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TRÍPTICA NACIONAL.LENGUA.09. COMPRENSIÓN Y PLACER EN LA LECTURA.

Para que el tedio que provoca toda obligación no aniquile el placer de la lectura, las investigadoras sostienen que la forma en que se aprendió es una marca a fuego.

María Elena Cuter (1) dice que "cuando la comprensión se deja para después de haber aprendido cómo se juntan las letras para formar sílabas y cómo las sílabas se juntan para formar palabras, lo que se escribe o lo que se lee queda en un segundo término, es decir que el significado no tiene mayor relevancia.

Por eso es que cuando hablamos de los viejos métodos hablamos de frases sin sentido. Cuando los chicos desde el inicio se meten con textos de verdad a escribirlos o leerlos con la ayuda del maestro, el sentido de los textos que leen y escriben está puesto en primer término. así lo que dejamos de escuchar es la frase de la maestra: 'No entienden lo que leen' porque los chicos desde el inicio intentan entender lo que leen, intentan expresar sus ideas con coherencia, con solvencia, con intención, con propósito comunicativo, pensando en su destinatario, aunque en principio le cueste mucho." Lerner apela a Franz Smith para completar el razonamiento, "el chico deja de ladrar lo escrito".

Las posibilidades que abren los distintos textos son la herramienta para encarar las distintas lecturas. Las especialistas remarcan que "proponemos que lean con propósitos variados. Por ejemplo que lean para entretenerse, para divertirse o para emocionarse, entonces van a leer literatura. En otras situaciones tendrán que leer para obtener información y en otras porque tienen que hacer algo y comprender las instrucciones. El criterio es que haya variedad de propósitos y de textos".

Muchas veces los padres plantean que es cierto, el chico se expresa mejor pero las faltas de ortografía son horrorosas

Qué pasa con la corrección del error?

--Alguien puede decir: los chicos antes escribían sin faltas de ortografía y hoy escriben plagado de errores. Primero, no estamos seguros de que así sea. En segundo término, si todos los chicos del curso escriben "Ese oso se asoma" es muy probable que lo hayan escrito unas cuantas veces antes, todos escriban lo mismo y eso aparezca sin errores de ortografía. Si en el mismo nivel, en el otro grado, los chicos están resorbiendo un cuento que la maestra les contó --un cuento que a veces ocupa dos páginas--, evidentemente el grado de libertad y de error ortográfico es mayor.

Ahora, es un equívoco pensar que desde nuestra postura didáctica, estamos sosteniendo que los errores de ortografía deben ser dejados de lado y que lo importante es que el chico se exprese, dejarlo escribir como escriba así como uno deja que una pera madure en el árbol.

La verdad es que se propician intervenciones didácticas muy precisas de trabajo sobre la ortografía, pero quizás, todo el concepto de qué es el error es lo que se esté reformulando".

(1) M.E.Cuter. Es docente. Ha trabajado en distintas instancias de formación y capacitación de maestros. 
Formó parte del equipo de Lengua de la Dirección de Currícula del Ministerio de Educación de la Ciudad de Buenos Aires desde 1996 hasta el 2003 en que comenzó a coordinar el programa “Reorganización de las trayectorias escolares de los alumnos con 
sobre edad del Nivel primario de la Ciudad de Buenos Aires”. 
A partir del 2006 coordina también el equipo central de Lengua en el programa de Escuelas del Bicentenario de IIPE-UNESCO. 
Fue asesora de la Dirección de Gestión Curricular de la Dirección Provincial de Educación Primaria de la Provincia de Buenos Aires para la producción del Diseño Curricular en el  área Prácticas del Lenguaje y coordinadora del equipo central del área durante el inicio de implementación en 2008. 
Participa de la Cátedra de Alfabetización Inicial de la Dirección de Educación Primaria del Ministerio de Educación de La Nación. 
Es autora de diversos artículos de la especialidad y de materiales para docentes y alumnos.

TRÍPTICA NACIONAL.LENGUA.10. Adaptarse a la psicogénesis.

