante del Batallón de Infantería de Marina N° 5”,


Abril 26.- Sutef levantó el paro ante el aumento otorgado por el gobierno que elevará el inicial a 2.080 de un maestro.

Abril 28.- El caso Colazo debe definirlo otro tribunal.

Se inaugura en Río Grand eel Centro de Mediación.

En el Patagónico de Padel participan 62 parejas.

Aparece en Buenos Aires el joven Héctor Eugenio Gallardo, riograndense al que se dio por desaparecido durante una semana.

Abril 29.- Asalto a mano armada en el kioko El Sitio –Bilbao y Belgrano- se llevaron mil pesos en efectivo y cinco mil en tarjetas de telefonía.


Personal de Y.P.F. se alejaba de nuestro Territorio.



El número 11 de El Austral-23 de mayo de 1959-  registra esta noticia detallando que: “Después de más de una década de trabajos dentro de los cuales se desarrollaron la más variadas tareas referentes a la Explotación del subsuelo en esta lejana Isla de nuestra Patria, en busca del ansiado Oro Negro, las cuales se vieron coronadas con el éxito al comprobar la existencia de una riquísima reserva de gas y petróleo, el personal de Y.P.F. se aleja”.

“Al entrar en la etapa actual o sea la Explotación de dichas riquezas ya la población de la zona disfruta de sus beneficios tal como el consumo de gas natural en sus hogares, Industrias y Comercios”.

“Este éxito se debe al esfuerzo mancomunado de hombres laboriosos, llegados de todas las latitudes y que unidos bajo la querida sigla de Y.P.F. hicieron posible el mismo, contando con elementos precarios y haciendo frente a las rigurosas inclemencias climatéricas de la región y sin miramientos de horarios, solamente con la satisfacción que da el deber cumplido”.

“Hoy los que se alejan llevan pese a todo el recuerdo de los momentos vividos en este rincón argentino, lamentando no poder ver el futuro venturoso que le depara el destino”.

A diez años del TF 1 la empresa estatal perforó 30 pozos de los cuales 12 eran exploratorios y 18 de desarrollo. Consiguiendo 15 productivos, ya sea de gas o petróleo; del resto 12 fueron secos y 3 abandonados por ser su producción insuficiente a nivel industrial.

En el marco de la denominada “batalla del petróleo” el gobierno contrata con la firma Tennessee Argentina S.A. la dirección y ejecución de los trabajos de exploración en un área de unos 14.000 kilómetros cuadrados; la firma norteamericana se asociará con Laughlin Porter para tareas de perforación. Cuenta para ello con cuatro equipos de perforación, dos dedicados al desarrollo y dos a la explotación, y su dinámica tarea comienza en la zona de Sara.

Las despobladas calles de Río Grande ven incrementado su parque automotor, la legislación aduanera permite la libre importación de vehículos al sur del paralelo 42, y a esto se suma el importante parque que traerá la firma contratista.

Sobre ese particular recuerda Raul Liscio, que luego de ser mecánico de aviación pasó a trabajar con los norteamericanos: “Ellos tenían vehículos de varias categorías: escarabajos para los supervisores para desplazamientos cortos, rápidos y ágiles; tenían Land Rover para desplazarse en el campo de petróleo y tenían otro tipo de camioneta aparte de los vehículos privados y ¡camiones de todo tipo!. Un Rollewing podía cargar equipamiento superpesado desinflando el rollo, porque no eran cubiertas, era un cilindro de goma que los desinflaba para que bajara la playa de carga, cargaban lo que tenían que cargar, inflaban las ruedas desde arriba y eran capaces de pasar ciénaga, barro, turba, lo que sea. ¡No lo paraba nada!”

El Padre José Zink, vecino a estos cambios desde la Misión Salesiana, ponderará la amistad crecida en el tiempo entre los petroleros y los religiosos:

“Los encargados de YPF, los ingenieros, eran casi siempre gente venida del norte y encontraban en la escuela algo que los alentaba. El campamento era muy cerca de la Misión y recuerdo que en aquella época venían los días de fiesta para las misas, para los cantos de los muchachos. Se solía cantar muy frecuentemente a dos voces. Cualquier acontecimiento, bendición de pozos, era una razón para venir a la Misión. YPF cooperaba mucho, al darnos hasta donde podían combustible. Aveces enviaban sus técnicos para hacer arreglos... ¡Cuántas veces nos proporcionaban caños! Los caños de acero para los pozos tienen una época de vencimiento y ya no se pueden usar más para eso, pero para otras cosas sirven. Siempre hubo esa relación de amistad y de mutua cooperación. ¡Nosotros le hablábamos de las cosas de Dios y ellos nos daban las cosas de Dios! ¡Que era lo que nosotros precisábamos!”

Con el tiempo el campamento consumiría agua de la Misión, y la escuela recibiría como contraprestación energía eléctrica.

