1966.- EL AÑO DE LOS CÓNDORES (Tercera Parte)



El protagonismo del Grupo Cóndor tenía su liderazgo en dos figuras jóvenes: Dardo Cabo y Alejandro Giovenco -de anteojos- el tiempo les daría a ellos escenarios de lucha política en los que la violenncia estaría al alcance de la mano. Uno seguiría hacia la derecha, el otro apuntaría hacia la izquierda.

Pero la secuencia de hoy es recordar algunas incidencias de aquel secuestro de un Avión de Aerolíneas y su aterrizaje en Malvinas.






La guerrilla había tenido intentos frustrados en el interior del país, donde se ejercitaba la práctica conocida como foquismo rural. Fue el momento cuando en la primavera de 1966 el flamante gobierno de Juan Carlos Onganía sería conmovido por una acción coordinada por un grupo de jóvenes peronistas, que con inspiración religiosa, articularon la estrategia de tomar un avión de Aerolíneas y llevarlo a Malvinas, como hecho reivindicatorio de la soberanía nacional.

A pocas hora de ocurrir el hecho en un lugar desconocido de Buenos Aires responsables de la logística del Grupo Cóndor contestaban a un selecto grupo prensa los pormenores de su accionar.

EL COMANDO OPERATIVO SE CONFIEZA

¿Cómo se desarrolló la Operación Cóndor desde su nacimiento?
Luego de una primera reunión que dio origen a esto comenzó el trabajo de averiguación sobre las condones necesarias para su realización. Se estudiaron todos los aspectos geográficos de las islas Malvinas, posibilidades de aterrizaje, mantenimiento en el territorio, se analizaron las conveniencias de realizar el viaje por mar o por aire, las vías a elegir. Se debatieron ampliamente los objetivos a ser cumplidos, se realizaron numerosas reuniones entre los participantes de la operación, en grupos reducidos, todo esto durante ocho meses. En esto último solo se realizaron reuniones conjuntas, primero fueron grupos de cuatro, de dos núcleos juntos, hasta llegar a una reunión total de todos los participantes. Algunos integrantes realizaron ejercicios espirituales como el caso de Dardo Cabo, que durante cinco días permaneció en Rosario. Luego de reunida toda la información que demostraba la posibilidad de realizar la operación , nos concentramos durante el último fin de semana en un campo del Gran Buenos Aires donde se ajustaron los últimos detalles. Se estudió profundamente el plano de las islas, los detalles más importantes, se les comentó la operación que sabíamos de trascendencia histórica, se fortificó el espíritu de cuerpo y se logro a la vez una mayor ligazón entre los componentes del grupo. Que cada una de ellos llegue a interiorizarse y participar de los problemas del otro. En este fin de semana, exactamente el día domingo por la tarde realizamos una misa de campaña dirigida por un sacerdote joven de la orden de los salesianos, que a pesar de su investidura se hallaba generacionalmente identificado con todos nosotros. Durante la misa el sacerdote nos dijo la palabra, y nos expresó que nuestra operación –aun en el fracaso triunfaba, porque como Jesús lo nuestro era realizado en pro de nuestros semejantes. Nos dijo que El en ningún momento estaría lejos de nosotros. Finalizada la misa nos entregó a cada uno una medalla que llevaba de un lado el Sagrado Corazón y del otro la Virgen María que nos protegía como protegió a nuestro militares en la campaña de la emancipación. Además nos entregó estampitas de Don Bosco, Patrono de la Patagonia, y por consecuencia de las Islas Malvinas. Los integrantes del operativo pidieron mayor cantidad de ellas a los efectos de distribuirlas entre los pobladores de nuestras islas. Todos confesaron , comulgaron, menos Giovenco que lo hizo el mismo día de la partida. El domingo por la tarde nos despedimos todos hasta el martes en que se produjo la concentración definitiva del grupo.

¿Por que eligieron el día 28 para la partida?
La fecha fue elegida por se aquella que culminaban todos los operativos necesarios. En cuanto al horario optamos por el avión de las 0.30 para arribar allí al despuntar el día e iniciar este en las islas Malvinas.

¿Por que eligieron este medio para viajar?
Cómo la operación se realizó por nuestros propios medios y sin la colaboración de nadie, este era el resultado más económico, era tanta la necesidad de medios que nuestras ropas y demás elementos resultaban rudimentarias y poco adecuadas.

¿Llevaban uniformes?
No llevaron uniformes propiamente dichos. Lo que sí había uniformidad en nuestra vestimenta.

¿Cómo pagaron los pasajes?.
Lo hemos aclarado en una respuesta anterior de que fue por nuestros propios medios.

¿Pensaron como iban a alimentar y albergar al llegar a las Islas Malvinas?
Pensamos en tres posibilidades. Triunfantes no habría inconvenientes, prisioneros nos mantendrían los británicos, muertos.. problema superado.

¿Qué iban a hacer en las islas Malvinas?
Nuestra sola presencia involucra la acción y el objetivo. Nuestra actitud no sería provocativa. Las armas que llevaban y que aun no están pagas del todo servirían para defensa.

