RASTROS EN EL RÍO.91. “De cómo al finalizar un año, y renacer en las nuevas instituciones provinciales la Tierra del Fuego, nos pareció oportuno traer la palabra del primer fueguino que en el pasado debió afrontar la conducción del gobierno territorial.”

Varios fueron los primeros gobernadores fueguinos.

Es que en tierras de conquista siempre pesa ser un adelantado. El primero fue un tucumano, año 1884 se organizan los Territorios Nacionales. El primero provincial lo elegimos el domingo pasado. El primero fueguino fue Don Ruperto Bilbao, hombre nacido en el espacio pionero.

Chiquito lo debe recordar desde la altura de su infancia. Estabillo sabe que él le dio la beca con la cual se fue a estudiar al salesiano de Río Gallegos.

El 11 de julio de 1946, mucho antes de su incursión en la vida pública este hijo de Don Francisco Bilbao –del cual uno de sus nietos prometió acercarnos documentación sobre la real grafía de su segundo apellido- hablaba en público en el palco de la plaza aún sin nombre; así daba su visión de lo histórico de nuestro lugar:

“Evidentemente emocionado, ocupo con verdadero placer esta tribuna, con la autoridad que me da ser el primer nativo, no aborigen, de este pueblo de Río Grande, que en un breve pero floreciente engrandecimiento cuenta con el orgullo de ser pueblo que por sí solo adquirió merecimientos tales como para que un Presidente Argentino, el señor Hipólito Irigoyen, así lo reconociera por primera vez un día como este hace 25 años. Y digo por sí solo, porque quizá son pocas las poblaciones de nuestro patrio suelo, que sin apoyo oficial, sin una acción de Gobierno Central, pueda ostentar el orgullo de haber llegado primero a su mayoría de edad, antes que los gobiernos federales de Buenos Aires pensaran que Río Grande y la isla en que está implantado, formaran parte, también, del conglomerado geopolítico de la Nación Argentina.”

 “Río Grande que ya desde el 11 de noviembre de 1893 afloraba al mundo con su primer brote de primavera cristiana, con la instalación de la Misión Salesiana La Candelaria, hasta 1921, fue paso a paso y por propio vigor creciente, agrupando habitantes que, amparados primero por los brazos de la Cruz Redentora, fueron extendiendo los audaces pasos y organizando establecimientos rurales (nombres: Menéndez, Sara Braun, Cullen, Bridges, Reynolds y otros), consecuencia que a la vez obligaba a las instituciones a establecer sus oficinas de protección de control. Y así, sin que en mí exista el deseo de hacer historia, puedo decirles que en 1897 se instaló la Comisaría, trasladada de San Sebastián, a la Casa que hoy ocupa la Delegación de la Gobernación en este pueblo, y el mismo año se constituye el primer Juzgado de Paz. Diecisiete años más tarde, en 1914, se crea la primera estafeta de correos que, en 1915, se complementa con la instalación de la Radio Estación, dependiente en su origen del Ministerio de Marina. Dos años más tarde, en 1917, la sub-prefectura queda instalada para control aduanero y vigilancia costera de este puerto, que ya entonces era frecuentemente visitado por barcos de la marina de nuestros hermanos de Chile. Conjuntamente con estas instituciones, también iba floreciendo el esfuerzo anónimo y personal de los pobladores, así veremos que el primer visionario comercial fue el señor Soldani que en el ‘900 instala el primer negocio en Río Grande, al que siguió poco tiempo después –1905- Francisco Bilbao, mi padre. Años más tarde: Fadul (Raful) y Roque, Eduardo Van Aken, Federico Ibarra, hombres todos con el andar del tiempo y de su lucha constante, van encariñándose con la zona y arraigándose con sus hogares y establecimientos rurales, luchando a brazo partido con las inclemencias del tiempo y con las dificultades de comunicaciones que los separaba de los demás centros poblados de la patria. Estas últimas causas apuntadas y no otras, fueron las que obligaron a los habitantes de Río Grande a establecer comunicaciones con la ciudad de Punta Arenas y derivan hacia allí las operaciones bancarias y comerciales en su origen.”

