EVOCACIONES* Octubre 20 de 1774. Se advierte en la corte de España sobre los escritos de Falkner.


Se trataba de un médico inglés  del asiento de negros que convertido al catolicismo por Fray Sebastián de San Martín pasa a formar parte de la orden jesuita.

El recorre el vasto espacio pampeano patagónico testimoniando luego sus vivencias en un libro estando comisionado por la Royal Society para estudiar las propiedades médicas de las aguas, y de las hierbas silvestres.

Pero el trabajo incluyó un análisis del comercio tripartito entre la colonia, la metrópoli e Inglaterra, y el tenor de las apreciaciones hizo que en el mismo año de su publicación Manuel Machón hiciera una traducción advirtiendo con ella al rey Carlos III de los alcances de los contenidos expresados por Falkner.

“Como no está fuera de lo probable que navíos ingleses tengan que meterse algún día en el Río de la Plata, ora como amigos, ora como enemigos, se hace la descripción de los puertos de aquel país y también de los peces que se sacan de su río”.

Encontrándose a la vez en el prefacio una manifestación sobre la geopolítica austral:  “El establecimiento de una colonia inglesa en las islas Malvinas, dicen se debe a la opinión del finado lord Anson, quien consideraba que se propendería a la extensión del comercio y del Imperio Marítimo de Gran Bretaña si esta se hacía de un buen puerto para los barcos ingleses en los Mares Australes de América”.

Falkner ignoraba en el momento de la publicación que ya sus connacionales habían sido desalojados del archipiélago, pero lo que no ignoraba era los lineamientos de su política de expansión que miraba nuestro sur.

Tal vez convenga recordar que ante todos los acontecimientos trascendentes de la vida nacional argentina, siempre hubo un inglés que estaba de testigo.