Silencios por Rosa Damiana Fique.


El silencio va ganando espacio en esta casa que la gente conocía como "la casa del primer argentino", y ella -pese a los muchos años que vivía en ella- llamaba "la casa nueva"

 Las cortinas no se descorrerán con mucha frecuencia y el piano sentirá retumbar sus teclas por cada mota de polvo que sienta sobre su piel.

 El retrato de aquella fiesta a la que no asistió, porque todavía no vivía, temblará al recordar lo bien que relataba las incidencias del gran acto social, en todos sus pasos.

 Y el tío Machín se pondrá mucho más serio.


Y los amigos indios -Aldredo Rupatini y Rafaela Isthon  mantendrán sus vigilia en el cerrado salón, por si alguien quiere saber todavía, de las cosas que los hermanaban.


Allí estaba "Tata".antes del silencio, con ese nombre familiar que hacía transmitir entre los que todavía no la trataban, connotaciones masculinas; pero que había nacido del vocablo entrecortado de un niño.


La Rosa Damiana que -cuando escribía- lo hacía en tantos casos "por los otros", es decir "por nosotros".


 … “Restándole horas al descanso
sin feriados, ni vacaciones,
ni viajes pagados,
ni más ayuda que su mucha voluntad,
así en Ushuaia, el inmigrante
formó su hogar.

La casa de madera,
su patio, sus gallinas, su quinta
los leños, dieron calor a ese hogar.

Y a la compañera esposa,
de bonanzas e infortunios,
parece verla afanosa en tantas tareas
o mientras sentada descansa,
tejer en la gastada media
un nuevo talón.

Cuántas veces contó monedas
que alcanzó para comprar a sus hijos
el guardapolvo o el pantaloon.

Y mientras añora la Patria lejana,
bendice esta tierra donde
hoy sus nietos comen el pan
y mira a los mismos jugar en el charco
que la última lluvia su paso dejó,
donde plácidamente barquitos
de papel navegan
trayendo en su proa lejanas noticias,
llegadas con el ultimo pasquín.

Y mientras ellos juegan, Ushuaia llora.
ellos ignoran que de agradecida felicidad,
que todos los abnegados inmigrantes
siempre la han amado de verdad.

El abuelo inmigrante por esta tierra hechizado
quisiera dar más.
Y las manos cansadas han empezado
unos palitos a tallar.
Para que a los nietitos, en las fiestas patrias
no les falta la Fueguina Argentina.
Banderita escolar.”…

EL ABUELO INMIGRANTE de Rosa Damiana “Tata” Fique.



La casa nueva, una imagen de Adrián De Antueno.

Las fotos de interiores son del salón comedor situado al naciente de la vivienda construida sobre la calle San Martín, es decir las tres ventanas juntas, las otras dos corresponden al salón de costura: un estrecho, luminoso y cálido pasillo.