EVOCACIONES*12 de marzo de 1765. Aparecen los primeros europeos que mencionan la canoa de corteza, entre los aborígenes australes.

En el cabo Quad, en el canal Jerónimo, un poco al norte de la isla Carlos III, BYRON había hecho contacto con algunos indígenas el 1º de marzo de 1765.



Sus “piraguas eran de corteza de árbol, de una construcción muy mal acabada. Los americanos [aborígenes]) eran siete, cuatro hombres, dos mujeres y un niño. Nunca antes había visto criaturas más miserables, estaban desnudos, con excepción de una piel de lobo muy fétida, puesta sobre sus espaldas; estaban armados de arcos y flechas que me regalaron a cambio de algunas cuentas de collares y otras bagaletas; las flechas, de dos pies de largo, estaban hechas de caña y armadas con una piedra verdosa; los arcos, cuyas cuerdas eran de tripa, tenían tres pies de largo”.

Un mes más tarde, el 9 de abril de 1765, un oficial que BYRON había enviado a hacer un reconocimiento no lejos del canal Jerónimo, le “en su informe, que había encontrado americanos cuyas piraguas eran de una construcción bastante diferente de las que habíamos visto en el estrecho. Estaban hechas de tablas cosidas, en tanto que las otras no eran si no de corteza de árbol anudado a los dos extremos y atravesadas en el medio por un trozo de madera corto, para mantenerlas abiertas, casi como los barquitos que hacen los niños con vainas de guisantes. Los americanos le parecieron más estúpidos aun que ninguno de los que habíamos visto. Estaban desnudos, y a pesar del rigor del frío no llevaban otra cosa que una piel de lobo marino, arrojada simplemente sobre sus hombros; ni siquiera los cerdos hubiesen querido probar su comida: era un gran trozo de ballena, ya en putrefacción, y cuyo olor infectaba el aire desde lejos. Uno de ellos cortaba esta carroña con los dientes, y daba los trozos a sus compañeros que los comían con la voracidad de bestias feroces”.

Poco antes, el 12 de marzo de 1765, un oficial había informado que algunos halakwulup : “le habían dado un perro, y que una de las mujeres le había ofrecido un niño que llevaba sobre su seno; no es necesario decir que esta singular oferta no fue aceptada; pero ella prueba, al menos, ya sea una depravación que ha apagado en el corazón de estos salvajes los sentimientos más naturales, o una extrema pobreza que violenta la naturaleza”.  Sin embargo, BYRON recibió en general una favorable impresión de los indígenas del Seno Skyrng

De todos modos, el hecho que merece la mayor atención es que JOHN BYRON fue el primer europeo que menciona este tipo de canoa, ya conocido entonces en el norte y, por cierto, diferente de las antiguas canoas de corteza siempre en uso en el Estrecho de Magallanes.

Sobre sus expectativas en el resto del viaje cuenta, entre otras cosas:
“Al pasar por la costa cerca del cabo Froward, vimos humo, y avistamos pronto un grupo grande de salvajes, algunos de los cuales cuando nos vieron, arrojaron sus embarcaciones al agua para acercarse a nuestro barco... Algunos llevaban arcos y flechas de una manera tan dura que nos fue imposible quebrarla. Sus arcos no sólo eran muy pulidos y fáciles de doblar, sino que también trabajados con mucha destreza, la cuerda estaba formada de tripas trenzadas. Las flechas eran de más o menos seis pies de largo, y su punta formada de un guijarro en forma de azada, elaborado con tal finura, como si lo hubiese hecho un tallador. Al otro extremo de la flecha se encontraba un mechón de plumas para proporcionarle dirección al vuelo. Estos salvajes tenían también lanzas. Se veían muy miserables y además muy mansos. Al amanecer cada uno va a hacer su tarea, y al ponerse el sol se dirigen de nuevo a sus moradas. Viven casi exclusivamente de peces, especialmente de caracoles y moluscos, que existen en gran abundancia en esta región y son más grandes que los que se suele comer en Inglaterra.