Hubo quien no se fue  con YPF, y siguió con los norteamericanos, entre ellos Segundo López: “Yo me quedé porque cuando llegó Tennessee Argentina nos preguntaron si queríamos quedarnos, yo me quedé, con un compañero un tal Lezama, otro veterano el chileno Millán. Anduve mal con un compañero mío, con uno de los jefes. Había estudiado en National School por correspondencia y sabía mucho de motores, calderas, yo era de leer y le hachaba todo lo que ellos hacían mal. Un día me vine al pueblo a recorrer esos lugares donde dejaba mi sueldo, y me anduve durmiendo, por lo que mis compañeros que me tenían envidia, hablaron y terminaron por darme las cuentas”


Nedy Yaksic Martínovic, un adiós a la ternura.



Finalmente fue así, mi prima “la Dominga” al decir de sus hijos, falleció después de muchos días de internación en Punta Arenas.

Escribo en medio del dolor por su pérdida, dolor por todas las cosas que nos estarán faltando con su ausencia, y que se miden por su enorme cordialidad, su hospitalidad sincera, y su sentido práctico de la vida.

Mi prima era maestra.

De un hogar humilde, de padres trabajadores, ella les dio con orgullo el primer título a nivel superior que lograra uno de los primos –fuimos como 36- y lo hizo estudiando en el Normal de Ancud en circunstancias alentadoras, pero también trágicas o novelescas.

Es que en 1960, cuando estaba en los últimos tramos de su carrera docente se vio sorprendida con un terremoto que destruyó la ciudad, y que dejó aislada la Isla Grande de Chiloé para desesperación de todos los que tenían allí alguien de sus afectos.

La historia dio cuenta que desde Santiago la preocupación sobre el destino de los isleños no fue manifiesta, que parecía que interesaba todo lo que había ocurrido hasta Puerto Montt, como si los chilotes fueran parte de otro país.

Entonces cuando se agotaron las urgencias de comunicación, cuando rumores alarmantes circulaban por doquier ante  la falta de certezas oficiales, el tío Volé – Valerio- dejó su taxi con parada en la avenida Independencia y se embarcó en el primer medio naval que lo pudo llevar al norte, a la zona del desastre, para encontrar a la Neddy.

Y allá estaba ella, refugiada con otros estudiantes del sur de Chile que hacían su aprendizaje magistral en Ancud, organizando escuelas a la intemperie, para que los niños sobrevivientes siguieran aprendiendo, para ejercitarse en su vocación.. siendo estas actitudes las que les valieron grupalmente para obtener su título de Maestra, perdida toda documentación de su buen rendimiento estudiantil…

Nedy era la hija mayor de la menor de las hermanas de mi madre, la tía Ana, Anita la llamábamos, aunque un oficial de registro la había anotado como Anca, y así decían sus documentos durante toda la vida.

Ana llevó en vida registro de todas las novedades de la familia: registro de casamientos, nacimientos y defunciones, alojados en una agenda Toyota, donde también incluyó algunas recetas culinarias, secretos de la cocina familiar, y sus apuntes sobre tejido y bordado a crochet en la cual fue diligente artesana.. digo mejor Artista.

Ana y Volé tuvieron otro hijo, Ivo, que resultó tan estudioso como la hermana, o más, y llegó a recibirse de Ingeniero, el primer universitario graduado en la familia, ejerciendo una larga carrera en la Enap, la empresa del petróleo de los chilenos.

Mis tíos tuvieron su  pasar fueguino, es que Valerio, Valentín y otros más trabajaron durante años en Estancia Viamonte, y de allí salió el novio a buscar a la novia casándose en Punta Arenas, luego embarcaron hacia nuestro pueblo y con los meses la madre en gestación volvió para que la Dominga Magdalena naciera en el hogar  de sus mayores, para luego regresar a Viamonte donde vivió sus primeros años, siendo la hija del jardinero, del mozo, y habitando una de las casitas que un día me identificó Adrián como la que tenían afectada a ese matrimonio.

Cuando digo Adrián, digo Adrián Goodall, y Nedy andaba por la edad de Tomy –el hermano de Harberton- conservando los Yaksic algunas fotos de infancia de Nedy donde aparece entre los niños de los patrones.

Tal vez Ana y Valerio podrían haber decidido quedarse en Tierra del Fuego, pero el proyecto era otro: hacerse de algunos ahorros, volver a Magallanes, construirse una casita en la parte del terreno de los abuelos que le correspondía, comprarse un auto, y ponerse a trabajar como chofer, cosa que cumplieron en todos sus tramos hasta constituirse Valerio Yaksic en lo que fue: el más veterano de su oficio en la gran ciudad.

Y además en Punta Arenas, la niña tendría escuela, como que no existía en el horizonte rural que les prometía Viamonte.

Estos apoyándome en los recuerdos de múltiples conversaciones que resultaban el condimento indispensable de nuestros viajes a Punta Arenas.

Y ahora que la prima ha muerto, tengo que afilar el lápiz, y dibujar solo algunos aspectos de su vida.. mientras mis lágrimas por ella se mezclan con otras lágrimas que de un mes a esta parte vengo trayendo por la muerte de mi muy amada esposa.

Diría Patricia, aunque yo no creo en esas cosas, mejor escribo: Hubiese dicho Patricia, que a Nedy se la llevó Patricia; pero esas cosas son análisis que no se sustentan en nada científico, que sólo anidan en la memoria doméstica de los que han crecido en tiempos de cambios, sin soltar amarras a tradiciones traídas de otros continentes..

