CARLOS AROSA, camionero del sur. Primera parte.


El invierno de 1995, el de la gran nevada, nos encontramos en casa de Juan Barría y Susana Dobronic con don Carlos. Estaba de visita entre una segunda generación de grandes amigos a los que había conocido desde los años 60, en sus travesías como camionero hasta la Tierra del Fuego.

Era el 27 de julio y con preguntas cortas y respuestas equivalentes comenzamos a ametrallar sus recuerdos.

-¿Cuándo se dio ese venir a Tierra del Fuego?
-A Tierra del Fuego.., fue por trabajo

-¿Cuándo se dio aquella oportunidad de venir a Tierra del Fuego?
-Creo que en agosto de 1969, o para esta fecha más o menos, para esta época.

-Usted había este momento, había hecho una experiencia de vida como transportista
-!Si, en la zona norte¡

¿Y cómo se inicia usted como transportista?
-En el año 60 más o menos, con camiones de combustible de afuera, a las zonas de las playas atlánticas: San Clemente, Mar de Ajó, Santa Teresita… 

-Es decir usted ya venía apuntando hacia el sur.
-Si porque en realidad soy casi de San Clemente, ¿no? ¡bah!, yo hice mi infancia en San Clemente (Don Carlos Pascual formó familia en San Clemente donde nacieron sus dos hijos: Carlos y María Angélica)… Soy nacido en San Nicolás, provincia de Buenos Aires. Y, el transporte lo empecé ahí, a andar de transporte, ¿no?.

-Con transporte de combustible. ¿no?
-Con transporte de combustible

-¿Y cómo se dio ese gancho para que usted comenzara a venir mucho más al sur, hasta la Tierra del Fuego.
-Porque fue por prescripción médica, dejé el combustible, entonces me puse en ir a Brasil, en viajar a Brasil. Y estando en eso, conocí a un señor que tenía transporte y que estaba para ir a Piedra Buena, Comodoro, en dos o tres oportunidades y después tuve a un amigo que la firma en donde trabaja

-¿Cuál era esa firma?
- Expreso Fueguino. Le alquiló un camión, a, como es, a un conocido mío. Y vine, yo con ese camión, la primera vez a Tierra del Fuego, que fue cuando con esa empresa, en agosto, en el año 69.

-Pues entonces no eran común esas travesías, era como que la Patagonia había necesitado del barco para integrarse en el transporte, ¿no?
-Si la verdad que si, se trasportaba mucho en barco. Y había habido un período de tierra de frontera por la aftosa, ¿no?, entonces se abrió la frontera y acá o faltaba barco o algo así y fue cuando yo vine con ese camión, en La Fueguina

-¿Usted pensó que esa experiencia iba a durar tantos años? ¿Porque finalmente ¿cuántos años usted estuvo comunicándose?
-No, fue un viaje ocasional y después me pidió un gerente que tenía que tenía la empresa allá y era con otro camión, porque éste no andaba, no era rentable, aparte no estaba en condiciones de viajar. Y así seguí, hasta hace dos años, más o menos.

-Porque aquí tener camión, ¿de qué tipo era?
-Un Mercedes, pero casi solo y no estaba en condiciones de  viajar, no tenía condiciones el motor. En realidad, la empresa no podía pagar un arreglo de esos, para…, más el tiempo en el que se tardaba. Seguí con otro camión
                                                                      
- O sea que el nombre definitivo del camión en el que usted va a venir, ¿cuál va a ser?
-Primero un Mercedes. era un Mercedes 632, de esos grandes. Tuvimos un problema en la parte de Chile, porque no se podía pasar Gaviota en esa época, entonces dábamos la vuelta por Sombrero y y de ahí, era bastante malo el camino, porque…, para tanta carga, ¿no? Y bueno, después igual se encajó, lo sacamos, igual llegamos

-Y ¿cuál eran las primeras cargas que traían? ¿Qué era lo que traían y qué era lo que llevaban?
-En aquel entonces, se traían comestibles, tanto fiambre… y era un camión. Se traía fiambre. Prácticamente, la parte de frío no se necesitaba porque era invierno, ¿no? queso, fruta, todas esas cosas, comestibles y,  también los otros para las fábricas CAMI, cola y esas cosas que necesitaba para hacer el terciado.

-En ese momento todo eso estaba en auge
-Todo. Se trabaja mucho.

-Y Usted, ¿qué comenzaron a llevarse?
-Y, ¿de acá? Se llevaba lana, el cuero, turba, madera terciada, madera en tablones, o machimbre, todo eso. Era una producción pequeñita. Era bastante en esa época, ¿no?.

