EVOCACIONES*29 de agosto de 1889. Miguel Cané se refiere al futuro de las razas fueguinas.

El parlamentario y escritor –célebre autor de Juvenilia- pronuncia un discurso en el Senado de la Nación al debatirse una posible adjudicación de tierras para misionar a los salesianos:

Yo no tengo Señor Presidente gran confianza en el porvenir de la raza fueguina.

Creo que la dura ley que condena a los organismos inferiores  ha de cumplirse allí, como se cumple y está cumpliéndose en toda la superficie del globo.


Las ideas de Cané se correspondían con pensamiento darwiniano, que por otra parte se había consolidado durante sus viajes al extremo sur americano y su contacto con los canoeros de la región.


El Cané que conocemos pasa por Juvenilia, libro leído por los estudiantes secundarios argentinos durante generaciones. La obra, ambientada en el viejo colegio Nacional de Buenos Aires, tiene cierto enlace fueguino: por el hecho de estar dedicado al poeta Matías Behety.., cuñado de José Menéndez.