Los cierto es que Nedy  y Patricia de traen el sabor de la pérdida en este nuevo amanecer.

Por eso voy a agregar algún condimento anecdótico para volver a sonreír, y uno tiene que ver con el conocimiento que tuvo Nedy de Lalo, quien a la postre sería su esposo y padre de sus dos hijos Titín y Juan.

La flamante maestra consiguió a principios de los años 60 trabajo en una escuela rural ubicada en Cámeron, sector chileno de nuestra Isla Grande de la Tierra del Fuego. Cámeron era un enorme latifundio y funcionaba como tal en tiempos en los cuales no llegaba aun la reforma agraria que reduciría su importancia y sus dimensiones. En ese enorme establecimiento mi prima fue maestra de una pequeña escuela. Y allí, en el grupo de los cadetes, entró a conocer a un muchacho de su barrio, el barrio Sur, del que nunca había tenido noticia: el Lalo Perez, que al tiempo conoceríamos como Cañita Perez, y que llegó a entreverarse por cosas de la vida y el trabajo con el mundo deportivo llegando a ganar una competencia de la hermandad en la categoría de los Toyota Starlet, cuando fue descalificado Orestes Boniciolli.

A Lalo le tocó tomarse unas vacaciones y regresó en un velero a Punta Arenas trayendo como equipaje adicional  un descomunal cacharpero, donde la Nedy le enviaba a sus padres productos del campo: chacinados, quesos, y vaya a saber cuántas cosas más. Del puerto a la parada de taxis había que hacer unos pasos y así Lalo y quien sería su suegro se vieron por primera vez. El hombre de campo volvía a su ciudad lleno de expectativas, pero sabía que aunque no había formalizado su relación iba a conocer a la familia de la muchacha a la que le había echado el ojo. Le dio al taxista la dirección, sobre la calle Serrano casi esquina España, y allí llegaron sin que el chofer estableciera una conversación, pese a que el pasajero lo indagaba con distintos temas. Al llegar a destino bajó, abrió el baúl, y dejó que su pasajero sacara sus equipaje, y con todo ello batiera palmas en la casa donde la tía Anita salió sorprendida, y recibió de manos del viajero todos los obsequios, y una carta que sacó Lalo de entre sus ropas. Ya para eso Valerio había partido, cobrándole al pasajero lo que salía la carrera –no había taxímetro entonces- y un adicional por cada bulto que llevaba. Parece que cuando se encontraron los esposos, el padre no se mostró muy entusiasmado por lo que era la gran alegría de la madre; y es que algo sintió Volé, de entrada,  al saber el destino del pasajero.. estaba –como quien dice- en la antesala de entregar a su hija.

Lalo recordaba divertido aquel primer encuentro con los Yaksic Martínovic, unas semanas después cuando pasó a buscar correspondencia, y llevó a la vez un paquete de golosinas preparados para la maestrita. Allí supo que el taxista que lo había llevado, a la propia casa del taxista, y que le había cobrado sin piedad por el servicio, era ese simpático austriáco que hablaba a la chilena.

Cuando Lalo y Nedy se casan los trabajos del campo los llevan a distintos parajes de la región, y en todos ellos la prima va ejerciendo su magisterio rural, si mal no recuerdo cuando nace Titín, el mayor de sus hijos, ya estaban por Río Verde, al poniente de la Península de Brunswick.., hasta que llegó un día en que decidieron radicarse en la gran ciudad, trabajando Lalo en la agencia Toyota que entonces tenía el mayor de mis tíos Juan Martínovich Martínovich.

Levantaron casa familiar al fondo de una hondonada, sobre la misma calle Serrano, cruzando la avenida España, y allí vendría el segundo hijo: Juan, un apasionado tuerca que nos deja testimonios del cotidiano desempeño de los corredores de la región, en su página de internet que aparece con como Juan Perez Yaksic. El hermano mayor ingresó hace poco a la docencia en el colegio industrial, luego de venir trabajando por años en importantes estudios de arquitectura. Es que había estudiado disciplinas que tienen que ver con el arte, de la arquitectura, y maravillaba –¿Marcial lo recuerdas?-  por su elaboración de maquetas, que en su momento ocupaban un lugar en la casa de los abuelos, donde siempre se alojó, y que ahora ocupan espacios virtuales porque todo se está haciendo por computación.

Nedy ejerció la docencia con simpleza y eficacia. Recuerdo que tenía una pequeña biblioteca de recursos pedagógicos, que no era más grande porque “para eso cada escuela tiene la suya, y hay que usarla”.

Cuando en Río Grande comenzaba a hartarme los dichos de nuestras docentes que pasado los cuarenta que se entraban a desesperar por la pesada tarea de enseñar, la tenía a mi prima, la Nedy, el frente de un abigarrado conjunto de niñas de tercer grado, ejerciendo la docencia con alegría y sin desesperación.

Yo le pregunté si a su edad no le resultaba pesado el tener que lidiar con tantas alumnas, y ella me contestó algo así: “Esta es la mejor edad que tiene un maestro para enseñar, cuando tiene la edad de la paciencia, la edad de ser abuelo..” Y allí reclamaba indirectamente un nieto de sus hijos.