“Recién, aproximadamente en el año 1915, comienza a alegrarse el espíritu de los riograndenses al ver flamear la insignia patria, en los primeros gallardos transportes nacionales que nos visitaban una a dos veces al año, sacando los productos de la zona y trayendo en su ir y venir, un acercamiento moral con Buenos Aires y la Costa Patagónica. Fue entonces cuando, ya sea por la acción nacionalizadora de su gobierno o por la influencia de las visiones de los que nos visitaban, el Presidente Irigoyen, en un decreto conjunto, bautiza y reconoce el pueblo de Río Grande, que desde mucho antes, repito, hacia notar su presencia en la isla con su lucha y el tesón de sus inciadores.”

“Reconocido ya como pueblo en 1925 toma nuevo y pujante desarrollo a consecuencia de la división de tierras, que atrae hacia acá nuevas energías y capitales afanosos de hacer producir en el suelo patrio, hasta ayer “tierra maldita”, el oro blanco, que junto con la carne constituye hoy la piedra angular de su creciente progreso. Este trae aparejado por lógica necesidad, la incorporación de empresas particulares que con sus barcos se apresuran a llevar los productos regionales frecuentando nuestro puerto con más regularidad.”

“Organizado ya el pueblo, es  en 1928 cuando se constituye la Primera Comisión de Fomento, para la acción comunal de control; es en 1929, cuando por la ley Láinez se instala la primera y hasta hoy única escuela de este pueblo, evitando así la salida de los niños a otros lugares en busca de enseñanza. Seis años más tarde –en 1934- la Dirección Nacional de Vialidad comienza a enviar sus representantes y a colaborar en el mejoramiento de las huellas, que por su estado, transformaban en héroes a los que las transitaban. Es, en 1936, cuando nuestro cielo se ve cruzado en forma regular, por los aviones de la Aeroposta, que con el ronco tronar de sus motores, portadores de noticias familiares en su correspondencia, parecían gritar desafiando a los vientos sus derechos de argentinidad y progreso, acercando en horas la travesía de Buenos Aires y pueblos intermedios, como si quisieron con el incesante repiquetear de sus válvulas, marcar un ritmo acelerado de la vida en esta zona invitando a seguirles en el desarrollo ascendente. Y es en el año 1937, el 16 de diciembre, cuando recién este pueblo cuenta con plaza pública, donde si no podemos admirarlas célebres reuniones de las retretas puebleras, podemos afirmar, en cambio, que inicia su vida como plaza bajo los buenos augurios de la cristiana bendición administrada por el entonces reverendo Padre Crema. Para que no faltara nada en la demostración del esfuerzo individual de los riograndenses, en 1940 es librada al servicio público, el 15 de agosto, la primera Usina Eléctica, que alegra desde entonces las largas tardes y los tristes crepúsculos invernales con la claridad de su luz.”

“Finalmente, después del 1° de marzo de 1943, fecha en que se inaugura la sucursal del Banco de la Nación Argentina, llega a la Tierra del Fuego el gobernador Fidel Anadón, al transformarse el territorio por decreto en Gobierno Provisional del 4 de junio, en Gobernación Marítima; nótase desde entonces un brusco cambio de progreso que continúan los gobiernos de los capitanes de navío Gregorio Portillo y Fidel A.Degaudenzi, dignos marinos que por imperio del destino dejan sus funciones específicas para tomar con igual seguridad, el mismo interés y elevado sentido patriótico el timón del gobierno, como antes supieron marcar rutas fecundas por los mares del mundo, flameando al tope de los barcos de nuestra gloriosa marina, la no menos noble y gloriosa bandera argentina”.

“Para terminar pido a todos los presentes que mancomunados en un solo esfuerzo, no escatimemos energías para que este querido pueblo que hoy cumple sus bodas de plata pueda en un futuro cercano ser el faro guía, a quien todos dirijamos la mirada, agradeciendo al Todopoderoso su progreso, su viril pujanza y su simbolismo como pueblo libre y digno.”

Cuando con la gestión presidencial de Arturo Illia pasó de Concejal Electo sin diploma a Gobernador del último Territorio Nacional, lo atrajo nuevamente la palabra, y fue así que por LRA 10 se propaló su intencionalidad gubernamental. Era un día como hoy, terminaba 1963:

 “El día 5 del corriente mes, en la ciudad de Buenos Aires y en el Despacho de S.E. el Señor Ministro del Interior, tuve el alto honor de jurar al cargo de Gobernador del Territorio Nacional de la Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sud, para el cual fui designado por Decreto del Poder Ejecutivo Nacional.”

