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El roll on roll off: Hace diez años.


Aunqeu la información decía venir de Ushuaia en realidad respondía a un anuncio dado en la Provincia de Santa Cruz: la necesidad de integrarnos nos aguas argentinas era vista también como un proyecto ligado a los destinos de la cercana provincia.

Transcribimos:


El Ministro de Economía de Santa Cruz, Luis Villanueva, aseguró que las cabeceras de las terminales para el cruce por aguas argentinas entre esa provincia y Tierra del Fuego, serían construidas entre Cabo Vírgenes y Cabo Espíritu Santo, según proyecta el gobierno de esa provincia.
“Este tema es algo diferente de los proyectos que ya existían y de los que habíamos participado, donde se tomaba el puerto de Punta Loyola con el que en la Isla construía en Caleta La Misión, próximo a Río Grande, pero la idea nueva es poder realizar una vinculación marítima desde el Cabo Vírgenes hasta el sitio más cercano, por aguas jurisdiccionales argentinas”, dijo el funcionario, según publicó ayer el matutino santacruceño La Opinión Austral.
Villanueva aclaró que lo que ahora se pone en marcha es el mecanismo que va a permitir analizar la factibilidad  técnica del proyecto  y en este sentido confirmó que existe el compromiso de la Nación de financiar, a través de un crédito de 20 millones de dólares para ambas provincias, esta etapa del procedimiento.
La semana pasada  el gobernador Jorge Colazo confirmó que “en los próximos días se iniciará el estudio de factibilidad e impacto ambiental en las posibles  zonas donde se instalarían las rampas de llegada y zarpada de los buques que harían la travesía”.
Por ahora el proyecto se fundamenta en la utilización de buques tipo Roll-On Roll-Off, por su facilidad y capacidad de carga, ya que se trata de una de las pocas embarcaciones aptas para el cruce de la boca oriental del estrecho de Magallanes, una de las zonas de mayor varie4dad de vientos y mareas, según los especialistas.
La distancia que media entre Espíritu Santo y Cabo Vírgenes es de 18 millas náuticas, unos 32 kilómetros. De acuerdo con el tipo de embarcación y su carga, como así también las condiciones meteorológicas, será el tiempo que demande la travesía y esto debe ser analizado pormenorizadamente.

Según se estima, el sector que se vería directamente beneficiado por el cruce en barco por aguas argentinas es el transporte terrestre de carga, que ahorraría tiempo y dinero y evitaría finalmente utilizar el paso por territorio chileno.

ROOL ͠ ON ROLL ͠ OFF: Un camino en el agua. Segunda parte.

Ha comenzado a abundar la información relacionada con este tema, pero en rescate de los escritos propios, aprecien lo descripto hace tantos años... 


HOY POR HOY

Las prioridades gubernamentales se concentraron en el roll-on – roll-off, dándole preeminencia sobre otros proyectos en algún momento esbozados y de alta tecnología: los aerodeslizadores.
Pese a que las obras apuntan hacia la concreción y que las finanzas del país no son un reaseguro para su terminación, el roll-on – roll-off se ha transformado en un frecuente desconocido para todos los sureños.
La expansión lenta de los sistemas portarrodantes, se deben fundamentalmente a la falta de infraestructura apropiada; una gran cantidad de puertos en el mundo no pueden recibir sistemas de “ferry”, otra de las denominaciones con que se lo conoce, por carecer de una rampa apropiada. La plataforma constituye una especie de cordón umbilical entre la planchada de la nave y la costa, donde deben hacerse prolijos estudios de mareas y costas.
Los sistemas roll-on – roll-off emplazada en otras latitudes, sirven principalmente al turismo. Se estima que anualmente por este sistema, se transportan más de 150 millones de pasajeros en 27 millones de vehículos. Estadísticas de 1971 señalaban que el 25 % de este tráfico se registra en el norte de Europa y un 13% en Japón.
Los grandes usuarios son los turistas y en las épocas de baja, sus lugares son reemplazados por camiones. Así se da el caso de Suecia que maneja el 26% de su comercio exterior por este sistema de transporte.
Los “ferrys” sirven eficazmente para cortas distancias, admiten carga combinada, reducen costos de manipulación de carga y descarga. El sistema roll-on - roll-off está hecho en función de racionalizar las operaciones disponiendo de un 20% del tiempo para carga y descarga y un 80% de travesía. Los sistemas convencionales lift-on / lift-off – por grúa- destinan frecuentemente un 35 a 50% del tiempo en maniobras de carga y descarga.
La inexistencia de rampas en los puertos, se salva en los últimos diseños navales con la instalación de rampas gigantes articuladas. Tal es el caso del roll-on – roll-off “Paralla”, cuya rampa de 36 metros se encuentra situada en la popa del navío, en un ángulo con el eje longitudinal del buque en 40°. Otro modelo de rampas: Slowing ramp puede puede modificar su ángulo en cada escala según las condiciones del puerto convencional a la cual atraquen, siguiendo sus características o los niveles de mareas. Estos últimos ensayos prescinden de las rampas convencionales permitiendo el atraque por los dos costados del navío. Su creación responde a la creciente demanda de tránsito automotriz y el reducido número de apostadores roll-on – roll-off, pero el sistema se encarece.
Los 22 puertos terminales ingleses transbordan un promedio de 13 millones de toneladas anuales y los distintos puertos con que se vinculan, son los que proponen estos sistemas más caros de transbordo.





