Gerardo Connon y sus pasos antárticos.

 Gerardo nos visitó este último viernes, por la mañana le habíamos preguntado si tenía fotografías de su viaje a la Antártida. Habíamos hablado de esa experiencia pero nunca habíamos visto imágenes. Esta situación contrastaba con la de otros viajeros que suelen apabullarnos con sus tomas. Es se comprometió a llegar a la tarde a casa, con un CD, y de entrada seguimos el itinerario de esa experiencia que partió en enero de 2008, en el Canal de Beagle, una embarcación fluvial que pretendía cubrir la falta del Rompehielos Irizar, lamentablemente siniestrado.

 Esta foto tal vez ya la conocen, la pueden haber visto en la edición de este sábado de Cordón Cuneta, en el diario El Sureño, es la Base entonces llamada Jubany, ahora rebautizada Doctor Carilini. Jubany parece que fue un cabo que nunca viajó a la Antártida, en tanto que Carilini fue un científico que dio su vida en esta empresa. El monte se llama Dos Hermanos.

 Momentos de trabajos aparecen testimoniados en el conjunto de fotografías, aquí en el gomón, luego de haber emprendido la complicada tarea de descender en escalera de gato. Completa tarea por el frío.
 Otras operaciones estaban a la vista. Un helicóptero opera dejando carga. Es una máquina rusa que tiene base en el rompehielos de esa nacionalidad al cual se habían trasbordado.
 El andar antártico los hace visitar este lugar, construcción realizada hace más de un siglo por expediconarios suecos que debieron afrontar aislados más de un invierno.

En tanto que en el rojo cordial de este habitáculo aparece el espacio que se correspondería con la tarea de Connon, quien viajó para dar mantenimiento a sismógrafos en los distintos destinos,


 
 Una mirada de pronto descubre que hay vida en la tierra, líquenes que son los vegetales de aquella soledad.

Soledad que no es tanta si al mirar hacia lo alto aparece un skúa, un ave temeraria.
 Una muestra de la arquitectura del lugar nos presenta esta unidad habitacional donde se supera los límites de los contenedores que resultan funcionales para muchas viviendas, talleres y laboratorios. "El agua es esencial, casa vivienda tiene un tanque de 300 litros que se renueva cada dos días".

 Los interiores son clase turista en las bases visitadas. Los cuadros evidencias pertenencias lejanas, y distantes en el tiempo..., como herencia de anteriores dotaciones.

 En tanto que -a bordo- el comedor ruso es amplio y cordial. Los hay de distintas categorías: para oficiales, suboficiales y personal subalterno. Hay un estrecho margen de tolerancia para los viajeros, tres minutos; si te demoras te quedás sin comer.


El helicóptero nos espera para el sobrevuelo. Gerardo Connon hace sus primeras experiencias en este tipo de movilidad.

 El un rincón de esta playa un lugareño no se altera por la actividad de los ocasionales visitantes.
 Estos apuntes visuales son introductorios a temas mayores. Gerardo me dijo que las fotos son de libre uso, pero por favor citen la fuente: "Si la Antártida es de la humanidad, las fotos de allí también tienen que serlo"

Comenzamos esta relación introductoria con un barco, en el cual Connon salió, cerramos la presentación con otra nave, con la que completaron el recorrido. El nombre de esta esta a la vista, en el cartel de proa, no merece más comentario.

Un día de estos volvemos a salir de viaje al sur-sur.