“Razones de Gobierno determinaron que la ceremonia fuera realizada en el Ministerio del Interior, aún cuando los deseos de las autoridades nacionales, y el mío particularmente, hubieran sido de llevarlo a cabo en esta ciudad de Ushuaia, capital de nuestra Tierra del Fuego. La sencillez del acto, y el anhelo de estar entre ustedes, me impulsó a postergar la lectura de mi mensaje de gobierno, hasta tanto pudiera hacerlo en la isla.”

“Por otra parte, era necesario mi venida al Territorio para tomar conocimiento de la situación en que se hallaba la gestión del Gobierno Territorial anterior.”

“Esa circunstancia era imprescindible, pues mis deseos como Gobernador eran y son el máximo aprovechamiento de toda aquella gestión iniciada que considere interesante para la buena marcha de Tierra del Fuego, así como también la eliminación de lo superfluo, es decir, de todo aquello que no signifique una evidente ventaja para el Territorio.”

“Se hacía importante establecer prioridades ajustadas a una realidad cierta. Prioridades dictadas sin egoísmos ni vanidades, en las cuales el ordenamiento estuviera dado en base a las necesidades más urgentes sin que para ello se tuviera en cuenta, si la inquietud o el acto de gobierno nacía pro la gravitación del trabajo de las autoridades anteriores o lo era en virtud del plan de realizaciones que nos impulsan a los hombres que conformamos este Gobierno Territorial actual.”

“Una vez aquí, en el Territorio, se estudió la oportunidad en la cual sería viable dar a conocer al pueblo fueguino la futura acción que se llevará a cabo. Nunca será mi propósito el pronunciar discursos, ni soy hombre que gusta de la oratoria. Pero en esta oportunidad es necesario que un Gobierno que será de puertas abiertas, informe al pueblo de sus propósitos más inminentes. Y para ello estimo oportuno cumplimentar ese deber ineludible, aprovechando para el caso el tradicional saludo de Año Nuevo.”

“En primer lugar, quiero fijar con claridad el criterio político del Gobierno Territorial. Todas aquellas medidas que se tomen y los actos que se realicen tendrán una inspiración. La inspiración estará dada por la política del Poder Ejecutivo Nacional, surgido de la voluntad soberana del Pueblo Argentino.”

“El mensaje del Gobierno del Exmo. Presidente de la Nación, Dr. Arturo Illia pronunciado en el recinto del Honorable Congreso el día 12 de octubre fijó claramente la posición del Poder Ejecutivo y sus propósitos de Gobierno. Así en Tierra del Fuego repetimos estos conceptos como base de nuestra orientación y de los propósitos que habrán de guiar nuestro cometido.”

“Es muy importante destacar, antes de comentar el plan de gobierno trazado, la oportunidad histórica que el Gobierno de la Nación acaba de brindar a los fueguinos. Esa prueba de confianza sería suficiente para que diéramos de nosotros lo mejor de nosotros mismos en el cumplimiento de nuestras obligaciones. Pero si pensamos que la experiencia de la obra que realicemos será la que dará en los años futuros la continuidad de los fueguinos al frente de los Gobiernos de la Isla, tenemos que comprender que nuestra misión adquiere contornos de compromiso de honor, presente y futuro.”

“El presente, para lograr el mejoramiento de todo cuanto nos rodea, pasible de que por la mano del hombre sufra las transformaciones adecuadas la lograr la anhelada evolución. El futuro, porque nuestro comportamiento al frente de la función de Gobierno, será el antecedente que permitirá que otros fueguinos nos sucedan. Sólo el triunfo de este Gobierno, dará al Poder Ejecutivo Nacional la certeza de nuestra capacidad y la seguridad de haber estado acertado por haber confiado en quienes, por su seriedad, honestidad y trabajo, merecen su confianza.”