-Don Carlos, ¿cuánto duró ese primer viaje de Buenos Aires a Tierra del Fuego?
-¿A Tierra del Fuego? Algo de siete días. Solo ¿no?, pero igual era costoso, porque había que ir por Punta Arenas, porque La Punta Delgada estaba cerrada, no había barcaza. Entonces a Punta Arenas, de Punta Arenas a  Porvenir, La Melinka. Y en Porvenir, Sombrero y de  Sombrero para abajo por Onaisín. Mirá y a eso, a San Sebastián.


-Eso significa que por lo menos se alargaba un días más de viaje.
-Si, un día más. Parece que en siete días creo que en camino.

-¿Y el viaje de vuelta?
-Y bueno el viaje de vuelta también se hizo por Punta Arenas, pero no fui por Sombrero. Me fui derecho por Cámeron, y ahí había una Hostería bastante arreglada para un camión solo, ¿no? Y entonces costó un poco

-Si
-Entonces costó un poco, pero también un buen estilo, ese camión.

-¿Toda esa travesía la hacía usted solo?
-Si, a veces si, a veces venía alguno a acompañarme, más bien a conocer venía.

-Algún es curioso
-No, amigo siempre de casa. Y así me comencé a quedar, a tener mi familia, acá también había gente que empecé a conocer.

-Para que la soledad del viaje no fuera tan…tan larga.
-Además porque uno siempre trata de ser, no digo hospitalario si no que le gusta que la gente conozca, ¿no? Así después de todo. Soy de familia doble: los chicos fueron a vivir, a la ciudad a Buenos Aires y después por la fatalidad.(Hace referencia a la familia Dóbronic)

-Con Antonio, con Ricardo… muy traviesos los chicos.
-Y  después que fuí por primera vez con mi hija Angélica...

-Don Carlos, de los viajes, hablamos del año 69 -70, ¿con qué frecuencia se hacían?
-Y más o menos un mes, un mes tardaba de ida y de vuelta. Para allá había menos. Se volvía tarde. a veces se llegaba tarde acá. Pero siempre, casi siempre era poca la estadía  Pero acá,, a veces por temporada, muchas veces por, se retrazaban los viajes por los temporales de la barcaza. La barcaza  era chica y entonces, los equipos grandes, era muy costoso pasarlos y demoraban un poco, ¿eh? 

-Pero las dificultades no estarían siempre aquí en la zona de Tierra del Fuego, sino que me imagino que Patagonia arriba, en la ruta 3, dejaba mucho que desear.
-Si también había mucho. Por ejemplo en la zona de Chile- Gaviota. Era muy difícil pasarlo en la época de la guerra y después otra zona, de Gallegos para adelante, con el turismo interno y externo de Gallegos,  también esa zona, de mucho deshielo y se inundaba todo, quedaba todo bajo agua y las tierras son, todas tierras ripiosas, ripio y greda y enseguida se hace suela, encajadura y eso,  estaba a la orden del día ahí.

-Además usted comentaba en aquella época, que la ruta de Tierra del Fuego, del lado chileno, adolecía además de una falta de señalización..
-… Si no había mucha…, no se. Eran huellas, como decir huellas destinables, casi todas esas huellas las hacían para los pozos de petróleo, zonas de Sombrero, Cullen, Gaviota, todo eso, ¿no? Y no era una ruta bien marcada, ¿no?

-Con lo cual Don Carlos hacía más enmarañado el viaje.
-Si. Bueno. La ruta no… No se perdía más, se buscaba la mejor huella. Y a veces si, porque había que ir por la zona de Gaviota y a veces tenía que ir por la zona de Flamenco. Se cortaba   por la zona más o menos, sería de San Sebastián.



- En algún momento de todos estos años, a usted con estos viajes, ¿los conflictos internacionales lo perjudicaron en la travesía?
-Y fue algo que, creo que en el 78 fue, que no se dejaba pasar  y me fui en avión y volví después volví de vuelta en el auto si y  viajaba, a veces…

-Fue cuando se hablaba de la casi guerra.
-¡Claro! Asi, cuando en esa época. Yo salí de acá el 18 de diciembre y volví en los primeros días de enero y después ya no pude salir más y salí en avión y me fui en avión y después en el camión en el que yo andaba se fue otro compañero mío porque yo estaba muy enfermo. El 15 de febrero, una cosa así porque estuvo  cerrado. -Después hubo otro febrero más, más de cerca, no me  acuerdo bien,  hubo un cierre de frontera por unos militares, creo que eran..