DISTANCIAS

Para quienes tienen su experiencia de tránsito por el Estrecho de Magallanes en la barcaza chilena, la imagen del roll-on – roll-off parece análoga a este servicio.
El Ferry – Patagonia fue puesto en funciones uniendo Punta Delgada con Bahía Azul a fines de 1976. La nave fue construída en los Astilleros ASENAV de la ciudad de Varldivia ante una solicitud de la Sociedad Transbordadora Austral Bloom Ltd, con el respaldo de la Corporación de Fomento del vecino país en la ayuda crediticia.
La nave diseñada por el Arquitecto Naval Eberhard Kossman, tiene 43 mts. De Eslora; 11 de manga, 2,35 de Puntal; con una potencia de 740 HP alcanza a desarrollar una velocidad de 10 nudos, cubriendo de esta manera su rutinario trayecto en algo así como 25 minutos (con buen tiempo).
Pero una travesía de hora y media como la anunciada en el Atlántico Sur, requerirá seguramente una embarcación de mayores dimensiones; no solamente por las condiciones de navegabilidad de esas aguas, sino también porque a mayor tiempo de travesía habrá que equilibrar con mayor capacidad de transporte.
Habrá que esperar un perfil más concreto de las terminales marítimas para conocer, gobierno republicano de un medio, las características de las nuevas naves que deberán ser construídas de continuar en tal nivel nuestra alicaída industria naval, por los países líderes en la materia.





ASÍ NACIERON

Dedicados inicialmente al transporte de ferrocarriles en la zona del Báltico, los sistemas roll-on – roll-off se iniciaron hace cincuenta años en el transporte de pasajeros y automóviles.
En 1930 el noruego Otto Thorensen y el inglés Capitán Townsend, adquirieron un dragaminas al que transformaron en un transporte de 168 pasajeros y 30 vehículos el “Forde”. El transbordador se mantuvo en explotación en el Canal de la Mancha con gran éxito, hasta que llegada la guerra fue requisado por el gobierno británico. Pasada la contienda, los socios retoman la actividad liderando el mercado con la firma T.T. –Car Ferry Ltd, al tiempo que se construían terminales entre Inglaterra e Irlanda, la península italiana con Sicilia, Ceuta y Algesiras.
Hoy existen en Europa más de 300 líneas regulares y su eficacia ha puesto fin a tradicionales estudios –proyectos de integración-, como el napoleónico sueño de un túnel bajo el canal de la Mancha.