“Las embarcaciones que utilizan están hechas en su mayoría de corteza de árbol, y tienen capacidad como para soportar una familia. Son muy livianas, y cuando los salvajes van a tierra, las arrastran a la orilla para que la marea no se las lleve. Parecen ser muy cuidadosos de su mantenimiento. Aunque estas embarcaciones en general están muy mal construidas, vimos, sin embargo, también algunas que estaban unidas con mucho arte. Utilizan el fuego para trabajar la madera. Todas sus embarcaciones son estrechas, y en ambos extremos tienen puntas bastantes altas; desde ellas lanzan sus venablos a los peces, los que saben atrapar con especial destreza también a algunos pies de profundidad bajo el agua. Esto es, no obstante, lo único en que se refleja algún razonamiento entre los salvajes, ya que nos parecieron por el contrario incapaces de comprender las cosas más fáciles que intentamos hacerles entender...”

APUNTES PARA UNA HISTORIA DE LA AERONÁUTICA DE TIERRA DEL FUEGO.2.2

Renovamos nuestro abordaje a los escritos que nos dejara Graciela Santamaría, durante el II Congreso de Ciencias Históricas Fueguinas, Río Grande-1978.



Mientras en Buenos Aires se realizaban los trabajos para la instalación de la línea aérea que uniera la capital de la República con la Patagonia y Tierra del Fuego, en ALEMANIA se preparaba la expedición para recorrer a nuestra isla del Sur por mar y por aire.

GUNTHER PLUSCHOW, marino y aviador destacado en la Primera Guerra Mundial, concretaba con esta expedición el sueño de su vida acariciado por más de 30 años “llegar” “en velero y aeroplano a través del país de mis sueños –Tierra del Fuego”.

En noviembre de 1927 partió del puerto de Rusum, Alemania, en una pequeña balandra con motor auxiliar, cuya tripulación estaba compuesta por 5 hombres. Había recibido aportes de diversas empresas alemanas para cumplir la tarea de exploración, filmación y fotografía, objetivos de este viaje.

En setiembre de 1928 llegó a Buenos Aires donde fue calorosamente recibido por el pueblo argentino, instituciones y comercios alemanes en nuestro país y, además, por la prensa local y los corresponsales italianos, americanos e ingleses. Se le instaló en el Yacht Club Argentino, en Dársena Norte.

Prosiguió su viaje, penetrando el 21 de octubre en el Estrecho de Magallanes, comenzando así el periplo por Tierra del Fuego con la finalidad que él mismo se fijara: “Este primer viaje sire, principalmente, de información. Me he propuesto hacerme una idea de todo cuanto nos espera, y por eso quiero estudiar y elegir los mejores y más hermosos lugares para filmar y fotografiar, buscando al mismo tiempo puntos de orientación para mi hidroavión y sitios adecuados para amarar en caso imprevisto de necesidad”. (10).

Doce días le llevó este primer viaje. Pasó por Ushuaia y se instaló en Magallanes para el ensamblaje del hidroavión.  La Casa HEINKEL, de Warnemunde, le entregó un hidroaeroplano con un motor BMW-4 que llegó despiezado hasta Magallanes (hoy Punta Arenas, Chile) en el vapor alemán Planet.

Con gran paciencia y soportando las condiciones adversas del clima, pues armaban el avión al aire libre, consiguieron poner en condiciones de vuelo al “CONDOR DE PLATA”, que el Capitán Pluschow bautizó con el nombe de TSINGTAN D1313.


Luego de un corto vuelo de prueba a fines de noviembre de 1928 partieron de Magallanes hacia Ushuaia, con una voluminosa saca de correspondencia. Sobrevolaron Porvenir, capital de la Useless, la isla Dawson (aquí, alcanzaron los 2.500 metros de altura) y la Bahía Almirantazgo; prosiguiendo hasta el Lago Fagnano.  Contornearon luego la cadena Valdivieso para posarse finalmente en las aguas del Beagle, frente a Ushuaia, capital de la Gobernación Marítima de Tierra del Fuego. El vuelo completo había requerido una hora y cuarenta minutos.