-Era la época de Galtieri
-No sé. Militares argentinos, o un Ministro del interior

-Y ese corte de tierra le agarró a usted
-Y me agarró en… en Gallegos

-Viniendo
-Sí. ¡Ah no! , ese corte de Gallegos me agarró así! Fue en el 78, cuando el lío del 78. Entonces yo venía con una fiesta grande, que se hacía en el Puente de Río Grande y como era tierra todo eso y en Chile dijeron que era material de guerra, ¡bah las cosas estaban así! Y me tuve que ir a embarcar a Punta Quilla y ahí estuve creo que 18 a 20 días…

-Pero, se embarcó con camión y todo
-Con camión y todo

-Hasta Ushuaia
-Hasta Ushuaia y llegué a estar hasta el 25 de Enero en Ushuaia y fue todo un lapso que no pude pasar por Chile. Y después me fui en avión y recién en febrero se pudo pasar algo, algo el,  el 23 – 24  de febrero se puso pasar algo, de vuelta con camión. Pero en mí, lo mío no se cortó, no se cortó, fue el pase de la ropa y la comida por Chile

-Todo lo demás era material estratégico
-Si estratégico, pero de eso no, no dejaban pasar. Ni la madera de acá, ni la… No, la lana siempre acá, jajaja. Así que, esos problemas fueron cortos, no fueron muy largos. El problema más grande fue el camino, que en otra época, también me acuerdo, la zona de Magallanes se cortó el camino, se cortó ahí, seguido.

-¿Motivo?
-La lluvia. En ese lugar casi nunca no llueve tanto y entonces el agua socaba los asfaltos y entonces lo borraba el camino.

-¿Cómo lo descalzó el asfalto?
-…Se empieza a llenar e una alcantarilla y filtra por el ripio, porque es de mucho ripio, entra el agua y lo cortó y se lo llevó prácticamente y entramos a cinco metros, seis metros

-Y con eso quedó aislado Santa Cruz, Tierra del Fuego, el resto del país
-Y bueno ahí se cortó del todo la aislación, sino porque, se podía o volver o ir por caminos de la cordillera y salir por pavimento y entrar a  Comodoro y después de estos problemas, bah, los problemas de todo el invierno, ¿no?
Yo nunca tuve mayores, digamos…vuelcos en la ruta. Uno sólo acá, en la salida en la plaza, ahora ya no existe, está el asfalto. Después unas encajadas si, que son muy comunes acá

- Eso también es problema a veces por la cantidad de carga que se lleva acá, ¿no?
-Si, el suelo era mucho más blando, no había tanto tráfico, entonces no se afecta tanto el camino, no había tantas máquinas de vialidad, las acantarillas se rompían y entonces pasaban todas las cosas, ¿no es cierto?

-Y no se podía andar muy rápido
-¿Rápido? Y eso, la velocidad no corría, no. Salvo a veces. Se pasaba máquina y se mantenía un poco el camino, pero con los vientos los caminos acá, los caminos nunca fueron muy buenos, ¿no?

-Don Carlos Arosa ¿cuál era los puntos de parada que tenía un caminero, Usted, saliendo de Buenos Aires hacia la Tierra del Fuego.  A ver, vamos a imaginar un viaje: Usted salde de Buenos Aires, de dónde sale con el Expreso Fueguino
-Saliendo de Buenos Aires, por lo general en esa época, nosotros salíamos de una etapa en un día, salíamos al otro día. El camino ancho, 300 Km más o menos, con la máquina que teníamos antes, eran bastante común, ¿no? Dieciocho horas, más o menos. Íbamos a Bahía o a Dorrego, un poquito antes de Bahía. Y después de ahí para acá, ya los kilómetros no eran 700, ya al otro día bajaba, a lo mejor 500, pero no sé, igual siempre caminaba muchas horas uno, porque como siempre los trabajos éstos fueron tanto por kilómetro por lo general, siempre uno traba de hacer algún manguitos más caminando, más…  Y por eso se tardaba acá, cinco días, seis días en la epoca en que todavía no era digamos, en el tiempo de verano o sea que, no había tanto asfalto. Por ejemplo, uno salía de Bahía y tenía 120, 140 kilómetros hasta Pedro Luro y después empezaba tierra, camino al sur.

-Camino a la Patagonia
-Si, muchas veces se ponía malo porque llovía y así los caminos de Viedma para abajo. Después había unos caminos de asfalto recientes, hechos de 15 kilómetros. Toda la zona de Sierra Grande, unas polvaredas y a veces no se veía por la tierra que había, ¿no?, tiempo de verano

-¿El viento ofrecía esa dificultad? ¿era el polvo? ¿La fuerza del viento no era una dificultad para moverse?
-Cuando era de tierra no tanto, porque la tierra te lleva más despacio, pero cuando estaban buenos los caminos, uno podía caminar más o menos a 55, 60 kilómetros, el viento venía a 30… le restaba 15, 20 kilómetros, así que cambio de baja y déle cambio de bajar nomás. Más que las máquinas de entonces no eran tan grandes. Antes contamos, por ejemplo en el año 72-73, los motores más grandes que habían eran un Fiat.., un Scania y con ellos igual se ponía pesado, entonces yo andaba con un tipo de coche de acoplado, anduve cuando me fui 11 14  ya andaba 17, 18.000 kilómetros  No, digo yo, siempre andamos a los pedos, cuando nos agarraba la balanza teníamos que esperar a que se fuera, ¡jajaja!