Tenía planes de jubilarse plenamente: que el día que terminara con su labor docente terminaría también su trabajo de ama de casa, y que cada uno de sus hombres debían buscar que los atiendan por su lado, y ella liberarse de las tareas de la casa: cocina, lavado, planchado, etc. Pero ese anhelo no pudo ser ejercido por mucho tiempo: un pico de presión dejó postrado a su esposo, durante largos años, hasta que la muerte terminó con su sufrir, y Nedy pudo restituirse a tareas menos agobiantes que cuidar un enfermo.

Pero entonces los años trajeron postración a la madre, y debió seguir en tarea tan abnegada.., en muchos casos se parecía su destino al que decía mi madre tuvo que ejercer con la suya. La tía Anita falleció a 96 años en medio del afecto de los suyos, cuando ya Valerio se la había anticipado en la partida en una década, y teniendo a Nedy en el trato cercano y en la atención compartida con otros integrantes de la familia.

En nuestra última visita a Punta Arenas nos alojamos en la casa de los padres, a donde se había trasladado luego de alquilar la suya a una pariente por el lado de los Pérez. Vivimos momentos intensos, esos que se logran cuando uno se siente como en la casa propia, llegando incluso a hacer públicas peleas domésticas, porque al fin de cuenta estábamos entre geste de nuestra sangre.

Nedy, ahora sin mucho que hacer, aprovechaba todo el tiempo que podía para no hacer nada, y hablaba de un concepto “la casa está en uso”,  para justificar desarreglos en la cocina, o desordenes en el comedor.

En un momento volvió a Viamonte y trajo a la madre recuerdos que enriquecieron vivencias de juventud, algo que tengo trabajo en unas tres horas de conversación sobre como er la vida cotidiana cerca de la casa de los patrones,  y relaciones  cotidianas con las figuras fundacionales de ese establecimiento, Willy, Lucas, Lorenzo, Berta, Clara..

Ahora Nedy ya no está, y yo espero en la versión digital de La Prensa Austral que su nombre aparezca entre las necrológicas que tanta significación tienen el cada despertar magallánico.

Tal vez aparezca en la memoria de tantos alumnos que la conocieron cerca del pizarrón, y que tengan muchas cosas para contar, más interesantes que mi sentida referencia por la muerte de Nedy, escrita en otra llorosa mañana de Mayo…

Desde que murió su marido, en un cementerio parque Nedy tiene reservado un lote lindero..

En las fotos: Nedy juntando flores un día de Pic Nic.Y otra con sus padres en una salida campestre.

Sus funerales se realizaron el martes 23 a la hora 15.






SOMOS AQUÍ, de Patricia Liliana Cajal.


Bájame la piel
hasta el costado más profundo,
siendo así mi tiempo
el de la resignación de tu ausencia.

Pasan momentos malos
por estas calles grises:
el Hambre, la Desocupación,
el Desalojo, los Rostros Jóvenes-Viejos.

Si tan siquiera tuviese
tu mano sobre mi rostro..,
sería más soleado
este invierno que se aproxima.

Pero somos aquí,
en esta tierra que nos rechaza.
Mecánicos hombres de un pasado
que quieren sembrar una esperanza.




El regreso de mis muertos. Plus Quam Perfectum Ya habían muerto cuando aparecieron



Yo dormía con mi abuelo materno, un gringo de casi dos metros de altura con ojos cristalinos increíbles, entre verdes y celestes. Cuerpo de estructura de mármol, rígido, fuerte, para mi, un Quijote. 
Una noche como cualquiera murió a mi lado, en su cama.

 Y ya no fue más una noche como cualquiera. Yo me levanté para ir al baño a la madrugada y, cuando volví a la habitación, estaba mi madre sentada a su lado, ella me dijo muy despacio como si sus palabras lo fueran a despertar: Perlita el Nono se nos ha ido… 

Al poco tiempo nos fuimos de viaje a Uruguay, mis hermanos y mi mamá, casi un mes. 
Al regresar, nuestra vecina y amiga de la infancia, casi hermana, que tenía dos años más que yo, nos dijo asustada que mi abuelo se sentaba a la tarde en la vereda con su silla como siempre lo hacía. 

Que ella lo veía cuando ya era de nochecita en esas tardes de calor, y que no se animaba ni a acercase a la casa, que lo miraba desde su vereda. Mi hermana, que me llevaba casi dos años, falleció sin que yo pudiera llegar a verla en sus últimos minutos. Hice un raid de aviones y transportes que recorren kilómetros para llegar a ella, cuando ella ya se trasladaba de una forma bastante más rápida que yo en mi realidad terrenal. Yo de todos modos insistí en llegar. 

