El pueblo de los administradores.


Los primeros habían sido de estancias: Primera y Segunda argentina, las cercanas. Luego los de las estancias más distantes.

Más tarde  por reconversión uno de esos establecimientos aparece el frigorífico, en él también habrá un administrador.

La hora petrolera ofreció administradores de yacimiento.

Y la apertura de caminos ofreció administradores en Vialidad.

Cuando el pueblo: los vecinos, y sus instituciones, necesitaba una ayuda extraordinaria allí estaban los administradores.

Los de carácter público podían reclamar un pedido por nota.

Pero con los privados bastaba la palabra.

De haberse dado elecciones aquel tiempo, y algún administrador se habría presentado de candidato, seguro que ganaban.

Pero la política no estaba permitida, y ser Administrador era tener abierta una puerta muy importante, puerta hacia el futuro..

Un administrador podía contribuir a un día inolvidable para unos escolares.

Sacar a un empleado preso para que vaya a trabajar.

Prestar una máquina para ayudar en la instalación de una casa.

Comprar todos los números de una rifa...