EVOCACIONES***Julio 27, de 1828.- El Adventure y el Beagle en Puerto Hambre., tristezas de un capitán.



Seguimos a las dos naves británicas en tareas de relevamientos hidrográficos para construir una cartografía que orientará la navegación casi en forma exclusiva, hasta fines del siglo XIX-

Naves que se están encontrando para da cuenta recíprocamente de sus tareas en el antiguo sitio donde perecieran a fines del siglo XVI los colonizadores españoles de Sarmiento de Gamboa.

Corría el 27 de julio de 1828, el bergantín llevaba tres días de retraso y había empezado a entrar el pánico por su paradero.

Al pasar por la popa del Adventure, el alférez de navío Skyring (el segundo de Pringle Stokes) lanzó a gritos malas noticias sobre la cubierta del Beagle, el capitán estaba enfermo y confinado en un camarote.

Parker Kingel abordó el Beagle y comprendió que Stokes estaba al borde de un colapso mental debido al agotamiento extremo y a la desmoralización.


Se mostró muy afectado por las penurias que habían pasado los oficiales y la tripulación bajo su mando.., me sentí muy alarmado por el tono pesimista de la conversación”..     

Ha escrito Nick Hazlewood en su libro “Salvaje”:  Con la esperanza de encontrar una explicación, King leyó el Diario de Stokes y descubrió las raíces de la melancolía de su colega en la descripción de la travesía que acababa de realizar;

No hay nada más triste que el escenario que nos rodea. Las cumbres altaneras, lóbregas que circundaban las orillas inhóspitas de esta ensenada están cubiertas de nubes espesas, incluso hasta la parte más baja de las laderas, que son golpeadas por feroces rachas de viento que nos asaltan sin pausa y sin provocar el más mínimo cambio, parecen tan inamovibles como las montañas en las que reposan.

A nuestro alrededor, a una distancia no superior a dos tercios de un cable, hay islotes rocosos azotados por una rompiente tremenda, y como para rematar la monotonía y la profunda desolación del escenario, hasta las aves parecen eludir estas vecindades. Hace tan mal tiempo que como afirma enfáticamente Thompson,  “el alma del hombre muere en su interior”.


El capitán inglés estaba acercándose al momento en que se quitaría la vida, su suicidio sería el primero en un largo registro histórico, en los que el hombre atenta deliberadamente contra su existencia, agobiado por el universo austral que ha pasado a habitar.