ALICIA KOVACIC, la visitante.



Alicia es integrante de la familia que en Río Grande formaron Alfonso y Sara Rosa DelichYung, dedicados a tareas rurales en la periferia de la Colonia Agrícola, en lo que se conoció como la Chacra de los Kovacic, y más arte la carnicería en sus dos sedes: la pequeña sobre Perito casi Belgrano, y más tarde la grande a la vuelta de la esquina.
Ella vivió y estudió en Porvenir, la tierra del su madre, y avanzada la adolescencia llegamos a conocerla.
Por entonces en diálogo con su primo Danubio Delich, argentino estudiante en Punta Arenas, surgió la necesidad de seguir estudios en su país. Buscó en los padres ese respaldo pero en la familia el proyecto para los hijos era trabajar. Con ello Alicia se abrió camino por su propio entusiasmo y así conoció Europa y en Austria hizo su vida.
Por Loncón supe que estaba aquí reconstruyendo relaciones y recuerdos, y me habló también un proyecto inmediato.
Cuando Alicia me dio la grata sorpresa de estar en casa, al viejo estilo, sin llamadas previas fuimos interiorizando de todo un poco, yo contando lo mío, ella relatando lo suyo.
Dijo tener todos mis libros gracias a su amiga porvenireña, Vesna..  
Y allí comenzamos a hablar de un libro en gestación.
Es que el abordar los recuerdos hacíamos centro el Chinchu, su hermano gestor de tantas iniciativas, y yo recordé a los Kovacic mayores más que los pequeños (en tamaño ninguno lo fue), y entre esos están los que ya han muerto: Alfonso, Mario, Luís..
Todos tenemos presente en Río Grande la conmoción que trajo el deceso del Gringo Kovacic, y en mérito a lo hecho por el él en el deporte, su grandes logros en el Futsal, es que comenzó el trabajo de indagación de Alicia que se desbordará en otros temas colindantes.
De allí que cuando vuelva en febrero Alicia jugará más de local y tendremos la fortuna de darle la mano que necesite para testimoniar todo lo que es suyo, todo lo que es nuestro..

Alicia, ¡gracias por venir!