Sobre la experiencia de vender libros usados por Facebook.1



No hace mucho una amiga decidió usar la red social para vender algunos libros que ya tenía como material de descarte.

Se había iniciado en la fotografía con una cámara Minolta que perteneciera a su padre y la cual había quedado obsoleta exigiendo la compra de una moderna cámara digital. Para la inversión –estimada en aproximadamente 15 mil pesos- le pareció oportuno vender cien libros, a ciento cincuenta pesos cada uno.

Indicaba la transacción no fue dado a conocer, tal vez por ello la primera pregunta que recibió fue:

1.- Qué te pasa que estás vendiendo tus tesoros?

La respuesta la dio por mensaje privado y luego vino una pregunta de otro remitente:

2.- Yo te compro tres, pero si me los dejás a 300 pesos.

Aquí no respondió esperó ver lo que pasaba. Y no pasaba nada, hasta que hubo otra reacción.

3.- Yo tengo tal libro de fulano de tal, ¿porque no vendés ese otro que me dijiste que te gustó mucho más?

4.-  Che ese libro que tenés a la venta, ¿no es el que te presté yo?

5.- Me guardaría esa novela, que ahora estoy de viaje..

6.- De que trata tal libro.. Aquí contestó como para que lo leyera todo el mundo.

6bis.- Ah! Pensé que se trataba de otra cosa.

7.-A tu ahijadita del alma ¿que le vas a regalar?


Pasada una semana desempolvó su casi recargada tarjeta de crédito y concurrió a la casa fotográfica para diligenciar la compra de la cámara de sus sueños.