Las más modernas unidades, permiten hoy un ritmo de carga de 2.000 toneladas hora, existiendo un servicio en el mundo más de veinte navíos de esta naturaleza con una capacidad superior a las 14 mil TBM, compitiendo en numerosos sentidos con el tráfico interoceánico.
Las naves de este sistema, están dotadas de una fuerza propulsora constituída por dos motores que facilitan óptimos operativos de maniobra y atraque. La Unión Soviética ha encarado también en los últimos años, la adopción de este sistema, inclinándose por navíos de menor porte entre 5.200 a 5.500 TBN con motores de 8.000 a 9.100 BHP, una estrategia similar es la adoptada por Japón.
Mientras esto ocurre y en la perspectiva de reemplazar los sistemas Diesel, ya se hacen estudios sobre la aplicación regular de turbinas de gas, un roll-on – roll-off dotado de dos turbinas de 37.599 HP cada una, une a una velocidad de 30 nudos los puertos de Helsinsky y Copenhague.
La elevada tecnificación de estos adelantados sistemas náuticos, va permitiendo una reducción en la tripulación, la que finalmente es similar a la de un avión, cuatro o cinco hombres, sobre todo en las naves de corto trayecto.
Mientras los transbordadores buscan asentar su plaza en el moderno mundo del transporte, luchan para no ser desplazados por los proyectos futuristas denominados aerodeslizadores, semisumergibles y multicascos.
Por este camino de sueños, por este sendero de agua, transitan las aspiraciones de muchos argentinos.
Su concreción permitiría prescindir de un forzado paso por Chile que, en la inestabilidad de nuestras Relaciones Internacionales, parece tranquilizante. El sistema promete ser rentable, al menos por aquello de evitar una fuga de divisas continuas hacia el extranjero; todo dependerá de las fuentes de financiamiento que se consigan para esta obra.
Se estima también, que una década después de su implementación, habrá que pensar en “tarifas nuestras” que atiendan más a reponer los costos de inversión que a crear una situación de competencia con el país limítrofe.
Por otra parte, es bien sabido que los transbordadores chilenos deben sus mayores ingresos a nuestros vehículos y la implementación de un sistema como el propuesto para el Atlántico Sur, sería el fin de tan pingües ganancias.
Pero junto a esta realidad se mueven otros indicadores: costos, tecnología, soberanía, licitaciones y concesiones, distancias y un gran fantasma: presupuesto.
Queda por esperar también qué mundo tendremos cuando la obra haya recuperado sus costos de inversión; porque más allá de la importancia que tendrá dar este salto al continente por aguas argentinas, quedarán siempre 2.800 km que salvar, hasta los centros de decisión de transporte terrestre con altos costos de combustible.



SISTEMA Y CONTRASISTEMA

Recrudecen denuncias que vinculan la administración de estos territorios australes y sobre los cuales cobra intervención la Fiscalía Nacional de Investigaciones Administrativas.

El ex-Capitán de Fragata y actual Capitán de Ultramar Ernesto Caniglia, presentó un recurso por violación de la legislación de cabotaje por parte de la Secretaría de Intereses Marítimos y altos oficiales retirados de la Armada.

Las publicaciones periodísticas consignaron la denuncia basada en la categoría de "barco argentino" que se confirió al navío "Tujín" estando autorizados desde junio del año pasado para operar entre Buenos Aires y Ushuaia por cuenta de la Naviera Argentina Alfacrusis.

La nave en cuestión fue anunciada como del sistema roll on roll off y las concesiones fueron publicadas en el Boletín Oficial de la Nación.

Caniglia  considera que la exposición en la medida es una "operación privilegiada con una excepción otorgada ilegalmente", agregando que "se había efectuado sugerencias" a la naviera argentina interesada en el tráfico, para que retirara su pedido".

"Trujín" de tripulación y bandera mexicana según la denuncia, vulneraría aspectos geopolíticos del país en la región.

¿Habrá u mar de fondo o pasará al mar de aceite de los archivos?





El roll-on – roll-off  trae muchas respuestas, pero continua abriendo un sinnúmero de interrogantes.





 

ROOL ͠ ON ROLL ͠ OFF: Un camino en el agua. Primera parte.


En el año 1983 iniciamos una experiencia periodística en forma de mensuario a la que titulamos TRUCO. Ya en su primer número nos referíamos al cruce por aguas argentinas, el tema que tanta vigencia cobró en los últimos días con el anuncio presidencial desde Río Gallegos. Supongo que con todo lo que se ha hablado sobre el tema, y las investigaciones que se encausaron, sumarán toneladas lo escrito sobre el particular. Pero vengo a recordar lo que escribimos en aquel entonces, por si sirve al conocimiento general. Uno de los generales que menos manda.