¿Tenían alguna planificación para cumplir?
Tomada la isla ponerla a disposición del gobierno argentino a la vez que esclarecer a los habitantes sobre nuestro objetivo. Para ello llevábamos proclamas escritas en inglés dirigidas a nuestros hermanos malvinenses.

¿Estaban en conocimiento de que viajaba en ese avión el gobernador de Tierra del Fuego e Islas del Sur?
No

¿Se buscó la coincidencia con el discurso de las Naciones Unidas sobre el problema del ministro Costa Méndez, sobre el Príncipe Felipe y el viaje del gobernador de las Malvinas a Inglaterra?
No. Hubo coincidencia pero no se la buscó.

¿Existe alguna planificación para hacer aquí paralelamente?
Sin duda la de aquí sería similar a la realizada en Malvinas. No atacamos, pero si nos defendemos.

¿Cuál fue la respuesta que se obtuvo de este Operativo Cóndor?
Lo que es de público conocimiento. Aunque esperamos que como argentinos responda favorablemente los que así se consideren.

¿Qué piensan hacer en adelante?
Dado que el jefe de la operación Dardo Cabo se encuentra en Malvinas y radica en él el comando de la operación a él le correspondería contestar esta pregunta.

¿Qué opinan de la actitud del gobierno argentino?
Es apresurada. Esperamos que revea su posición y sepa analizar desde el punto de vista nacional y patriótico.

¿Qué esperan de las Fuerzas Armadas?
Sus integrantes son argentinos. Esperamos que respondan como tales.

¿Qué respuestas encontraron en los organismos gremiales?
Las que han hecho públicas a través de sus comunicados. Ahora esperamos que lleven su apoyo a los hechos, esperamos la acción.

¿Qué piensan como jóvenes argentinos de la juventud argentina de hoy?
Qué a pesar de tildársela de frustrada por las generaciones caducas ha de responder al momento histórico en el cual vivimos y será la forjadora de la patria justa, libre y soberana que tanto anhelamos.

DE COMODORO AL SUDESTE

La máquina había sido tomada por 18 jóvenes integrantes del comando, a las 6.08 de la mañana del 28 de septiembre de 1966. Dos de ellos se habían presentado en la cabina del comandante Fernández García, el copiloto y el radioperador, a quienes amenazaron con armas de fuego, intimándolos a variar la ruta. Otros dos jóvenes habían hecho lo mismo en el sector trasero, donde. Generalmente, toman ubicación el comisario de a bordo (encargado de la atención de los pasajeros) y las azafatas. Según supe posteriormente, los integrantes del comando que actuaron en la cabina de los pilotos se limitaron a decirles muy sonrientes, “que iban a cambiar el rumbo”. Fernández García también sonrió, pues creyó que le estaban haciendo una broma. Pero uno de ellos le respondió “no tanta risa, esto es en serio”. Y esgrimiendo un arma insistió en que debían marchar hacia las Islas Malvinas.
El piloto y copiloto adujeron no conocer el rumbo ya que el mismo no figuraba en las cartas de rutas de “Aerolíneas”. Cabo, quien actuaba en la cabina junto a un compañero, le informó que era el 105, Fernández García modificó entonces la ruta.
¿Cómo se había logrado esa operación comando? ¿Qué estudios se habían efectuado para ella? Voy a tratar de reconstruir, con los datos recogidos luego de haber convivido obligadamente cinco días con ellos, esos pasos.

La máquina de “Aerolíneas”, ya en poder de los llamados posteriormente por el léxico judicial “facciosos”, se desvió de la ruta y enfrentó el océano Atlántico, rumbo a las Islas.
Hay 350 millas de distancia. A las 9, aproximadamente, ya estábamos volando sobre las que podrían ser pistas de aterrizaje: la usada para carreras cuadreras (se realizaban dos veces por año), que se hallaba ubicada en pleno centro de la ciudad y la playa, a unos 40 kilómetros. Esta última era la más incómoda, ya que los comandos tendrían que cubrir esa distancia a paso de marcha, lo que haría muy lento y difícil el operativo.
El avión sobrevoló en tres oportunidades la zona, buscando la pista hípica. El tiempo no era muy bueno y el piloto lo ubicó lo más cerca posible de los techos. Junto a él, observando el descenso, estaban, firmes, dos de los jefes del operativo, sin bajar sus armas, pese a que la tripulación ya no podía ofrecer resistencia. El deseo era aterrizar al revés de cómo se hizo, para ubicar el aparato junto a la casa del gobernador inglés y poder así tomarlo como rehén.
Pero las condiciones climáticas, especialmente el viento, lo impidieron, y el DC-4 se ubicó en sentido contrario. El aterrizaje fue casi perfecto, pese al lugar y la precaria forma en que se hizo. La máquina quedó detenida en unos 200 metros de pista de barro, cuando, generalmente se realizan más de mil. Su peso, 35 mil kilos, hizo que sus ruedas, especialmente la derecha, se enterraran, pero sin dañar en lo más mínimo su estructura. (Relato de Héctor Ricardo García)

RECUERDOS DE UN HIJO DEL JUEZ

Mientras esto ocurría el embrollo comenzaba a crecer, y pronto la Tierra del Fuego tomaría intervención especial en los hechos dada la pertenencia del archipiélago malvínico a nuestro Territorio Nacional. Habrá un momento en que la Armada dispondrá de un barco para que se los vaya a buscar, la policía dispondrá de un apropiado contingente de resguardo, y la Justicia Federal de sus estrados para abrir juicio sobre las conductas de los compatriotas.

