HISTORIA DE LA EDUCACIÓN FÍSICA EN RIO GRANDE. (Brevísima reseña del Profesor Carlos María Ratier)

Observando fotos antiguas podemos observar actividades deportivas que se practicaban en Río Grande desde las décadas de los años 20 y 30. El fútbol, el boxeo y el automovilismo eran los que contaban con más adeptos. 

En la cancha del Frigorífico se practicaba fútbol casi diariamente, pero la parte más fuerte se daba durante la realización de partidos entre equipos representativos de distintas estancias. En el pueblo había una cancha de fútbol con muchos asistentes en la zona que hoy es Elcano esquina Lasserre. Allí , debajo de la barda y pegado a lo que eran las caballerizas de la Policía, se concretaban grandes y épicos partidos que marcaron una época.


Teniendo en cuanta la necesidad de instituciones que canalizaran y racionalizaran las actividades deportivas y lúdicas, comenzaron a nacer los primeros clubes deportivos. El 12 de julio de 1937 nacía el Club San Martín, siendo el fútbol una de sus armas movilizadoras. A fines de 1944 nacía el otro de los clubes decanos : era el Q.R.U.


En los años los 50, un personaje del tipo de nuestro Padre Zink, impulsaba el deporte entre niños y adolescentes. Era el Rev.Padre José Forgacs, quien levantando su sotana negra, se prendía en los picados y había que pararlo, vea. Con su entusiasmo contagioso lograba nuclear a muchos niños en eventos deportivos.


Pasaron los años y el 11/7/71 se inauguraban las instalaciones del gimnasio del Centro Deportivo Municipal, y no fue casual que llevara por nombre el de ese sacerdote salesiano que tanto impulsara el deporte. A partir de esta inauguración comenzó a debatirse sobre el tema deportivo en cuanto a su práctica lúdica y recreativa, confrontándola con aquellas actividades deportivas de mayor rendimiento competitivo. Era imperioso organizar el deporte de manera racional. 



La Educación Física fueguina tiene como antecedentes, el dictado de la asignatura en las escuelas medias de Río Grande y Ushuaia. Estas clases eran dictadas por personal idóneo que con entusiasmo y sin los recursos que hoy se poseen en cuanto a elementos e infraestructura, hicieron más de lo que era de esperar.(*)

Pueden recordarse los nombres de Teddy Morgan y Carmen Valencia (en Río Grande) y el de Alberto Beban y Antonio Wallner (en Ushuaia). Luego de la habilitación de los Centros Deportivos en ambas ciudades, comienza a escribirse otra historia. Llegan los tres primeros profesores al Territorio. Se trataba de Norma y Marcelo Bocelli en Ushuaia y Jorge Milstain en Río Grande. Era el año 1971.


A partir de 1972 comienzan a incorporarse nuevos profesores de Educación Física, tales los casos de Oscar y Marta Lassalle, Hugo Favale, Maita Martínez y Ana Casini, entro otros. Desde 1973, en las escuelas 1 y 3 se iniciaba el dictado de clases ( ad honorem) de Educación Física, y a partir de 1974 en los mismos establecimientos se implantaba definitivamente el dictado de la especialidad de manera oficial.

Por entonces se trataba de una hora semanal de la que quedaban excluídos los jardines de infantes. Junto con el traspaso de las escuelas nacionales al Territorio se comienza a aplicar la currícula de Capital Federal y se llegó a dos horas semanales en todos los grados y con la atención de la enseñanza preescolar y primaria.

Con la llegada de estos profesores de educación física se incorporaron nuevas disciplinas deportivas que se sumaron a las tradicionales. Al fútbol, boxeo y automovilismo ya mencionados, se sumaron el motociclismo, básquet, voley, handbol, ciclismo, canotaje, atletismo, artes marciales, fútbol de salón, rugby, hockey y algún otro que se nos escapa, como todos los relativos a deportes invernales.


Fíjese cómo son las cosas en el deporte. El 13 de agosto de 1977, la escuadra que dirigía Cacho Barrientos, un conglomerado de aspiraciones entre 8 y 11 años, le ganaba a su similar de Ushuaia logrando el primer campeonato. El equipo de Río Grande estaba integrado por niños cuyos nombres recordamos: Nelson Barrientos, Daniel Díaz, Hugo Varas, Guata Navarro, Daniel Menéndez, Alex Alcídes Chacón, Arvín y Carlitos Agüero.

Este equipo de niños de 8 a 11 años daría, con el tiempo, dos jugadores campeones mundiales de fútbol de salón y dos periodistas deportivos. Pero antes de que eso sucediera, ésta disciplina tocaría el cielo con las manos cuando en 1979 lograra su primer título GRANDE : Tierra del Fuego campeón argentino.

También con los años, aquella realidad de un único Centro Deportivo como infraestructura bajo techo, contrasta con lo que cuenta el Río Grande de nuestros días : 16 gimnasios, de los cuales 2 son municipales 3 son de clubes privados, 11 pertenecen a escuelas, y todos ellos atienden la demanda de una población de cincuenta mil habitantes, de la cual el 50% está compuesta por edades comprendidas entre 1 y 18 años. Por cierto, la historia se continuó escribiendo y la llegada de nuevos profesores de educación física se sigue produciendo.

(*) Al releer estos escritos de Carlos, recuerdo a mis profesores del secundario –nosotros de llamábamos maestros- Claudio Abogado, Danilo –que era militar-, y las chicas de entonces con Carmen y Clorinda Muñoz, ambas maestras recibidas en Gallegos. Teddy -David Eduardo- había sido maestro en el Ceferino, y allí nos entusiasmo dándonos gimnasia con colchonetas, al terminar la primaria.

En la imagen Carmen Valencia y sus alumnas del Instituto Secundario Don Bosco, con una muestra de gimnasia libre, en la inauguración del Gimnasio de la Misión.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Hola Mingo!

A este muy completo informe, sumo más abajo algunas líneas extraídas del libro “A hacha, cuña y golpe. Recuerdos de pobladores de Río Grande” (1995), que acercan algunos datos sobre el tema.

Las remembranzas en este caso pertenecen a la antigua pobladora Dominga Stanic, que naciera en 1929. Recuerda ella cuando se jugaba al fútbol en el Club de Río Grande y en el San Martín. Y también nos cuenta lo siguiente: “Mi padre había sido boxeador cuando era joven, y el hermano también, y fueron campeones en Chile, en el año 1928 o 1929. Mi padre siempre estaba en el deporte y le enseñaba box a los chicos. En el Club San Martín había una especie de Gimnasio o sino les enseñaba en casa, en el galponcito donde tenía colgado el puchinball. Aunque no jugaba al fútbol, le gustaba armar los equipos y alentaba al San Martín. Luego, por 1944 o 1945, se formó el equipo de Río Grande”.

Un abrazo Mingo!
Hernán (Bs. As.).-