“Pretendemos hacer un gobierno progresista en el que se conjugue una profunda preocupación por la obra pública, municipal y territorial,  por el bienestar social, por un sano ideal democrático. Anhelamos mejorar el nivel de vida delos hombres que viven en Tierra del Fuego, así como también deseamos fervientemente que nuestra isla constituya la esperanzada realidad de aquellos que desean radicarse entre nosotros.”

“El Territorio cuenta con recursos propios que emanan de sus riquezas.”

“Esos recursos deberán volcarse en hechos concretos para la isla y para hacerlo en necesario racionalizar los gastos, invertir con criterio, realizar obras prácticas para el bien de toda la población.”

“En la obra de bien público se dará amplia preferencia a las necesidades requeridas pro las Municipalidades, así como construcción de viviendas, caminos, servicio eléctrico, líneas telefónicas, escuelas primarias y secundarias, régimen hospitalario y amplio apoyo a las asociaciones civiles y religiosas de bien público.”

“Se incrementarán los esfuerzos por lograr que la acción de Vialidad Nacional logre un máximo de eficiencia en el Territorio, para ello, este Gobierno coopera con esa Repartición en todo cuanto sea posible. Es necesario que las rutas atendidas por Vialidad estén libres al tránsito todo el año y en un grado de conservación que permita viajar normalmente, deberá estudiarse con ese organismo la posibilidad de que se abran nuevos caminos y de que materialicen ordenadamente los planes que tienen para con Tierra del Fuego.”

“Fuera de aquellas rutas y de Vialidad Nacional, este Gobierno estudiará la apertura de caminos accesorios y el mantenimiento de otros  que han sido abiertos y que se encuentran en un lastimoso estado de abandono.”

“Es necesario que se comprenda que por rutas y caminos, aún los más apartados, transita el progreso, y el progreso trae núcleos humanos afirmados por un nombre y común deseo de trabajo.”

“Las Municipalidades deben participar por derecho propio, y no por una mera dádiva de los recursos territoriales. Sólo así se justificará la existencia de los Concejos Municipales elegidos por voluntad del electorado. En este orden de ideas, respetamos celosamente su autonomía. Dentro de las posibilidades que ofrendan los recursos, se transferirán a ellas los fondos disponibles, que administrarán libremente conforme lo estimen conveniente.”

“Se continuarán las obras iniciadas por el anterior Gobierno. Si entrar a polemizar si eran de prioridad absoluta, interpretamos que no pueden ser abandonadas en su estado de adelanto actual.”

“Conocedores del problema del suministro de energía eléctrica que existe en Ushuaia y Río Grande, con la adquisición de nuevos grupos electrógenos, arbitraremos inmediatas soluciones. La Cooperativa que con tales fines se ha constituido, tendrá el apoyo que necesite por parte de este Gobierno.”

“Será motivo de preocupación la reconstrucción de las líneas telefónicas que unían las dos localidades del Territorio. Sobre el particular, ya se ha efectuado contactos con el Organismo competente de Buenos Aires, y en enero próximo se iniciarán los trabajos del reacondicionamiento del cable subfluvial en el Río Grande que permitirá conectar nuevamente los núcleos humanos de ambas márgenes de dicho río.”

“La educación, la asistencia social y la sanidad ocuparán una primera línea en los problemas que se estudiarán. Sabemos perfectamente que en la juventud está el futuro de la Patria y del Territorio, y es necesario brindar a ella los mejores esfuerzos para que cumplimenten su ciclo con el máximo de rendimiento. Se concederán becas, mejoraremos las bibliotecas y trataremos de materializar la idea de los Centros Deportivos y Culturales en el convencimiento que dando a nuestros jóvenes la oportunidad de distribuir su tiempo en el estudio y el deporte lo haremos más aptos y sanos para la lucha por la vida, igualmente trataremos de robustecer y jerarquizar todas aquellas asociaciones de bien público que silenciosamente vienen colaborando a favor de la comunidad.”

“Es necesario que las cooperadoras, tanto escolares, policiales como hospitalarias, el Hogar de Niños Santa Luisa de Martillac-, los médicos, los docentes, los funcionarios del Juzgado Federal y la Policía Territorial y todas las personas de bien, presten a este Gobierno la más amplia colaboración a fin de tratar de resolver y encontrar soluciones sensatas y prácticas para desterrar del Territorio los graves problemas sociales que aflige a ciertos sectores de la población.”