El correo electrónico abre una comunicación con el hijo del juez Lima que desde Santiago del Estero nos da una aproximación diferente al rol de su padre en las acciones que se sucederán muy pronto:

1.- Soy abogado, jubilado en la Corte de Justicia de la provincia luego de una larga carrera judicial. Actualmente me dedico a la enseñanza universitaria y escribo cuentos (preferentemente históricos) y artículos periodísticos en los medios locales sobre temas históricos y jurídicos. En el quehacer literario tengo un colega en el amigo Julio Pedro Aramburú, quien trabaja en el Tribunal Oral Federal con asiento en Ushuaia. Pese a que mis padres estuvieron cinco años y medio en Ushuaia (hasta que mi padre se jubiló), no pude conocerla, ya que en esa misma época me radiqué en esta ciudad de Santiago del Estero y no pude viajar en razón de mi actividad en aquella época. Mis padres sí vinieron a Santiago, a conocer y conocieron a sus nietos santiagueños ( a los mayores). Hicieron buenas amistades en Ushuaia, ciudad que siempre recordaron con afecto: los matrimonios Rapela y Corvalán (que volvieron a Buenos Aires), la familia del Dr. Salomón (fueguino) y otros.

2.- En cuanto a mi padre, nacido en Buenos Aires el 6 de noviembre de 1908, fue abogado y escribano; después de haber integrado un tiempo el Poder Judicial de Entre Ríos, se desempeñó en otros cargos públicos. En la justicia nacional fue Secretario de un Juzgado Nacional del Trabajo, luego Secretario General de la Excma. Cámara Nacional del Trabajo y, estando en ese cargo, fue designado Juez Federal del Territorio Nacional de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur (designado por Illia, con acuerdo del Senado), cargo en el que se jubiló. Fue también profesor universitario (Facultad de Derecho, U.B.A.), en las asignaturas "Estudio de las Instituciones Argentinas" y "Derecho Penal". Fue un apasionado por el estudio de la historia argentina; en este aspecto realizó exhaustivas investigaciones en el Museo Imperial de Petrópolis (Brasil) sobre las pretensiones de la princesa Carlota Joaquina al trono del río de la Plata; lamentáblemente, sus investigaciones no alcanzaron a concretarse en un libro, por su última y penosa enfermedad. También tuvo premios internacionales, como el premio Itamaratí (Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil) por su trabajo "El indianismo en la literatura brasilera". Asimismo, fue premiado por la Municipalidad de Buenos Aires su trabajo "...Y las puertas se abrieron", referido a la fundación de Buenos Aires (publicado por esa Municipalidad). Una reseña sobre su persona figura en la obra de Vicente Cutolo "Historiadores argentinos y americanos".. El Dr. Julio Corvalán (quien fuera su secretario en ese Juzgado Federal y ya como magistrado en Buenos Aires, cargo en el que ) despidió sus restos en el panteón familiar de San Antonio de Areco (pcia. de Buenos Aires y lugar donde habitaron muchas generaciones de nuestra familia), con sentidas palabras que escuché y conservo, donde se refería a su actuación como juez en esas latitudes. Transcribo algunas: "Como Juez de la Nación en aquellas regiones apartadas de nuestro territorio, fue un magistrado sin par, por su sabiduría y sentido de lo justo; orgullo de la Nación que tenía asegurado con él, en aquellas funciones, el ejercicio de la soberanía y la difícil tarea de la aplicación justa del derecho. Su personalidad resplandeció como un faro seguro en aquellas latitudes y excediendo el marco de sus funciones, supo ser hombre de consulta para las autoridades y para los simples particulares, que buscaban en él, el sereno consejo del hombre justo y sabio en sentido evangélico. Representaba al antiguo Juez Castellano en el que se unía formando un todo, lo cristiano, la sabiduría, el derecho y la propia vida".

3.- Los cinco años y medio que mi padre estuvo a cargo de ese Juzgado Federal, estuvo absorbido por su trabajo. Tenga en cuenta que, al ser Territorio Nacional, no había Justicia provincial, por lo que tenía los temas más diversos que atender. Tampoco existían los Tribunales Orales Federales (de posterior creación) por lo que la labor de los Jueces federales de 1ra. instancia era más amplia. Recién después de jubilado pudo dedicarse "a full" a sus investigaciones históricas en archivos argentinos y brasileros.
(Este Dossier continuará)