Pero la angustia me llevó por caminos extraños, todos los que hemos perdido a seres queridos, hemos experimentado transitar esos caminos. 
Así fue como cuando regresé al lugar donde estaba yo viviendo, luego de su entierro, una noche al acostarme, a dos días de su muerte, me desperté en medio de la noche porque ella me decía que escuchara una canción determinada. Así lo hice, puse la canción, la cual muy claramente me decía que: Lamentaba por no haberse despedido, que todo había sido muy rápido, que solo puede verme y hablarme cuando estoy durmiendo, que me quede tranquila que está en el cielo y que siga sonriendo que me queda muy bien… 

Al año y medio de fallecer mi hermana, mi teléfono sonó como siempre y una voz me decía que mi padre había fallecido. La llamada se cortó, yo me senté en el piso desolada, y al volver al sonar el teléfono a menos de unos segundos yo dije: 
¿Es mentira verdad? 
¿Es una broma no es cierto? 
No. No era una broma. 
Un nuevo raid de aviones. Nunca llegaré a donde quiero llegar tomando un avión o un bus. Él se fue, claro, se fue. Liviano, en paz absoluta. Luego de un tiempo, estando yo en su casa, un sueño profundo me llevó más allá de la realidad. Y él apareció. 

Aparecía desde la pared de mi habitación y giraba saliendo por la puerta y volviendo a pasar a mi lado, atravesando la pared. 
Varias veces, de joven, luego más adulto. En unas de sus pasadas me puse de pie y me lancé para abrazarlo, sintiendo que se me salía el corazón. Me tiré encima de él gritándole: 
-Yo sabía que había sido una broma! Acá estás!


Perla Bollo 2015.

. Charles Darwin describe un mamífero de Malvinas del cual no quedan vestigios.



"El número de esos lobos disminuye con rapidez; han desaparecido ya de la mitad de la isla que se encuentra al oriente de la lengua de tierra que se extiende entre la bahía de San Salvador y el estrecho de Berkeley. Dentro de algunos años, cuando estas islas estén habitadas, sin duda a ese zorro se le podría clasificar, como al dódo, entre los animales
desaparecidos de la superficie de la Tierra.  17 de mayo de 1834

A escrito Marcelo Dos Santos para la revista Axxon.

Existió en territorio argentino un soberbio animal que ninguno de nosotros llegó a ver.
      Existió un depredador inteligente y bello, parte del patrimonio argentino que se fue para siempre como consecuencia de la dejadez y la desaprensión de los gobiernos y las gentes.
      Existió un animal del que sabemos muy poco, casi todo gracias a científicos y cronistas extranjeros.
      El Warrah, el lobo-zorro de las Malvinas, se fue para siempre un infausto día del siglo XIX.
      Nunca volveremos a verlo, pero nos duele el corazón al pensar en él, porque nos quitaron algo nuestro. Algo bello. Una cosa más que nos robaron los ingleses.


El lobo-zorro, el Warrah, fue la única especie de mamífero superior terrestre de nuestras islas Malvinas (nota para los lectores no argentinos: SÍ, las Malvinas son argentinas, se encuentran en la plataforma continental argentina y en el mar jurisdiccional argentino). El único. Si bien hay otras especies de mamíferos indígenas de nuestra Malvinas, todas ellas son marinas.
      Pero el warrah era una especie singular, extraordinaria, que, se dice, depredaba con inteligencia sobre los huevos de los pingüinos malvineros y las crías de lobos marinos y focas.
      Según relata David Alderton en su obra Foxes, Wolves and Wild Dogs of the World, quien describió al warrah por primera vez fue un marinero británico de la fragata HMS Warfare, que visitó el archipiélago en 1689. El inglés de marras escribe en su diario que el warrah medía 60 cm. de alzada (grande para un zorro) y que su pelaje era marrón rojizo y gris. Las orejas eran negras y el vientre pálido. Parecía un lobo con las patas cortas como un zorro. El marino refiere que acostumbraba ladrar como un perro, lo que le ganó las simpatías de los tripulantes, que no lo perseguían.


Sin embargo, tristemente, la introducción del ganado lanar por los pobladores españoles alrededor de 1700 marcó el comienzo del fin para el pobre warrah. El depredador, habituado a guardar el delicado equilibrio ecológico de un sistema cerrado como las islas, y acostumbrado a ganarse un magro y dificultoso (amén de peligroso) sustento entre pájaros marinos, plantas y lobeznos de mar, encontró -se dice- en las ovejas una vía más económica de sobrevivir. Se cuenta, entonces (aunque ello, como en el caso del lobo marsupial de Tasmania, no está documentado) que el warrah cambió de dieta, y que los corderos malvinenses se convirtieron en protagonistas primordiales de sus festines.
La persecución no se hizo esperar. Los gauchos argentinos cazaban a los warrahs en grandes números. El procedimiento, de tan simple, es aterrador: dada la confiada personalidad de los lobos-zorros, ofrecían al animal un trozo de asado con la mano izquierda. Cuando el lobo se acercaba (¡para comer de la mano del hombre, al que no temía!), el gaucho lo apuñalaba en el cuello con el facón en la mano derecha, que hasta entonces había tenido oculta tras la espalda.
      Con la conquista inglesa de las islas, los ovejeros británicos apelaron a métodos más expeditivos y menos artesanales: simplemente sembraron todas las islas con cebos envenenados, y cosecharon una monstruosa cantidad de pieles de warrah, de excelente calidad y altísimo precio en el mercado norteamericano.
      El biólogo Charles Darwin, que visitó nuestras Malvinas en 1833 a bordo de su nave "Beagle", comprendió que la población de los warrahs disminuía a ojos vista, y que, de no ponerse coto a su persecución, la extinción estaba garantizada a corto plazo.
      Y no se equivocaba el Padre de la Evolución: en 1869, haciendo lugar a las quejas de los productores lanares, el gobierno inglés de las Malvinas comenzó a pagar recompensas de a libra por cuero de warrah. La especie ya estaba condenada. El único warrah en cautiverio había muerto en el Zoológico de Londres el año anterior, y el último salvaje de las islas fue muerto a tiros por un estanciero inglés en 1876, a siete años de la vigencia de la recompensa y sólo 43 años después de la ominosa y clarividente predicción de Darwin que abre este artículo.


