La Planta Transmisora de LRA 24, y su devenir histórico.



Una línea coaxil subterránea llevaba la señal desde Estudios, por Perito Moreno y desde allí hasta el confín donde se visualizaba su gran antena. Cada tanto un vecino o una repartición en afán de progreso excavaba sin el debido estudio y la transmisión se interrumpía al destruirse el soporte físico de nuestra comunicación. El incidente generaba incertidumbre, daba mucho trabajo técnico y también administrativo para deslindar responsabilidades sobre el silenciamiento.


La planta se constituyó esencialmente como integrante de lo que fuera la Radio Costera, ex Plan Phillips, aquellos que mediante enlaces horarios permitían la comunicación telefónica, y también proporcionaba información y meteoros a los buques que navegaban el espacio austral.
La hora de la optimización de las comunicaciones llevó a la independencia técnica de la entonces ENTEL – Empresa Nacional de Telecomunicaciones- y así encontraron destino radial los que inicialmente eran gente de Correos: Pedro Ángel Franco, Pedro Barbera, Néstor Pedro Bianchi, Reinaldo Genissel, Mario Benedetto y Oscar Ziben y el que resultaría ser el primer jefe de la Planta: Rodolfo Canalis.Las limitaciones del desarrollo de Río Grande llevaron a que la misma estuviera dotada de generadores propios, para garantizar la energía que posibilitaba la puesta en el aire con los 25 kilovatios que el generador grane permitía propalar.
El Golpe de Estado de 1976 discontinuó la prestación de servicios por parte de Canalis, quien también era para ese tiempo el Presidente del Honorable Concejo Deliberante.Con los años cubrirían las jefaturas los siguientes agentes: Isidoro Rosso, nuestro único jubilado propio, Pedro Ángel Franco y Roberto Valle, tras ser relevado de la dirección de la emisora.En forma más reciente Reinaldo Genissell y ahora Pedro Barbera.En 1978, el integrarse la Planta bajo la dirección de LRA 24 se dieron cambios de personal, gente de Estudios pasó a la Planta y gente de Planta se mudó a Estudios.
Mientras tanto el pueblo fue creciendo, la distante estructura fue rodeada de construcciones, y la falta de un cerco perimetral generó algunas preocupaciones, entre ellas la relacionada con los riesgos que significaría para quien ingresa al recinto transitar por área de alta tensión, entonces se multiplicaron las advertencia.Pero hoy por hoy esas tierras se han incorporado al patrimonio municipal, una rotonda a rodea el mástil de nuestra antena de AM, y en torno a ella circula una prolongación de la calle José Ingenieros, la conexión actual –entre el mástil y la planta- es subterránea.La optimización de la provisión de energía por la Cooperativa de Servicios Públicos ha llevado a la integración plena de nuestra Planta a la red urbana, los generadores esperan una emergencia que nadie espera; y nuestra antena con sus 184 metros de altura continúa generando una propagación que muchas veces nos lleva a asombrarnos, por que se superan los 500 kilómetros a la redonda, que es donde tenemos situada nuestra audiencia potencial.