JOSÉ MARÍA CASTIÑEIRA DE DIOS, entre místico y militante.




Desde su reciente muerte buscábamos el momento para escribir sobre él. La oportunidad la dado el clima de estos días, encendido en lo político, y el recuerdo de la gestación de una frase en él, en boca de Eva Perón: Volveré y seré millones.
Nacido en Ushuaia, donde su padre trabajó en La Anónima, vivió ocupando cargos de relevancia y en las declinaciones de los proyectos políticos mantuvo una labor empresaria.
Ligado al peronismo en la gestión pública tuvo sus retornos a la isla añorada.

En su antología enredó algunas palabras cuando nos acercamos a saludarlo.


  
Y finalmente el poema cargado de una religiosidad de pueblo, la deidad profana de los argentinos.

EVA PERÓN DICE, DESDE EL CIELO,  “Volveré y seré millones!

Copla

Aunque la muerte me tiene
presa entre sus cerrazones
yo volveré de la muerte,
volveré y seré millones.

Glosa

Yo he de volver como el día
para que el amor no muera,
con Perón en mi bandera,
con el pueblo en mi alegría.
¿Qué pasó en la tierra mía
desgarrada de aflicciones?
¿Por qué están las ilusiones
quebradas de mis hermanos?
Cuando se junten sus manos
volveré y seré millones.

Pido un lugar en tu pecho
y aunque lo tengo y lo sé
que me das lo que se ve
sólo un corazón deshecho.
¡Tanto es el mal que te han hecho,
mi pueblo, con sus traiciones
que claman los corazones
y me llaman y ya voy,
desde la muerte en que estoy
presa entre sus cerrazones.

Tantos rostros, tanta pena
tanta espiga de dolor
y la vida alrededor
con su cepo de condena.
Ya tu suerte me enajena,
Pueblo mío, y me sostiene
sólo el amor con que viene
tu llamado hasta mi ausencia
yo volveré a la querencia
aunque la muerte me tiene.

Yo he de volver, como sea,
junto al pueblo dolorido,
con mi fervor encendido
convertido en una tea.
Y sin que nadie me vea,
sin que el opresor se alerte
ni el cancerbero despierte
ventearé casa por casa,
para reavivar la brasa
yo volveré de la muerte.

Envío

Toda mi vida es un río
que anda rodeando la tierra
con ese pendón de guerra
Que solo al pueblo confío.
¡Mi pueblo, ese signo mío,
este amor sin más razones!
Presa entre sus cerrazones,
y porque soy libre y fuerte,
yo volveré de la muerte

volveré y seré millones.