.EVOCACIONES +++Julio 30, de 1898. Renuncia de José Ignacio Igarzabal.


Es un jefe de policía que se había visto envuelto en el denominado caso Oterlock.

Se trataba de un indio ona muerto, en situación registrada en la Misión de Nuestra Señora de la Candelaria, el 24 de febrero del año anterior.

Inicialmente Igarzabal será puesto preso, pero luego argumentará problemas de salud, para hacer prosperar la solicitud de licencia ante Ramón Lucio Cortés que ejercía la jefatura policial del territorio.

Se pedirá un pasaje de cámara y a la vez se nombraba un sucesor en Río Grande, en la persona de Juan Roca que en su momento había sido exonerado de la gobernación.

La crónica de las hermanas dirá sobre este tema:


El comisario mató un indio porque le había robado algunas ovejas, pero el director fue a Punta Arenas a hablar con monseñor para sacar a esos civilizados de entre los indios que en realidad son casi mejores que los civilizados.