TRÍPTICA NACIONAL.HISTORIA.19 EL CONSULADO ESTABA DE NUESTRO LADO



Los vaivenes de la política internacional dieron apertura a las relaciones mercantiles en naciente Virreinato del Río de la Plata, por fuera del monopolio.

Buenos Aires vio nacer al Consulado, entidad que tuvo a su frente a la figura de Manuel Belgrano, cuyas opiniones no fueron coincidentes con la de los comerciantes del plata, en lo que se denominaba la Junta de Gobierno.

Belgrano fue designado el 6 de enero de 1793, en días de la Revolución Francesas, que extendía su pensamiento más allá de sus fronteras. El Secretario perpetuo de este organismo que era en parte mercantil, y en parte junta económica opinaba que “el comercio debe tener libertad de comprar donde más le acomode y es natural que lo haga donde se le proporcione el artículo más barato para reportarle utilidad”.

Y es lo que no querían los intereses metropolitanos en el Buenos Aires.

En tal sentido Martín de Alzaga dirá que “el comercio que hasta ahora se ha hecho ha sido útil y proficuo para mantener y estrechar los vínculos de los vasallos de estas regiones con la metrópoli y es un riesgo evidente tolerar las importaciones de aquellas fábricas extranjeras como se insinúa, pues se aflojarían los mencionados vínculos con perjuicio irreparable para la monarquía”

En medio de una política de concordia entre España e Inglaterra, por las situación heredada de los hechos de Francia, se autorizó a un barco británico para venir anualmente a este estuario, por lo cual el Consulado dirá “que se gestione ante el Superior Gobierno, para que no se den pases, ni permitan cargar cueros en las fragatas inglesas y que los cargados se echen a tierra”

Pero este sería el comienzo de una realidad que estaría gobernada por los conflictos europeos, que se acentuarían con la presencia de NAPOLEON BONAPARTE.