-¿No fue El Expreso Fueguino que tuvo esos camiones españoles marca Pegaso en ese momento?
-Mmmmmmmm, no, no, -mmm-, Pegaso, había un hombre acá Silva, después había muchos camiones Pegaso. Y bueno como digo, después cuando, ya que se hizo el asfalto de Piedra Buena a Gallegos, se hizo 50 kilómetros casi, ahí si el viento molestaba, porque siempre le agarra por el costado, ahí. Igual que cuando se hizo todo el asfalto  que estaba una parte hecha en aquel entonces de la avenida de Julio de Trelew. Bueno ahí molestaba el viento porque le agarraba, no había un tres cuarto de frente, ¿no?. El corte de costado y siempre predominan del oeste, entonces para venir es malísimo. Ahora cuando veníamos de vuelta  le ayudaba un poco, si.

-Don Carlos, ¿cómo repercute este tiempo de trabajo en la salud de quién conduce? Usted me dijo en algún momento que por razones de salud, dejó de transportar combustible, por ejemplo.
-Y bueno, eso es hay físico que levanta mucho y hay físico que no. Pero yo me aguanto bastante hasta que por otras razones, no tanto del camión, sino la razón, digamos de salud mal atendido, entonces lo dejé al camión, sino para qué, quedaría en la vía.

-Difícil también atender la salud, cuando un día se está aquí y otro se está allá
-Lógicamente si quería pedir un tratamiento, yo durante varios años respondí a un tratamiento, de un churrasco nada más, no podía consumir conservas, cosas así, cuando uno  se queda por esos lugares y tanta lluvia si tiene algo para comer, tiene que comer lo que tenga, jejeje, no puede ir a buscar el churrasquito… Y después bueno…

-Lo que se escucha por acá es que los camioneros comen muy bien. A vos te dicen: donde come un camionero, hay que parar porque se come bien y barato, ¿es cierto en la Patagonia?
-Es cierto y creo que en todas partes de Argentina, no conozco mucho, mucho,  el Norte, aunque he ido a Catamarca, Tucumán, Misiones, pero creo que el camionero es una cosa que busca los lugares, si en lugar lo tratan más o menos mal, no va más. Entonces si le dan comida calentada y eso está acostumbrado a comer comida recalentada y entonces no quiere parar en esos lugares y por eso que mucha gente se arriba adonde están los camiones porque es una buena señal.

-Así es como dice el dicho: Nunca vayas a parar donde veas a los perros flacos, pará donde veas a los camioneros porque seguro hay buena comida
-Eso seguro. Y bueno y otra cosa que ha cambiado los camiones de hoy son 11 14 de aquel entonces como aquel acoplado con el que yo vine acá es de 140 grado y los de hoy es de 360 a caballo. Un Mercedes hay 310 caballos y las cargas son las mismas… Hoy es mucho más rápido

-Hay velocidad
-Hay camiones que andan en rutas buenas a 100 kilómetros y las gomas son más buenas. En aquel entonces tuvimos un juegos de goma metálicas era muy difícil. Uno porque no había y si había eran muy caras. No se podían comprar, ¿no? En cambio hoy, todo lindo no sale caro porque son más común.

- Y hoy vio don Carlos que hacen carreras
-Acá es una cosa que el camión ha progresado mucho y por eso vamos a tener carrera de acá también. Yo voy a ver si con el camión puedo ir a competir en algo

-O como para llevar todo lo que se pueda llevar
-Claro. Y otra cosa también es que los caminos están, hay más cantidad de asfalto, casi prácticamente no hay que aguantar del tramo de Gallegos a Monte Aymond y de la parte de Chile hay varios kilómetros para aguantada también

-Al menos el tramo de la ruta internacional a Punta Arenas, ¿no? La parte continental
-Claro, claro. Bueno, yo hace mucho que no ando por allá ahora, pero no se si no hay más asfalto en Chile. En la parte de Gallegos han acomodado bastante ¿no? Y de Gallegos es muy bueno.
Yo conocí, la primera vez que vine, para cruzarse con los camiones había que encajar uno y después con ése cuando el que pasara porque era huella nada más. Después cuando se hacía la huella, el que salí afuera seguro que se encajaba y el otro lo ayudaba, tirándolo que era una forma de salir de la huella, en el hielo se ahonda mucho y no sale fácil.

-Así que esa era la maña que había que hacer
-Había que hacer hoy en día no sé si hay mucho compañerismo, pero  antes, había mucho compañerismo. Uno se prestaba la llave uno a otro. En una oportunidad, bajando de Trelew  a Comodoro dormíamos cinco camiones juntos y teníamos camas para dos nomás..