Pero, al igual que en el caso del lobo marsupial (Tasmanian Tiger o Thylacinus cynocephalus), es muy posible que las acusaciones de depredar ovejas contra el warrah sean falsas de toda falsía. Se ha demostrado recientemente (2002) que las ovejas muertas supuestamente por el lobo marsupial habían sido devoradas, en realidad, por bandas de perros vagabundos (Canis lupus familiaris) dejados en libertad por los primeros pobladores ingleses de Tasmania. En la misma línea de pensamiento, no hay una sola prueba documental o instrumental de que el warrah se haya acercado siquiera a las muy británicas ovejas malvineras.

Así que, encima, es probable que su aniquilación haya sido injusta y amañada. Ni siquiera sabemos con certeza que comiera ovejas. Nuestros conocimientos sobre la alimentación del warrah son, como máximo, deducciones de Darwin y otros investigadores del siglo XIX. Con respecto a sus hábitos reproductivos y a su comportamiento social, directamente no sabemos nada.
Los zorros, estrechamente emparentados con otras especies de cánidos como el lobo (incluyendo al perro, subespecie de este último), el chacal y el coyote y, a través de ellos, con los osos, están ampliamente distribuidos por nuestro planeta.
      El más común de los zorros, el zorro rojo (Vulpes vulpes, no confundir con nuestro zorro colorado), se extiende por Europa, Asia, el norte de África y Norteamérica. Otras especies del mismo género, V. velox y V. macrotis son endémicos de Nuevo México y Texas. Otras especies de Vulpes habitan en Asia y África.


El precioso zorro gris, Urocyon cinereoargentus ostenta, como su nombre lo indica, un manto plateado ceniciento que, infortunadamente para él, lo hace muy apreciado en peletería.
      El elenco zorruno se completa con el espectacular zorro ártico (Alopex lagopus) y el pequeño y simpático feneco (Fennecus zerda) de grandes orejas, pequeño tamaño y preclara inteligencia.
      Sin embargo, el extremo austral de Sudamérica alberga otro género de zorros: el zorro colorado patagónico (Dusicyon culpæus), que, según algunos, fue introducido desde Europa en el siglo XIX. Si tal aseveración fuese cierta, no habría motivos para que difiriese tanto del género Vulpes. Su dimorfismo es tal, que, en rigor, se lo clasifica en un género aparte: Dusicyon (también llamado Pseudalopex).
      El warrah o lobo-zorro de las Malvinas, también llamado zorro isleño, zorro de las Malvinas, zorro-lobo, zorro-lobo de las Malvinas y (erróneamente) zorro antártico, recibió su primer nombre científico (erróneo también) del zoólogo alemán Bechstein: Canis antarcticus. Fue descripto como una especie de zorro, similar al zorro patagónico (por Kerr en 1792, díganme que fue introducido en Argentina en el siglo XIX), y redenominado (esta vez con más acierto) como Dusicyon australis.


El warrah era confiado y manso, de estructura robusta y medía unos 120 cm de largo de la punta de la nariz a la punta de la cola. Su hermoso pelaje era muy tupido, suave y delicioso al tacto, con pelos pardoamarillentos de punta negra. Su cuello y patas eran amarillos o bayos, y el vientre, la garganta y los labios, blancuzcos.
      Los rasgos físicos más distintivos del lobo-zorro eran sus orejas, grises y aterciopeladas por dentro y amarillas por fuera, y su cola exhuberante, parda en la base, negruzca en la parte media y con un llamativo penacho blanco en el extremo. Esta extraordinaria característica sólo se encuentra actualmente en el aguará-guazú entre todos los cánidos sudamericanos.



