EVOCACIONES ***Marzo 6, de 1792. Nace Luis María Vernet.

Quien a la postre resultaría ser el Comandante Político Militar de las Islas Malvinas, nació en el seno de una familia de origen francés portestante que se había radicado en la ciudad nortealemana de Hamburgo.


A los nueve años fue enviado a Estados Unidos, donde comenzó a trabajar en una firma alemana, donde demostró inteligencia y una capacidad especial en la actividad comercial.
Llegó a Buenos Aires en el año 1819, donde comenzó a desarrollar actividades comerciales. Al tiempo  se asoció a Jorge Pacheco a quien el gobierno de Buenos Aires otorgó la concesión para él aprovechamiento del ganado vacuno y el de los lobos marinos de la Isla Soledad. Vernet se trasladó hacia la isla donde comenzó con el desarrollo del lugar, llevó caballos y lanares, rehabilitó varios edificios que se encontraban abandonados y semidestruidos. No sólo realizó una tarea colonizadora del lugar sino que también emprendió investigaciones científicas para el mejor conocimiento de las islas. Los estudios incluían, un estudio de los lugares para futuras colonizaciones y posibles producciones en ese lugar, en esto colaboró activamente su joven esposa.
El 10 de junio de 1829 fue nombrado Primer Comandante Político Militar en las Islas Malvinas. Bajo el pabellón argentino, se comprometió a hacer cumplir la legislación argentina, cuidar sus costas y los reglamentos de pesca vigentes. Construyó un fuerte y se proveyó de algunos cañones para la defensa del lugar.
Luis Vernet trasladó a la isla a su familia, comenzando por su esposa María Sáez, rioplatense nacida en Montevideo, con la que tuvo en las islas una hija Malvina Vernet y Sáez.
Ejerció el cargo de comandante político y militar aplicándose a la tarea de hacer cumplir los reglamentos sobre pesca de anfibios, que realizada de forma indiscriminada por parte de los loberos y balleneros extranjeros, constituía un grave problema. El pago por derecho de anclaje fue sistemáticamente eludido por los balleneros y los cazadores clandestinos de guarás, especialmente ingleses y estadounidenses.
En agosto de 1831, tras un incidente con tres pesqueros estadounidenses, Vernet se retiró a Buenos Aires, donde arribó con la goleta Harriet con el fin de someter el caso al fallo del Tribunal de Presas.En dicha ocasión, el cónsul norteamericano en Buenos Aires desconoció el derecho argentino a reglamentar la pesca en las Malvinas. A fines de ese año, personal de la corbeta de guerra USS Lexington, de la Armada de los Estados Unidos, incursionó en Puerto Soledad al mando del capitán militar Silas Duncan y cometió hechos gravísimos: se saquearon los bienes y las propiedades, se destruyeron las instalaciones de artillería y los principales pobladores fueron conducidos prisioneros ilegalmente a Montevideo, en lo que fue un desigual acto de guerra.
La acción cometida por Duncan causó conmoción en Buenos Aires. En junio de 1832, el encargado de negocios norteamericano,Francis Baylies, siguiendo instrucciones de su gobierno, exigió la desautorización de Vernet, la devolución de los bienes incautados por él, y el pago de una indemnización. A su vez, puso en duda la legitimidad de los títulos de soberanía argentina. Ante tales circunstancias, el gobernador Juan Manuel de Rosas lo declaró “persona no grata” y le extendió los pasaportes correspondientes.

El 2 de enero de 1833, después del incidente Lexington, Vernet marchó en demanda de ayuda a la ciudad de Buenos Aires, le sucedió como gobernador designado Mestivier y luego, cuando era ya gobernador interino el capitán Pinedo, las naves de su majestad invadieron el territorio argentino. La invasión inglesa quedó a cargo del capitán militar John James Onslow, quien al mando de la fragata Clío se lanzó al ataque de Puerto Soledad. Vernet nunca fue repuesto en su cargo ni volvió a las islas, aunque intentará negociaciones con los ingleses para recuperar derechos e inversiones. Falleció en 1871, sus restos reposan en el cementerio de la Recoleta..