Bajo los más diversos rótulos, los fueguinos de todos los tiempos se han esforzado por esclarecer al país su condición insular. Y si no hubieran mediado los acontecimientos fronterizos del último lustro serían muchos más los argentinos que no se percatan de la existencia del Estrecho de Magallanes, del habitual tránsito por Chile en el transporte terrestre y de una situación de dependencia hacia ese país generada fundamentalmente por el escaso potencial naviero nacional.
El ascenso de la administración Suárez del Cerro, vino a colocar en la mesa de las discusiones, la implementación de un sistema de vinculación física entre el sector argentino de la Isla Grande de Tierra del Fuego y la Argentina continental; todo circunscripto en cuatro términos ingleses: “roll-on - roll-off”.




“Entra rodando, sale rondando”, -decía el mandatario cuando recién comenzábamos a conocerlo los fueguinos- y describía con las manos un arco que pretendía simbolizar el salto grande que daríamos sobre el Atlántico Sur.
Se habló de plazos cercanos, de prioridades de todo orden para cristalizar el proyecto. Llegó a cerrarse la frontera pero la respuesta del Ejecutivo Nacional no fue inmediata. Pasó una guerra y los detalles del proyecto aún no han sido definidos. Se prefirió promover una competencia deportiva, a divulgar detalles de las conclusiones de la Royal Woskalis Westminster, una consultora de factibilidad.
En distintos foros periodísticos se insistió sobre el imprescindible cruce del Estrecho de Magallanes por aguas argentinas, dislate geográfico que no tiene en cuenta que las márgenes de este paso son patrimonio chileno y que en todo caso, el cruce será por el Atlántico Sur.
Y al fin llega la licitación de la obra: La construcción de las dos terminales, los dos puertos, atrae a numerosas firmas: Ingenieros Asesores S.A. y Estudio de Ingeniería Hidráulica; Encofisa-Conipa-C, Rivelli-Krupp-Auxini – Atha – Lexport – GAT; Vicente Robles S.A. – MCICIP; IMPRESIT SIDECO- Dycasa – ATEC – I ATASA – ECOCONSULT; Marlin – Sebastían Marolese – Empresa Argentina de Cemento Armado; Dragados y Obras Portuarias – SUPERCEMENTO – TECHINT; PANEDILE ARGENTINA; Great Lakes Argentine; INALRUCO; SANYMCOTENOR; SADE-FRANKLIN CONSULTORA; PILOTES FRANKLIN CONSULTORA; PILOTES FRANKI; COPIGA – D´APPOLONIA CONSULTING – J. C. Caballero S. A.; Compañía Argentina de Construcciones. Tras una inversión prevista en más de cien millones de dólares, catorce conglomerados empresariales con su capacidad, su tecnología, su experiencia y sus expectativas presupuestarias.
El trabajo comprendería a la vez el desvío de la ruta tres desde Río Gallegos a Cabo Vírgenes (134 km) en Santa Cruz y la consolidación del tramo Espíritu Santo- San Sebastián (81 km) en la Isla Grande.



Al final, la travesía se vería reducida en 55 km, sin pasar por Chile, obviándose de esta manera trámites policiales, más no aduaneros, si siguen en vigencia los regímenes de promoción diferenciales. El tiempo de la navegación es otra de las incógnitas. Durante estos dos años el programa roll-on – roll-off, se constituyó en un lugar común dentro de las preocupaciones fueguinas a tal punto que en la emergencia política que transitamos, figura como obra impostergable en distintas plataformas electorales en elaboración.
Llega un funcionario del resto del país y ¡zas! allí surgen las preguntas de compromiso sobre regímenes de promoción y roll-on – roll-off, temas para los cuales siempre deben tener un sí.
Quedaron de lado las circunstancias apremiantes que apuntaron en un momento a reeditar el tráfico comercial hasta Caleta La Misión con navíos BDT. Se peticionaron subvenciones y créditos para encontrar en algún lugar del mundo la “barcaza” ideal, pero no se encontró en algún herrumbrado casco una respuesta para las inquietudes del mercado fueguino. Un buque porta-contenedores, quiso ser la alternativa, pero el intento fracasó toda vez que la existencia de importantes flotas de camiones comprados en el marco de la ley 19.640 exige su forzado y periódico retorno al Territorio. Un alegato justicialista reclamando la disponibilidad del Buque de Transporte de Tanques “Cabo San Antonio”, que tan buenos servicios prestó a la comunidad como nexo naval durante la guerra, no mereció respuesta.
Y mientras tanto se sigue dibujando el camino de agua, con insistencia para que el sueño no desdibuje el trazo.