Oldfield Thomas, un mastozoólogo británico, observó a principios del siglo XX que las dos islas mayores del archipiélago malvinense albergaban poblaciones de warrahs que guardaban diferencias morfológicas entre sí: los de Gran Malvina eran más pequeños y más rojizos, mientras que los de Soledad eran mayores y de pelaje más oscuro. Así, decidió dividir a los warrahs en dos subespecies: llamó Dusicyon australis sp. australis (Kerr, 1792) a la variedad de Gran Malvina y Dusicyon australis sp. darwinii (Thomas, 1914) a la subespecie de Soledad, en el convencimiento de que ésta era la que había sido descripta por Darwin en su célebre viaje.
      El hecho de haberse extinguido hace más de un siglo, antes de haber podido ser estudiado concienzudamente, y la dramática falta de ejemplares conservados, han complicado su clasificación sistemática. Aún hoy día, algunos autores siguen afirmando que Dusicyon era un subgénero del género Canis (lo que aparenta ser una exagerada simplificación), mientras que los más estrictos aseguran que el nombre específico de Dusicyon debe reservarse exclusivamente al lobo-zorro, mientras que las especies patagónicas emparentadas deben seguirse llamando Pseudalopex para evitar confusiones.
      Los defensores de la pertenencia del warrah al género Canis han manifestado que todos los demás estaban equivocados, aseverando que Dusicyon debía ser incluido en Canis porque era tan perro doméstico como Canis dingo lo es en Australia. El "pequeño" detalle que invalida este absurdo es que, precisamente, para ser considerada doméstica, una especie debe estar asociada arqueológicamente con restos humanos, siendo que jamás se ha encontrado en Malvinas evidencia alguna de la presencia humana en tiempos prehistóricos. Por lo que a la ciencia seria respecta, el único mamífero superior terrestre que ha habitado jamás nuestro archipiélago es el bueno de Dusicyon australis.


En los oscuros y terribles vendavales y nevadas del grupo de islas, la vida del warrah ha de haber sido dura, difícil y sombría. Se ha escrito que, en las épocas en que no podía obtener crías de mamíferos marinos ni huevos de aves para alimentarse, el pobrecito zorro se veía obligado a frecuentar las turberas, playas y pajonales de las costas, para malvivir a base de restos de mariscos y carroña. Los nidos de los pingüinos y cauquenes debieron conocer su noble estampa cuando, acuciado por el hambre, debía renunciar a la carne fresca para pasar a una dieta de pichones y huevos.
Cavaba, dicen, profundas madrigueras para proteger a sus cachorros de los vientos y las bajas temperaturas, y su naturaleza mansa y calmada nunca se modificó, aún después de que doscientos años de genocidio a manos del hombre le hubiesen demostrado cabalmente que esa especie bípeda y traicionera no era digna de su confianza. Tan tarde como en 1873, el hombre seguía llamando al warrah con un silbido, y el lobito se acercaba, buscando una mano amiga o acaso un trozo de charquicán o de tocino.
      Por supuesto, lo único que encontraba era el acerado filo del puñal cruel buscando su garganta.
      Y fue así que el warrah fue empujado al exterminio, convirtiéndose en la primera especie oficialmente extinta por la depredación humana en el territorio argentino. Cuenta la leyenda, también, que el lobo-zorro fue la única especie exterminada en forma deliberada en un solo día: según algunas fuentes, una noche de marzo de 1876, todos los ovejeros ingleses de Malvinas, armados de palos, fusiles y veneno, asaltaron las zonas de reproducción de los pocos warrahs sobrevivientes y los mataron a todos.


El último ejemplar que se vio con vida había sido regalado, de cachorro, por los tripulantes de una goleta lobera a unos pobladores de la Isla Pavón en 1875, según cuentan los memoriosos de Comandante Luis Piedrabuena, en la Provincia de Santa Cruz.
      El warrahcito, modelo de dulzura y buen comportamiento, vivió entre la gente como animal doméstico perfectamente adaptado hasta abril de 1876. Una tarde se lanzó al río Santa Cruz y se alejó nadando, y nadie volvió a verlo jamás.
      Las pieles de warrah fueron procesadas durante años por una planta industrial norteamericana asentada en las Malvinas y exportadas al "gran país del norte". Hay quien dice que, si los cueros de su pariente fueguino (el culpeo, foto de arriba) son apreciadísimos por la industria peletera, el de Dusicyon era de mejor calidad aún. Cientos de miles de piezas se exportaron durante más de dos siglos, y reportaron multimillonarias ganancias y tasas impositivas a granel.
      No es extraño que se culpara al pobre lobo de depredar ovejas: con tal de tener una excusa para aniquilarlo y vender sus cueros, igualmente podría habérsele imputado el asesinato de Kennedy o la oprobiosa caída del Imperio Romano de Occidente.

Quedan por explicar dos misterios acerca del fantasmal lobito del vendaval.
      El primero de ellos es su nombre común: warrah.
      Desde hace años me llamó la atención que el principal periódico inglés de las Malvinas llevara precisamente ese nombre, "Warrah", por su connotación y sonido indígena.
      Al poco tiempo me convencí, y varias fuentes coinciden, en que "warrah" es una corrupción fonética inglesa de la palabra guaraní "guará", que significa "zorro" y se pronuncia casi exactamente igual.
      Sin embargo, el nombre "warrah" para describir a la especie que nos ocupa se usa desde los albores del siglo XVII. Es seguro, entonces, que gauchos o peones de campo argentinos o paraguayos fueron llevados a Malvinas por sus patrones españoles y siguieron prestando servicios -ellos o sus descendientes- a sus nuevos empleadores británicos luego de la captura de las islas.
      Porque el idioma guaraní sólo es hablado en la Argentina por grupos humanos del litoral nordeste (correntinos, chaqueños, formoseños o misioneros) y es una de las dos lenguas oficiales de la República del Paraguay.
      Nadie ha podido, hasta el día de hoy, ofrecerme una mejor teoría.