“El primero correo aéreo, el primer paquete postal que desde la tierra firme hasta la punta extrema de la Tierra del Fuego vino por los aires, lo entrego yo mismo en propias manos del Gobernador”. (11)



Al día siguiente, a primera hora, el Cóndor de Plata, regresó a Magallanes,  llevando también una primera saca de correo aéreo, en sentido inverso. Pero esta vez el mismo proyecto duraría dos días. Las condiciones meteorológicas se presentaron adversas por lo que alcanzó Puerto Valentín, al Norte de la Isla Dawson, después de dos horas y media de vuelo y con el consiguiente agotamiento de combustible. En un aserradero de Puerto Harris, el Capitán Pluschow pudo conseguir cuatro latas de bencina después de una larga marcha a pie y a caballo. De regreso a Puerto Valentín y, ya aprovisionado, el Cóndor de Plata alcanzó Magallanes en una hora cumpliendo la entrega del correo.

Junto a la satisfacción de ser el primer correo aéreo en la región estaba también la de fotografiar y filmar esa región casi inexplorada.

Continuó su trabajo recorriendo el islario, canales, fiordos, glaciares, etc., y hasta se “atrevió” a filmar Cabo de Hornos. En febrero de 1929 realizó lo que él llamó su gran vuelo “desde Monte Sarmiento, en el Oeste, hasta Ushuaia, en el Este –el vuelo transversal completo de una punta a otra de Tierra del Fuego –que nadie hasta hoy habíase atrevido a arriesgar, acabo de emplazarlo yo”. (12)

En marzo de 1929 se trasladó a la Patagonia volando sobre Lago Sarmiento, Cerro Payen, Cerro Toro y Lago Argentino regresando a su país.

En Alemania organizó otra expedición hacia Patagonia y Tierra del Fuego. En agosto de 1930 pasó por Buenos Aires en viaje al Sur. Instaló su campamento a orillas del Lago Sarmiento y luego de meses de labor, se trasladó a territorio argentino. Allí murió trágicamente.



“El 28 de enero de 1931, a las 14:10, en circunstancias en que se dirigían en vuelo de uno hacia otro lugar al pasar frente al puerto denominado Rico, el Cóndor de Plata se precipitó a las aguas a unos 30 metros de la orilla. Ambos tripulantes se arrojaron con sus paracaídas. Pluschow quedó enganchado en el Heinkel.  Rescatóse poco después de su cadáver completamente mutilado. Dreblow, aunque más afortunado en su propósito, cayó en las aguas consiguiendo nadar hasta la orilla. Allí fue hallado sin vida. Su muerte se había producido por congelación”. (13)


“¿Qué quiero yo?  Voy a decirlo en pocas palabras” buscar la belleza y nada más que la belleza. Y esta belleza quiero fijarla en el celuloide por medio de mis aparatos cinematográficos  y fotográficos; quiero describirla y difundirla en mis crónicas de prensa y en un nuevo libro, y luego, cuando miles y miles de ojos hayan brillado de entusiasmo al leer en sus hogares lo que mi pobre pluma trazó fielmente, o al contemplarla, movida, en las pantallas  de los cinematógrafos; cuando mis relatos, en textos o en imágenes, hayan hecho vibrar las almas de todos los entusiastas de lo Bello, de todo los amantes de la Naturaleza, entonces consideraré mi misión como cumplida y me sentiré altamente recompensado de todas mis penas y de todos mis trabajos”. (14)


Con un destino de Patria..

El anuncio realizado día atrás sobre los trabajos realizados en la costa atlántica fueguina por personal del Museo Provincial y el Cadic despertó interpretaciones periodísticas que, en alguna manera, nos parecen antojadizas.

En una de ellas se ilustral lo que fue el Purísima Concepción –velero de madera de 1765- con imágenes actuales del Duchess of Albany, embarcación de acero naufragada hace 120 años.

En otras se toma una narración sobre los hechos de aquel naufragio colonial, y la construcción de un navío que permitió partir a los náufragos, como si fuera una pericia informativa fruto de este derrotero arqueológico.

