RUBÉN BALIÑO, una identidad cultural.



Al cumplirse el séptimo aniversario de su temprana muerte fuimos a buscar recuerdos y los encontramos en el número uno de la revista Truco, abril de 1973, con referencias a su también temprano despertar al mundo de la canción.

Rubén Alberto Baliño es un joven nacido en Ushuaia, ganado para Río Grande y para el poco frecuente apostolado de cantarle a nuestro sur.
Su adolescencia se enmarcó en una ocasión cancionera que integrando el Tío Folkórico “Los carperos” le diera sus primeras satisfacciones en contacto con los escenarios locales: y también proyectando su actividad a otros lugares de nuestro sur como fue la participación de LOS CARPEROS en el Festival Juvenil de la Canción Patagónica realizado en San Julián en 1978.
Fue San Julián y su Festival el que le ha dado las más constantes satisfacciones.
En 1979, maduro como intérprete, incursiona en condición de solista en el certamen viajando por la delegación local. Allí se descubre otra faceta creativa; Baliño compone y una de sus primeras obras se lleva a ese año el primer premio: “Una canción para ti”.
Consolidada su presencia en el Festival Juvenil otra vez se suman aplausos y crítica para ponderar una canción suya, y así 1980 lo consagra nuevamente como compositor con su canción “Al ovejero”.
Cuando las circunstancias de su edad lo llevan a vestir uniforme, inicia en la ciudad de Río Gallegos una serie de fecundos encuentros con creadores santacruceños, uno de ellos Hugo Giménez Agüero reforzará su vena de creador e investigador.
Es en 1981 cuando participa en su condición de conscripto en el “5to Certamen Ganar la Paz” “organizado por el ejército argentino compartiendo el primer premio compositor su tema “Canto a la Patagonia”.
El año pasado inicia estudios universitarios en la ciudad de La Plata, la guerra de Malvinas lo convoca al sur nuevamente, y aquí vuelve con su guitarra.
Los últimos meses nos han dado la oportunidad de conocer su calidad de compositor, en una docena de canciones.
En la Patagonia la expresión musical folkórica es una búsqueda, una tarea de investigación –nos dijo Rubén- hay mucho por hacer porque también debemos ser testigos de un mundo que se transforma día a día  y de una naturaleza desconocida para la poesía”
“Lo nuestro recién será folklore cuando comience a ser cantado por el pueblo, cuando ellos se identifiquen con nuestra voz”.
Y Rubén lo está consiguiendo a pasos agigantados, pese a sus esporádicas actuaciones en nuestro medio.
Su canción Río Grande identificación del  Canal del Onita es reclamada con insistencia por quienes gustan de su sentir y su fraseo.
El canto de Baliño es descriptivo y de bellas imágenes , invita a la participación reflexiva de quienes lo escuchan.
No tiene el carisma indispensable para ser un guitarrero de peña, lo suyo es un encuentro profundo con las cosas simples y cercanas; y su contacto es mayor cuando como en la reciente “Expo Foto Música Fueguina” ensambló su poesía con las imágenes de Jorge Flores.
“Es una pena que tenga que irme ya, tan pronto, -nos dijo hace algunos días- vamos a ver cómo le ayuda la nostalgia a seguir pensando canciones para mi tierra linda”.

La nota se completaba un conjunto de letras nacidas de la inspiración de Baliño, de las cuales tomamos aquella que se corresponde al tema que identificó al canal de televisión local:

Enamora del mar
ciudad cautiva del viento,
recostada sobre el río
hechos de lenga tus cercos.

Revientan en los jardines
los rosales amarillos,
oleajes de espuma blanca
te dan sonrisas de nieve..

Río Grande
Río Grande
Río Grande

Las tardes de tus veranos
son nubes de cien colores
que el sol pinta antes de irse
por detrás del Tropezón..

Y al viejo Cabo entegastes
tu corazón de meseta,
de donde nacen tus hijos
herederos del onaisín.

Río Grande
Río Grande

Río Grande…

En la foto: Rubén años después de esta nota, cantor de entrecasa, junto a Pancho Pacheco.

Algo más sobre Rubén podrás encontrar en 

http://mensajerodelrio.blogspot.com.ar/2010/02/ruben-balino-en-pocas-lineas.html