En el Día del Idioma.

En una gestión de la profesora María Eugenia Alberdi de Villafaín participamos de las actividades vespertinas del Juvenil Instituto Fueguino con motivo del aniversario de la muerte de Miguel de Cervantes Saavedra.

El conjunto de los alumnos se sentó a escucharnos, y como primereamos en la tarea, reflexionamos sobre el rol de la comunicación en estos tiempos de golobalización, y la "Galaxia Gutemberg" que está hace 500 con la grandes transformaciones de la imprenta.

Era también el Día Mundial del Libro y de los Derechos de Autor, así que todo invitaba a irnos por las ramas.

Los alumnos atentos participaron sobre nuestras reflexiones como escritor abriendo paso a una suerte de presentación de mi novela HASTA EL PRÓXIMO RECUERDO, eligiendo al azar -ellos ya sabían que tiene 80 fragmentos- al azar decimos: dos números, siendo estos los capítulos en ser leídos.

Nos sentimos alagados por sus aplausos.


FRAGMENTO 052

Antes de leer estas humildes espresiones le pido encarecidamente me disculpe por si cometo una indiscripción al dirigirme a Ud, le ruego que la haga por el amor a quienes de dieron el ser en la más absoluta reserva que pude guardar su distinguido y beneplácito corazoncito.
Señorita desde el primer día que la conocía a Ud. no he podido borrar su imagen de mi memoria, a tal extremo que mi corazón me exiije día a día a que esprese a Ud. mis sentimientos, para hací  recalzar entre ambos una amistad íntima.
No creyéndome con el valor necesario para declararle mi pasión me he valido de la pluma para hacer llegar asta Ud. mis más humildes sentimientos. Esperando su contestación me despido de Ud. su fiel admirador.
Domingo 22 de noviembre de 1951.



 FRAGMENTO 071

“Un día cuando ya estaba preparada la boda, incluso con parientes que venían de otras localidades, apareció el cordobés”.
“Entró vestido de gaucho, en un hermoso caballo enchapado en plata como no he visto otro”.
“Venía del lado norte, y a quien le preguntaba decía lo hacía cabalgando desde Córdoba”.
“Cuando encaró por San Martín ya la noticia había llegado al hotel”.
“La tía la recibió como un baldazo de agua fría; pero se sobrepuso, dejó su costura en la silla y salió a ver si era cierto a la puerta del establecimiento”.
-“¿Y ahora llegas, Bógami?. Se miraron desde lejos diciéndose con los ojos cosas que podemos imaginar. -¡Mujer! El viaje fue largo. Vengo a instalar una carnicería para trabajar como proveedor de los petroleros. Ya no soy más de la empresa”.
-“Y yo no soy mas tuya. No me iba a pasar la vida esperando. ¡Si al menos me hubieran mandado una carta!.
-“¿Y que carta te voy a enviar mujer?, ¡si yo no se escribir!

“De pronto el viento de siempre desapareció, los curiosos se sintieron incómodos y los fueron dejando solos. Parece que siguieron hablando un buen rato, en buen tono, pero al final el jinete se fue. Dejó atado al palenque al hermoso caballo con su lujosa platería. Nadie lo tocaba. Al día siguiente la tía mandó que le dieran agua y de comer, eso lo hice yo. Al segundo día me pidió que encontrar alguien que se lo llevara de vuelta. Yo se lo pedí a Chinchorro”.