¿Habrá sido el primer encuentro europeo con el pueblo Haush?

La crónica de los hermanos Nodal ,  españoles destinados a verificar los recientes descubrimientos holandeses pasa por un registro de los nativos del extremo oriental de la Isla Grande, los cazadores pedestres que con el tiempo serían identificados como los Haus, diciéndose de aquella experiencia:

Mientras se encontraban dedicados a la pesca y recolección de leña “bajaron ocho indios; y así como los vimos, nos retiramos a nuestra gente: tomamos las armas. A ese tiempo vieron de los navíos los Indios, y el Capitán Bartolomé García de Nodal disparó una pieza para que nos recogiéramos: todavía los indios se llegaron a nosotros, y como vimos que no traían armas ningunas, y que venían en cueros, desnudos, algunos traían bonetes de plumas blancas de páxaros, y otros algunos pellejos de carneros, con lana larga como los de España, y un pellejo de venado que trocaron por un capote, y hilo de lana de carneros, y correas de cuero adornadas con almagre: vinieron abriendo los brazos y dando voces a su modo, a, a, a  y arrojando los bonetes que traían en señal de amistad, con estos nos llegamos a ellos y de allí a un rato llegaron otros tres juntos: todos nos miraron muy de propósito  los vestidos y vimos  que se aficionaban a los que tenían ropillas coloradas, y pedían por señas. Dímosle cuentas de vidrio, y agujetas,  y otras niñerías.  Eran muy apasionados sin barbas algunas, y pintados todos las caras de almagre y blanco: parecían muy ligeros en correr y saltar: no se fiaban mucho de nosotros, por que no se llegaban sino a tomar algo, y luego se desunían, en particular los más mozos.

Luego los marineros de Nodal intentaron atrapar a alguno de ellos.

Era el 23 de enero de 1619.