Ahora sabemos donde están

Acabo de escribir en mi cronólogia de consulta en el día 3 de febrero de 1977:

Fecha aproximada en la cual fue muerto en prisión Juan Carlos Mora. Situación que pudo ser determinada por su inhumación en el cementerio de San Martín de donde fue exhumado en 1984. Recién en 2006 comenzaron los estudios sobre sus restos. La familia tenía referencias diversas sobre su existencia con vida hasta el 20 de enero de este mismo año. Se considera que su muerte formò parte de una serie de represalias a acciones de Montoneros dadas a partir del 28 de enero, en la que murieron distintos uniformados.

Poco a poco se va develando este oscuro capítulo de nuestra historia, de la violenta historia de los argentinos. La aparición de los restos de su esposa -Silvia Amanda González- fue el primer resplandor de luz sobre esos días; la certeza reinstalada de donde estaba la verdad y donde estaban los asesinos.

Ahora esta noticia va acompañada de cierto desahogo y, a la vez, un entrecruzamiento de esos dolores interiores por los cuales ya hemos llorado.


1 comentario:

Sol dijo...

Es extraño, porque pareciera que cuando más vamos acercándonos a la verdad nos vamos aliviando. Como si no la conociéramos o sospecháramos. Pero es un alivio que no contraresta el dolor, aunque sean destellos de una felicidad casi ficticia. Me pasa cada vez que aparece un nieto o una nieta, pero luego vuelve la desesperación por todo lo que vivieron, ellos/as y sus padres/madres (las declaraciones de Victoria Montenegro acerca de cómo fue su vida, esa burbuja siniestra, dejan sin habla aunque aflojemos los hombros al saber que ya la pinchó)
Y faltan tantos cuerpos... Y faltan tantos nietos... Y falta algo que no se recupera ni siquiera con lucha, ni siquiera con justicia: la dignidad de una década.
Si no la viste, te recomiendo que veas la película "Aparecidos", de Paco Cabezas. No cierra mucho que hayan querido sumarle ingredientes paranormales (la historia real ya, de por sí, infunde terror), pero está bueno el enfoque.

Saludos.