“Debido apoyo se prestará a todas las asociaciones deportivas, culturales, que con reconocida eficiencia vienen colaborando a favor de la salud física y mental de la juventud fueguina.”

“Trataremos de dotar los hospitales para su rápida habilitación y en combinación con el Ministerio de Salud Pública de la Nación se llevarán a cabo campañas sanitarias. Habilitaremos dispensarios allí donde sean necesarios entre los pequeños núcleos humanos alejados de las poblaciones. Si logramos  materializar el propósito de abrir Casa para Ancianos y para Niños, conseguiremos que la labor de Asistencia Social, que se intensificará, alcance niveles satisfactorios.”

“Apoyaremos a los hombres de empresa que hicieron factible y han creado una industria local venciendo toda clase de obstáculos.”

“Será apoyada toda iniciativa sana y racional que tienda a crear nuevas fuentes de recursos explotando racionalmente las riquezas extractivas del Territorio.”

“Trataremos de cumplir los altos fines que inspiraron la creación de la Zona Franca tendiente a que el Territorio se beneficie positivamente en todos los sectores de su población. A su amparo nos preocupamos por la radicación de industrias elaborativas de la riqueza natural fueguina.”

“Buscaremos las medidas necesarias para incrementar el turismo brindando las comodidades imprescindibles y orientando en contacto con la Dirección Nacional de Turismo a Empresas que organicen excursiones, asesorando y preocupándose de los turistas que nos visitan.”

“Cumpliremos con el Decreto-Ley 2.191/57 pidiendo la designación de un Consejo Territorial que desarrollará su labor en forma cabal, para lo cual tomará intervención en todo acto de gobierno de sea de su competencia, y habremos de respetar consciente de sus derechos el resultado de su cometido. Así compartiremos la enorme responsabilidad de la conducción del Gobierno. Haremos los posible para que dicho organismo, rudimento legislativo, sea auténticamente representativo de los sectores políticos, así como de las fuerzas vivas del Territorio.”

“Propiciaremos la modificación de esa ley 2191, estatuto orgánico del Territorio. A esos sufridos servidores, particularmente los agentes y personal subalterno en general cuyos sueldos exiguos los obligan a una vida llena de sacrificios y penalidades. Analizaremos sus problemas y llegaremos a ellos con las mejoras que sean lógicas a sus necesidades. Trataremos, incluso, de facilitar las gestiones que realiza el personal jubilado en su duro peregrinaje por conseguir que se contemplen sus derechos.”

“El Gobierno Territorial tiene la obligación, y así lo entendemos todos nosotros, de ser sensible a todos los problemas del Territorio, es así entonces que repito, las puertas de la Gobernación estarán abiertas a todas las inquietudes. Allí recibiremos sugerencias y consejos, allí recibiremos las criticas responsables.”

“No buscaremos jamás la adulación y el aplauso, confiamos que esas prácticas se destierren por siempre de la Isla, por el contrario, por que consideramos que así estaremos más cerca del objetivo de todos, que no puede ser otro precisamente que el bien del Territorio.”

“A los hombres que desde nuestra Antártida Argentina viene desarrollando una labor admirable, vaya mi más profunda y sentida admiración y el orgullo de ver flamear en este vasto Territorio Argentino nuestra querida enseña azul y blanca.”

“A la Marina de Guerra, celosa y fiel servidora de la Patria, que en cumplimiento de su misión específica desarrolla una tarea de progreso y seguridad junto a nosotros, mi expresión más sincera de afecto y cordialidad.”

“A todos los pobladores, forjadores del progreso y avanzadas de la civilización en este alejado lugar de la República, mi reconocimiento.”

“Pido a Dios Todopoderoso que guíe nuestros actos y nos permita realizar los fines que nos proponemos y que acabo de exponer.”

“Finalmente, deseo cerrar este rápido mensaje haciendo llegar a todos y cada uno de vosotros mis augurios y los de mis colaboradores, para que disfrutéis estas tradicionales fiestas con salud y alegría y que para el año 1964 os depare felicidad.”

En la foto Ruperto y su esposa Zdinka Mimica Chechuk, que lo sobrevive.





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