Es consenso entre los nuevos educadores que para tener éxito en imponer en los niños hábitos de lectura, es evidente que hay que salir del dictado, de copiar trabajos, del completar la historia que la maestra quiere y apostar a la historia que parta de la construcción del chico.

Para docentes formados en los métodos tradicionales, el pasaje al constructivismo que supone la psicogénis no es sencillo, máxime cuando la actualización puede quedar librada a inconexos cursos de capacitación.

Algunos como Amanda Donadío advierte que "yo prefiero que enseñen desde lo que saben. Un maestro obligado no puede enseñar nada, tiene que estar convencido. Aquel que lo hace por imposición del gobierno, de la directora o porque es lo 'moderno' hace barbaridades. Por ejemplo, consideran que un chico no aprende si un chico que está en el nivel silábido-alfabético escribe una sílabas completas y otras no.
Lo que pasa es que el chico tiene una gran confusión, si se estancó hay que ver qué pasó. Es importantísimo que el alumno relea lo que escribió. Lo que uno escribe no tiene valor si al otro no le sirve, no lo entiende. Corregir no tiene nada de malo".


Si nos preguntamos sobre cómo se debe promover la interacción entre los chicos?

La respuesta podría ser la siguiente: Los chicos aprenden junto con los otros. Discuten, aportan, preguntan al otro, ofrecen información, justifican para el otro: creen que allí dice y que debe escribirse de tal manera, así ellos también van reflexionando sobre lo que ellos leen y escriben.
Y los maestros, cómo actúan en ese escenario?

--El lugar del maestro cambia. Imaginemos que para la enseñanza tradicional de la lectura y la escritura, teníamos un maestro que estaba parado al lado del pizarrón escribiendo sílabas. Ahora tenemos un maestro que está recorriendo el aula, donde hay grupos de chicos que están leyendo o escribiendo y el maestro interviene, aporta información, aclara, genera dudas, plantea problemas, es un maestro que está recorriendo el aula, ayudando al trabajo con los chicos.

TRÍPTICA NACIONAL. LENGUA. 6. La psicogénesis.


Delia Lerner, ha sido la directora del Equipo de Lengua de la Secretaría de Educación del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

Su criterio acompaña nuestras lecturas sobre el método de la psicogénesis que se adueño de la enseñanza de la lecto escritura en nuestro país.

Ella ha señalado que "las investigaciones dirigidas por Emilia Ferreiro mostraron que los chicos no esperan a estar en un aula para comenzar a pensar acerca del sistema de escritura -al menos los chicos que están en medios letrados, rodeados de lengua escrita y participando en situaciones de lectura y escritura de los adultos - esto implica, desde el punto de vista de la escuela, la responsabilidad muy fuerte de brindar a todos los chicos esa posibilidad de contacto asiduo y permanente con material escrito y con la gente que lee y escribe. No sólo eso, además hacen falta situaciones didácticas que hayan mostrado su valor para que los chicos aprendan e intervenciones de los docentes en el curso de esas situaciones".

María Elena Cuter, integrante del equipo de Lerner, destacó que "los chicos no aprenden a leer y escribir como una tarea individual de aprender una decodificación sino que se pone el acento en la interacción entre los chicos al momento de aprender a leer y escribir que es algo que la escuela ofrece".


Desde la experiencia en el aula, Amalia Donadío, maestra de primer grado en la Escuela 15, Distrito Escolar 6 de la Ciudad de Buenos Aires, dice que "el chico sabe cosas y nosotros tenemos las herramientas para producir en el chico el conflicto que haga que él mismo sienta que su pensamiento fue errado. Por ejemplo, en primer grado cuando están en el nivel silábico, escriben una letra por sílaba y casi siempre las vocales. Se les dice que escriban 'aro' y ponen la 'a' y la 'o'. Entonces se les dice que escriban 'ato' o 'gato'. Ese chico que escribe 'ao' como dos palabras distintas se da cuenta que le falta algo: le faltan las letras que diferencian una palabra de otra. Hasta ese momento estaba seguro, tranquilo, que decía 'aro', pero ahora se da cuenta que no puede haber palabras distintas que se escriban igual".