La segunda pregunta misteriosa (acaso más perturbadora) gira alrededor de la procedencia del lobo-zorro de las Malvinas.
      El caso del dingo (con el cual, como queda dicho, se ha intentado infuctuosamente trazar un paralelismo), puede explicarse a través de las antiguas migraciones humanas del Sudeste asiático hacia Australia. Hace unos 5000 años, los navegantes asiáticos pueden haber llevado lobos indios (Canis lupus pallipes) o árabes (C. l. arabs) en sus canoas, trasladándolos a Australia como auxiliar en la caza o simplemente como comida viva, ganado menor en pie. Luego de tantos siglos aislado de sus congéneres (también único mamífero placentario terrestre de la gigantesca isla-continente), Canis dingo persistió sin mezcla como perro de pura raza.
      Pero no parece que sea éste el caso del lobo malvinero. Si no se ha encontrado siquiera una sola evidencia de presencia humana en la isla antes de los tiempos modernos, ¿cómo se supone que debamos entender la existencia del warrah en nuestro archipiélago?
      Tres teorías, todas sin comprobar (y tal vez nunca lo sean) pero muy interesantes, han tratado de explicar este interrogante.
      La primera, ya citada, refiere el traslado de zorros patagónicos a las islas por antiguos navegantes canoeros. Se la considerará errónea hasta que se encuentren restos arqueológicos (lo que, a esta altura, parece ya altamente improbable).


      Una segunda apunta a la situación de las Malvinas en el supercontinente Gondwana. Como se observa en el mapa, las Malvinas (señaladas con un círculo) estuvieron, hace 130 millones de años, en el preciso centro de una aglomeración supracontinental que incluía a Sudamérica, África, la India, la Antártida y Australia. ¿Pudo un antepasado de los mamíferos quedar atrapado en esas islas y evolucionar independientemente para devenir en nuestro perdido warrah cuando ellas quedaron aisladas en medio del mar? Es muy improbable. Ningún mamífero de nota vivía en Gondwana en aquellos tiempos, y es muy poco probable que un dinosaurio, antepasado de un mamífero carnívoro, haya evolucionado hacia el zorro sin dejar huella paleontológica de tipos ancestrales como osos o, más atrás, reptiles parecidos a mamíferos. De hecho, en Malvinas no se han hallado fósiles de saurios en absoluto.
      La tercera y quizás más razonable explicación refiere a tiempos más recientes: hace unos dos millones de años, en el Pleistoceno, las Malvinas estuvieron o pudieron estar unidas a Santa Cruz por un puente de tierra. A través de él pudieron los zorros patagónicos llegar caminando hasta Malvinas. Si el puente no existió, al menos sí se sabe que el nivel del mar era mucho más bajo en aquellos tiempos (unos 80 cm en promedio en esa zona), por lo que algunos warrahs grandes pudieron llegar caminando por el fondo sin prácticamente mojarse los bigotes.


Sin puente, la teoría no explica qué comieron los warrahs durante el ímprobo trayecto de 450 km. Con las patas en el agua (a menos que hayan aprendido a pescar), ni por qué, si los zorros pudieron ir caminando por el agua, no se les ocurrió lo mismo a otros animales de igual o mayor porte (guanacos o ñandúes o incluso al hombre, ya que el período Pleistoceno culminó hace sólo 10000 años). Con puente, tampoco explica por qué sólo el warrah decidió emigrar, ni por qué no hemos hallado restos humanos en las islas.
      Es probable que estas dos cuestiones acerca de nuestro bello lobito austral permanezcan en el misterio para siempre.

Nada nos queda del warrah, de modo que ni siquiera podemos concer su aspecto con certeza: pese a lo abundante que fue, hay hoy sólo dos mandíbulas, once cráneos, seis cueros rellenos y dos ejemplares embalsamados, dispersos entre distintos museos del mundo. Puede vérselos y añorárselos en Londres (British Museum of Natural History y Museum of Royal College of Surgeons), Estocolmo (Naturhistoriska Riksmuseet), Filadelfia (Academy of Natural Sciences), Bruselas (Institut Royal des Sciences Naturelles de Belgique) y Leyden (Rijksmuseum van Naturlijke Historie). Había también algunas piezas en le Museo de Historia Natural de París, pero se han perdido, fueron robadas o han sido destruidas.
      En la Argentina, fieles a nuestra desaprensiva costumbre, nada. Ni un cráneo, ni un diente, ni siquiera un pelo de warrah. Y no porque se hayan perdido: nunca los hubo. Nunca nadie se ocupó jamás de conservar un testimonio acerca de nuestra primera especie aniquilada.

A pesar de su amargo y trágico destino, hay quien dice que, en las tormentosas noches malvinenses, entre el rugido del viento antártico pueden escucharse sonidos que semejan unos agudos, cortos, nerviosos ladridos. No es el grito de las aves en sus nidos: no es el golpe del mar contra las rocas.
      Es el gemido insomne de las almas de los warrahs, perdidos para siempre y convertidos en tristes y solitarios fantasmas del vendaval.