El denominado Astillero de la tempestad, la Primera misa, la construcción del St Josep y las Ánimas parecían letra nueva en la historia austral cuando ya leímos –en lo particular- por primera vez noticias sobre esta epopeya en el segundo capítulo de En la Isla del Fuego, tomo 1: Encuentros de Juan Esteban Belza por 1974.

Pero de todo esto ya había pesquisas anteriores, por las cuales en el curioso título de Belza EL CAPITÁN QUE FUE NAVIO, se corrigen interpretaciones por las que el apellido de su capitán fue tomado en un momento como nombre de la nave siniestrada.

Es nuestro comentario una invitación para que lean lo de Belza, de la misma forma que resulta atractiva la síntesis que en un momento hizo Enrique Inda para Todo es historia, donde se atrevió a fantasear amores entre uno de los náufragos y una nativo, lo que había condicionado a que quedara en la isla.., resolviendo para ello el enigma de la falta de un pasajero, entre los que naufragaron y los que salieron en precaria nave rumbo a Montevideo.

Viajaba en la nave Manuel Moreno y Argumosa, su destino era llegar al Callao, como buena parte de los pasajeros de aquel navío; pero el naufragio cambio su destino, y su estado de ánimo. Ya de regreso al Río de la Plata, no atinó a buscar suerte en espacio tan lejano.., tal vez no le quedó coraje para nuevas aventuras marineras; y además conoció a Ana María Valle con la que terminó uniéndose en matrimonio. De esa unión nacieron dos hijos que cobrarán notoriedad: Mariano y Manuel.

De no haberse dado ese naufragio, ni la posterior construcción de la nave de rescate, tal vez no hubiera geminado el prócer de Mayo, y su hermano de dilatada trayectoria en Londres.


Con lo que podemos pensar que la Tierra del Fuego salió al cruce de esa embarcación, y sin que lo supieran todavía, le dio a uno de sus pasajeros un destino de Patria


“Así fue que uniendo varios testimonio orales se recreó la existencia aquella de una primera forma de comunicación telefónica en el norte fueguino.”

Por más que el traslado le diera a Mayorga toda la autoridad necesaria para manejar “La telefónica”, sus 24 años y la condición de nuevo en el pueblo lo desautorizaban ante los notables.

Y esto se medía en las conversaciones del Club, cuando se consideraba inadecuadas las recomendaciones dadas a las operadoras de despojarse de toda familiaridad en el trato con los abonados.

-¿Número?


Era la única respuesta que se recibía luego de girar la manivela y así se reemplazaba la charla –a veces prolongada- con los vecinos que en variadas intenciones requerían el servicio de la Central.

Se hablaba de la Central –en singular- aunque en realidad eran dos, ubicadas a ambas márgenes del río.

La una cerca del muelle de la subprefectura, atendiendo a los casi 130 abonados de la población y las estancias del norte, junto a los destacamentos policiales; la otra en el Frigorífico, con 20 abonados en las oficinas de la empresa que desde hacía un tiempo se llamaba CAP, y las estancias comprendidas entre la costa y el lago Kami.

Si bien se decía que ambas poblaciones estaban separadas por 25 kilómetros de camino, Mayorga y Leiva comprobaron que telefónicamente el tendido sumaba 27. Eso lo verificaron en un vehículo de la Municipalidad –que así se llamaba jerarquizándola a la Comisión de Fomento-, y el camioncito marcó la distancia en su cuenta millas, y la conversión la hicieron a lápiz en el Hotel de Roque.

La línea era una herencia del antiguo esplendor de las estancias. Los mismos capitales que dieron origen a la grasería del sur –luego Frigorífico- invirtieron en las centrales en las que confluían las palabras provenientes de una treintena de establecimientos.

La adquisición por parte de la empresa del Estado era reciente, y respondía a la anterior transferencia de los bienes del Frigorífico a la Corporación.

El sistema resultaba eficaz. Paco se dio cuenta de ello casi de inmediato que era poco rentable.

