YOLANDA DIPS, y el periodismo como un espacio de transferencias.


Nació en Comodoro Rivadavia pero la anotaron en Córdoba, aunque ella se siente riograndense.
De niña era la mayor entre los hermanos y su padre –un Cochabambino que estudió en la Argentina y se quedó- hubiera querido que estuviera al frente del negocio, y de la profesión.
Pero su inclinación fueron las ciencias sociales. Un día le anunció que iba a estudiar Periodismo, y la respuesta inmediata fue: ¿Eso se estudia?
Al tiempo estaba en La Plata donde se formó para comunicar, y se formó para formar.
Su trabajo docente en el CENT 35 la ha vuelto una trabajadora nocturna. Hizo una apuesta sustancial con la radio para participar de nuestras entrevistas mañaneras.
Pronto cumplirá cincuenta años, una edad en que buena parte de los docentes fueguinos se jubilan, pero ella no se imagina en esa situación: entro tarde a la Administración Púbica y le queda un tiempo por andar, un tiempo que disfruta.
La carrera de Comunicación se ve enriquecida al tiempo en que disminuye la oferta laboral para los jóvenes, y pero cuando aumenta la demanda fabril se van perdiendo vocaciones. De esta experiencia se van sumando generaciones de alumnos que ya están en el mercado laboral fueguino. LRA 24 les ofrece a partir del espacio CEMENTO FRESCO la oportunidad de hacer una práctica intensiva de radio, a los que terminan.., y en esto está Yoly.
Ya durante dos temporadas realizó con Nélson Ávalos la versión radial de La Movida, un quincenario informativo del quehacer artístico y cultural local que llegó a editar ¡99 ejemplares”
Dice que la cosa más linda de la vida fue ir a Cuba, ella cree en la revolución cubana y su viaje sirvió para ver en el terreno los logros que imaginaba. Se sorprendió por o mucho que el hombre común sabe de nuestro país, de su experiencia política, de sus luchas.., como el caso de Malvinas.
Señala que entre las cosas más feas en su existir están las pérdidas, siendo la mayor la muerte del padre, cuando ella ya tenía más de 30 años; hubo que liquidar la farmacia y ver como se ordenaba la vida familiar para la madre y los hermanos. Tal vez eso precipitó su retorno a la Tierra del Fuego.

Encomillamos algunas de sus apreciaciones:
Soy una convencida que lo que no te mata te fortalece. Después valorás más, y no te quejar por cosas pequeñas”-
“He tenido trabajos donde he tenido que soportar determinados jefes..”
“Si bien el periodismo me fascina, da clases de periodismo me encanta, salgo de dar clases feliz”
“Yo trato de brindar desde la cátedra en que estoy, parte de lo que recibí en La Plata, en la Universidad Nacional de La Plata, eso que me partió la cabeza”.
“Muchos reclaman que a los estudiantes les falta calle, pero la calle se consigue. El hablar bien en el micrófono, en escribir bárbaro, si no le das contenido, poder hacer un análisis, ahí si hay que comenzar a preocuparse”
“Hay un mercado en el periodismo que te leva a trabajar por dos mangos2.
“Creo que la ley de medios le ha dado a los locutores, a los operadores, pero a los periodistas no los tienen en cuenta”.

Dips advierte que ella no separa el ser periodista de sus principios, ni la cuestión ética de lo que hace. Ejerce representaciones gremiales en un duro terreno y aunque es de pocas palabras, también es de las que no se calla.

Yolanda Dips vive lo suyo, comunicar y enseñar, como una gran contribución democrática.