Los ramales telefónicos seguían la vera de los caminos y los propietarios de los establecimientos rurales se encargaban de repararlos cuando un corte de línea –generalmente provocado pro los fuertes vientos o algún orejano travieso- los aislaba del mundo. Allí, si no había apuro, salía un peón a caballo a subsanar el inconveniente uniendo el cable, o si la cosa era de mayor prisa partían el patrón o el administrador en el fortacho.

Estaban los que llevando siempre consigo un teléfono portátil se prendían de cualquier línea para no perder el contacto con la casa o el establecimiento, siendo un recurso más en el camino, sea con el auto como con el caballo.

El contrasentido resultaba en la falta de conocimiento de lo económico por parte de los que usufructuaban el bien, no había regularidad de pago por parte de los abonados que se excusaban de esta negligencia con la eficiencia en que acudían a reparar la línea.

Los operadores eran para entonces la Defensa Civil que le faltaba al pueblo:

-¡Hola Florita!¿Cómo estás?
-Bien, y más a esta hora que me viene a reemplazar la Miriana.
-¿Ya llegó la flaca?
-No, pero la veo chuequear por la calle del surtidor, siempre pasa a conversar con el viejo Cuesta.
-¿No está por ahí el “tasi” de Charlata..?
-No, pero fíjate oye que Chiocca espera en el Municipio desde hace una hora, y si no le han dado mucha charla es que no encuentra cliente.
-Andá y llámalo ya. Dile que veng por la casa que el chico sale de la Misión  para que lo vea el dentista u so hace la hora del rezo el cura no me lo deja sacar. Mientras yo me voy preparando.¿Ah?.. y, preguntale si volvió Santomé de Gallegos.

Y Flora Scott de Olmedo, que conocía a cada uno de los vecinos por su voz hacía de gestora de todos esos trámites y como ella las obras chicas, y Barría, la pequeña Mary, controlando los nervios de la comunicación en Río Grande.

Uno de los Bilbao -¿Ruperto o Pachi?- se había enojado con el jefecito de los teléfonos que dio la orden de resumir el léxico de las telefonistas a las convenciones que regían en el resto del país:
-¿Número?
-¡Que número, ni que número conozco! Dame con el Comisario..
-Es el 103, ya sale su comunicación.

Es que la central de Río Grande no tenía guía telefónica y esta existía nada más que en la memoria de un hombre y cuatro mujeres.

Existía además toda una serie de claves para las comunicaciones con la campaña donde por una línea una estancia tenía dos toques largos y uno corto, el destacamento siguiente dos cortos y uno largo, y el puesto de la estancia próxima tres cortos, siempre a vuelta de manija.

Muchas veces se debía hacer puente en las llamadas y cuando se escuchaba en las líneas que no había respuesta para un vecino de “más adentro” se atendía y cumpliendo instrucciones de la central se ayudaba con los manijazos correspondientes.

También existía la posibilidad –sujeta a más de las veces a la curiosidad de las mujeres- de levantar casi sin respirar el fono, y escuchar las conversaciones ajenas..

Cuando Mayorga volvió hace n par de años, esta vez como Jefe de ENTEL, para conducir una central automática vinculada con el mundo por sistemas de microondas y satélites, no pudo evitar4 el recuerdo de aquellas centrales que constituyeron la red telefónica más austral del mundo, y el medio eficaz con que la semirural Río Grande escapó a la incomunicación, aunque siempre llamar al norte significaba subordinarse a los turnos escasos de la estación costera que funcionaba en el correo.

Se encontró con Leiva, que con unos cuantos años más seguía siendo un pibe, como cuando recorrieron con los recursos que les prestó la Municipalidad los 25 kilómetros entre las dos centrales. De las operadoras algunas idas, otras jubiladas, otras.. muertas. De las líneas que otrora vinculaban al poblado en las estancias una maraña desbaratada.

Los cables se fueron cortando y nadie los reparó.¿Habrá sido negligencia o desinterés de la empresa o los estancieros?

Los caminos eran mejores, y los patrones se habían ido cada vez mas lejos, con otros lujos.

Se dejo de pagar el servicio que inflexiblemente la empresa del Estado comenzó a requerir a los abonados, y muchos de ellos fueron dados de baja.

Los estancieros pobres que no tenían radio, o la peonada que veía limitado su acceso a los sofisticados equipos de los jefes, reemplazaron en un solo sentido la comunicación telefónica de otros tiempos, por los servicios de mensajes de Radio Nacional.



TRÍPTICA NACIONAL.GEOGRAFÍA.12. LA GOBERNACIÓN DE SANTA CRUZ EN LA ENSEÑANZA ARGENTINA, POR 1925

Allá por el año 1925 la firma CABAUT y Compañía Editores publicó una GEOGRAFIA ARGENTINA donde daba cuenta de la existencia de un distrito federal y 14 provincias a las que se sumaban las gobernaciones del norte y del sur.

Las del norte eran Chaco, Formosa, Misiones y de los Andes.

Y las del sur de La Pampa, Neuquén, Río Negro, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego.

¡Que decían para que aprendieran los niños argentinos sobre lo que se conocía como Gobernación de Santa Cruz, que hoy integra la vecina provincia!

Gobernación de Santa Cruz: Confina al Norte con la del Chubut, sirviendo de límite el paralelo 46; al Sur con el paralelo 52 que la separa de Chile; al Este con el Océano Atlántico y al Oeste la cordillera de los Andes. Tiene 243.336 kilómetros cuadrados, y unos 11 mil habitantes.

La región occidental es montañosa y presenta altos picos y varios volcanes, fértiles valles y muchos lagos, torrentes y cascadas. La parte oriental es llana y de suelo árido, con clima seco y frío.

Nacen de la Cordillera varios ríos que desembocan en el Atlántico, siendo los principales el Deseado, Belgrano, Chico, Chalía, Santa Cruz, Coyle y Gallegos. Al occidente hay muchos lagos, entre los que figuran el Buenos Aires, Gío. Pueyrredón, Misterioso, San Martín, Viedma y Argentino. Al oriente está la laguna salada de San Julián.

Sus producciones minerales son ricas: oro, platino, hierro, carbón de piedra, sal gema, etc. Hay grandes bosques de que se sacan maderas excelentes, y abundan las praderas naturales, que favorecen mucho al desarrollo de la ganadería. La capital en Gallegos con 2200 habitantes y también pequeños centros de población en Puerto Deseado y Santa Cruz.

El material leído que forma parte de la serie La Escuela Moderna que se distribuía desde La Librería del Colegio.


AQUELLOS FUERON LOS DIAS.13

El 29 de agosto de 1997 la CASA DE LA CULTURA de Río grande recibía al cantautor de la Nueva Trova cubana Santiago Feliú. Llegaba para actuar en un Recital de la Solidaridad, cuando faltaban pocos días para el 8 de septiembre, día en que comenzaría el juicio a Oscar Martínez. Santiago Feliú a fallecido en estos días. Así se publicitaba entonces su actuación:


Busco que los sueños
sean mas posibles
que la realidad.
Busco como el loco
dentro de su amparo
una claridad feliz.

Extraído del Texto del tema
“Ni las soledades”
Del C.D.
Náuseas de Fin de Siglo”.


Santiago Feliú es uno de los más importantes intérpretes y compositores de Cuba, Hijo del Movimiento de la Nueva Trova.
Con la”cepa” musical de su padre y de su hermano Vicente Feliú, debutó en 1979 en el Festival realizado en conmemoración del Vigécimo Aniversario de la Casa de las Américas, junto a Silvio Rodríguez, Pablo Milanés y Noel Nicola como representantes de la última promoción de la Nueva Trova, en la que había ingresado el año anterior.
En el año 1981 realizó una serie de importantes conciertos en Nicaragua, Suecia y Finlandia.
En 1984 participó en el Festival de Utrech, en Holanda y en el de la Nueva Canción de Bruselas, en Bélgica. Este mismo año realizó una exitosa gira por México, continuando luego hacia el III Festival de la Canción en Quito, Ecuador, y el Festival de la Voz, en Colombia.
En 1985, junto a Silvio Rodríguez realizó presentaciones en Argentina, Uruguay, Venezuela, México, Perú y España, recibiendo elogios de la crítica especializada.-
En 1986, 1987, 1992, 1994, 1995 y 1996, Santiago Feliú visita la Argentina realizando conciertos en distintas ciudades del interior.
En 1997, en su decimocuarto viaje al país graba los dos temas centrales de la película “Cenizas del Paraíso”, del director Marcelo Piñeyro, “Canción para una mujer que no está”, de Vox Dei y “Todo amor que exista en esta vida” del fallecido músico Brasileño Cazuza.-

Trabajos Editados:

1985: “Vida”.
1987: “Trovadores”.
1989: “Para mañana”.
1994: “Nauseas de fin de siglo”.




LRA 24 en 1976: "La mayor dificultad se presenta por la falta de stock de púas de zafiro para el funcionamiento de los reproductores de discos",

En los primeros años de LRA 24 el servicio de provisión de energía eléctrica era insuficiente para la demanda que representaba la instalación de una emisora de esta magnitud,

La Plata Transmisora generaba su propia energía, y Estudios dependía de la red pública de la Cooperativa Eléctrica naciente.

Es así como se advierte la frecuencia con lo que la transmisión de la radio se veía afectada por inconvenientes energéticos.

Por ejemplo: en enero de 1976 se registran cortes en estudios los días 2, 8, 12, 23 y 31.

Pero en Planta Transmisora también afloran inconvenientes los días 3, 7, 12, 13, 21 y 26.

En caso de Estudios, sobre cinco cortes, dos se registraron en horario de apertura.

Pero en el de PTX son cuatro casos sobre seis los que no se comienza a horario por problemas con los equipos generadores.

Al hacer referencia sobre la situación energética de la filial el Director -Jorge De Amuchátegui- dirá: "que en el aspecto personal no surgen problemas", pero "la mayor dificultad se presenta por la falta de stock de púas de zafiro para el funcionamiento de los reproductores de discos", solicitándose en el acto la provisión de 48 púas.


 En el área locución otro es el panorama: "Si bien existe la vacante producida por la renuncia de la agente Nilda Mabel Traberg de Cáceres, quedan en servicio cuatro agentes, uno nombrado Silvia Graciela Cuello de Fatori, un operador afectado a la sección Juan Humberto Juárez, y dos contratados, Beatriz y Sergio Muchnik, los que cubren en virtud de sus horarios un total de 22 horas de transmisión por día, de lo que se desprende que exiten -en condiciones normales- un exceso de dos horas".

A lo expuesto decía el Director "debe agregarse que se entiende que habrá que autorizar el desempeño de otro agente en caracter de contratado que cubrirá un total de cuatro horas diarias, a quien se suma el Encargado de Programación -Rubén Ramírez- y el mismo director cuando fuere necesario, para efectuar relevos pro francos, licencias, etc."

En otros momentos hablamos acerca de algunos microprogramas que se podían escuchar en Nacional a principios del 76. Por ejemplo, en enero se difundió este texto denominado MANO A MANO CON LOS TRABAJADORES.

"En una charla reciente nos referíamos al problema de las discrepancias gremiales y a la urgente necesidad necesidad de resolverlas para prevenir consecuencias graves. La importancia del tema justifica su tratamiento reiterado porque en la cuestión han entrado a operar armas de grueso calibre y sentimientos de lo más repudiables".


"Policías y gremialistas muertos y heridos arroja el trágico resultado de estos enfrentamientos. Así, entre vivas y mueras, se está corrompiendo el desenvolvimiento del sindicalismo del sindicalismo en nuestro país. Perturbado por el ajetreo político sin sentido que obliga  a reflexionar seriamente acerca de la responsabilidad que les cabe a ciertos dirigentes. La ambición excesiva es siempre reprobable, pero lo es mucho más cuando el desvarío de quien la experimenta complica en vías de su materialización, la existencia de la paz de sus semejantes. Tan tremendo egoísmo es absolutamente imperdonable. El crimen político ya ha cambiado de nombre por obra y gracia de los promotores de asesinatos en conflictos gremiales".